domingo, 10 de agosto de 2008

sábado, 9 de agosto de 2008

La politica orgiástica de las subvenciones kirchneristas. La Patria Subsidiadora

Menciónase a la orgía como un desenfreno en la satisfacción de los deseos y las pasiones. La fiesta dionisíaca comenzó en “la Argentina río revuelto” en torno y con posterioridad al golpe de estado contra el presidente De la Rúa, seguido de inmediato por una bufonesca sobreactuación del default teatralizado entre Rodríguez Saá y la parte bullanguera del Congreso Nacional, después las anacrónicas “soluciones” de Eduardo Duhalde y Remes Lenicov mediante la audacia de trastrocar la escasa confianza que podía sobrevivir en un país alterado por la crisis institucional.

Las trasnochadas asambleas legislativas no hicieron otra cosa que transformar a la herida nación en una bolsa de gatos manejada por los caudillejos unidos del Gran Buenos Aires y las corporaciones sindicales.Únicos bastiones de poder dispuestos a articular una política improvisada, sin brillo ni imaginación, con el sólo objetivo de construir el poder por el poder mismo. La devaluación y la pesificación asimétrica -todo el esfuerzo premeditadamente centrado en la cuestión de las finanzas públicas- alejaba a la comunidad de la única posibilidad de acercarse en la búsqueda de la panacea para sus males. Fue la consolidación del desastre. Lo que se dio en llamar sin gracia alguna: la caída hasta el tercer subsuelo.En ese escenario, ni Duhalde ni Kirchner se atrevieron a enfrentar la realidad. Sólo pensaban en dominar la ilusa caja mágica de la administración del Estado burocrático. En las escasas reservas. En la economía de la suma cero. No lo entendían. Saliendo al mundo, restaurando la confianza, atrayendo inversiones y asistencia financiera este país se encausaría hacia la senda del desarrollo. Tomaron el camino equivocado.Tuvo Kirchner la suerte de encontrar un momento excepcional de bonanza en el orbe para invitar a los argentinos a incorporarse al sistema de los países del primer mundo, pero dentro de esa euforia sólo imaginó la hidra asfixiante del manejo de los subsidios cruzados. Un Kirchner salvado de las aguas del Nilo por la soja transgénica que exportaban nuestros sufridos y valientes hombres de campo desde 1996. Los frutos los vino a cosechar desde 2004. Este Moisés desagradecido no paró de insultar y despreciar a sus redentores.Tampoco fue casualidad, este desagradable presidente venía de una experiencia provincial amañada en vicios feudales, irresponsable manipulador de la obra pública, con ostentosos manejos de iracundo capataz y astuto monopolizador de privilegios para su entorno político y los “amigos de la burguesía complaciente”.Cuando debió cumplir con su deber de gobernante en el orden nacional y afrontar la cruda realidad de los montos tarifarios se encerró en una burbuja y decidió esconderse tras el parapeto de los subsidios. Tan sólo buscaba dos objetivos nítidos. Por un lado la popularidad y por el otro el control personal de los dineros públicos con el fin de someter bajo su férula a todos los estamentos institucionales de la nación, las provincias, sus municipios, el poder judicial, el Congreso y las legislaturas, el periodismo y los sindicatos.La red elefantiásica de subsidios le permitiría cubrir los baches con su singular exposición de benefactor personal ante los afluyentes conflictos y de paso acallar las protestas o disgustos del electorado. Mataba así varios pájaros con un solo tiro. Generó un terror robespierreano sobre gobernadores, legisladores, jueces y empresarios. Sutilmente fue tejiendo la tela opresiva que le acercó la suma del poder público. Kirchner abusó de los decretos de necesidad y urgencia sin ninguna necesidad ni urgencia.Utilizó a su propia esposa senadora para reglamentar los sistemas que le permiten usurpar las potestades del Congreso y la Justicia. Cada año prorroga la emergencia económica con vocación de eternidad, crea nuevos impuestos y altera las alícuotas hasta convertir los gravámenes en actos confiscatorios.Transformó el derecho penal en meros procedimientos retroactivos para vengar su iracundia y odios manifiestos. Sovietizó los poderes de la Constitución para ejercer el mando omnímodo desde el estrado de un partido político recauchutado por una jueza tradicionalmente servil y encubridora.Hoy se encuentra Kirchner en esa encrucijada que siempre eludió. Su delegada personal en la presidencia de la república debe aplicar un tarifazo y se revuelve crispado ante la menor posibilidad de que ello influya en las elecciones de 2009. Ni siquiera alcanza a percibir el actual agrietamiento de su poder político. Si no se da cuenta de esta evidente calamidad para él en el día de hoy, cuán lejos estará de conocer el inmenso daño que sus subsidios le hicieron a la nación en su contexto y a la población en su desarrollo normal.Desde comienzos de 2002 se mantienen congeladas las tarifas de la energía. Todas las voces de la oposición y el periodismo gastaron sus gargantas anticipándole la gravedad de semejante irresponsabilidad. Sólo contestaba el rostro pétreo del ministro De Vido con planes pocas veces sensatos y muchas veces delirantes. Desde luego, ni unos ni otros se implementaron. Ya ni se molesta en aclarar qué fue del Plan Nuclear anunciado con bombos y platillos en el 2006 o de los proyectos hidroeléctricos.En ocasiones montan un escenario para que la presidenta exprese algún discurso intrascendente inventando una piedra fundamental o inauguración de usinitas o algunos metros lineales de gasoductos.
Ahí reside toda la política energética de un Estado pletórico en subsidios y falto de expansiones estructurales.Las cifras agobiantes de los subsidios han llevado los servicios públicos a una degradación económica y funcional. Los transportistas se van acostumbrando a depender de las dádivas del estado corruptor más que de la tarifa de los clientes. Las potencialidades de los empresarios se han achatado como la de cualquier burócrata de la administración pública.Como siempre ocurre con estos sistemas colectivistas, dadivosos y pretendidamente filantrópicos, terminan profundizando y sustentabilizando la pobreza de los que menos tienen. Solamente en el sector energético la mano subvencionadora de los Kirchner malgasta la cifra de seis mil millones de dólares por año. Ahora se encuentran como el drogadicto en pleno delirium tremens. Los dineros públicos ya no afluyen como antes, al comienzo de la orgía. La inflación acecha implacable, Guillermo Moreno insiste en acomodar los precios a su antojo.Todo el proyecto de la patria subsidiada se viene abajo. Los diez mil millones de dólares del pueblo argentino manipulados por la camarilla gubernamental, fecundados con el trabajo productivo de la actividad privada, deberían “redistribuirse” para que vuelvan a su natural titular: el pueblo argentino que es absolutamente privado, el cual no merece ser pobre y quiere disfrutar de lo que gana en buena ley.Si esos diez mil millones de dólares los genera la actividad privada ¿qué razón hay para que los mal dispongan los burócratas del estado nacional…? Si la misma actividad privada pudiera pagar directamente el valor real de las tarifas, los empresarios de servicios públicos podrían efectuar las inversiones que correspondan para mantener mejor y expandir los servicios. Todos ganarían y nadie perdería. Distinto a la realidad de la patria subsidiadora, donde los únicos que no pierden son los burócratas que viven de la teta del Estado.Nuestros poetas tangueros parecen no haberse olvidado del impávido ejecutor público de los subsidios corruptores:
“Que decís que un tango rante
No te hace perder la calma,
Y que no te llora el alma
Cuando gime un bandoneón;
Que si tenés sentimiento
Lo tenés adormecido
Pues todo lo has conseguido
Pagando como un chabón.”
(Del tango “Muchacho” de Celedonio Flores)
Fuente: Fundación Atlas

viernes, 8 de agosto de 2008

Es ingenuo pensar que, gracias a este espectáculo, China mejorará su prontuario de violación de los derechos humanos

La celebración de estos juegos coincide con el 30° aniversario de las reformas emprendidas en 1978 por Deng Xiaoping, arquitecto de la apertura económica y del matiz capitalista que, mal que les pese a sus dirigentes ortodoxos, ha adquirido China.

¿Por qué tiene que sonar tan utópico?

¿Quién le devuelve a los asalariados más pobres, a los jubilados y a los casi dos millones de beneficiarios de planes sociales la retención del 30% que padecen por causa de la inflación? No será el aumento discrecional y ocasional de los salarios y jubilaciones mínimos y el de los mínimos no imponibles del impuesto a las ganancias, que pecan de la misma lógica compensatoria que fracasó en la discusión con los chacareros: el Gobierno devuelve dadivosamente lo que era propiedad de los desprotegidos antes de que se los quitara la inflación.

A DECIR VERDAD LA ARGENTINA NO TIENE CREDITO INTERNACIONAL, SOLO HUGO CHAVEZ PRESTA A 14,5%,

SI EL IMPERIALISMO NOS PRESTARA SERIA AL 5% MIENTRAS QUE EL AMIGO BOLIVARIANO AL 14,5%
A DECIR VERDAD LA ARGENTINA NO TIENE CREDITO INTERNACIONAL, SOLO HUGO CHAVEZ PRESTA A 14,5%,

Luego del fracaso de la 125 , y al no poder meterle la mano a la gente del campo, no le quedò otra que pedirle dinero a Chávez. El que crea que las retenciones moviles eran para distribuir la riqueza, es realmente un naif. Los vencimientos de deuda ahogaran al pais en los próximos meses.
En el mes de septiembre , se comenzaran a saber algunos temas sobre el dinero negro de Chávez...

Argentina ha pagado un alto costo al colocar en estos días bonos soberanos por 1.000 millones de dólares en Venezuela, su principal fuente de financiación, llegando a pagar una tasa casi tres veces de la que cobran los organismos financieros internacionales y apenas inferiores al denostado "megacanje" ideado por Domingo Cavallo en el gobierno de Fernando de la Rúa en 2001.
El precio fijado fue de US$68,4 por el Boden 2015 y los dólares ingresaron el jueves. El rendimiento que reconoce es de 14,87%, según lo que dio a conocer el martes el presidente venezolano, Hugo Chávez, en el marco de su visita oficial a Buenos Aires.
Portavoces del Ministerio de Economía se limitaron a indicar que en la operación con Venezuela se han pactado intereses "entre más de 14 por ciento y menos del 15 por ciento".
La ultima colocación de deuda argentina en Venezuela supera en casi dos puntos porcentuales a la efectuada con el mismo país a mediados de mayo pasado y por un monto de 1.000 millones de dólares en BODEN 2015.
El costo de esta colocación de BODEN 2015 duplica al de hace tres años, cuando empezó el auxilio financiero de Venezuela, y se sitúa en los niveles del gigantesco canje de bonos que hizo Argentina en junio de 2001.
El llamado "megacanje" de bonos de 2001 (cerca de 30.000 millones de dólares) se llevó a cabo en medio de la severa crisis económica que a fines de ese año desembocó en la caída del Gobierno de Fernando De la Rúa y en el cese de pagos de Argentina, el mayor de la historia.
El gobierno había cuestionado en su m omentos las tasas de interés cobradas por el FMI y el Banco Mundial, que rondaban el 5%. Y como ejemplificó ayer "Clarín", "5,6% es lo que paga Perú por un bono emitido a un plazo similar al BODEN 2015", destacó.
Los bonos soberanos argentinos que se ajustan por el índice de inflación han caído a los niveles de 2005, cuando se los emitió en la refinanciación de la deuda morosa, a causa del descrédito de los índices oficiales de inflación calculados por el INDEC, que desde hace un año y medio son cuestionados por sospechas de manipulación a la baja
Venezuela ya lleva invertidos 6.500 millones dólares en bonos argentinos, convirtiéndose en la principal fuente de financiamiento externo para el país, que todavía tiene vedado el acceso a los mercados internacionales tras la refinanciación de la deuda que dejó afuera a los acreedores de unos 20.000 millones de dólares que no aceptaron la refinanciación y el Club de París.
Durante una rueda de prensa efectuada antes de regresar a Caracas, Chávez aseguró que "mientras pueda" Venezuela "seguirá cooperando con Argentina" en materia financiera. "Vamos respondiendo a las solicitudes en la medida en que van surgiendo las necesidades aquí y las posibilidades allá", puntualizó .

www.agenciacna.com.ar

jueves, 7 de agosto de 2008

La reconstrucción de los partidos

Todos quieren ganar, pero pocos saben perder. De lo contrario, se difunde la manía de hacer rancho aparte. ¿Se podrá reconstruir algún día esta disciplina espontánea en los partidos? La pregunta queda abierta, tan abierta como la suma de fracasos que, a este respecto, hemos acumulado

miércoles, 6 de agosto de 2008

De Venezuela a Colombia, las “desventuras” de Grobocopatel. Por Emilio J. Cárdenas

Hay realmente muy pocas dudas de que Gustavo Grobocopatel es uno de los emprendedores más eficaces del sector rural, dedicado a la producción en gran escala de soja, hoy -para algunos equivocados- casi una actividad antisocial.
Hasta no hace mucho nuestras autoridades nacionales creían que los “grobo” eran un ejemplo, a punto tal que los llevaron de la mano a suscribir un acuerdo con Venezuela, para enseñar a hacer soja allí. Con la “pompa” y publicidad de siempre.
El acuerdo en cuestión fue ratificado expresamente por el ex Presidente Néstor Kirchner y objeto de la consabida propaganda oficial como digno de destacarse, esto es apto para hacer bulla. Y era efectivamente así.
Los “grobo”, es cierto, son un ejemplo de fe, dedicación, talento, trabajo y tesón, digno de orgullo e imitación. Para el gobierno también lo eran. De allí su promoción al “núcleo central” de los muchos convenios de toda índole suscriptos con el patológico régimen de Hugo Chávez, con el que los Kirchner simpatizan y actúan de consuno.
Hasta que llegó el disparatado “conflicto con el campo” que, está claro, terminó derrotando al gobierno cuando éste pretendió absurdamente poner de rodillas al sector. Y los “grobo” pasaron, velozmente, a la categoría de “pool de siembra”, una noción fantasmagórica que sugiere que es algo que “hay que odiar”. No se sabe bien por qué, pero sirve para agitar un “cuco” más, para distraer, como siempre.
Grobocopatel, en un santiamén, pasó de ser campeón a lucir como demonio. Sin pasos intermedios. De golpe. Por obra de la necesidad de algunos de vivir sembrando odios, divisiones, enfrentamientos y resentimientos. Predicando la lucha de clases, entonces.
Pero las cosas cambian. Los “grobo” (como era previsible) se hartaron rápidamente de la poco seria administración de Venezuela y de su “estilo” patotero e incumplidor, poco empresario, entonces. Y decidieron -acertadamente- “levantar ese campamento” que habían comenzado a armar en marzo de 2007 en medio del redoble de los tambores oficiales. La decisión supone retirarse del esfuerzo caribeño cuando apenas tenían sembradas unas cinco mil hectáreas. Y preparaban otras veinte mil, para ser sembradas a fines de año. Para ellos, nada.
Se cansaron de la ineficiencia. De la burocracia. De la torpeza. De la falta de interés. De la ausencia de seriedad real. Y se fueron, diciendo “hasta aquí llegamos”. Adiós Venezuela y sus sueños. Sin esfuerzo y trabajo, las cosas no salen bien. Casi nunca.
Apenas esto sucedió, Álvaro Uribe, el ascendente Presidente de Colombia, que está en la cúspide de su popularidad, con un 91% de favor popular (contra un paupérrimo 19% de nuestra Cristina), los invitó a trabajar en Colombia, con todo el apoyo oficial. A “hacer soja” en su país.
Los invitados, solícitos, ya recorrieron los llanos orientales colombianos, tratando así de calibrar el alcance de la oportunidad que ahora se les presenta. No es imposible que el adiós a Venezuela sea reemplazado por un “ahora es el tiempo de en Colombia”. Todo un cambio. Saludable, por cierto.

(*) Ex Embajador de Argentina ante las Naciones Unidas.

Fuente: Fundación Futuro Argentino