jueves 31 de julio de 2008

Psicología del tirano

...el tirano que los griegos clásicos nos aconsejaban mantener lejos, como un mal endémico, sigue vigente en el querer secreto de la sociedad. Por eso los elegimos, por eso no les ponemos límites o incluso negamos que tengan rasgos ominosos. No denunciamos con fuerza sus defectos, sus vicios y abusos, sino que tendemos a racionalizarlos, a menudo por miedo o intereses egoístas

miércoles 30 de julio de 2008

Justicia asimétrica

La lectura de la sentencia que condenó a Luciano Benjamín Menéndez y a otros siete militares dio lugar a un espectáculo que poco tiene que ver con las virtudes de una sociedad formada, que debe buscar una justicia integral, además de la reconciliación, la unidad nacional, la paz interior y el equilibrio en el análisis de su historia. En una tribuna ocupada no sólo por familiares de víctimas o desaparecidos, sino también por ex terroristas, algunos beneficiados por el indulto y varios de ellos hoy funcionarios, la condena fue recibida con ovación y algarabía. Las expresiones de júbilo se repitieron cuando el juez anunció el cambio de la detención domiciliaria por la reclusión en una cárcel común. Si hubiera existido la pena de muerte y la decapitación, se hubieran renovado las imágenes de la Plaza de la Revolución frente a la guillotina.
No discutiremos ni pondremos en duda el fallo judicial. No se trata de eso. Lo que pretendemos es que nuestra sociedad sea consciente de las culpas mutuas y que acabe la hipocresía de quienes pretenden juzgar desde una supuesta posición de inocencia que no les cabe. En estos últimos años, desde el poder kirchnerista acompañado de un progresismo cínico se ha hecho todo lo posible para que la historia se reescriba con un solo ojo y que la justicia se aplique parcial y asimétricamente. El poder K ha promovido entusiastamente esa asimetría respondiendo a una obsesión revanchista y también a una razón de oportunismo político. Ideólogos y activistas de los setenta que ocupan cargos públicos y han recibido generosas compensaciones económicas fogonean a un presidente que lideró esa revancha con dosis de sobreactuación, probablemente como compensación de su deuda con una militancia armada que en su momento esquivó con el mismo ánimo evasivo que lo caracteriza frente a sus responsabilidades. Las mayorías parlamentarias obedientes acompañaron ese itinerario y el Congreso Nacional anuló las leyes que unos años antes había sancionado en búsqueda de la pacificación y de la superación de los cruentos desencuentros del pasado. Sin embargo, luego de dar este paso, ni el Poder Legislativo ni el Poder Judicial accedieron a interpretar que la no prescripción de los delitos de lesa humanidad fuera aplicada por igual a ambos bandos, de acuerdo a la jurisprudencia internacional y a la lógica del derecho. El claro dictamen del fiscal Palacín pidiendo el enjuiciamiento de los culpables del asesinato del Coronel Larrabure, motivó una reciente instrucción a los fiscales por parte del Procurador General de la Nación, Dr. Esteban Righi, imponiéndoles la interpretación oficial. Una rápida reacción de un hombre que fue Ministro del Interior de Héctor Cámpora, abanderado del terrorismo de los setenta y protagonista de la liberación masiva de criminales detenidos en Villa Devoto. Muchos de los que el jueves pasado aplaudían y gritaban desde la tribuna la condena de Menéndez, debían estar, con el rigor de una Justicia imparcial, sometiéndose a ella.
Martín Caparrós, novelista y ex guerrillero, escribió en el diario Crítica al día siguiente de la condena de Menéndez: “Con algunos matices, la subversión marxista -o más o menos marxista, de la que yo también formaba parte- quería, sin duda, asaltar el poder en la Argentina para cambiar radicalmente el orden social. No queríamos un país capitalista y democrático: queríamos una sociedad socialista, sin economía de mercado, sin desigualdades, sin explotadores ni explotados, y sin muchas precisiones acerca de la forma política que eso adoptaría -pero que, sin duda, no sería la “democracia burguesa” que condenábamos cada vez que podíamos. Por eso estoy de acuerdo con el hijo de mil p… (sic, refiriéndose a Menéndez) cuando dice que los guerrilleros no pueden decir que actuaban en defensa de la democracia. Tan de acuerdo que lo escribí por primera vez en 1993, cuando vi a Firmenich diciendo por televisión que los Montoneros peleábamos por la democracia: mentira cochina. Entonces escribí que creíamos muy sinceramente que la lucha armada era la única forma de llegar al poder, que incluso lo cantábamos: Con las urnas al gobierno / con las armas al poder, y que falsear la historia era lo peor que se les podía hacer a sus protagonistas: una forma de volver a desaparecer a los desaparecidos.”
Hebe de Bonafini ha sido otra de las personas que en sus manifestaciones de odio incontrolado ha dejado escapar verdades que el progresismo y las izquierdas contienen prudentemente. Para ella sus hijos fueron revolucionarios y el Museo de la Memoria debe exponer las armas que emplearon. Ella ha convocado más de una vez a volver a tomar las armas. ¿Democracia, paz y república? No. Revolución o muerte. Así fueron los Montoneros, el ERP y las otras bandas armadas que sembraron el país de odio y violencia provocando la correspondiente represión.Los excesos ilegales de esa represión que afectaron derechos humanos no son de ninguna manera aceptables. Tampoco lo son los asesinatos, torturas y muertes inocentes producidas por las organizaciones terroristas. Si hoy nuestros legisladores entienden que no hay Punto Final ni Obediencia Debida aplicables a uno de los bandos, también la memoria de los Larrabure, el Capitán Viola y su hijita, Rucci, Mor Roig, Sallustro y varios miles de víctimas inocentes, claman para que también se haga justicia con el otro bando.

Manuel A. Solanet
Fuente: Fundación Futuro Argentino

Sólo el Gobierno no registró su debilidad

La arrogancia le impidió al Gobierno tomar nota de una presencia nueva y voluminosa del sector agropecuario en la vida pública argentina

lunes 28 de julio de 2008

Un caso de estupidez inexplicable.

Otra vez la Argentina presentaba un rostro de arbitrariedad autodestructiva. Nos fuimos transformando en un país de irrisión nacional e internacional

La fuga de capitales

El economista Miguel Angel Broda estimó que durante el segundo semestre de 2007 y el primero de 2008 se fugaron del país 19.902 millones de dólares

IMBERBE, INEXPERTO Y CARADURA

CARA DE PIEDRA:
APARECIO LOUSTEAU: "UN GOBIERNO DEMOCRATICO E INTELIGENTE NO PUEDE TENER UN FUNCIONARIO CON LA INEPTITUD DE MORENO"

Nosotros agregamos: tampoco un ministro que firmo una resolución que reventó la vida del país por 4 meses y que sigue produciendo problemas - Moreno es de una ineficacia implacable. El ex ministro se dio cuenta medio tarde - Acusó al secretario de Comercio de "destruir todo lo que toca" - La verdad del gesto de degüello en la plaza." Trabaja de sol a sol" y " compartimos el mismo modelo de país y el mismo tipo de sociedad", decía a fines del año pasado el entonces flamante ministro de Economía Martín Lousteau sobre el secretario de Comercio Guillermo Moreno. Claro, no había estampado su firma todavía en la legendaria resolución 125, de retenciones móviles, que llevó al país a una crisis sin precedente con el campo y ha costado miles de millones a enormes sectores de la cadena productiva. Sin embargo, Lousteau prefiere ahora marcar un perfil crítico sobre el secretario de Comercio. Según dice, el romance que ambos mantuvieron en el Gobierno duró mucho menos, aún, que su gestión al frente de Economía. En un reportaje concedido al diario Clarín, Lousteau habló sin mordaza sobre Moreno. Y lo que dijo es muy distinto a lo que repetía hace unos meses. Para él, ahora, "un gobierno democrático no debería tener un funcionario con las formas de Moreno, y un gobierno inteligente no debería tener un funcionario con la ineptitud de Moreno". Por si no quedó claro, para Lousteau, "Moreno es de una ineficacia implacable: todo ámbito en el cual interviene es automáticamente destrozado. Pasó con el trigo, pasó con la lechería, la carne, los hidrocarburos y el INDEC. Además, tiene una forma de trabajo muy perniciosa para le gestión: como va autónomamente interviniendo lugares, va destruyendo cosas sin que uno se de cuenta. Y lleva información falsa para tomar decisiones. Debería estar fuera del Gobierno", disparó desde la entrevista. El ex ministro explicó, además, por qué Moreno le hizo un gesto de degüello que fue captado por las cámaras en medio de un acto oficial. "Él había ordenado bajar contenedores de carne de los barcos y yo estaba en desacuerdo. Era carne vieja, termoprocesada, que no se consume acá. Un costo enorme para la industria en puestos de trabajo, todo para darle una señal al campo. Su respuesta fue que se había trazado una línea y todos los que estaban del otro lado... y ahí vino el gesto", recordó. Lousteau se refirió también a la polémica resolución 125 y admitió que " hubo errores técnicos". Sobre la gestión de Cristina Fernández de Kirchner tampoco ahorró palabras: "En toda estructura moderna es importante que la cabeza delegue. No puede resolver todos los problemas, porque no le alcanza el día para hacerlo. Creí en Cristina y sigo creyendo en ella, pero su Gobierno es demasiado parecido al de Néstor Kirchner", expresó.

Fuente: perfil – Clarín extraído de: agrodiario.com.ar

ESTO DEMUESTRA EL GRADO DE LOCURA, ODIO E INTOLERANCIA DE ESTE GOBIERNO

ESTO DEMUESTRA EL GRADO DE LOCURA, ODIO E INTOLERANCIA DE ESTE GOBIERNO

INFANTIL , ABSURDO Y TEMIBLE: EL GOBIERNO SUSPENDIO LA PARTICIPACION DE LAS ESCUADRAS EQUINAS EN LA EXPOSICION DE PALERMO

El gobierno ordenó vaciar la Rural de Palermo de toda presencia oficial – Ni la policia federal y bonaerenese estaran presentes en el tradicional defile ruralista. El INTA fue el primero en confirmar su inasistencia. Luego lo hicieron los gobiernos provinciales alineados con la gestión K (Buenos Aires, Chaco, Formosa y Tucumán). El colmo llegó con la suspensión de la participación de las escuadras equinas de la policía federal y bonaerense. No son pocos lo que creen que el conflicto agropecuario, lejos de haberse solucionado, ingresó en un estado de latencia que podría dejar de ser tal cuando el núcleo duro del gobierno nacional considere que cuenta con la fuerza suficiente para volver al ruedo.Una muestra de ello es quizás lo está ocurriendo en la 122 Exposición Rural de Palermo, donde –por orden del gobierno nacional– no sólo fue levantado el stand del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), sino que además ocurrió lo mismo con aquellos pertenecientes a provincias cuyos gobiernos están alineados con la administración K.A pesar de haber reservado lugar, las provincias de Buenos Aires, Chaco y Formosa no se hicieran presentes este año en la tradicional muestra. En cambio, el stand de la provincia de Tucumán estuvo activo en la jornada inaugural de la muestra, pero al segundo día desapareció.Pero la cuestión no acaba ahí. La Escuadra Albiceleste, perteneciente a la policía de la provincia de Buenos Aires, había confirmado su presencia en la Rural, pero finalmente informó que no asistirá al evento. La Escuadra Azul de la Policía Federal también anunció que no participará de la muestra.El próximo martes 29 de julio se realizará la premiación de campeones y grandes campeones de las razas bovinas Braford, Brangus, Brahman, Shorthorn, Charolais, Limangus, Criollo y Santa Gertrudis, entre otras. También se llevará a cabo un remate de Shorthorn.El miércoles 30 de julio se hará la premiación de las hembras de la raza Angus, además de un remate de ejemplares Braford y Brangus. En tanto, el jueves 31 será el turno de las hembras de la raza Hereford, mientras que el viernes 1 de agosto se realizará la premiación de los toros Hereford, Angus y Holando Argentino.El sábado 2 de agosto se hará el tradicional acto inaugural de la muestra (que este año podría no contar con la presencia de ningún funcionario del gobierno nacional). El lunes 3 de agosto está programado un remate de las razas Angus, Simmental, Charolais y Criollo, entre otras. El martes 5 de agosto se realizará un remate de Hereford, Holando Argentino, Jersey, Brahman, Santa Gertrudis, Limousin y Pardo Suizo.

Fuente: Medios y Agencias

Si un político no ve traiciones y complots por doquier, está sonado

Siendo los políticos especialmente responsables del bien común, el recurso de la mentira (tanto como el del falso testimonio y el de la calumnia) debería verse como pecado grave, en concordancia con el octavo mandamiento de la fe católica. Pero -¡caramba!-, hete aquí que las ilusiones ópticas, expuestas a ese pretendido hato de estúpidos que conforman la opinión pública, se han vuelto eficaz herramienta en boca, gestos y contorsiones de mucho taumaturgo de morondanga enquistado en el poder. El engaño y la mentira tienen uñas largas y patas ágiles, pero cortas, absolutamente adecuadas para que la política sea menester de individuos oportunistas, auspiciantes del rencor y la blasfemia.

Vergonzoso canje de favores

Los medios de comunicación se hicieron eco de infinidad de versiones acerca de canjes de votos por distintas prerrogativas. Muchos de los trascendidos tienen gran verosimilitud y en ningún caso existió una desmentida

Cuando el impuesto es un robo, surge ineludiblemente el derecho a resistir el asalto y la rebelión fiscal se generaliza”.

El propósito de distribuir el ingreso utilizando la expoliación conduce siempre a una injusticia distributiva que genera inevitablemente el desorden social, la desobediencia civil y finalmente la rebelión fiscal como lo acabamos de experimentar con las retenciones al campo.

Los monopolios inmorales.

Los monopolios inmorales.

El presente de Aerolíneas Argentinas puso nuevamente en la escena uno de esos temas que vuelven recurrentemente al ruedo. En estas latitudes, durante décadas, hemos sido empujados a discutir acerca de la falsa dicotomía entre empresas estatales y privadas.

Los fundamentalistas de siempre, nos han invitado, con excesiva facilidad, a ingresar a este debate estéril, que nos plantea un dilema inexistente, forzándonos a discutir acerca de la soberanía que representan unas y la supuesta eficiencia que ofrecen las otras.

Nada nos aleja más de la realidad que caer en las redes de ese discurso, que además de perimido, esconde las más profundas motivaciones que movilizan a quienes toman esas decisiones desde su posición de gobernantes.

El populismo demagógico, estatiza graciosamente, condenando a los ciudadanos que jamás utilizarán los servicios de esa empresa, ni accederán a los beneficios de sus eventuales ganancias, a pagar la fiesta en la que deciden dirigentes sindicales y circunstanciales funcionarios públicos.

Estas historias ya las conocemos demasiado. Un grupo de mercantilistas, disfrazados de empresarios, concesiones monopólicas mediante, se apropian de clientes cautivos que no pueden siquiera elegir. Luego, una combinación de ineficiencias propias y perversos marcos regulatorios, hacen lo suyo.

El Estado entonces aparece así, casi heroicamente, como el salvador de la patria, defendiendo sus intereses superiores. Este hipócrita nacionalismo nos coloca en la irresponsable actitud de pretender administrar lo público como privado, olvidando así las más básicas reglas que rigen la actividad empresaria, el lucro y el riesgo.

En el caso de las empresas aeronáuticas, se agrava más la cuestión por tratarse de un servicio para los que más tienen. Asistimos entonces, a otro capítulo más, de esa crónica y perversa transferencia de recursos desde los sectores más débiles, hacia los que más tienen. El subsidio, en su más retorcida expresión, se hace presente.

Del otro lado, la participación privada en empresas que fueron públicas, subyace detrás de muy poco transparentes pliegos licitatorios que se acuerdan en escritorios de funcionarios. Para completar el escenario, son las embajadas las que dan el cierre al trato, cual negocio transnacional, dándole entidad a los intereses de los Estados, escondiendo así, meros acuerdos comerciales, enmarcados en alianzas políticas de gobiernos afines.

Se nos empuja, una y otra vez, a elegir entre el monopolio estatal y el monopolio privado. Así también nos impusieron esta fantasía en otra década, diciéndonos que lo privatizado funcionaría y lo estatal siempre sería perdidoso.

En realidad, nunca debió importar demasiado esta cuestión. Sólo fueron argumentos utilizados para, bajo la máscara de ideologizar el debate, hacernos discutir sobre la eficiencia de uno y otro régimen. En el estatal perderíamos dinero y los servicios serían realmente pésimos. En la gestión privada, desaparecerían las perdidas, estas empresas generarían tributos al fisco por sus ingresos y todo funcionaría casi a la perfección.

Algo parecido a todo esto sucedió. Las empresas estatales perdieron dinero y fueron pésimamente administradas durante años. Nos dejaron como herencia, sólo malos servicios, una corrupción monumental, tecnología anticuada y deudas por doquier, que debimos pagar todos al momento de privatizar las empresas y estatizar sus pasivos.

Las empresas privadas vinieron a ocupar ese espacio. Lograron revertir parcialmente la situación. Llegó la modernidad, las inversiones y mejores servicios.
Ese resultado y el falso discurso que subyace, ganaron esa primera batalla. Nos manipularon para que finalmente discutiéramos en término de eficiencia. Y así lo hicimos, pero nos olvidamos del problema de fondo.

Esta nunca fue una cuestión de eficiencia, ni siquiera de pérdidas o ganancias. Omitieron decirnos, seguro que intencionalmente, que lo que nunca estuvo en sus planes fue hablar de desregulación, de competencia. Siempre privilegiaron conceder un monopolio y nos entramparon con el debate de lo estatal o privado.

Es que se enrolaron, por ignorancia o perversidad, en las filas de quienes sostienen que muchos servicios públicos deben ser monopólicos para ser viables. Afirmación tan temeraria como inexacta, sostenida sobre la base de casi ninguna comprobación real.

El "negocio" de la privatización de los servicios públicos ha sido, justamente, entregar una concesión monopólica. Ofrecer un mercado desregulado, competitivo, donde habría que abrirse paso como en buena parte del universo de actividades económicas, no hubiera permitido vender "las joyas de la abuela". Su precio casi no hubiera existido. Pero cuando hicieron esto también nos entregaron a los ciudadanos como rehenes y nos condenaron a una condición inaceptable.

Los reyes de la redistribución en este país, con esta decisión sólo han logrado redistribuirnos a los ciudadanos argentinos una deuda que NO supimos conseguir. Nos la endosaron a cambio de la romántica idea de tener una línea de bandera, como si ello nos hiciera más patriotas.

Cuando la vuelvan a privatizar, condiciones monopólicas mediante, volverán a entregarla sin deuda. Quedará así en nuestra suma de pasivos. Esos sobre los cuales después debemos poner excesiva presión fiscal, cuando no inflacionaria, para terminar pagándola de todos modos.

Como siempre el proceso es desprolijo, discrecional y arbitrario. Y para no perder el hábito, la oposición nuevamente cuestiona solo el procedimiento, las formas, pero no el fondo. Comparte la infantil ideología de tener una empresa aeronáutica propia. El cuestionamiento de fondo, otra vez estuvo ausente.

Es que estas ideologías sostienen que este tipo de empresas no puede quebrar. Que bajo el manto de la protección estatal es preferible que los empobrecidos ciudadanos argentinos salgan a rescatar a los desprotegidos empleados de la empresa estatal en pos de defender los intereses sindicales y patrióticos.

Cabe preguntarse cuántas empresas gozan del privilegio de ser rescatadas del barranco en pleno proceso de caída, para evitar cesantías, y una quiebra segura. Evidentemente esta no es la equidad y justicia de la que tanto habla nuestra clase dirigente.

No es cierto que el gobierno esté obligado a estatizar Aerolíneas. Esa afirmación oculta la falta de valor para tomar las decisiones correctas. Es que las otras opciones no seducen a las mentes de nuestros gobernantes. Sí los entusiasma la idea de controlar la línea aérea, manejarla con criterio político, sin dar demasiadas explicaciones, para que se convierta en otra herramienta para someter a propios y extraños.

Es por eso que no se han puesto siquiera un plazo para abandonar la aventura empresaria de un Estado que debe abocarse a aquello para lo que fue concebido, y que tan mal hace cotidianamente. Las múltiples responsabilidades que la sociedad le ha delegado al Estado, hacen que muchos acepten con naturalidad esta descabellada idea.

Que el Estado haya vuelto a ese rol de propietario de emprendimientos comerciales es patético, pero además, es básicamente inmoral, porque su naturaleza y el motivo de su existencia es resolver aquello que los individuos no podemos solucionar por nuestros propios medios. No es su rol. No le corresponde. Es solo una intromisión ausente de criterio y tremendamente regresiva, lo que profundiza su perversidad.

Nos han vuelto a invitar al debate inadecuado. Empresa estatal o privada, pero por sobre todas las cosas, monopólica. La desregulación, la posibilidad de que cualquier empresa pueda ingresar al mercado sin restricciones especiales, no está en la agenda. La competencia es mala palabra para la ideología imperante, tanto de oficialistas como de opositores. Este monopolio ficticio que han creado con dudosas intenciones, nos sigue obligando a discutir sobre falsas opciones.
Aerolíneas Argentinas se suma así a la lista de los monopolios inmorales.


Alberto Medina Méndez
amedinamendez@gmail.com
03783 – 15602694
Corrientes – Corrientes - Argentina

viernes 25 de julio de 2008

Los ciudadanos son los únicos generadores de cambio

Es lícito disfrutar que la corrupción haya fallado pero, sobre un solo caso, no se puede erigir todo lo que implica un verdadero cambio, y menos aún cuando los actores no se han renovado, y es el mismo director quien sigue dirigiendo el teatro

la lógica del matrimonio Kirchner.

La otra buena noticia es que el kichnerismo quedó políticamente destrozado y no parece tan fácil que pueda recuperar el poder político del que abusó todos estos años.

Kirchner-Stalin contra el campo

El odio de José Stalin por el campo ha permanecido como un ícono del empecinamiento en la ceguera que produce el poder. Sobornos, prebendas, corrupciones de todo tipo lo han hecho patético: su victoria siempre es pírrica;

¿Traición a quién y a qué?

La histórica sesión del 16 y el 17 de julio no pudo haber sido nunca la de la traición del vicepresidente de la Nación a un Poder Ejecutivo que lo había dejado aislado en una situación de desaire equivalente a la que había afectado en su momento al actual gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli. Fue, sí, aquella sesión la de la simple y elemental lealtad de una parte de los senadores y del ingeniero Cobos con los principios del bien común y de equidad quebrantados por el inconcebible maltrato del que se pretendió hacer objeto al campo mientras se privilegiaba al capitalismo de amigos.

El triunfo de los derrotados

Se configura así una concepción del poder como trinchera. El gobierno como un lugar desde el cual resistir ¿A quien? Visto que ya quedó claro que el golpe de Estado nunca existió, lo único que queda es la sociedad. Así de simple. Un gobierno en guerra contra su propio electorado. Ridículo y real. Muy triste.

La renuncia de Alberto Fernández

Otro Análisis de la Agencia CNA


La renuncia de Alberto Fernández a la Jefatura de Gabinete produjo una gran incertidumbre en el ánimo de la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, que le pidió en reiteradas ocasiones que no podía irse y seguir un tiempo más a su lado, hasta que por lo menos la situación actual pasara y el gobierno volviera a encaminarse en su relación con la sociedad. Pero ninguna de las palabras esgrimidas por la Jefa de Estado hizo mella en el porteño, que tenía la decisión tomada y pensada con antelación y era totalmente indeclinable.

Ante esta negativa de Alberto Fernández de rever su postura, el matrimonio presidencial tuvo que salir de urgencia a buscar un reemplazante y la elección final quedó entre dos personas, el actual ministro del Interior Florencio Randazzo y el intendente de Tigre, Sergio Massa. La partida la ganó el hasta ahora jefe comunal, que a sus cortos 36 años ocupará uno de los puestos políticos más importantes del país, y será el que esté a la cabeza de tratar de reorganizar al gobierno en su relación con la sociedad, que se vio afectada a lo largo de estos cuatro meses de conflicto con el sector agropecuario.

Por más que el renunciante Jefe de Gabinete venía madurando esta decisión y se lo venía advirtiendo a sus colaboradores más cercanos, que se lo venían planteando por lo bajo a los más íntimos asistentes de la pareja presidencial, que nunca creyeron que se hiciera realidad. Ante el hecho consumado, despertó una breve crisis en el interior más cerrado del kirchnerismo, que tuvieron que ponerse a la búsqueda de un candidato que estuviera a la altura del cargo y que a la vez tenga la suficiente cintura política como para superar el difícil momento que está pasando la relación del gobierno con la sociedad, y que sea capaz de manejarla y poder recuperar nuevamente la confianza de la población.

Desde la oposición y los espacios de poder de nuestro país, se advierte que este cambio en realidad es un cambio para no cambiar absolutamente nada, ya que es sólo un nombre nuevo que no tiene pensado una nueva forma de encarar los problemas, sino que se continuará de la misma manera y sin entender aún el mensaje que le dio la sociedad y el Congreso de la Nación con el rechazo al proyecto oficial de retenciones móviles.

Massa es en realidad un político que seguirá a rajatabla los planteos esgrimidos desde Balcarce 50 y mantendrá los lineamientos básicos del kirchnerismo. Lejos quedaron los primeros cuestionamientos que sufrió Massa por venir del seno de la UceDé y de haber sido uno de los niños mimados del ex presidente Eduardo Duhalde. El kirchnerismo ve que el joven nuevo ministro tiene una imagen aceptable en la sociedad, la mayoría de ello debido a la gestión que realizó en la ANSES entre el 2002 y el 2007, y que lo largo de la misma llevó adelante los lineamientos del gobierno nacional sin levantar la voz, algo básico dentro del manual del buen político kirchnerista.

Es por eso que un gran sector de la sociedad cree que esto no es un verdadero cambio, sino que es sólo cambiar figuritas en un escenario que continuará siendo el mismo de siempre y sin grandes novedades a corto y mediano plazo. Tanto Massa como Randazzo entran dentro del perfil de funcionario kirchnerista, gente que no tienen un fuerte armado político propio y que tengan que depender en todo de la figura presidencial, y que ante esta situación se los tiene atados de pies y manos y totalmente subordinados a los planteamientos presidenciales.

Suele decirse que las crisis son oportunidades de cambio, y pareciera que el gobierno aún no ha entendido la situación actual como lo merece. La presidenta Cristina Fernández, y en especial el ex presidente Néstor Kirchner, tendrían que entender que los grandes líderes de la humanidad no hacen los cambios por sí solos, sino que sólo muestran el camino que deben seguir los pueblos, que son los únicos y verdaderos agentes de cambio. Hasta ahora el matrimonio presidencial ha hecho oídos sordos al reclamo de la sociedad de que haya cambios drásticos en el gobierno nacional, y sólo se han hecho simples maquillajes que no solucionan los grandes problemas de nuestro país.

Según lo viene adelantando esta agencia en los últimos días, el ex presidente está empecinado en seguir adelante con el proyecto original planteado allá por el 2003 y no moverse un ápice, porque asegura que hacer eso sería “traicionar” los ideales que lo llevaron a la presidencia. Al no poder despegarse totalmente de su marido, la presidenta iría en el mismo camino, con lo que los conflictos y problemas que sufre el país en la actualidad no tendrían grandes cambios y soluciones en el corto plazo, sino que al contrario, muchos se incrementarían, volviéndose a un estado de inestabilidad muy grande, que podría llegar a poner en serio riesgo la continuidad del propio gobierno.

Al seguir Néstor Kirchner teniendo una injerencia importante del gobierno y no atender a los pedidos de la sociedad que le exige que dé un paso al costado que sirva para que la presidenta recupere su capacidad de mando y no se vea minada en su autoridad por su propio esposo, el patagónico demuestra que no escucha más voz que la suya propia, y no entra en razones ante los argumentos que le esgrimen muchos de sus colaboradores que le piden a gritos que durante algunos meses no aparezca en la escena pública, para calmar los ánimos y evitar que vuelvan a surgir nuevos conflictos en un futuro cercano para el gobierno nacional.

Kirchner está convencido que hay una campaña orquestada por la oposición, algunos grupos económicos, los medios de comunicación y sectores del campo, que quieren desestabilizar al gobierno de su esposa, y ante esta situación él no piensa dar un paso al costado, sino que por el contrario pondrá la cabeza en la guillotina si hace falta, ya que asegura a quien lo quiera escuchar, que sólo los cobardes y las ratas huyen cuando el barco se está hundiendo, y como él no es ni un cobarde ni una rata, se quedará dando pelea hasta el final en la lucha para que el barco vuelva a flote.

Suele decirse que nada es permanente a excepción del cambio y que cambiar de horizonte es provechoso para la salud y la inteligencia. El ex presidente, si quiere ser considerado en el futuro como un estadista y una persona que sirvió para el crecimiento de nuestro país, tendría que entender que por su bien y el de la presidenta, es necesario que por el momento se mantenga alejado de la escena pública y deje ese lugar para la Jefa de Estado, porque sino la figura de “doble comando” seguirá instalada en la sociedad y cualquier cambio que se haga no tendrá efecto en la sociedad, que quiere que de una vez por todas sea Cristina Fernández la que gobierne y no Néstor Kirchner.

El gobierno tiene en sus manos todas las armas necesarias para dar un giro a su política y demostrar que ha entendido el mensaje que la sociedad le ha dado en los últimos meses. Si sigue enfrascado en luchas internas, en un estado de confrontación constante con todo aquel que no piensa igual a ellos y no se termina de cuajo con la injerencia del ex presidente, nada cambiará y todo seguirá igual. Mientras tanto, cambios como el de Sergio Massa por Alberto Fernández en la Jefatura de Gabinete, no serán recibidos como un verdadero cambio, sino como más de lo mismo.

Para más información: www.agenciacna.com.ar

jueves 24 de julio de 2008

"La oposición es la que legitima ahora a la Presidenta y no el peronismo",

La renuncia de Fernández cerró un ciclo histórico en el gobierno del kirchnerismo, pero nada garantiza que la etapa que se abrió será mejor

se agudiza la “néstordependencia”.

Que a partir de ahora el kirchnerismo deberá compartir las decisiones con el Congreso, con un peronismo que se ha encabritado, con una oposición que busca homogeneizarse. Que deberá limitarse ante el examen riguroso de la opinión pública y de la prensa. Que deberá negociar con sectores a los que antes podía imponerles decisiones.

La hora de las convicciones.

La hora de las convicciones.

El debate parlamentario de las retenciones ha puesto en el tapete la lucha por defender las convicciones. Los románticos debates de la política hacen que muchos puedan decir en las tribunas casi cualquier cosa.

Es que en la política, como en la vida, uno puede manifestar libremente su visión sobre el asunto que fuera. Lo hacemos a diario, en el café, en el trabajo, en ronda de amigos. Los políticos y dirigentes, agregan a esa nómina la oportunidad que les ofrecen los medios de comunicación y la trinchera partidaria o sectorial.

Pero el problema no es lo que se dice. La prueba de fuego se presenta cuando hay que sostener con hechos concretos aquello que se ha dicho con apasionada espontaneidad en cada oportunidad que se presentó. Una cosa es discursear, y otra distinta es demostrar que somos capaces de sostener esas ideas.

Muchos políticos prometen en campaña en base a sus convicciones. No es que mientan. Realmente lo piensan así. Creen firmemente en lo que dicen. Les pasa lo mismo a los dirigentes sectoriales. Buscan representar a los intereses de muchos cuando declaman sus ideales. Y obviamente consiguen adhesiones por ello.

Pero la oportunidad de ponerlos a prueba, no siempre se presenta con tanta claridad. Así, muchos, logran pasar desapercibidos sin poseer verdaderas convicciones, sino sólo diciendo lo que quieren los demás. Se trata de este juego de representar a las mayorías, de ser aceptado, elogiado, admirado por decir lo que todos pretenden escuchar, de la mejor manera posible.

La ajustada votación en el Congreso Nacional sobre el tema de las retenciones ha enfrentado a muchos legisladores con esta situación. Se han encontrado en el dilema de elegir entre sus convicciones y una tormenta de presiones de distinto tenor.

La opinión pública, o la percepción que se tenga de ella, hicieron lo suyo. También jugaron su parte, las lealtades partidarias, los favores recibidos y porque no los privilegios que se pudieran obtener en el futuro en esa carrera política que subyace en situaciones como éstas. Se juegan muchos intereses, incluidos los económicos. Algunos de los protagonistas apuestan su porvenir político.

Es de imaginar que las presiones estuvieron a la orden del día. Tanto de un lado, como del otro. Se ha conversado mucho. Se han intercambiado llamados telefónicos, algunos de ellos, rozando la intromisión de otros poderes de la República. Algunos manifestaron desde el principio su posición y fueron consistentes a la hora de la votación. Se puede acordar o no con ellos, pero fueron leales a lo que manifestaron públicamente desde los inicios del conflicto.

Otros fueron, premeditadamente, más imprecisos. Dejaron algunas puertas abiertas para lo que llamarían luego "deliberar a libro abierto". Se trata de una importante cantidad de legisladores, que escudaron sus indefiniciones en frases ambiguas como "lograr lo mejor para nuestra Nación", "buscar consensos", y "abrir el debate".

En realidad, fue el escenario ideal para esa negociación donde se combinaron cuestiones patrióticas con asuntos más banales, como lo han sido determinadas ventajas personales y promesas de oportunidades políticas futuras.

Con una votación tan ajustada en números, no es difícil imaginar la magnitud de las presiones que unos y otros intentaron ejercer. Es bastante probable que las convicciones hayan quedado, en muchos casos, en el camino. Para lavar sus propias culpas, más de uno de ellos, habrá encontrando argumentos tan contundentes como seductores para convencerse, a sí mismo y a otros, de haber hecho lo correcto.

No importa si esa posición fue la que se sostuvo siempre. En todo caso, la política es el arte de lo posible. Con esa frase se suele justificar, con bastante eficiencia, la forma en la que ciertos políticos resignan sus ideales a manos de los manipuladores profesionales que deciden ponerlos entre la espada y la pared. De esta manera, los verdaderos titiriteros del poder, establecen falsas opciones, para quebrar la dignidad de los que llegan a sus bancas con convicciones, pero en el camino deciden abandonarlas.

Hemos escuchado muchas claudicaciones en los últimos días. No sólo en el oficialismo, sino también desde la gente del campo. El tan mentado pragmatismo ha ganado el lugar de los principios. En el camino quedaron las creencias más profundas, los ideales tantas veces recitados y defendidos hasta el cansancio.

Los favores recibidos seguramente intentarán compensar la indigna actitud de dejar atrás los valores por los que durante mucho tiempo se ha luchado.

La votación tuvo un resultado en los números y una consecuencia en lo político. Pero más allá de eso, cada legislador ha pasado por la prueba de las convicciones. Algunos seguramente han superado con creces esa situación. No importa qué posición hubieran defendido. Finalmente hicieron lo que tantas veces pregonaron. Lo hicieron de acuerdo a sus principios, siendo leales a ellos.

Otros, deben estar aún hurgando entre sus históricos discursos, para ver cuándo defendieron estas posiciones que finalmente pusieron sello a su voto. El examen de conciencia es un territorio privativo de cada legislador. Cada uno de ellos sabrá cuánto debió resignar de sus ideales para ceder a las presiones, cualesquiera sean ellas. La votación tuvo un resultado. Una vez más se pusieron a prueba los principios. Fue la hora de las convicciones.


Alberto Medina Méndez
amedinamendez@gmail.com
Corrientes – Corrientes – Argentina
03783 - 15602694

miércoles 23 de julio de 2008

Le parece “insufrible” que Chávez “se digne a aparecer en Mallorca

Le parece “insufrible” que Chávez “se digne a aparecer en Mallorca”

Noticias24.-

Hermann Tertsch, destacado periodista y columnista español dice que le parece “insufrible” que Chávez, un “milico incontinente”, sea recibido en la residencia real de Marivent en Mallorca.
Tertsch ha pasado por algunas de las redacciones más importantes de España, incluyendo la de El País y actualmente, la del diario ABC, y colabora en medios radioeléctricos como Onda Cero y Telemadrid. Esta es la durísima columna que le publica hoy el diario ABC.
HUNDIDO, porque está al borde del fracaso su prepotente y delincuente aventura de sembrar guerrilla, populismo, violencia y fobia a la democracia y a occidente por toda Latinoamérica, Hugo Chávez busca un respiro y tiempo. Sus petrodólares y sus asesores cubanos, su vocación totalitaria y su pose habitual de rufián no le han valido para evitar la galopada de derrota en derrota. Quería asediar a Colombia y chantajear al presidente Álvaro Uribe con los secuestrados. La respuesta a sus planes ha sido la magnifica operación colombiana de liberación de Ingrid Betancourt y la muerte de los principales cabecillas de los terroristas a los que lleva tanto tiempo dando cobijo. Pero también la evidencia de esta complicidad suya con los peores grupos del narcotráfico más o menos disfrazado ideológicamente en su continente. Dentro de Venezuela, donde lleva años aterrorizando y esquilmando a quienes se resisten a su totalitaria «revolución bolivariana» -entre ellos centenares de miles de españoles, por cierto prácticamente indefensos-, resurge la contestación también en las clases más pobres hasta ahora secuestradas en su criterio por subvenciones y promesas incumplidas e imposibles.
Ese Hugo Chávez que se pasó semanas riéndose del Rey de España y de los Borbones, de los supuestos colonialistas empresarios españoles y de todos los que no le rieran las gracias después del incidente habido en la última Cumbre Latinoamericana, va a venir a España. Y nos cuenta Chávez desde Venezuela, vía «Aló presidente», que lo mismo se digna a aparecer por Mallorca donde veranea el Rey de España. El notorio compañero de trapacerías de Chávez que es Daniel Ortega, ese sórdido personaje que vuelve a ser presidente de Nicaragua gracias al dinero de Caracas y a los comisarios cubanos, le ha dicho al compañero Chávez que le tiene que dar un par de lecciones al Rey de España sobre la forma de comportarse en las cumbres latinoamericanas.
Rusia, Bielorrusia, Portugal y España. Esa es la magnífica gira triunfal europea en la que algunos en La Moncloa quieren encuadrar la de por sí vergonzosa y vergonzante visita del bufonísimo presidente de Venezuela Hugo Chávez a España. A Rusia y al último estalinista de Europa, el bielorruso Lukashenko, no les importa nada la catadura de sus visitantes mientras puedan sacarle provecho. Nuestros dignísimos vecinos portugueses no han tenido problemas con susodicho personaje. Si hubiera ofendido a la Jefatura del Estado portugués, Chávez no pisaría Lisboa. Pregunta para niños: ¿Qué visita le da prestigio entre los suyos a Chávez y debilita a su oposición democrática en el interior? La que hace a España. ¿Le esperan en Alemania, París, Londres, Roma, Varsovia, Estocolmo, La Haya, Bruselas? No. Ni le esperan ni está invitado.
¿A qué viene entonces este nuevo e inenarrable atropello a nuestra dignidad de aceptar la zafia visita del milico incontinente? Es lamentable tener que recordar que el Rey tuvo que interrumpir a Chávez porque no lo hizo el presidente del Gobierno español. Está claro que tienen listones distintos, jefe de estado de Gobierno, respecto a lo tolerable en lo que va de la impertinencia a la afrenta. Zapatero no tiene problemas con Chávez. Lo sabemos. Como sabemos que muchos han de callar por disciplina y vocación de servicio. Pero algunos aun podremos decir que nos parece del todo insufrible la presencia de Chávez en Marivent. Después de lo pasado y lo dicho.

noticias24.com 22 Jul 2008

prostitución cívica?.

Durante casi cuatro meses nos agitamos en torno de un conflicto que se pudo haber resuelto en pocas semanas. Pero parecemos condenados a seguir los letales libretos de un destino feroz, sin capacidad para evitarlo

Acerca del 'dibujo' de Carlos Fernández: ¿Quién cree que hay superávit fiscal?

Manuel Solanet tiene una notable autoridad para opinar sobre temas fiscales. Y él ratifica lo que otros economistas o sospechan o denuncian: que es mentira el superávit informado por el ministro Carlos Fernández, que el 'modelo' fue sepultado por los subsidios que paga el Estado, que no es una casualidad que los mercados financieros globales vaticinen otro 'default' de la deuda pública argentina.

POR MANUEL SOLANET

1 - La economía argentina frente a un modelo agotado Los aires de cambio que prenunció en lo político lo ocurrido en el Senado el 17 de julio debieran llevar a una reorientación de la política económica frente a un modelo que se muestra agotado. Hay diversas cuestiones económicas que ocupan la atención y hoy generan preocupación. La inflación es el problema más notorio y se agrava por la ausencia de políticas racionales para tratarla. Se ha intentado trabajar sobre las consecuencias y no sobre sus causas. Los controles de precios resultaron ineficaces, como se esperaba, y además perjudiciales. Desde hace 18 meses tenemos además control de índices. Esta manipulación ha pasado a ser no sólo un agravio institucional, sino también una causal jurídica de default. Pero en un esquema de tarifas congeladas e inflación reprimida, con revaluación real del peso, el deterioro fiscal es en el fondo la principal amenaza. Si no hay margen fiscal para sostener los subsidios, el modelo se desmorona. La principal razón de ese deterioro fiscal es el fuerte aumento de los subsidios a la energía, al transporte y a la industria alimentaria, además de la permisividad en el aumento del empleo público. Hay riesgo de que el agotamiento fiscal haga inevitable el sinceramiento de los precios retrasados y que ello produzca un golpe de inflación, genere una súbita caída de la confianzae impulse un proceso más notorio de huida del dinero. Ya existe como cuestión preocupante, una tendencia a la desmonetización y al aumento de la tasa de interés desde hace un par de meses. El crecimiento de la actividad productiva, que parecía hasta hace muy poco un rasgo positivo de nuestra economía, ha dado paso ahora a claras señales de enfriamiento. Las expectativas se han deteriorado debido al conflicto con el campo y al aumento de la tasa de interés y su impacto negativo sobre el crédito. La insuficiencia de la inversión en los últimos años es otro problema. Se manifiesta con más intensidad en la energía. Hay escasez de combustibles y electricidad en el marco de una caída de la producción de petróleo y gas. Estamos dejando de ser exportadores para pasar a ser importadores justo cuando los precios internacionales están por las nubes. En el mejor momento para los mercados de nuestros principales productos, la balanza comercial se deteriora. Los superávit gemelos están en riesgo. Ambos. 2 - Hay signos de enfriamiento Los datos macroeconómicos más recientes muestran claramente una reducción en el nivel de actividad, tanto de los sectores ligados al consumo como a la inversión. Las estimaciones del crecimiento del PBI en 2008 están siendo revisadas a la baja. Es así que con un arrastre estadístico del orden de 4%, se advierte la dificultad de proyectar más de 6% para todo el año. Los datos de ventas y de crédito de consumo muestran amesetamientos o caídas. También se percibe en la demanda de trabajo. En el interior, el ajuste es más notorio y eso se debe a la relación más directa con el campo. En junio, por ejemplo, declinó la recaudación de Ingresos Brutos en las provincias. El enfriamiento seguramente reducirá la presión de la demanda en sectores que están al máximo de su capacidad productiva y también aliviará la importación que debe pagar precios más altos por los bienes de consumo. También podría reducir la demanda de servicios públicos y por esa vía morigerar el crecimiento de los subsidios. Sin embargo, esto no sería suficiente para evitar el crecimiento del gasto público, que es una de las causas de la inflación. Pero cuando hablamos de inflación, no podemos dejar de pensar en la enorme distorsión acumulada en los precios relativos, lo que aparece como una amenaza latente y creciente. Las tarifas de gas y electricidad deberían aumentar varias veces. Las naftas y el gasoil tendrían que duplicar sus precios o aún más si el petróleo crudo se paga al precio internacional. Con esos ajustes y sin subsidios, el transporte público debería por lo menos triplicar sus tarifas. Ahora bien, si todo esto ocurriera, habría reclamos de aumentos salariales y una propagación real y psicológica de la inflación. El gobierno lo sabe y por eso nunca considera llegado el momentode producir el sinceramiento, y las distorsiones se acentúan. El límite lo pondrá la capacidad de caja para compensar con subsidios. Lo deseable sería que el sinceramiento se produzca dentro de un marco de confianza, con un programa económico racional y bien estructurado. De lo contrario, si lo impone la insuficiencia fiscal fuera de un marco programático racional y creíble, podría provocar una espiralización. 3 - Las cuentas públicas muestran debilidad La situación fiscal es precaria aunque se informe lo contrario. En el primer semestre, el gasto aumentó a mayor ritmo que la recaudación. El gobierno, que sin duda ve el problema, decidió el incremento de las retenciones en noviembre de 2007 y nuevamente en marzo de este año. Los datos oficiales que hablan de un sostenimiento del superávit primario computan sólo lo pagado y no lo devengado, y hay evidencias de fuertes retrasos en los subsidios y en las obras públicas. Esto último es justamente un indicio de la debilidad de la caja. El resultado primario bien computado, en el mejor de los casos, alcanza para cubrir escasamente los intereses, sin contribuir en nada a reducir la deuda. Los vencimientos de capital deberán solventarse con deuda nueva a intereses crecientes. El gobierno permanece en default con el Club de París y con los 'hold out', y ya no tiene acceso a los mercados. Chávez nos cobra tasas altas y no hay alternativas. Nuestro gobierno ya ha estropeado suficientemente la cartera a las AFJP colocándole títulos que han perdido valor. Nuestra pobre calificación BB ahora agrega 'tendencia negativa' y el riesgo-país se acerca a los 700 puntos básicos. Es imprescindible actuar sobre el gasto para buscar una solvencia fiscal genuina, pero como hemos dicho, nunca llega el día de sincerar tarifas ni tampoco se oye hablar de reforma administrativa y de racionalización. Para peor, se reestatizan empresas. La rebelión fiscal del campo ante el aumento abusivo de las retenciones puso en evidencia que es poco o nada lo que puede lograrse por el lado de los recursos mediante aumentos en los impuestos. 4 - Todavía no puede hablarse de corrida cambiaria, pero se reduce la demanda real de dinero El comportamiento de la gente ha cambiado desde la crisis con el campo. Ya se había insinuado el año pasado una extrema sensibilidad que en su momento motivó una reversión del flujo de divisas cuando se detonó la crisis financiera en los Estados Unidos. En los últimos cuatro meses, el Banco Central ha perdido reservas por US$ 2.900 millones. Se estima que en los últimos 12 meses la fuga de capitales fue cercana a los US$ 20.000 millones. La monetización ha disminuido y la tasa de interés ha aumentado. La relación M2/PBI era 18,8% a fines de 2005, bajó a 16,5% a fines de 2007 y actualmente se la estima en 14%. La causa principal de esta gradual disminución es sin duda la percepción de los agentes económicos de que la inflación no podrá ser reducida. Sólo se ve al gobierno actuar sobre las consecuencias y no sobre las causas y el público no desconoce que hay tensiones crecientes en el sistema de precios y que se han multiplicado los reclamos por aumentos salariales. No obstante, el proceso de desmonetización es gradual y no se puede hablar de corrida; sin embargo, éstas son señales de advertencia que obligan a encarar las medidas y cambios para recuperar la confianza. 5 - La crisis energética La crisis energética ya está presente y castiga a la industria que está sometida a pedidos oficiales casi diarios de reducción del consumo de electricidad y de gas. También falta gasoil para el transporte y para el agro. No hay misterio en las causas de esta situación. Los congelamientos y controles de precios y la ruptura de las reglas contractuales de las concesiones desalentaron las inversiones y restringieron la oferta, mientras que la demanda se exacerbó por los bajos precios. La producción de petróleo y gas declina y la generación de electricidad ya no permite contar con reserva técnica ni abastecer los momentos pico. Esto ha ocurrido en la Argentina, al mismo tiempo que los precios internacionales de la energía se han multiplicado varias veces. El desacople de los precios internos se logró mediante retenciones increíblemente elevadas en el caso del petróleo, o subsidios en los casos de la electricidad, el gasoil y el gas. La superación de esta crisis no será inmediata, aunque se corrija la estructura de precios y se normalicen las reglas regulatorias y las concesiones. Se necesita un tiempo de estabilidad y confianza para lograr las inversiones y luego se requerirán tiempos bastante prolongados para que se ejecuten y sean productivas.ambitoweb.com

Movimiento Mundial de solidaridad con Cuba

Líder activista de Derechos Civiles solicita la liberación de los prisioneros políticos y disidentes democráticos afro-cubanos en demostración de calle en New York

NEW YORK (Julio 22, 2008) –

Hoy, el prominente activista de derechos civiles Reverendo Al Sharpton, lideró una protesta ante las constantes violaciones de derechos humanos del régimen de Castro en Cuba. La demostración tuvo lugar afuera de la misión de las Naciones Unidas para Cuba en New York.

El Reverendo Sharpton enfatizó la grave situación que viven loa afro-cubanos como prisioneros políticos y líderes de la oposición democrática, en particular el Dr. Oscar Elías Biscet, y Jorge Luis García Pérez "Antúnez".

Berta, la hermana de Antúnez y muchos otros ex prisioneros políticos cubanos que han cumplido sentencias de entre 10 y 29 años - acompañaron al Reverendo Sharpton mientras este compartía sus historias y las de sus familiares con los presentes. En la noche de ayer, Sharpton tuvo una conversación telefónica con Antúnez, por lo tanto obtuvo un recuento directo del continuo hostigamiento del que es víctima diariamente en Cuba.

El Reverendo enfatizó el caso del Dr. Biscet quien se encuentra actualmente detenido en la cárcel del Combinado del Este, cumpliendo una sentencia a 25 años por hablar en contra del régimen de Fidel Castro. Las condiciones en las que se encuentra son miserables. Biscet es constantemente víctima de torturas y es sometido a períodos de reclusión en celdas solitarias infestadas de todo tipo de insectos.

Elsa Morejón, esposa de Biscet, envió desde Cuba una carta agradeciendo al Reverendo Sharpton por atraer la atención acerca de la difícil situación de su esposo, y describir la crueldad de su situación y la injusticia que representa su encierro.

Antúnez fue recientemente puesto en libertad después de cumplir una sentencia de 17 años por expresar opiniones contrarias al régimen Castrista. El gobierno Cubano lo ha hostigado y golpeado en repetidas ocasiones desde que salió de la cárcel. A pesar del hostigamiento constante, Antúnez continúa organizando actos de desobediencia civil en la isla.

"Aplaudimos al Reverendo Sharpton por atraer la atención al injusto encarcelamiento de los prisioneros políticos cubanos. El régimen de Castro debe tomar en cuenta que el mundo no tolerará la violenta y sistemática opresión contra los ciudadanos cubanos” dijo Peter Mirijanian, vocero del Movimiento Mundial de Solidaridad con Cuba.

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Para mayor información acerca del Movimiento Mundial de Solidaridad con Cuba, por favor visite www.solidaridadcuba.org.

Contacto de prensa:
Robby Schrum
robby@solidaridadcuba.org
+1 866-295-3079
Acerca del Movimiento Mundial de Solidaridad con Cuba
A través de este website, www.solidaridadcuba.org, el Movimiento Mundial de Solidaridad con Cuba sirve como una agencia de información en línea para activistas y personas interesadas en promover el movimiento democrático de Cuba alrededor del mundo.

El Movimiento también apoyó eventos el 21 de Mayo en 66 países alrededor de Norteamérica, Sudamérica, Europa y África para celebrar el Día de Solidaridad con Cuba. Ciudadanos de todas las edades se organizaron a través de Facebook, MySpace, y otros foros, y tuvieron vigilias para apoyar la lucha del cubano común por la autodeterminación.

en la economía se puede hacer todo, salvo evitar las consecuencias.

Tal vez el proverbio de "siembra vientos y cosecharás tempestades" sea en mayor medida aplicable al discurso de confrontación empleado permanentemente por el ex presidente Néstor Kirchner y también por su esposa, que lo ha sucedido. La reiterada técnica dialéctica ha sido la de identificar en cada suceso a un enemigo del pueblo y apelar a la división social, el odio, y a una visión parcial y sesgada de los hechos del pasado

Macri exigió "un cambio de actitud, de algunos hombres y de estilo",

No hay otra forma de mejorar la sociedad que a través de una mejor política", agregó.

No dar conferencias de prensa es una forma de censura

-¿Cómo afecta a la libertad de expresión que los gobernantes no den conferencias de prensa o que sólo hablen con periodistas que consideran confiables?

Aquel día se produjo el renacimiento del Senado y la gente volvió a creer que es posible vivir en democracia

una reforma política y electoral, para corregir el hiperpresidencialismo y el deficiente sistema de partidos, y una reforma de la coparticipaciòn, para mejorar la distribución de los recursos entre la Nación y las provincias.

domingo 20 de julio de 2008

masivo estado social es inversamente proporcional al derrumbe de la popularidad del matrimonio presidencial

el matrimonio presidencial reconoció el jueves, lejos del escenario público, la dimensión espantosa del fracaso. Una nube oscura e inmensa se abatió sobre Olivos. Néstor Kirchner hacía las valijas. Han ganado. Que ellos se hagan cargo del gobierno , repetía envuelto en llamas. Cristina compartía esa visión del Apocalipsis

El proceso que están viviendo hoy los Kirchner y el país podría representarse, en este sentido, como un drama en tres actos

Esta razón no es otra que la expansión del clientelismo. Después de haber concentrado en forma "unitaria" los ingresos del Estado hasta obtener un cuantioso superávit, el gobierno de los Kirchner puso a los entes públicos y privados ante el dilema de obedecer a sus dictados, convirtiéndose en sus clientes políticos, o ser arrojados fuera del calor oficial.

viernes 18 de julio de 2008

¿Quién desestabiliza al Gobierno?

En su iracundia discursiva, Néstor Kirchner no advierte que quien ha puesto el hacha sobre la raíces de la gestión de su esposa es precisamente él mismo.

Para ser grande hay que pensar en grande

Fundación Futuro Argentino 15/7/200821:35hs

Nadie ha dicho que el impresionante crecimiento de la producción agrícola de las dos últimas décadas fue traccionado principalmente por quienes pensaron y se organizaron con el propósito de ser grandes. Sean empresas agropecuarias, consorcios, pooles, fabricantes de grandes máquinas, proveedores de semillas y genética, productores de fertilizantes, fondos de inversión, etc. Esta revolución tecnológica que es motivo de admiración en el mundo, se hizo sin trauma y miles de productores menores tuvieron la posibilidad de convertirse en medianos o grandes, de asociarse, y de organizar fondos con aportes de profesionales, comerciantes y gente común de las ciudades. También tuvieron la posibilidad de arrendar campos para sembrarlos, con suficiente flexibilidad. La tecnología que hizo posible el impresionante aumento de los rendimientos y el uso de tierras marginales fue impulsada por quienes innovaron y fue aplicada por quienes tuvieron la capacidad de emprender, sin preocuparse acerca de si eran grandes, medianos o pequeños. La progresividad del impuesto a las Ganancias, que es en todo el mundo el instrumento clásico de redistribución del ingreso, parecería no alcanzar en la Argentina. Se piensa equivocadamente que deben emplearse subsidios e impuestos diferentes sobre las ventas derivando en un intrincado sistema de retenciones con compensaciones segmentadas por tonelaje de producción y por distancia al mercado. Es difícil imaginar que estas compensaciones en manos de un poder político no generen discriminación, favoritismos y corrupción, además de ineficiencia. No se entiende que en un gobierno correcto el logro de objetivos sociales o territoriales debe apoyarse en inversiones en infraestructura económica y social, o en programas de ayuda directa, y que el uso de impuestos a las ventas y subsidios diferenciales lo que logra es destruir producción. Parecería que muchos de nuestros políticos se sentirían plenamente satisfechos si se volviera al arado de bueyes El complejo ideológico contra “lo grande” supera al sentido común. Pero el tema de las retenciones ha venido en el parlamento con un adicional: una nueva ley de arrendamientos que se alinea también en aquel rechazo a todo lo que sea grande. Hay dos cambios fundamentales en este proyecto en relación al régimen vigente. Uno se refiere a la duración mínima de los contratos. Se propone cinco años, lo que resta flexibilidad y tiende a excluir a quienes constituyen fondos para aplicar a ciclos anuales. El otro es el que limita la extensión de tierra que puede arrendarse a un mismo arrendatario, o que una persona física o jurídica puede arrendar a otros. El límite son 10 unidades económicas, una extensión que no es importante y que afecta la obtención de economías de escala y la diversificación del riesgo. El propósito es que quienes arrienden sean pequeños o medianos productores. Lo que está en debate es hasta donde se sacrifica la producción para satisfacer un objetivo que en realidad es de caja y que para exponerlo como social e intentarlo políticamente correcto, incorpora con vehemencia la concesión demagógica a aquel complejo de los argentinos. Se pierde de vista que el aumento del bienestar y del salario para millones de argentinos, sólo puede fundamentarse en el crecimiento de la producción y en su abaratamiento mediante inversiones y tecnología. Estas cuestiones son las que diferencian, por ejemplo, a la Argentina del Brasil. Los brasileños en general piensan en grande y esto supera sus complejos y sus ideologías. Así avanzan. Muchos argentinos por lo contrario, son devotos de la guillotina horizontal: a todo aquel que levante la cabeza por sobre los demás, hay que cortársela. Si queremos un país grande, es necesario erradicar esta errónea devoción.
Manuel A. Solanet

Cristina, como si viviera en otro país

Se sabe que para los Kirchner la venganza es casi una adicción

Cuando el Congreso se pone de pie

En 1774, Edmund Burke dijo que el Parlamento "no es un congreso de embajadores de intereses diferentes y hostiles que cada uno debe sostener, como agente y abogado, sino que es una asamblea deliberante de una sola nación, con sólo un interés, el de todos

El día más triste y atribulado del kirchnerismo

Tengo miedo físico". Una insistente versión afirmaba ayer que el vicepresidente fue víctima de un trance de ataque de pánico antes de votar. Demasiada presión.
Así fue el día más triste del kirchnerismo

Por ahora, la Casa Rosada no tocará las retenciones móviles

"Por ahora, no se deroga la 125. Todavía rige

"¡Cuántos hijos de puta!", fue la reacción del jefe de Gabinete, Alberto Fernández,

"Fuimos a saludarla para que supiera que no está solita", dijo Carloto.

Desde el kirchnerismo aseguran que la resolución 125 sigue vigente

"la resolución 125 sigue vigente tal cual la dictó la Presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) el 10 de marzo del año en curso con las otras resoluciones que la fueron mejorando".

Agoniza un estilo, no un gobierno

No debería haber un gobierno herido de muerte después de la histórica votación en el Senado de la Nación. Tan sólo debería estar agonizando un estilo de gobernar.

jueves 17 de julio de 2008

El crucial discurso del vicepresidente

"Hoy hemos llegado a un lugar en el que la sociedad se pregunta por qué tenemos que estar distanciados

Cobos terminó con una forma de gobernar

El kirchnerismo, tal como se lo conoció, ha terminado en la sorprendente madrugada de hoy

VOTANDO EN CONTRA COBOS SALVO AL GOBIERNO

VOTANDO EN CONTRA COBOS SALVO AL GOBIERNO

Comencé a escribir estas líneas minutos después que Julio Cobos, vicepresidente de la Nación, desempatara “a favor del campo” el 36 a 36 en que había quedado la votación del Senado, referida al proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo para ratificar la resolución ME 125/08, que ya contaba con media sanción de Diputados.

Me surgió esta idea, que mezcla análisis y esperanza. En la que probablemente haya sido la decisión más difícil de su vida, Cobos salvó al gobierno presidido por Cristina Fernández de Kirchner. Lo salvo del empecinamiento sin límites al que lo había llevado el ex presidente (y esposo) Néstor Carlos Kirchner, lo salvó de la creciente parálisis económica y crispación social, etc.

Sólo a una mente febril -que hasta el jueves pasado parecía no contar finalmente con frenos- se le puede ocurrir que la estabilidad de un gobierno depende de la ratificación legislativa de una resolución ministerial. Pero esto, como tantas otras cosas, puede quedar en el pasado si el Poder Ejecutivo aprovecha esta oportunidad, en vez de desperdiciarla como hizo con las anteriores.

Para lo cual Cristina Fernández de Kirchner tiene que “hacer suya” la decisión del Congreso, ratificar lo que su marido dijo 2 veces en el último acto del Congreso -que acataría la decisión, cualquiera fuera-, suspender por “x” número de días la vigencia de la resolución, y ponerse a trabajar… pero en serio.

Lo cual incluye un cambio de gabinete, incorporando personas creíbles. Lula “vende” magistralmente Brasil en el resto del mundo, pero no pretende ser ni el presidente del Banco Central ni el ministro de economía de su país. No se trata de buscar un recontrasuperministro, pero tampoco creer que se puede funcionar sin alguno (no se necesita un ministro para inflar la economía, cuando las circunstancias económicas son favorables y hay stocks excedentes; pero sí para enfrentar la agenda actual).

En cuanto a Néstor Kirchner, Cristina le tiene que hablar como le habla cualquier mujer a su marido, “cuando las papas queman”, y actuar en consecuencia. Veremos si ocurre.

¡Animo!

Juan Carlos de Pablo

Argentina: otro país es posible

Argentina: otro país es posible
Por Juan C. Sánchez Arnau

No es la hora de las palabras fáciles. Se ha producido hoy un hecho político poco frecuente: la derrota de un Gobierno y de un equipo gobernante que se consideraba imbatible y que no escatimó recursos para obtener su objetivo. Pero más que esa derrota lo importante de este momento es lo que está detrás, la aceptación por la mayoría de la clase política de lo que era un verdadero reclamo popular, salido de lo más profundo del país: rectificar el rumbo de la política. Terminar con el autoritarismo, la intolerancia y la corrupción encarnados por el ex Presidente Kirchner. Terminar con la provocación y la falta de respeto a quien piensa distinto. Terminar con la mentira de los índices oficiales, de los discursos progresistas convertidos en actos faltos de toda sensibilidad social. Terminar con el recurso a la violencia y a la intimidación, con la manipulación de los medios, con la soberbia de los actos y las palabras. Terminar con el capitalismo de amigos, que recauda con la izquierda y distribuye con la derecha. Terminar con el regreso al pasado, en el discurso, pero también en los actos de gobierno, en un país que, en esencia, es futuro y que, como hoy lo demostró, quiere ser futuro.
Dijimos que no es la hora de las palabras fáciles porque es la hora de los gestos de grandeza. Y hoy en el Senado, gracias a la incorruptibilidad de unos pocos senadores oficialistas, que resistieron presiones y ofertas que podemos imaginar más que substanciosas, la política se reencontró con la gente.
El de hoy fue el senado de Lisandro de la Torre. Quién mejor que él –que terminó con su vida cuando ya no le alcanzaban las palabras para expresar su hastío moral- para definir la dimensión moral de la acción política; quién mejor que él, surgido de las Ligas Agrarias santafecinas, para expresar esta reacción de la gente de campo que se plantó ante el poder político y dijo ¡basta! apelando a sus ancestros, a su tierra, a su trabajo y a su voluntad de cambiar el país.
El voto de desempate del Vicepresidente Cobos fue algo más que la reacción de un hombre herido por los agravios y la intimidación. Fue la reacción de un hombre que, en su soledad institucional, quiso ayudar a la Presidenta en la búsqueda de una salida por la vía legislativa al berenjenal en que la había metido su propia falta de sentido común Y no pudo ni lo dejaron. El voto de Cobos evitó lo que habría sido un grave hecho institucional, dar legalidad a una decisión política que había perdido toda su legitimidad. Y nadie ayudó más a ello que el propio Gobierno: el voto de Ramón Saadi a favor del proyecto oficial y la instrucción al bloque oficialista de que no se podía mover una coma del proyecto aprobado en Diputados, puso a Cobos ante una situación moral que le impedía acompañar al voto de su propio gobierno. Y así salvó la institucionalidad y dejó en pié su propia figura y su función, que pueden llegar a ser determinantes en el futuro del país.
Sin embargo, quizás lo más importante de este proceso es que fue fruto de un grupo de dirigentes agrarios que supieron dejar de lado diferencias ideológicas e intereses económicos contrapuestos y moverse, durante más de cien días, con una moderación, en los discursos y en los actos, que contrastaban brutalmente con la acción del Gobierno y del ex Presidente Kirchner. Supieron interpretar lo que pensaban las bases de sus instituciones pero al mismo tiempo supieron contenerlos, abrir válvulas de escape allí donde era necesario, permitir las divergencia pero hacer primar el objetivo común. Y así generaron la mayor reacción popular de la historia de la democracia moderna en Argentina. Una reacción llena de sentido común y de sabiduría popular.
Por suerte, la mayor parte de la clase política decidió seguirlos, aunque sin lograr la confluencia de opiniones más allá de la negativa a aceptar el proyecto oficial de “retenciones”. Tarea que no podía ser difícil ante un proyecto a todas luces inconstitucional, por su origen y contenido; innecesario desde el punto de vista fiscal; y contrario a toda lógica económica.
Por suerte también, el sistema institucional funcionó y fue el Congreso el que le dijo ¡no! a un Poder Ejecutivo obcecado en imponer un gesto de autoridad más allá de toda lógica política. Fue el Poder Legislativo el que a través de un gesto sin precedentes históricos en nuestro país, el de un Vicepresidente que vota en contra del proyecto oficial, puso de manifiesto que la Constitución cuenta con los mecanismos necesarios para poner límites al dislate de los gobernantes y permitir salidas institucionales a la más complicada de la situaciones políticas.
Pero nadie contribuyó a este resultado más que el propio gobierno, insistiendo a toda costa (en el más literal de los sentidos) en llevar adelante su propio dislate. Fue el ex Presidente Kirchner, convertido en el verdadero Comandante en Jefe del Gobierno a lo largo de la última etapa de este proceso, quien identificó al enemigo, le impuso las condiciones de la derrota (“los quiero de rodillas”), eligió sus huestes y sus generales (Rossi y Picheto en el Congreso, D’Elía en la calle, Verbitski en la prensa), escogió el campo de batalla y fijo la fecha del combate. Y recogió dos tremendas derrotas: antes de ayer, en las calles de Buenos Aires, donde provocó un acto de sus partidarios que, además de una inútil provocación fue un intento de demostración de fuerzas que puso al desnudo, por primera vez, la debilidad de su capacidad de movilización popular. Y hoy, en el Senado, donde se desmoronó la cómoda mayoría con que contaba hasta hace pocas horas.
¿Qué hará ahora el general derrotado? ¿Qué hará ahora el rey desnudo? Que además, con su activismo incontinente dejó en claro que el poder dentro del Gobierno y del partido oficialista es el suyo y no el de su mujer. ¿Qué hará la Presidenta? Llevada por su marido y por su incompetencia a la más acelerada pérdida de popularidad por la que ha atravesado ningún político importante en la Argentina moderna. Ya no bastan los discursos encendidos ni los subsidios y favores oficiales, ya no alcanza la disciplina partidaria, ya no sirven las amenazas. A la hora de la verdad apenas sirvieron para hacer cambiar de opinión a unos pocos diputados y aún a menos senadores. ¿Reencontrarán ambos la razón? ¿Sabrán sacar las conclusiones que se imponen después de este resultado? ¿Sabrán rectificar el rumbo, cambiar su estilo de hacer política, volver a las instituciones, al diálogo y al respeto del otro, a abandonar la corrupción y reencontrar el camino de la virtud? No es fácil imaginarlo pero es urgente que lo decidan. Caso contrario, con el gobierno totalmente debilitado, abandonado por sus aliados y con el riesgo normal de la fuga acelerada de los pocos que le quedarán a estas horas, corremos el riesgo de nuevas confrontaciones y de generar aún más daño a la sociedad.
¿Y qué hará la oposición? ¿Comprenderá que ya no basta con ser sólo oposición, que hace falta con urgencia un nuevo programa de coincidencias y consensos que nos permita a todos escapar de los riesgos en que nos hemos metido en un momento en que la historia juega a favor del país como no lo hizo desde hace más de setenta años atrás? Está claro que hoy comienza una nueva etapa de la vida política argentina ¿nos servirá para construir un país distinto?
En todo caso, el de hoy será un amanecer distinto: otro país es posible.

Noche de Cobos

El Parlamento argentino exhibe, como dato positivo, la potencia fundacional de su utilidad

Tal vez haya comenzado la era de los milagros

Sólo el carismático Alfredo De Angeli y el austero Luciano Miguens le dedicaron un párrafo a Cristina Kirchner. El primero fue para revelar que una legisladora radical K le había dicho que la Presidenta renunciaría si le rechazaban en el Congreso el proyecto sobre las retenciones.

“No puedo acompañar esto y eso no significa que traicione”

“Está el país partido, necesitamos una solución que preserve la institucionalidad, la paz social y el consenso”,

“Que Kirchner se quede con la Plaza, pero que nos devuelva la República”

El senador radical Gerardo Morales ofreció un durísimo discurso en el que equiparó la protesta agraria con grandes hitos históricos como la Revolución del Parque o las luchas por la Ley Saenz Peña. “Ya nada será igual después de esto”, afirmó

La inflación

www.InflacionVerdadera.com
El campo no tiene la culpa
Posted: 15 Jul 2008 09:37 PM CDT
El gobierno nacional suele decir que el campo es responsable de la inflación. Este argumento no sólo es inconsistente, ya que el mismo gobierno niega que haya un problema inflacionario, sino que es totalmente erróneo a la luz de los datos, según se observa claramente en nuestras estadísticas de precios.
Primero, hacemos una breve cronología de los paros.
Primer paro: del 13 de marzo al 3 de abril
Segundo paro: del 9 de mayo al 20 de mayo
Tercer paro: del 28 de mayo al 9 de junio
Cuarto paro: del 15 de junio al 21 de junio
El siguiente gráfico muestra las fechas de estos cuatros paros junto a la evolución de nuestros índices de la Canasta Básica y Alimentos y Bebidas. La línea verde punteada marca la tendencia inflacionaria.
(este gráfico sólo se puede ver online)
La conclusión principal es que la tendencia inflacionaria actual es básicamente la misma que ya tenían los precios en enero y febrero de 2008. Por lo tanto, los sucesivos paros del campo no aumentaron la inflación.
El primer paro, que causó desabastecimientos, tuvo un impacto sólo temporario en los precios, que volvieron rápidamente a sus valores anteriores en cuanto el paro llegó a su fin (es más, en marzo, los principales aumentos se dieron antes de que comenzara el primer paro).
Durante el segundo paro, los precios estuvieron completamente estables.
En el tercer paro, los precios retomaban la misma tendencia alcista que tuvieron en enero y febrero. Lo mismo ocurrió con el cuarto paro, unos días más tarde.
Lo notable es que los últimos tres paros del campo no sólo no modificaron la tendencia inflacionaria, sino que tampoco causaron un salto temporal en los precios.

martes 15 de julio de 2008

El gobierno ha quedado políticamente aislado y tambaleando por su voracidad fiscal

El aumento de las retenciones no tiene por objetivo ni defender la mesa de los argentinos, ni estimular la producción de carne, lácteos o trigo y mucho menos redistribuir esos recursos para destinarlos a la educación o la salud. El objetivo, claramente, es tratar de recomponer la caja del sector público devastada por tantos subsidios y endeudamiento.

¿cuánto vale la vida en Argentina?

La metodología del boicot y del apriete, así como la política de la reprimenda, son fruto de un estilo de gobierno que desprecia las instituciones e intenta imponerse a los gritos.

La inflación verdadera

www.InflacionVerdadera.com
Perfil.com destaca nuestros datos
Posted: 14 Jul 2008 07:07 PM CDT
Ayer Perfil.com publicó un artículo que destaca nuestro sitio y estadísticas, titulado "Afirman que la canasta básica aumentó 24,4% este año".
El 24,4% al que se refiere el artículo es la inflación anualizada de la canasta básica. Se calcula mirando la tendencia que tienen los precios, desde que comenzó el año, y proyectándola a 365 días. Es decir, la interpretación es que si la tendencia actual de crecimiento en los precios se mantiene constante, la canasta básica va a aumentar alrededor de 25% este año.
Lamentablemente, esta tendencia parece estar acelerándose en las últimas semanas, como se observa en el gráfico principal con los 2 índices de precios, por lo que es probable que el año termine con una inflación en la canasta básica todavía mayor.
Por otra parte, para calcular la inflación acumulada en el año, hay que ver el cambio porcentual en el índice entre el 1/1/2008 y el día de hoy. En el caso de la canasta básica, la inflación acumulada en lo que va del 2008 es de 12% [ surge de calcular (115,9-103,2) / 103,2], mientras que la inflación de Alimentos y Bebidas es casi del 20% [ surge de calcular (122,5-102,8) / 102,8].
Gracias a Perfil.com por ayudarnos a difundir el sitio.

lunes 14 de julio de 2008

EN PICADA: LAS EXPORTACIONES DE CARNE BOVINA EN 1 MES CAYERON UN 62%

En mayo pasado las exportaciones argentinas de productos cárnicos bovinos fueron de 13,563 toneladas. Esto es una cifra 62,1% inferior a la del mismo mes de 2007, según datos extraídos de los registros del Senasa... La principal caída se observó en el rubro “carnes procesadas” con ventas externas en mayo por 294 toneladas, una cifra 89% más baja que la de mayo de 2007, seguido por “carnes frescas” con 4.809 toneladas (-75%), “cortes Hilton” con 1.665 toneladas (-54%) y “menudencias y vísceras” con 6.795 toneladas (-34%).En el primer trimestre de 2008 las exportaciones de carne vacuna registraron un promedio mensual de 39.313 toneladas, una cifra que estaba en línea con el cupo de 40.000 toneladas mensuales establecida por el Gobierno nacional dos años atrás. Sin embargo, desde abril pasado el Poder Ejecutivo -por medio de la Oncca- comenzó a implementar nuevas restricciones a las exportaciones cárnicas, de manera tal que en abril estas fueron de 17.076 toneladas para caer nuevamente a 13.563 toneladas en mayo.El volumen mensual exportado en mayo de este año es el más bajo desde mayo de 2006.

Fuente: La Gaceta de Tucumán

Más que dos plazas, dos países muy diferentes

Kirchner decidió enfrentar a quienes expresan ese fenómeno movilizando a una clientela reclutada en los barrios postergados del Gran Buenos Aires. Esa población, de cuyas necesidades se sirve la política desde hace décadas, es la víctima de un curso de acción fallido: el proceso de industrialización asistida en el que ingresó la Argentina hace 70 años, cuando decidió desacoplarse de la economía internacional para explorar una "vía nacional al desarrollo".

Macri le reclama a Cristina que “pida permiso” para el acto del martes a las 15

A través de su jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, la Ciudad reveló que aún no recibió una solicitud y explicó que se "hará todo lo posible para que no se perjudique el espacio público" durante la manifestación. Ese mismo día, el Agro hará otro acto. El Gobierno porteño manifestó la expectativa acerca de que el kirchnerismo "pida permiso" para llevar adelante un acto de apoyo al Gobierno nacional en la Plaza de los Dos Congresos, el próximo martes.

El oficialismo está cerca de conseguir los votos necesarios para sancionar las retenciones

Las arduas negociaciones encabezadas por la propia presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y el jefe de bloque oficialista, Miguel Angel Pichetto, acercan al kirchnerismo a lograr su máximo triunfo parlamentario de la era K. El oficialismo cuenta con 35 votos a favor y sólo le faltarían 2. Hay 7 indecisos. La sesión sería este miércoles a las 10. El oficialismo de la Cámara alta buscará sancionar este miércoles a las 10, el proyecto de ley que ratifica las retenciones móviles, pero no será una tarea fácil.

Dónde estamos y hacia dónde vamos

A raíz del enfrentamiento del Gobierno con el sector agropecuario, se gatilló de manera gratuita e injustificada una crisis de corto plazo, que tiene implicancias cada vez más negativas sobre la economía real.

El nuevo mapa del poder peronista

La ruptura del peronismo, que se cristalizó en el Congreso, es apenas el puntapié inicial de una dura batalla interna que ya comenzó en el PJ en todo el país de cara a las elecciones legislativas de 2009

domingo 13 de julio de 2008

El pecado de ser grande

El gobierno nacional consiguió dar otro paso con la aprobación en la Cámara de Diputados de su norma defendida con fundamentalismo inusual. Si bien ese proyecto de ley logro avanzar resignando buena parte de sus aspiraciones, pudo sortear la vergonzante situación de debilidad política que hubiera implicado una derrota numérica.

En esto de las retenciones hemos asistido a largos debates, no solo parlamentarios sino también mediáticos, donde voces altisonantes se alzaron para defender con mucha pasión cada posición.

Entre los cambios que surgieron respecto del proyecto original apareció algo predecible, no desde lo técnico, pero si desde lo ideológico. Tiene que ver con el "políticamente correcto" discurso de favorecer a los pequeños y medianos productores en detrimento de los más grandes

De la nueva versión aprobada surge que quienes produzcan hasta 300 toneladas pagarán una retención efectiva del 30%, mientras que los que cosechen entre 300 y 750 toneladas pagarán el 35% del tributo. En los productores de hasta 1.500 toneladas pagarán las primeras 750 toneladas al 35%, mientras que el segundo tramo de esa producción se tributará con las actuales retenciones móviles.

Esta diferenciación entre pequeños, medianos y grandes productores subyace en la mente de muchos. No sólo en la de los políticos y dirigentes en general. La sociedad, en buena medida, lo acepta con inusitada adhesión. El significativo tamaño de un emprendimiento parece implicar, en sí mismo, cierta cuota de culpabilidad.

No debiera extrañarnos más de la cuenta. Vivimos en sociedades donde el éxito está mal visto, tiene mala prensa. En estas latitudes el triunfo, la capacidad de progreso, conlleva una dosis de sospecha. Reina así, la ideología que dice que para crecer es imperioso hacerlo a expensas de otros. Si se ha logrado ser exitoso, es porque otros han sido derrotados. Surge así una lógica casi deportiva donde para que uno gane, otros, forzosamente, deben perder.

Se olvidan que la riqueza se genera, y que los que lo consiguen son los emprendedores, esos que aspiran a ser más, esos que naciendo pequeños pretenden ser cada vez más grandes. Lo hacen con convicción y también con esa imprescindible ambición que los caracteriza.

Buscan la riqueza. Los mueve el afán de lucro. Saben que es el motor natural de la humanidad. No hay que avergonzarse de ello. Sólo es preciso asumirlo, entenderlo y no tratar de negar su existencia por algún capricho ideológico, que no resiste prueba concreta alguna. Los recitados discursos en contra del lucro suenan simpáticos, pero sus expositores luego piden a cambio retribuciones dinerarias para defender esas ideas que dicen apoyar tan desinteresadamente.

No existen productores pequeños, medianos y grandes. Sí se pueden encontrar a diario, hombres y mujeres dispuestos a arriesgar lo poco o mucho que tienen, lo que han conseguido por sus propios méritos, para seguir creciendo. Ellos no viven del erario público. No tienen sueldo fijo. Nadie los designó "en planta" con la inherente estabilidad que impide que los despidan, sin importar sus habilidades, eficiencia o productividad.

Todos, pequeños y grandes construyen la riqueza. Diferenciarlos, dividirlos, más allá de las perversas pretensiones de la política mezquina de estos días, es caer en la trampa de la culpa, el odio y el resentimiento.

Es cierto que algunos ricos han obtenido sus bienes gracias a cuestionables privilegios. Muchos de ellos se han visto favorecidos por el favor estatal. Pero la generalización castiga, en este caso, a los más dignos, y no a los otros.

Con acumulación de capital llegan las transformaciones. Sólo pueden producir, ofrecer empleo genuino y obtener crecimiento real, quienes logran generar, previamente, recursos para ello. Cuando el Estado se queda con la renta, la capacidad de acumulación se agota y entonces se hipoteca no sólo el presente, sino también el futuro. El simpático argumento de la redistribución apela a lo más profundo de nuestra sensibilidad. Se ampara en ello para ofrecernos a cambio sólo románticas promesas que luego se ven opacadas por una siempre discrecional, arbitraria y poco transparente forma de asignar recursos.

Ser grande no es un pecado. El pecado es haber logrado una posición económica, cualquiera sea su tamaño, en base a negociados, estafando a otros, estableciendo dudosas alianzas con el poder público, para lograr la protección de los privilegios que solo el poder ofrece. El pecado está en las formas, no en la magnitud. La corrupción, la inmoralidad y la indignidad no son patrimonio de los más grandes. Se trata de una condición humana que, poco y nada, tiene que ver con el tamaño.

Muchos han intentado este camino de lograr posiciones abandonando sus convicciones y el resto de dignidad que les quedaba, para ofrecerle a sus hijos, incluso a sí mismos, un porvenir mejor. A esos no los amedrentarán con retenciones móviles. Tampoco quitándoles la renta. Ellos son lo suficientemente inmorales para ir en busca de un nuevo negocio que les permita seguir en su cuestionable senda, aplicando sus repudiables métodos.

No es pecado ser grande. Sí lo es, dejar de lado las convicciones. Para eso no es necesario ser enorme. A los que no pueden defender sus ideales, les cabe la hora del análisis. La moralidad culposa de estos tiempos sigue rondando. Mientras no podamos decir lo que pensamos sin el temor a ser juzgados por ello, seguiremos dando lugar a esta manera de ver las cosas, que sólo nos garantiza más pobreza no sólo económica, sino de espíritu.

Por Alberto Medina Mendez

El Che Guevara no fue un heroe

Por Alvaro Vargas Llosa


El artículo de Michael Casey "In Argentina, Che Guevara Finally Gets More Than a Lousy T-Shirt -- Rebel´s Birthplace Unveils a Statue of Him As It Reconsiders His Complex Legacy" (“En Argentina, el Che Guevara finalmente obtiene algo más que una andrajosa remera -- El lugar de nacimiento del rebelde inaugura una estatua suya al tiempo que reconsidera su complejo legado”) --14 de junio-- sobre el resurgimiento del Che Guevara en Argentina en el 80º aniversario de su natalicio, se refiere tan sólo de manera tangencial a los crímenes del revolucionario y puede dejar la impresión de que son una cuestión de opinión política en vez de un hecho histórico. El artículo menciona que "durante su época como guerrillero, él... ejecutó al menos a un sospechado de traidor". Ejecutó a muchos más. Por ejemplo, Jaime Costa Vázquez, un ex comandante del ejército revolucionario de Fidel Castro, afirma que poco antes del triunfo de la revolución Guevara ordenó la ejecución de más de 20 personas en Santa Clara, donde su columna se encontraba activa. Este testimonio es confirmado por Marcelo Fernándes-Zayas, otro ex revolucionario, quien explica que entre las víctimas se incluían campesinos que se habían unido a los rebeldes porque no tenían trabajo. Esas ejecuciones empalidecen en comparación con lo que aconteció cuando Guevara fue puesto al mando de la prisión conocida como "La Cabaña" inmediatamente después del triunfo de Fidel Castro. Si bien es cierto que ejecutó a cientos "del régimen de Batista", también ejecutó a individuos que no tenían vinculación con el régimen. Javier Arzuaga, el capellán vasco que se desempeñaba en ese entonces en "La Cabaña", me manifestó que entre los 800 prisioneros habían algunos periodistas, empresarios y comerciantes. Guevara envió a muchos jóvenes latinoamericanos a la muerte considerando que eran mártires de una religión secular. Con la excepción de Cuba, toda revolución que organizó fue aplastada, incluidos los esfuerzos guerrilleros en Nicaragua, la República Dominicana , Panamá, Haití y su país natal, Argentina, donde los seguidores de Guevara provocaron una reacción de los militares que costó decenas de miles de vidas. También se entrometió en el Congo en 1965, donde se alió con dos carniceros: Pierre Mulele y Laurent Kabila. Eventualmente, tuvo que abandonar el país. Su incursión fatal en Bolivia falló en generar una revolución campesina y provocó la muerte de muchos de sus compañeros, así como la suya propia. Otras proezas de Guevara incluyen el establecimiento de campos de trabajos forzados (Guanahacabibes, 1961). Ayudó a que Cuba se convirtiese en un títere soviético, y arruinó la economía de la isla, primero como titular del Banco Central, y luego como Ministro de Industria al desviar recursos hacia industrias que colapsaron poco después de que fueron creadas. También redujo la cosecha de azúcar (el pilar de Cuba) a la mitad, creando en consecuencia la necesidad de un severo racionamiento de alimentos. No sorprende en absoluto que los secuaces progubernamentales que están empleando la violencia contra algunos de los críticos de las políticas populistas de la Presidente Cristina Fernández por estos días en Argentina enarbolen las banderas del Che Guevara. Guevara se refería así mismo como una "máquina de matar", un lenguaje que esos secuaces comprenden muy bien. El gobierno al que apoyan está encaminado a arruinar la agricultura de Argentina al aplicar gravámenes sobre el 75% de las ganancias de los agricultores, controlar los precios, limitar las exportaciones e inflar la moneda. Álvaro Vargas Llosa nació en 1966 en Lima. Se graduó en historia internacional en la London School of Economics, en el Reino Unido. Ha ejercido el periodismo escrito, televisivo y radiofónico desde los quince años, en su país y otros lugares de América Latina.



Fundacion Atlas

Sucesión infernal de conflictos sectoriales

Lo sorprendente es que el campo haya esperado tanto tiempo para manifestar su oposición al trato obsenamente discriminatorio al que ha sido sometido desde que en el país se comenzó a hablar del "Modelo Productivo".

Denuncian un "plan canje" para lograr votos

"el uso espurio de recursos federales para cambiar el voto". "No se trata de una negociación entre legisladores, sino de una promesa del Poder Ejecutivo para interferir la actividad legislativa",

los principios no son negociables

Para aquellos que quieren defender el derecho de propiedad consagrado por la Constitución, la resistencia del campo se ha convertido, por ello, en una bandera universal.

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La Argentina progresó como ninguna otra nación en el mundo mientras defendió el derecho de propiedad. Este fue el principio que le permitió atraer a millones de inmigrantes, mostrándose al mundo con orgullo cuando sonó la hora, ahora denostada, del Primer Centenario. Lo que quieren en suma quienes ahora defienden al campo es restablecer, para todos, un principio. Los que quieren ampliar las compensaciones en vez de limitar las retenciones lo que en verdad procuran, en cambio, es convertir a los argentinos en una inmensa legión de clientes que deberán al Estado los mendrugos que éste se digne concederles como contrapartida de su sujeción política y económica.

La paz social en la Argentina está en vilo

Muy pocos gobiernos han carecido de una línea estratégica, buena o mala, como el kirchnerismo. Le da lo mismo llamar "basura" a gestiones del gobierno norteamericano que hablar luego cordialmente con uno de sus principales funcionarios

sábado 12 de julio de 2008

Los que más tienen, que más paguen

Esa sentencia esconde una falacia: en un régimen de sana competencia, con oportunidades abiertas a todos, nadie puede sostener que la “propiedad es un robo”.

la inconfundible caja de incontinencias del presidente de facto, Néstor Kirchner.

Los gobernantes deberían comprender que ganar elecciones no los convierte en dueños de la Argentina ni de sus habitantes.

El Banco Santander advirtió que el futuro de la Argentina es "incierto"

"En cualquier país de América latina, el gobierno, sea cual sea el color del partido político, ha dicho que quieren sistemas financieros fuertes, potentes y rentables. Eso lo han dicho todos. En la Argentina todavía estoy esperando esa definición", contestó

En Argentina, se castiga duramente al interior y a la producción agropecuaria,

Coherencia, privilegio de pocos.

López Murphy anticipó sobre la política agropecuaria perversa y no lo supieron escuchar.



El 16 de marzo de 2007, justo un año antes de que un perverso decreto dictado por el Ministerio de Economía pretendiendo fijar retenciones móviles a los granos hiciera estallar al país, el Doctor Ricardo López Murphy en su carácter de candidato Presidencial por Recrear, el partido que ÉL FUNDÓ, había dado una congerencia en EXPOAGRO 2007 de Junín ante numeroso público. A continuación y por gentileza del Dr. López Murphy, "Periodismo de Verdad" pone a su disposición el texto de ese discurso y en un documento adjunto al que usted podrá ingresar, la recopilación de numerosos artículos y conferencias de Ricardo López Murphy, un político al que creyeron exagerado y tidaron de ser duro pero que no pudo ser más certero. Un político para el que el honor no tiene precio y para quien la palabra dada no se negocia, un político digno al que vale la pena escuchar. Exposición de Ricardo López Murphy en EXPOAGRO 2007, Junín 16/03/2007 Buenas tardes. Agradezco esta oportunidad de exponer cuál es nuestra posición sobre qué hacer con la cadena agroindustrial y qué hacer geopolíticamente en la Argentina. Voy a desarrollar seis puntos, de la forma más ordenada posible. Primero: en todo el mundo se subsidia al campo y al interior, a fin de asegurar la ocupación del territorio y la cohesión nacional. En Argentina, se castiga duramente al interior y a la producción agropecuaria. Esa decisión estratégica de hacer raquítico el interior y favorecer las megas urbes, más allá del problema de la composición de nuestra producción, daña la seguridad nacional de la Argentina y a su realización como Nación. No puede existir una Nación próspera si tiene un interior raquítico y con el grueso de su población concentrada en megas urbes, dependiendo del clientelismo urbano. Por ese camino, la Argentina no tiene futuro. Entendámoslo, no se trata de un problema agro vs. Ciudad. El país necesita una política integral para su desarrollo. Y es la tributación exagerada y descomunal que existe sobre el interior y la producción agropecuaria, lo que produce el despoblamiento. Segundo: el sistema de retenciones es perverso, en dos dimensiones. En primer lugar, porque hace inviables las tierras marginales. Las retenciones son, para entenderlo gráficamente, como si se agrandaran los costos de transporte. Las retenciones hacen que las tierras marginales queden desocupadas. El impacto sobre las zonas marginales de la Argentina es brutal. En segundo lugar, las retenciones nos degradan tecnológicamente. Las tecnologías modernas requieren que los insumos reciban el mismo tratamiento que los productos. Si los productores se ven obligados a vender a 2 y comprar a 4, van a usar una tecnología atrasada, forzados por las condiciones económicas. No es cierto que se necesiten las retenciones: no es cierto técnicamente, ni fiscalmente, ni para la distribución del ingreso. En tercer lugar, este diseño de políticas nos quita autoridad y legitimidad para reclamar internacionalmente. El sistema está mal diseñado. ¿Cómo vamos a reclamar al mundo que retiren los subsidios de las tesorerías de los países más desarrollados a los productos de los países más ricos, si nosotros ponemos un impuesto descomunal a nuestros productores? ¿Con qué legitimidad vamos a reclamar que se acabe ese escándalo de discriminación? Yo diría: nosotros no necesitamos ayuda, necesitamos oportunidades. No las vamos a tener con las tesorerías subsidiando y con nuestro Gobierno exaccionando a nuestros productores. En cuarto lugar, algo que está en el corazón de nuestras dificultades, la informalidad. La falta de un diseño y funcionamiento correcto del Estado ha hecho que se recurra a sistemas más groseros y brutales, como es poner retenciones a las exportaciones. El país necesita que tengamos un sistema formal. Ahora, yo quiero decirles a ustedes con total sinceridad: no es posible tener un sistema formal, con impuestos suecos y servicios haitianos. No es posible cobrar impuestos extravagantes. Y la Argentina tiene un régimen de impuestos extravagantes. Encima ahora lo tenemos a Solá. Nosotros vamos a defender en la campaña electoral ese otro punto de vista: el de los contribuyentes, el de los que trabajan y producen. Eso requiere que la Argentina se comprometa a sacar los impuestos extravagantes. Esta es una definición importante. En el resto del mundo no existen los impuestos a las exportaciones, a los cheques, a las amortizaciones. Mi compromiso es: con nosotros se acaban los impuestos extravagantes. El quinto problema, es el problema político por excelencia de la Argentina: el del federalismo. ¿Por qué tenemos esos impuestos? No sólo por la incapacidad para hacer funcionar el sistema eficazmente, sino porque son esos impuestos los que han creado la gigantesca piñata presidencial, que prostituye nuestro sistema político. Por eso tenemos gobernadores e intendentes que se pasan de partido, se vuelven travestis con tal de participar de esa piñata. Si no le sacamos la piñata a Kirchner, no hay solución. Si Kirchner sigue con la piñata, no hay solución. Necesitamos una solución integral, que requiere una reforma tributaria global. Ésta debe atender a la formalidad y a crear condiciones parejas. El agro, la producción agroindustrial y la Argentina, lo que necesitan es una cultura del ciudadano. La cultura de la libertad es una cultura del ciudadano. Reglas parejas para todos, reglas igualitarias para todos. Para que sea el mérito y el esfuerzo lo que nos haga progresar en la vida. La cultura del trabajo, hacia eso debemos trabajar. Esa es la reforma tributaria integral: la reforma que impida la distorsión del federalismo y la concentración del poder en la Presidencia de la República. Necesitamos también, para no cometer los errores de ayer, tener disciplina. Y yo quiero explicar algo que es vital para la producción agroindustrial: ¿Por qué la Argentina en el pasado tuvo atraso cambiario? ¿Por qué a veces se apreció el tipo de cambio? No mintamos más: eso ocurrió en la década del ´90 porque el gobierno del Presidente Menem se endeudó en 110.000 millones de dólares. Si el Estado se endeuda en 110.000 millones de dólares, hace pomada la producción, las exportaciones y sólo genera pobreza a futuro. Nuestro compromiso en este tema es tajante. Nosotros no queremos la deuda. La deuda no genera riqueza sino pobreza. La deuda embrutece. Por eso, con nosotros va a haber disciplina fiscal. Creemos firmemente que lo que genera riqueza es la inversión en máquinas e infraestructura, no en bonos. El día que los argentinos entiendan que no se gana en los déficit fiscales, en la indisciplina y en los bonos, sino que se gana con el sudor de la frente. La contribución del Estado va a ser –si a nosotros nos toca la conducción del país- que no va a haber deuda pública neta. Vamos a trabajar para que la deuda externa pública sea inferior a las reservas. Yo les puedo asegurar que con esa regla, jamás tendremos atraso cambiario. Por último y para cerrar mi exposición, les quiero decir que el control de precios nos lleva a Guillermo Moreno. No es Moreno lo anormal. Cuando tenemos control de precios, terminamos destruyendo el INDEC, el servicio civil y terminamos con los matones a cargo. Para terminar con Moreno, con esa cultura, debemos comprometernos con la libertad, la misma que tienen los países exitosos, con Estado de Derecho, libertad de prensa, federalismo, división de poderes y en ultima instancia, políticas transparentes. Ese es nuestro compromiso. Muchas gracias.

Mentiras mentirosas

Mentiras mentirosas.

Por Alfredo Leuco

Los números fríos dicen que es probable que, el miércoles, el Senado de la Nación le ofrende a Néstor Kirchner la ley que tanto necesita para poner de rodillas al campo. Pero, un día antes, el presidente de facto hará una ostentación de debilidad desde las pantallas partidas de los canales de noticias. Otra vez saldrá perdiendo en la comparación de las movilizaciones de Congreso y Palermo, tal como ocurrió el 25 de Mayo entre los actos de Salta y Rosario. Esa obsesión de Kirchner por “no dejarse ganar la calle” significa poco y nada en términos políticos. Lo muestra muy a la defensiva, corriendo detrás de los acontecimientos y la agenda que fijan otros, y siempre respondiendo de apuro a los hechos generados por la Mesa de Enlace. Está pagando un costo monumental al haberse convertido en una suerte de Rey Midas al revés: todo lo que toca lo divide. Los bloques parlamentarios, la liga de gobernadores, la concertación con los radicales, la Federación Argentina de Municipios, el Partido Justicialista y hasta la CGT. En todos esos espacios se abrieron grietas más o menos profundas. En el seno del pueblo argentino pasó lo mismo y por eso la cohesión social, que era un activo del primer gobierno kirchnerista, pasó a ser una asignatura pendiente para la segunda gestión K. La crispación que se diseminó desde la cumbre del poder y la orden que se les dio a varios patoteros para que actaran con impunidad instaló un clima de violencia y agresividad en casi todos los rincones de la Argentina. Esta es la luz de alerta más roja. La comunidad entera debe repudiar todo tipo de escrache y violencia. Se trata de hechos vandálicos, cobardes y de metodologías fascistas más allá de quién sea la víctima. Es tan despreciable lo que les hicieron a los diputados Alberto Cantero o Agustín Rossi como su contraparte contra Luciano Miguens o los ruralistas que fueron corridos a trompadas y palazos. Es tan grande la pérdida de autoridad del matrimonio presidencial, que todos los que tomaron distancia de su proyecto crecieron fuertemente en la consideración popular de acuerdo con las encuestas, y quienes se expusieron más fielmente a su lado se cayeron como pianos, empezando por ellos mismos. En la trepada aparecen Julio Cobos, Hermes Binner, Carlos Reutemann, Felipe Solá, Juan Schiaretti, José de la Sota, Mauricio Macri, Elisa Carrió y –por supuesto– Alfredo de Angeli y Eduardo Buzzi. Sin embargo, la implosión más importante que sufrió Kirchner en estos 120 días que conmovieron a la Argentina ocurrió en su credibilidad. No hay forma más eficiente para quebrarla que insistir en calificar de golpistas y traidores a todos los que con toda legitimidad piensan distinto. Es imposible que una parte mayoritaria de la sociedad pase a creer que Cobos, Reutemann, Schiaretti o Solá son enemigos que conspiran contra el Gobierno sólo porque lo dice Néstor Kirchner. El matrimonio K no se lleva bien con los espejos ni con los termómetros. Esos vidrios son demasiado inapelables y rigurosos. Cuesta rebatir con subjetividades retóricas la aritmética o la física. Por eso, una de sus mayores debilidades es pensar la relación entre las audiencias y los medios como un principio mecánico de acción y reacción. Es insólito que personas inteligentes todavía crean en la teoría jurásica de que el periodismo tiene una capacidad diabólica para lavar los cerebros de los ciudadanos y modificar sus comportamientos. Ese paternalismo ya era viejo en los 70. Parece que no registraron que Juan Domingo Perón subió con todos los medios en contra y cayó con todos los medios a favor. Existe en el Gobierno una sobreestimación del poder de los diarios o la televisión y, como consecuencia, una subestimación de la madurez que tienen las personas para tomar sus propias decisiones con total independencia. La historia la construyen los pueblos y no la prensa. Es posible que en la sociedad multimediática en la que vivimos las noticias actúen como catalizadores y aceleren o frenen determinados procesos que existen en el seno de los países. Pero no existe tecnología periodística capaz de inventar un líder popular si no tiene carisma o no es la expresión de algún fenómeno social profundo. Alfredo De Angeli no es una creación de un laboratorio mediático que una noche decidió lanzarlo al estrellato y, de paso, destituir al Gobierno. De Angeli, por muchos motivos políticos y varios misterios humanos, encarnó como nadie un discurso y un reclamo que estaba latente. La televisión, desesperada, lo fue a buscar para calentar su pantalla y potenciar el minuto a minuto de las mediciones. Salvo Canal 7, que, en una actitud de obsecuencia autodestructiva, jamás le hizo un reportaje, según el Departamento de Investigación de Medios de Ejes de Comunicacion. Parece mentira pero uno de los personajes mas emblemáticos para entender y polemizar sobre el máximo desafío político que sufrió el proyecto kirchnerista con la protesta más prolongada de la historia no despertó la curiosidad de los cronistas del canal de todos… los oficialistas. Tal vez por eso Néstor y Cristina comparten el seguimiento y la mirada obsesiva por lo que se publica. Están convencidos de que aquello que no está “en letras de molde” o en las pantallas no existe. Lo han demostrado en Santa Cruz, donde subvencionan con los dineros públicos el poderoso multimedio propagandístico de Rudy Ulloa Igor para tratar de tapar el sol con las manos. El periodismo independiente se tuvo que refugiar en las FM comunitarias, en Internet o en modestos diarios y revistas que hacen todo a pulmón y andan siempre con lo puesto y con la gomera de David en ristre. Durante el histórico conflicto de los docentes, en el que participó buena parte de la sociedad santacruceña, ocurrió algo antológico. Una marcha de 8 mil personas por las calles de Río Gallegos fue ignorada en la tapa del Periódico Austral. En lugar de mostrar semejante suceso y criticarlo con dureza –si ésa era su línea editorial–, prefirieron ocultarlo debajo de la alfombra. Es tan fuerte la negación de la realidad como estrategia que, muchas veces, los Kirchner hacen verdaderos papelones que les generan muchos más problemas todavía. La destrucción del INDEC y de la credibilidad en las estadísticas públicas, por ejemplo, es de un infantilismo incomprensible. Hay un chiste muy viejo y muy cruel que sirve como un ejemplo bizarro. Un amigo le dice al otro: —Ayer el médico me dijo que me voy a morir si no dejo la noche, el alcohol y el cigarrillo. —¿Y vos que hiciste? —Cambié. —¿De vida? —No, de médico. Este absurdo es la única manera de explicar por qué las encuestas han pasado a la clandestinidad en la Argentina. Cuando a Néstor lo mostraban con la imagen positiva por el cielo, se publicaban a cada rato. Ahora que les dan por el suelo han desaparecido de los lugares que solían frecuentar. Es bueno para establecer grados de credibilidad, recordar quiénes son los encuestadores que pese a las presiones siguen publicando la verdad y los que optan por cajonearla y desensillar hasta que aclare. Son muchos los ejemplos, pero el denominador común es el mismo. A esta altura hay decenas de medios gráficos y programas de cable que nadie consume y que son sostenidos por una jugosa pauta oficial. El capitalismo de amigos empieza a extenderse a las empresas dueñas de medios de comunicación y, como si esto fuera poco, ya está en las gateras la Ley de Radiodifusión del kirchnerismo. Ningún argentino bien nacido puede negar que se necesita una legislación que de una vez por todas multiplique las voces y que le ponga límites a la concentración de muchos medios en pocas manos. Es buena la frase acuñada por Gabriel Mariotto, el titular del Comfer, acerca de “redistribuir la palabra”. La gran pregunta es si los Kirchner tienen intenciones de agregar más pluralismo y más democracia o, por el contrario, quieren más control a la crítica y más respaldo a los elogios. La trayectoria del matrimonio en este tema nos obliga a ser muy pesimistas. Santa Cruz, el INDEC, las encuestas, Canal 7 y la presión permanente que ejercen sobre los medios y los periodistas justifican la preocupación. En muchos discursos de Cristina podemos encontrar ese convencimiento de que los medios empujan el voto de la gente –sobre todo de la clase media– en un sentido o en el otro. Esta semana llegó a decir que la destrucción de los ferrocarriles que hizo el menemismo fue con la “aquiescencia” de la sociedad que fue “manipulada o inducida”. Como si los vientos del neoliberalismo que soplaban en el mundo no hubieran tenido nada que ver. Como si la corrupción y la ineficiencia estatal de entonces no hubieran sido responsabilidad de los dirigentes políticos. Como si la más emblemática de las privatizaciones, la de YPF, no haya tenido como miembro informante en la Cámara de Diputados a Oscar Parrilli, actual tesorero y comandante en jefe de las tropas de asalto piketeras. Como si muchos dirigentes sindicales cómplices y beneficiarios de aquellos desguaces corruptos hoy no estuvieran en la CGT oficial y, finalmente, como si aquel Carlos Menem no hubiera compartido la boleta electoral en siete ocasiones con los Kirchner. ¿Fue la clase media tonta influida por Neustadt la única razón por la que se destruyó el Estado? Parece que los Kirchner creen eso. Y por eso siguen cometiendo gigantescos errores de diagnóstico. Sufren de bovarismo. Se creen sus propias mentiras. O se hacen sus propias películas. Si el matrimonio se limitara a leer el periódico de Rudy, a ver Canal 7 y a manejarse con las cifras del INDEC, a guiarse por la no-encuestas o a escuchar a los periodistas adictos, se creerían que están pasando por el mejor momento. Y a todas luces está claro que, en la realidad, ocurre todo lo contrario.

Fuente Perfil

Otro retrógrado proyecto de ley

En fin, sólo si primaran la por ahora esquiva sensatez y el sentido común, se evitarían nuevos desatinos en la relación con el campo.

viernes 11 de julio de 2008

¿Qué se busca forzando el caos social?

Fomentar el conflicto y la inestabilidad es una forma de distraer la atención respecto de los verdaderos responsables de los problemas.

Al borde del enfrentamiento

La convocatoria del oficialismo a un acto paralelo al de los ruralistas, el martes próximo, no fue más que un gesto propio de pendencieros para demostrar quién pega mejor y más fuerte.

Para cambiar el final del recorrido hay que buscar otra salida.

Para cambiar el final del recorrido hay que buscar otra salida. Por Gabriela PousaEl debate de la resolución 125 en Diputados demostró que, en verdad, no tenemos un gobierno representativo, por más que haya habido votación popular y se insista con los eufemismos.

Economía para todos

“La tiranía no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios, sino sobre las faltas de los demócratas.” Albert Camus

Apenas unas horas atrás, el eje de la polémica se centraba en “adivinar” cuántos legisladores le darían en sí al proyecto oficial y cuántos serían los “díscolos” capaces de negarse a una suerte de orden o capricho presidencial. Páginas enteras resumían sumas y restas tratando de adelantar a la votación. ¿Quién ganó las apuestas? Pese al énfasis en sacar cuentas, hoy nadie sabe a ciencia cierta la respuesta. Y es que en el trance de acertar, se enredaron tanto los números que la síntesis quedó siempre relegada al deseo del lector. Había, pues, quienes apostaban por la votación a favor de la media sanción, y quienes creyeron que algún obstáculo se interpondría entre el querer y el poder de uno u otro legislador. Pero el obstáculo estuvo siempre: Néstor Kirchner no dejó librado nada al azar. Apretó, controló y pulseó cada voluntad. Creer que el instrumento utilizado para ese fin fue el vil metal, paradójicamente, podría ser un atenuante para la crisis política e institucional que atraviesa la Argentina. Porque, de no haber sido una negociación la que se tranzó detrás de bambalinas, lo que primó tuvo que haber sido el temor (aunque cada vez este es menor). Siete goles de diferencia en tamaño campeonato no amerita el festejo desbordado que surgió cumplido el primer tiempo, es mejor creer que se celebró poder dar rienda suelta a Morfeo. No hay gran disidencia cuando se habla del poder menguante del matrimonio presidencial. Hasta los Kirchner saben que ya no son los mismos. No pueden siquiera escaparse a El Calafate y dejar hacer porque ya no hay cheque en blanco otorgado por el pueblo como sucedió los primeros años cuando se decía que estaban “construyendo poder”. Hoy, están en cada detalle, haciendo y deshaciendo la trama aunque no se sepa exactamente cuál será el desenlace. Esa es, detalles más, detalles menos, la actividad del Poder Ejecutivo. Ahora bien, ¿qué hace el pueblo? Para dilucidar ese interrogante es menester asumir que la sociedad argentina ya no puede analizarse como una masa amorfa capaz de ser manipulada a piaccere. La división social es un dato inexpugnable pero nada tiene que ver con la mentada lucha de clases. Ya no hay siquiera una derecha y una izquierda, civiles o militares, oligarcas y burgueses, urbanos o rurales, etc. Una simple imagen trasmitida por TV tira por la borda la pretendida lucha que, vanamente, intentó reflotar -en una versión maniquea- el eje oficialista. Luciano Miguens, titular de la Sociedad Rural, supo compartir el mate y las tortas fritas con miembros de la Corriente Clasista y Combativa liderada por Raúl Castells, al tiempo que Alfredo De Angeli se sentaba en la mesa de Mirtha elevando el raiting de los mediodías. Kirchner lo hizo. Y es que en su afán de dividir, sólo logró crear barricadas y mediatintas que hoy representan a la diezmada sociedad argentina. Todo está convertido en un Boca-River. No fue sino una versión desapasionada del súper clásico el eufemístico “debate” librado, el pasado viernes, en Diputados. Aquello que pudo verse y oído durante la maratónica sesión es mejor olvidarlo. Cualquiera ha podido ver actitudes más respetuosas y sobrias en el Monumental o en la mismísima popular xeneize. Amén de estas “menudencias” me atrevo a apostar que cualquiera conoce a los jugadores de esos equipos con mucho más rigor que a los ignotos “representantes” de… ¡de todos y cada uno! Tantas caras desconocidas hablando en nombre nuestro sin que nadie escuchara en demasía. La verdad es que no había mucha diferencia, a ciertas horas de la madrugada, entre el recinto y el Colegio Nacional Buenos Aires sitiado por los “estudiantes”. Peculiares estampas de la Argentina… Quise echar culpas al cansancio que demandó estar frente al televisor 19 horas ininterrumpidas (está probado que no puede fijarse durante tanto tiempo la atención). Sin embargo, no había excusa que valga. De los centenares de legisladores que votaron, tanto en contra como a favor, no más de una docena pueden ser reconocidos por el ciudadano medio, y de esa docena, apenas si la mitad sabía qué estaban haciendo ahí una noche entera. El resto eran anónimos personajes que esperaban volver al amparo de las sábanas, valga la alegoría. Bloques, mini-bloques, mono-bloques, partidos y derivados afloraban como expertos oradores en materia de agricultura y retenciones. Dos reflexiones: o el conocimiento cívico de los argentinos es paupérrimo, y tenemos materia gris desperdiciada entre la dirigencia política, o nos están vendiendo como democrático una trasnochada aglomeración de personas en el Congreso de la Nación. No se comprende en este marco, el aplauso que surgiera cuando la Presidente dispuso que el proyecto se enviara al Parlamento, si más que un gesto democrático fue un manotazo de ahogado. Lo que se llamó “debate” no fue más que un Boca-River donde el resultado ni siquiera fue obra de atinadas jugadas que concluyeron en goles, sino de fouls, controvertidos penales y off side permitidos por un árbitro que, además, dirigió el partido desde otro escenario para evitar que jugadores y barras bravas lo incriminaran. Esta semana empezará el segundo tiempo. Habrá una gran pérdida de energía en sacar nuevas cuentas para tratar de acertar cómo se define el partido, cuando el resultado puede ser fácilmente adivinado porque, otra vez, el árbitro será el mismo. Entretanto, no hay solución al problema, las demandas perentorias del pueblo se siguen desoyendo y no hay, en rigor de verdad, gobierno representativo por más que haya habido votación popular y se insista con los eufemismos. Menos aún, el oficialismo, tiene estructura partidaria concisa que lo sustente compartiendo fines y principios. Los une solamente la necesidad de supervivencia cualquiera sea la escenografía que se monte en la Argentina. El miedo puede que no sea tonto, el monto en discusión es factible que sea tentador pero para disfrutarlo debe haber un mañana donde seguir participando… La lealtad así contrasta con la realidad y apenas si queda una sociedad conyugal que pugna entre sí por un mejor lugar en el escenario a sabiendas que, una vez terminado el período presidencial y desciendan de allí, todos los caminos conducirán inevitablemente a los pasillos de Comodoro Py.

Por Gabriela Pousa

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La toma del Nacional Buenos Aires

La toma del Colegio Nacional de Buenos Aires por sus alumnos nos lleva a un grado extremo de la patología del desorden y de la pérdida de valores y jerarquías. No se trata de un hecho inesperado de rebelión adolescente. Es una situación incubada durante años en ámbitos educativos oficiales y particularmente en algunas universidades nacionales. No es casual que las dos expresiones de este tipo en colegios secundarios se hayan producido en el Carlos Pellegrini y en el Nacional Buenos Aires, ambos dependientes de la Universidad de Buenos Aires.

Fundación Futuro Argentino

Se trata en el fondo de la construcción de una ideología pretendidamente revolucionaria, vestida de democracia y de asambleísmo. Las jerarquías se subordinan al principio de una igualdad sin distinción de méritos. El orden se repudia por suponerlo un sojuzgamiento de los indefensos frente a los poderosos. La disciplina se interpreta como represión y ésta como una forma de acallar por la fuerza a los reclamos del pueblo. Los inspiradores de estos episodios miran al mundo y a la sociedad desde la óptica de la lucha de clases, donde ven una fuerza dominante representada por el capital concentrado que maneja los hilos de un poder mundial y a los lacayos locales. Todas estas deformaciones del pensamiento han pasado a formar parte del repertorio de nuestro inmaduro progresismo que camina de la mano de mentes gramscianas más elaboradas, que en general dictan la letra. No puede sorprender la toma del colegio y el reclamo de cogobierno estudiantil cuando el centro de estudiantes está dirigido por una agrupación que expresa su afiliación al Partido Obrero. Recuérdese que son adolescentes a los que la ley no les reconoce aún la capacidad de votar ni de administrarse fuera de la tutela de sus padres. Sin embargo reclaman su participación en el gobierno del colegio en nombre de la democracia. Es casi una cuestión teatral que podría mirarse con simpática curiosidad, pero creemos sin embargo que debe tomarse en serio. Los revoltosos seguramente no son mayoría, pero se imponen ante el resto, también ante sus padres que temen ir contra lo políticamente correcto. Debe ser difícil encontrar registro en el mundo de un caso de un colegio secundario tomado durante varios días, con los chicos durmiendo allí e impidiendo el ingreso de la directora, los preceptores y los profesores, sin el cuidado ni vigilancia de ningún adulto responsable. Ni siquiera los padres entran para llevarse a sus hijos, como debieran hacerlo. Más extraño aún es que las autoridades del colegio expresaron ante los medios que condicionaban el “diálogo” a la cesación del acto de fuerza, como si estuvieran negociando frente a un paro gremial. De hecho los estudiantes lograron ser recibidos y negociaron con el Consejo Superior de la Universidad y el rectorado de su colegio. Es evidente que el ejercicio de la autoridad resultó imposible para quien la ha perdido, y peor aún cuando la ha declinado como un acto voluntario de origen ideológico. Ese es hoy el mundo de la Universidad de Buenos Aires y el que se respira en los entornos intelectuales y políticos del kirchnerato. Son reminiscencias del Mayo francés del 68 y de nuestros años setenta. Hay en la Argentina muchos equilibrios perdidos que habrá que recuperar. Tenemos que dejar de ser una peculiaridad en el mundo. Un país que parecería autoflagelarse para encontrar siempre la manera de fabricar nuevas crisis, aún cuando se nos ofrezcan las condiciones más promisorias. Parecería que nuestra principal aptitud es encontrar enemigos donde no los hay y destruir iniciativas cuando se muestran exitosas. El odio y la división son elementos recurrentes de la acción política y en los últimos años fueron herramientas de creación de poder. El aparente idealismo que suele invocarse como impulsor de esas actitudes se contradice con la corrupción que caracteriza a muchos de estos profetas del odio. El primer paso para corregir las desviaciones es mirar qué hacen las sociedades exitosas. ¿Pueden estudiantes secundarios en Francia, Estados Unidos o Japón, tomar su colegio e impedir la entrada de sus profesores? No. No lo pueden hacer ni en esos países ni en ningún otro. Habría que informarles a los chicos del Partido Obrero y a los progresistas que los contemplan, que eso no sucedía en la Unión Soviética ni tampoco es permitido en Cuba. Los episodios del Nacional Buenos Aires son demostrativos de una sociedad enferma que necesita recuperar sus valores y ponerlos en orden. Las crisis económicas y el deterioro social son una consecuencia, no una causa, de esa pérdida de valores.
Manuel A. Solanet

El liberalismo no defiende la verdadera libertad

Un inteligente lector, joven profesor de amplia cultura política, Juan Francisco Ramos Mejía (h), me escribió una carta a propósito de mi artículo sobre García Marquez. Como, al pasar, yo había atacado los gobiernos liberales de nuestra historia, me escribió defendiendo cierto liberalismo a lo cual respondí reiterando lo que pienso sobre esa ideología, la libertad y la acción política que debe hacerse para acabar con la tiranía "kirchnerista". Por considerar el tema de interés general, publico la carta del lector Juan Francisco Ramos Mejía (h), del 7 de Julio y luego mi contestación.
"Muchas gracias por poner en evidencia la crueldad y falta de capacidad literaria de Garcia Marquez y la estupidez de todos los que lo elogian... "Con relación al liberalismo, insisto en que muchas cosas se llaman liberalismo que no son liberalismo, y el liberalismo que vos atacas (la versión Jean Rousseau, John Rawls, Carlos Nino) poco tiene que ver con el verdadero liberalismo (John Locke, Juan de Mariana y la Escolástica Española, Adam Smith, Ferguson y la Escuela Escocesa, Thomas Jefferson, James Madison y los Founding Fathers, Frederic Bastiat, von Humboldt, Lord Acton, Juan B. Alberdi, Ludwig von Mises, Friedrich Hayek y la Escuela Austriaca, Milton Friedman y la Escuela de Chicago, James Buchanan, Gordon Tullock y la Escuela del Public Choice, Robert Nozick, Murray Rothbard y el Libertarianism en EEUU, Rocco Buttiglione, Robert Siricco y el Personalismo Economico del Acton Institute). "Para ellos el liberalismo es la filosofía política caracterizada por el respeto a los derechos indivduales de la persona humana que son la vida, la libertad y la propiedad, derechos preexistentes e inalianebles al Estado de los que gozan las personas por ley natural o sobrenatural. Creen en el conocimiento objetivo y no son relativistas. "Como sé que vos compartis estos ideales, te insto a que, para evitar confusiones y confrontaciones innecesarias con muchos liberales de los buenos, hagas salvedad de esta buena tradición del liberalismo y dirijas tus criticas al liberalismo roussoniano relativista y totalitario." * * *

CONTESTACIÓN
Muchas gracias por tu carta. Me alegro que compartamos la crítica al gran mistificador premiado desmesuradamente por el "establishment" a causa de su disparatada novela "Cien años de soledad". Te agradezco también tu consejo de no confundir el liberalismo "russoniano", "relativista y totalitario" con el de los muchos autores que citás que se reconocen como liberales pero que definen su doctrina de una manera conforme con "la ley natural o sobrenatural". "Para ellos -decís en tu carta- el liberalismo es la filosofía política caracterizada por el respeto a los derechos individuales de la persona humana que son la vida, la libertad y la propiedad, derechos preexistentes e inalienables al Estado de los que gozan las personas por ley natural o sobrenatural. Creen en el conocimiento objetivo y no son relativistas." * * * De esos autores sólo conozco un poco al Padre Juan de Mariana SJ y al Padre Francisco Suarez SJ a quienes se les atribuye doctrinas "liberales" que estaban muy lejos de sus mentes. Ellos enseñaron una doctrina sobre el bien común de todo el pueblo y sobre la legitima posibilidad de que éste designara a la persona que habría de ejercer el gobierno, pero nunca admitieron que la autoridad venía del pueblo sino que siempre se basa en la autoridad divina que creó al hombre sociable. Jamás sostuvieron que los hombres fueran libres de resolver lo que se les ocurriera mediante votación sino apenas de elegir los medios legítimos para alcanzar el fin debido, siempre conforme con la ley natural y la ley divina de las cuales es custodia la Iglesia Católica. Esa enseñanza es perfectamente compatible con la doctrina política de la Iglesia enseñada por Leon XIII en sus famosas Encíclicas "Inmortale Dei" y "Libertas". Allí se enseña que la Iglesia siempre ha sido defensora de la libertad verdadera, puesto que Dios mismo hizo al hombre dotado de libre albedrío y sin ese don la salvación del alma sería impensable. Sólo que la Iglesia sabe -y eso el liberalismo no lo acepta- que a causa del pecado original el hombre puede usar mal ese don y destruirse a sí mismo y a la sociedad humana. Para prevenirlo existen la ley natural y la divina, irrevocables por voluntad humana, que, en sus aspectos públicos deben ser exigidas con imperio por la ley positiva. La gracia conquistada por Nuestro Señor Jesucristo en la Cruz que nos ayuda a ser como debemos ser. * * * La gran diferencia entre esa filosofía y el liberalismo está en que según éste, las mayorías pueden resolver cualquier asunto de cualquier manera, sin que se pueda oponer la ley natural o divina para anular una decisión que las ofenda. Por ejemplo, el divorcio y el aborto. Si un Parlamento vota sendas leyes que los aprueban, los liberales no tienen argumentos para considerar nulas esas decisiones. Podrán oponerse por razones de conciencia personal pero lo único que admiten es que se intente persuadir a la mayoría para revocar esas leyes las que, entretanto, consideran válidas y exigibles. Esta es la razón fundamental por la cual el liberalismo está condenado por la Iglesia y por la razón natural. El Padre Félix Sardá y Salvany en su libro "El liberalismo es pecado" lo explica exhaustivamente. * * * Ocurre que los liberales que son buenas personas, como es tu caso, sabiéndose con fe y que nunca aprobarían leyes inmorales, creen que los otros liberales aceptarían la misma restricción. Pero en el fondo saben que no hay argumentos en la doctrina liberal para anularlas y juegan continuamente con la palabra "liberalismo" sabiendo que se presta a equívocos, sin resolverlos, con lo cual prestigian el "partido liberal" y abren el camino a los auténticos liberales, que no son ellos sino los otros, los que no reconocen ninguna otra autoridad por encima de la voluntad mayoritaria. Un equivoco con el que juegan los liberales, inclusive los que son buenas personas, es el que se oculta detrás de las palabras "voluntad mayoritaria". Ellos saben -y no pueden ignorarlo sino de mala fe-, que la supuesta "voluntad mayoritaria" está fabricada por un sistema de partidos organizado y restrictivo que proscribe a todo disidente por la fuerza del dinero, de la publicidad y de una ley electoral proscriptiva hecha por ese mismo sistema (y si todo eso no resulta, por el fraude). Saben que el pueblo es un "convidado de piedra" cuyo voto está condicionado de mil maneras, en perjuicio del pueblo mismo. Sin embargo, la ortodoxia liberal que debería obligarlos a combatir todo ese tinglado como nulo e inválido, es olvidada por los liberales en nombre de un "realismo" que cohonesta los vicios a cambio de que se mantenga la teoría de la "soberanía popular". * * * Otro equívoco que los liberales utilizan es la palabra "libertad" como si fuera sinónimo de "libre albedrío". Este último es la facultad dada por Dios al hombre para elegir entre el bien y el mal. Elegir lo primero es laudable, lo segundo es censurable y debe ser restringido tanto cuanto sea posible por medio de la ley y la autoridad. Sin embargo, ni la ley ni la autoridad pueden suprimir el libre albedrío ya que el hombre será siempre hombre y responsable de sus actos por tener esa facultad. En cambio, la "libertad", tal como lo enseña la Iglesia (ver Encíclica "Libertas" de Leon XIII) y la buena filosofía, es la posibilidad de elegir los medios que llevan al fin debido. El hombre es "libre" de elegir el camino que lo lleva a realizar un objetivo bueno; no es "libre" de elegir un objetivo malo, aunque tenga la triste posibilidad de hacerlo a causa del libre albedrío de que está dotado. El hombre no es libre de elegir los objetivos morales ni su fin último. Eso le es impuesto por Dios mediante la ley natural y la ley divina, de las cuales debe ser reflejo la ley humana. Una ley humana que contradiga la ley natural o la divina no es ley, es pura violencia y nula de nulidad absoluta. El liberalismo, por el contrario, sostiene que el hombre es "libre" de elegir cualquier objetivo, aún su fin último, y que la ley moral no se le puede imponer en nombre de un Legislador eterno ni en nombre de una naturaleza creada con una esencia determinada por el Supremo Hacedor. De ahí que consideren como una imposición intolerable toda moral objetiva exigible a todos los hombres. Si me respondés que vos no sostenés nada de eso, entonces te diría que no te llames "liberal", porque el liberalismo es eso. El catolicismo defiende la libertad mejor que ninguna otra escuela y rechaza el liberalismo. * * * Mencionás en tu carta varios nombres de economistas liberales. Estos economistas sostienen la propiedad privada y la libre iniciativa. Ambos principios son defendidos por la doctrina social de la Iglesia, pero junto con eso la Iglesia proclama la supremacía de la Justicia. Nadie es libre para ofender la Justicia que está objetivamente definida en principios inmutables y que debe ser aplicada a los casos concretos por una autoridad que sea legítima en su origen y en su acción. Los economistas liberales cometen, por lo menos, dos errores: 1) Llamarse liberales, con lo cual cargan sobre sí todos los equívocos provocados por sus congéneres desde Robespierre hasta Cavallo. 2) Decretar la supremacía del "mercado" o sea, de una regla de oferta y demanda que esté por encima de la Justicia y que no admita -según los liberales- ninguna corrección so pena de arruinar todo el sistema. El nombre "liberal", quiérase o no, está cargado con todos los errores y crímenes del liberalismo moral y político. Si los economistas liberales no se solidarizan con esos errores ni con esos crímenes deberían usar otro nombre. De lo contrario, su defensa de la propiedad privada y de la libre iniciativa como si fueran patrimonio exclusivo del liberalismo -ambos principios son de derecho natural-, ayuda a los liberales en lo moral y en lo político a propagar sus ideas contrarias a la ley natural y a la ley divina. No hay que usar palabras equívocas. * * * El mercado es una forma natural de encontrarse quienes ofrecen algo con quienes necesitan comprar algo. Sin embargo, hay dos cosas relacionadas con el mercado que los liberales sólo admiten a regañadientes porque contradice su teoría: a) El mercado nunca es libre, siempre está dominado por los grandes operadores que usan su poder cuando les interesa, a pesar de las reglamentaciones de algunos Estados para prevenir juegos de Bolsa. b) Las injusticias que cometan quienes dominan un mercado pueden producirles enormes ganancias que los liberales no condenan. Por el contrario, los admiran como "empresarios exitosos". La "ley moral de los cambios" no permite que en un negocio alguien salga inmensamente rico y su contraparte resulte arruinada. Sin embargo, ese es el origen de la fortuna de una gran parte de los "empresarios exitosos". * * * Me preguntarás por qué propongo, entonces, la Constitución de 1853 como programa mínimo de una acción política que rescate nuestra Patria de la tiranía. ¿No es acaso la Constitución de 1853 obra de liberales y vaciada en moldes liberales? La respuesta es la siguiente: La tiranía "kirchnerista" es marxista, o sea, tributaria de una ideología que niega todas las libertades legítimas (las ilegítimas e inmorales las absorbe como propias, por ejemplo, el amor libre). Los tres poderes, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, están dominados por inmorales que desprecian todo bien y conculcan descaradamente todos los derechos. La Constitución de 1853, hecha por los liberales para modificar una sociedad basada en el catolicismo, y sus garantías nominalmente consideradas, pueden invocarse contra una tiranía socialista que las otorga únicamente para el mal y las niega a todos los buenos. Podrás decirme: "Sí, pero en caso de que Ud. llegue a gobernar, los marxistas invocarán esas libertades contra el verdadero Derecho". Pero no podrán hacerlo porque contra ellos regirá el derecho civil y el derecho penal que condena todos sus latrocinios, crímenes e inmoralidades. Como decía el gran Presidente mártir del Ecuador: "Para el Bien y los buenos todo; para el Mal y los malos, la Ley". Espero haber respondido a tu inquietud y te agradezco la oportunidad que me has dado de escribir estas aclaraciones.



Por el Dr. Cosme Beccar Varela

Totalitarismo democrático y retenciones móviles

Por Alejandro Bongiovanni *

Imagine el lector una ruidosa y prolongada sesión legislativa en un país cualquiera. Asimismo imagine, que luego de elucubradas ponencias, acalorados debates y diatribas dignas de las filípicas de Demostenes, el Congreso de marras sanciona con amplisima mayoría (digamos ciento noventa y nueve contra uno) una nueva ley fundada en la enorme sapiencia de los representantes del pueblo. La norma en cuestión dispone “el fusilamiento, dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes a la publicación en el Boletin Oficial, de toda persona pelirroja que habite el país”. Comuniquesé, promulguesé, publiquesé, etc.
Si luego del ejercicio de imaginación, el lector intuye que la referida ley repugna a los más básicos criterios de justicia, significa que advierte la descomunal diferencia entre democracia y democracia ilimitada. Por supuesto, las cámaras legislativas no se han abocado a la tarea de aniquilar personas, pero cierto es que el gérmen del totalitarismo democrático crece rápidamente en nuestro país como en el resto de América Latina, amenazando con destruir aquello para lo cual fue instituida la democracia misma: la limitación de la intervención del poder público en la vida de los individuos.
¿Qué es el totalitarismo democrático? No es más que un gobierno donde los mecanismos de la democracia aun funcionan, pero donde el poder no reconoce sobre sí límite alguno. La mayoría puede entonces disponer sobre la vida y bienes de la minoría, y ésta debe pasivamente obedecer, a riesgo de ser paradójicamente acusada de golpista. Esta nociva manera de entender la democracia era probablemente la que criticaba Borges cuando decía “me sé del todo indigno de opinar en materia política, pero tal vez me sea perdonado añadir que descreo de la democracia, ese curioso abuso de la estadística”¹. Buena manera de señalar cómo el respeto de los derechos individuales no puede depender de un mero dato numérico como el quorum legislativo.
Dos aclaraciones sobre lo dicho. Cuando referimos a que las vías democráticas “aún funcionan”, advertimos que el deterioro institucional donde prima el totalitarismo democrático, tiende a hacer desaparecer sin más, a la democracia misma. Los gobiernos de esta calaña ven a la democracia como un obstáculo indeseable, y no dudan –siempre que tengan el poder económico y político suficiente– en socavar los principios democráticos para perpetuar cualitativa y cuantitativamente su mando. En segundo lugar, cuando hablamos de mayoría nos referimos simplemente a la resultante en el régimen representativo, con todos los inconvenientes que este implica, y a sabiendas que demasiadas veces los representantes olvidan por completo a los representados.
Util y oportuna reflexión es entonces la que gira en torno a la definición del alcance preciso de la democracia, que a pesar de sus claras ventajas, por sí misma no siempre poca la salvaguarda que nos brinda contra el totalitarismo.
Que la democracia es hasta ahora el mejor de los sistemas conocido para distribuir el ejercicio del poder, y que fomenta el traspaso de este sin derramamientos de sangre, es una realidad cuyo mérito no se discute. Ahora bien, suponer que basta ceñirnos a los resortes democráticos para evitar ser víctimas de arbitrariedades o confiscaciones, es una idea errónea.
Ortega y Gasset advertía sobre la diferencia entre democracia y liberalismo cuando señalaba que son “dos respuestas a dos cuestiones de derecho político completamente distintas. La democracia responde a la pregunta: ¿Quién debe ejercer el Poder público? La respuesta es: el ejercicio del Poder público corresponde a la colectividad de los ciudadanos. Pero en esa pregunta no se habla de que extension debe tener el Poder publico. [...] El liberalismo, en cambio, responde a esta otra pregunta: ejerza quienquiera el Poder público, ¿cuáles deben ser los límites de éste? La respuesta suena así: el Poder público, ejérzalo un autócrata o el pueblo, no puede ser absoluto, sino que las personas tienen derechos previos a toda injerencia del Estado” ².
Lamentablemente no se defienden vigorosamente –como los mecanismos democráticos– los límites al poder. Esto nos lleva al sinsentido de contentarnos por ejemplo, con el hecho de que nos robe un ladrón, siempre y cuando sea escogido por nosotros.

El caso particular de las retenciones.
Como hemos dicho, la democracia por sí sola no nos defiende contra las decisiones abusivas que pueda tomar la mayoría (como aniquilar a la minoría pelirroja), por esto debemos repensar al gobierno democrático como un gobierno con límites ciertos y concretos, recordando que el abuso de poder es igualmente nocivo si parte de una persona o de muchas.
Nuestro país vive actualmente una situación insólita, en la que se discute en recintos legislativos una ley a través de la cual se roba la mitad de la propiedad a algunas personas. El hecho de suponer que el tour, más o menos serio, que la ley efectue en ambas Camaras, inmuniza la disposición contra los claros defectos inherentes a su naturaleza –se trata de una confiscación patente, repulsiva a la igualdad ante la ley– es un absurdo tragicómico. Puede el Congreso decir que la ley no tiene vicios de forma, pero quitar la mitad de la propiedad a algunas personas, ricas o pobres, es un atropello tan despótico y vil como sería por ejemplo, aniquilar a los pelirrojos. La justicia no entiende de mayorías y no discrimina entre ricos y pobres (por eso justamente tiene una venda en los ojos). Frente a ella vale lo mismo el derecho de uno que el de miles. Las retenciones móviles son injustas y confiscatorias, y no las galvanizarán de legitimidad el acuerdo de todos los parlamentos del mundo.
El poder, aun democrático, tiene un freno: la vida y propiedad de las personas. Para beneficio de éstas, vale recordarlo, es que se yerguen los gobiernos. Las personas son fines en sí mismas y no medios para supuestos “fines sociales”. Quitar a los individuos el producto de su esfuerzo, con el que alimentan sus particulares sueños de progreso, es un crimen aberrante.
Usar a la democracia con estos objetivos es pervertir su inicial misión de defender a las personas contra el poder público. Los partidarios de democracias ilimitadas, lobos con piel de cordero, son tan arbitrarios como los déspotas ilustrados, aunque pretendan santificarse bajo un halo de legitimación social. El escritor español Jose Luis Cebrian dice de ellos, “son aliados de las corrientes totalitarias o totalizadoras de los poderes públicos, ya que garantizan una coartada electoral respecto de sus decisiones. Cuando los dirigentes y los líderes de opinión abandonan el relativismo de sus convicciones para adentrarse en definiciones cada vez más rotundas de los valores sociales que dicen defender; la democracia, convertida en ideología, comienza a perder sus características de sistema dialéctico y cuestionable, para arribar vicios y formas de una nueva y sutil esclavitud”³.
Por otro lado, el Premio Nobel, Friedrich A. Hayek en su monumental obra de filosofía política, Derecho, Legislacion y Libertad, dedica el último de sus tres volúmenes al diagnóstico y remedio del grave error de “considerar que la adopción del método democrático permite obviar la necesidad de limitar por otras vías el comportamiento de los órganos de gobierno”4. Esperemos aprender la lección cuanto antes. De otro modo, los ciudadanos podemos perder mucho más que lo quitado por las retenciones.

* Coordinador del Area de Políticas Publicas de Fundación Libertad
Referencias:
1 Borges, Jorge Luis, La moneda de hierro: Obras Completas III, Emece Editores, 1996), p.122 Ortega y Gasset, Jose. El espectador, Biblioteca Salvat, p.116 y ss.3 Cebrian, Jose Luis, El fundamentalismo democratico, Editorial Taurus, p. 274 Hayek, Friedrich A. Derecho, Legislacion y Libertad. Union Editorial, Vol III, p 17

"La única inflación es la oficial, lo demás son presunciones"

Guillermo Moreno pasó por el Senado y defendió la aplicación de las retenciones móviles y los datos del Indec

Brahim: de Hombre Araña a “custodio” de Moreno

En la comisión de Hacienda y Agricultura, su cara había pasada desapercibida hasta que el Senador Morales se levantó de su banca y mostrando una foto suya acusó: "Pido que se retire un patotero de Guillermo Moreno, no necesitamos patotas".

Kirchner recrudece el conflicto y convoca a una contramarcha

El ex presidente Néstor Kirchner anunció una contramarcha para el martes a la plaza del Congreso, al cual calificó como un acto de "paz y amor”.

Duhalde tienta a Felipe Solá con el PJ bonaerense

“la mejor manera de ayudar al gobierno es ganarle”.

Los fondos de Santa Cruz

Es el kirchnerismo el que no puede dar cuenta del curso completo de aquellos fondos, cuyo empleo en obras como la inaugurada por la Presidenta no constituye un favor ni una dádiva, sino una obligación, pues el dinero pertenece a la provincia.

LA ARGENTINA NO ES MAS CONFIABLE PARA LOS COMPRADORES DEL MUNDO

LA ARGENTINA NO ES MAS CONFIABLE PARA LOS COMPRADORES DEL MUNDO

TODAS LAS PRUEBAS: LA RUTA DE LOS FONDOS DE SANTA CRUZ

TODAS LAS PRUEBAS: LA RUTA DE LOS FONDOS DE SANTA CRUZ

jueves 10 de julio de 2008

El enorme daño que ha hecho la izquierda en la cultura del país.

Conduce el PO la toma del Colegio Nacional

El Estado depredador

Publicada 03/07/2008
Economic Focus / Antonio I. Margariti

El Estado depredador

La Argentina se ha convertido en un lugar donde los gobernantes se dedican a preservar sus intereses particulares mediante el pillaje, el saqueo impositivo y la devastación de las instituciones.
Entre los economistas, ha sido una cuestión muy debatida la que se vincula con la dirección del proceso económico del país. Dicha controversia se refiere a una milagrosa coordinación que se produce todos los días. En efecto, causa admiración comprobar que el proceso económico cotidiano funciona con la precisión de un reloj sin que la mayoría de nosotros repare en quién, cómo, cuándo, dónde y mediante qué instrumentos se realiza dicha coordinación. Diariamente, el almacenero, el carnicero, el verdulero o el panadero abren sus puertas y tienen disponibles los alimentos que los hogares necesitan. Del mismo modo, existe una coordinación muy precisa que permite que miles de camiones cargados con cereales, oleaginosas, harinas, aceites y biodiesel lleguen oportunamente al puerto, desde lugares lejanos. También observamos que los buques de ultramar esperan en las radas -fluviales o marítimas- para cargar esos productos granarios en sus bodegas y, rápidamente los transportan a los puertos de destino donde son recibidos por fabricantes que los transforman en alimentos y los distribuyen mediante una compleja red de comercialización. Millones de trabajadores, con millones de bienes intermedios, en millones de lugares, se coordinan todos los días para producir, transportar, distribuir y poner al alcance de millones de consumidores los millones de productos que necesitan. Así funciona una economía moderna. Con un grado de división del trabajo jamás alcanzado en el pasado y un nuevo tipo de tecnología en todas las formas de producción, a través de sistemas de registros de datos intercomunicados por una red mundial. La economía se ha convertido en uno de los aparatos más complicados creados por el hombre y que reacciona con la máxima sensibilidad a cualquier interferencia o error en el proceso de coordinación. Mercado o planificación Desde que se tuvo conciencia de esta compleja coordinación del proceso económico, ha habido un acuerdo científico en señalar que existen dos únicas formas de coordinación: el mercado o la planificación estatal. Ludwig von Mises (1881-1973) afirmaba que “simplemente no hay otra opción que ésta: que el Estado se abstenga de interferir alterando el libre juego del mercado, o que se delegue el manejo completo de la producción y distribución en los funcionarios del gobierno. Ya sea mediante el orden de la competencia, que coordina el interés individual con el interés general, o la dirección centralizada del proceso económico en manos del Estado, no hay otro camino intermedio”. Sin ninguna duda la función coordinadora del mercado ha sido infinitamente superior a la tarea de dirección de la planificación estatal, caracterizada por su brutalismo, impregnada de errores e ignorancia, plagada de despilfarros y enlodada por la corrupción de los gobiernos, tal como lo experimentó la Unión Soviética con los planes quinquenales desde 1921 a 1989, en que el Gosplan (Comité Estatal de Planificación de la URSS) terminó grotescamente. Es obvio que el funcionamiento del mercado sólo produce resultados óptimos cuando opera dentro de un régimen de sana competencia y, legalmente se impiden los intentos de fraude, engaño, violencia o predominio mediante el monopolio. La sana competencia requiere y depende de condiciones morales que pueden condensarse en estas tres simples reglas: posesión pacífica de los bienes, transmisión por consenso y cumplimiento de las promesas. Como decía Wilhelm Röpke (1899-1966) “la intervención estatal es necesaria para respetar y hacer cumplir esas reglas, pero es esencial que se haga “conforme” al mercado, es decir dentro de leyes que permitan la libre competencia, nunca en contra de ella”. La tercera vía En algunos países se intentó seguir una tercera vía bajo los lemas: “ni mercado ni planificación central”, “tercera posición”, “plan y antiazar”. El caso más importante fue la experiencia francesa de la “planificación indicativa” desarrollada entre 1952 y 1973. Fue concebida como un método científico basado en modelos econométricos, que tenían en cuenta la programación lineal, las teorías secuenciales y el empleo de la matriz input-output para pronosticar el futuro. Intentaban eliminar la incertidumbre para que la economía funcionara mecánicamente. Mediante esos modelos los ingenieros sociales franceses pretendieron llevar a cabo una acción deliberada para asignar recursos a cada sector al margen de las fuerzas del mercado. El método consistía en realizar un gigantesco estudio de mercado entre todos los sectores de la economía nacional y todas las regiones del país. Su autor intelectual fue Pierre Massè (1898-1987) un notable matemático experto en teoría del azar, programación dinámica y principio de mínima de Pontriagyn, acompañado por Louis Armand (1905-1971) y Jean Fourastiè (1907-1990). Tales científicos diseñaron una política económica que no suprimía la libertad de empresa, pero indicaba a los agentes económicos las directrices que el Gobierno y el sector público iban a seguir en el próximo quinquenio. Recibió el nombre de planificación indicativa para distinguirla de la planificación centralizada forzosa, de la Unión Soviética. Sin embargo, la experiencia francesa fracasó estrepitosamente porque en 1973 la primera crisis del petróleo hizo estallar todas las previsiones globales. Allí comprobaron que el crecimiento económico -después de la IIª guerra mundial- hubiese ocurrido mucho mejor sin la planificación indicativa. Pero la rigidez burocrática que impuso a la economía francesa terminó liquidando todo resto de espíritu innovador y anulando los reflejos de adaptación para enfrentar una imprevista crisis mundial. Experiencia argentina Desde hace 5 años, el gobierno argentino ha decidido seguir una cuarta vía, la vía del “sin”. Sin mercados libres. Sin plan quinquenal. Sin planificación indicativa. Sin estadísticas confiables. Sin reglas políticas. Sin garantías constitucionales. Sin estabilidad monetaria. Sin razonables impuestos a la exportación. Sin relaciones internacionales de jerarquía. Sin contactos con organismos mundiales de crédito. Sin parlamento autónomo. Sin justicia dispuesta a poner limites. Sin seguridad personal en la vía pública o en el hogar. Sin pudor en las licitaciones. Durante estos años, el Estado argentino se ha ido convirtiendo en un verdadero Estado depredador, que es aquél donde sus gobernantes se dedican a preservar sus intereses particulares mediante el pillaje, el saqueo impositivo y la devastación de las instituciones, imponiendo su poder omnímodo con la complicidad del Congreso y la sumisión de la Justicia. Con confiscaciones impositivas, exacciones injustas, presiones políticas de organismos reguladores y movilización de fuerzas de choque reclutadas en la clientela asistencial, nuestro Estado depredador ha dirigido la economía pensando sólo en el corto plazo. Su máximo umbral de horizonte se encuentra en la próxima elección. Hasta allí estiran sus enfoques, pero ni un metro más allá. Esta parcial visión de la realidad sólo tiene en cuenta el aspecto político, ignorando todas las demás cuestiones por donde transcurre la vida real de las personas: los aspectos culturales, económicos, religiosos, científicos, tradicionales, familiares, emocionales y regionales que definen el estilo de vida elegido por los ciudadanos. © www.economiaparatodos.com.ar

Antonio I. Margariti es economista y autor del libro “Impuestos y pobreza. Un cambio copernicano en el sistema impositivo para que todos podamos vivir dignamente”, editado por la Fundación Libertad de Rosario.

La votación en la Cámara de Diputados, nombre por nombre

Los "asalariados" del pingüino que seguro les pagó el aguinaldo....!!!!
Traidores de "lesa patria"!!! "Esklavos" a sueldo del patrón !!!!...
"muertos políticos" de por vida....!!!!

Por Alberto Colella













LA CÁMARA BAJA, NOMBRE POR NOMBRE

Después de más de 18 horas de sesión, la Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de las retenciones móviles. A continuación, la lista completa de los que votaron y dieron forma a la pizarra final: 129 a favor, 122 en contra y 2 abstenciones.

A favor del proyecto:

Bloque Frente para la Victoria- PJ

María Julia Acosta (Catamarca)
Walter Alfredo Agosto (Santa Fe)
Hilda Clelia Aguirre De Soria (La Rioja)
German Enrique Alfaro (Tucumán)
Octavio Argüello (Buenos Aires)
Julio Esteban Arriaga (Río Negro)
Nora Esther Bedano (Córdoba)
Claudia Alicia Bernazza (Buenos Aires)
Ana Berraute (Santa Fe)
Rosana Andrea Bertone (Tierra del Fuego)
Marcela Alejandra Bianchi Silvestre (Buenos Aires)
Lía Fabiola Bianco (Misiones)
Gloria Bidegain (Buenos Aires)
Mariel Calchaquí (Tierra del Fuego)
Nelio Higinio Calza (Entre Ríos)
Susana Mercedes Canela (Salta)
Alberto Cantero Gutierrez (Córdoba)
Remo Gerardo Carlotto (Buenos Aires)
María Araceli Carmona (Corrientes)
Graciela María Caselles (San Juan)
Jorge Alberto Cejas (Río Negro)
Nora Noemí César (Buenos Aires)
Rosa Laudelina Chiquichano (Chubut)
Luis Francisco Jorge Cigogna (Buenos Aires)
Diana Beatriz Conti (Buenos Aires)
José Manuel Córdoba (Santa Cruz)
Stella Maris Córdoba (Tucumán)
Jorge Edmundo Coscia (Ciudad de Buenos Aires)
Ariel Dalla Fontana (Santa Fe)
Viviana Damilano Grivarello (Chaco)
Alfredo Dato (Tucumán)
María Graciela de la Rosa (Formosa)
Edgardo Depetris (Buenos Aires)
Juliana di Tullio (Buenos Aires)
José María Díaz Bancalari (Buenos Aires)
Juan Carlos Díaz Roig (Formosa)
Susana Díaz (Tucumán)
Miguel Dante Dovena (Buenos Aires)
Patricia Fadel (Mendoza)
Luis María Fernández Basualdo (Formosa)
Marcelo Fernández (Buenos Aires)
Margarita Ferra de Bartol (San Juan)
Paulina Fiol (Santa Fe)
Eduardo Galantini (Corrientes)
Eva García de Moreno (Chubut)
María Teresa García (Buenos Aires)
Amanda Genem (Mendoza)
Graciela Giannettasio (Buenos Aires)
Juan Carlos Gioja (San Juan)
Ruperto Godoy (San Juan)
Juan Dante González (Mendoza)
Nancy González (Chubut)
Juan Carlos Dante Gullo (Ciudad de Buenos Aires)
Graciela Gutiérrez (Santa Cruz)
Alberto Herrera (Tucumán)
Griselda Herrera (La Rioja)
Luis Iblarregui (Buenos Aires)
Juan Manuel Irrazabal (Misiones)
Miguen Angel Iturrieta (Misiones)
Beatriz Korenfeld (Santa Cruz)
Carlos Kunkel (Buenos Aires)
Jorge Landau (Buenos Aires)
María Laura Leguizamón (Buenos Aires)
María Beatriz Lenz (Ciudad de Buenos Aires)
Stella Maris Leverberg (Misiones)
Edith Llanos (Buenos Aires)
Timoteo Llera (Misiones)
Ernesto López (San Juan)
Rafael López (Formosa)
Gustavo Marconato (Santa Fe)
Mario Humberto Martiarena (Jujuy)
Oscar Massei (Neuquén)
María Carolina Moises (Jujuy)
Antonio Morante (Chaco)
Manuel Morejon (Chubut)
Carlos Moreno (Buenos Aires)
Claudio Morgado (Ciudad de Buenos Aires)
Mabel Muller (Buenos Aires)
Jorge Obeid (Santa Fe)
Juan Mario Pais (Chubut)
Alberto Paredes Urquiza (La Rioja)
Ariel Pasini (Buenos Aires)
Guillermo Pereyra (Mendoza)
Hugo Perie (Corrientes)
Julia Argentina Perie (Misiones)
Héctor Porto (Buenos Aires)
Adriana Puiggros (Buenos Aires)
Héctor Recalde (Buenos Aires)
Jesús Rejal (La Rioja)
María del Carmen Rico (Buenos Aires)
Evaristo Rodríguez (Santa Cruz)
Beatriz Rojkes de Alperrovich (Tucumán)
Carmen Roman (Formosa)
Agustín Rossi (Santa Fe)
Alejandro Rossi (Santa Fe)
Cipriana Rossi (Río Negro)
Ramón Ruiz (Buenos Aires)
Juan Arturo Salim (Tucumán)
Osvaldo Salud (Salta)
Mario Armando Santander (La Rioja)
Rubén Sciutto (Tierra del Fuego)
Adela Segarra (Buenos Aires)
Juan Carlos Sluga (Buenos Aires)
Carlos Snopek (Jujuy)
Raúl Solanas (Entre Ríos)
Gladis Soto (Chaco)
Juan Héctor Sylvestre Begnis (Santa Fe)
Patricia Vaca Narvaja (Córdoba)
Jerónimo Vargas Aignasse (Tucumán)
José Antonio Vilariño (Salta)
Mariano West (Buenos Aires)

Concertación Plural
Héctor Alvaro (Mendoza)
Hugo Cuevas (Río Negro)
Norberto Erro (Buenos Aires)
Hugo Prieto (Neuquén)
Gustavo Serebrinsky (Buenos Aires)
Silvia Vázquez (Buenos Aires)

Frente Cívico y Social de Santiago del Estero
Daniel Brue (Santiago del Estero)
José Herrera (Santiago del Estero)
Mirta Pastoriza (Santiago del Estero)
Jorge Pérez (Santiago del Estero)
Ana Luna de Marcos (Santiago del Estero)

Encuentro Social y Popular
Vilma Ibarra (Ciudad de Buenos Aires)
Ariel Basteiro (Buenos Aires)
Victoria Donda (Buenos Aires)
Cecilia Merchán (Córdoba)

Diálogo por Buenos Aires
Miguel Bonasso (Ciudad de Buenos Aires)

Movimiento Independiente
Eduardo Lorenzo Borocoto (Ciudad de Buenos Aires)

Dignidad Peronista
Emilio Kakubur (Misiones)

En contra:

Unión Cívica Radical
Juan Acuña Kunz (Santa Cruz)
Oscar Aguad (Córdoba)
Pedro Azcoiti (Buenos Aires)
Vilma Baragiola (Buenos Aires)
Liliana Bayonzo (Chaco)
Margarita Beveraggi (Chaco)
Gustavo Cusinato (Entre Ríos)
Héctor del Campillo (Córdoba)
Luciano Fabris (Chaco)
José Ignacio García Hamilton (Tucumán)
Miguel Giubergia (Jujuy)
Silvana Giudici (Ciudad de Buenos Aires)
Eduardo Kenny (La Pampa)
Daniel Kronenberger (La Pampa)
Rubén Lanceta (Buenos Aires)
Silvia Lemos (Mendoza)
Heriberto Martínez Oddone (Córdoba)
Pedro Morini (Santa Fe)
Alejandro Nieva (Jujuy)
Agustín Portela (Corrientes)
Sandra Riobbo (Buenos Aires)
Silvia Storni (Córdoba)
Carlos Urlich (Chaco)
Sergio Varisco (Entre Ríos)

Frente para la Victoria- PJ
Felipe Solá (Buenos Aires)
Graciela Camaño (Buenos Aires)
Jorge Villaverde (Buenos Aires)
Manuel Baladrón (La Pampa)
Irma García (La Pampa)
Luis Barrionuevo (Catamarca)
Jorge Montoya (Córdoba)
Beatriz Halak (Córdoba)
Arturo Heredia (Córdoba)
María Cremer de Busti (Entre Ríos)
María Petit (Entre Ríos)
Zulma Daher (Salta)
Enrique Thomas (Mendoza)
Marta Velarde (Santiago del Estero)
Marcelo Gustavo Zavallo (Entre Ríos)

Movimiento Popular Neuquino
Hugo Acuña (Neuquén)
José Brillo (Neuquén)
Alicia Comelli (Neuquén)

De la Concertación
Jorge Albarracin (Mendoza)
Daniel Katz (Buenos Aires)
Laura Montero (Mendoza)
Juan Carlos Scalesi (Río Negro)

Frente Justicia Unión y Libertad
César Albrisi (Córdoba)
Ivana Bianchi (San Luis)
Luis Lusquiños (San Luis)
Mario Merlo (San Luis)
Claudio Poggi (San Luis)
María Torrontegui (San Luis)

Coalición Cívica
Horacio Alcuaz (Buenos Aires)
Griselda Baldata (Córdoba)
Patricia Bullrich (Ciudad de Buenos Aires)
Elisa Carca (Buenos Aires)
Francisco Ferro (Buenos Aires)
Héctor Flores (Buenos Aires)
Susana García (Santa Fe)
Claudia Gil Lozano (Ciudad de Buenos Aires)
Fernando Iglesias (Ciudad de Buenos Aires)
María Linares (Buenos Aires)
Juan Carlos Moran (Buenos Aires)
Fabián Peralta (Santa Fe)
Adrián Pérez (Buenos Aires)
Elsa Quiroz (Buenos Aires)
María Fernanda Reyes (Ciudad de Buenos Aires)
Marcela Rodríguez (Buenos Aires)
Fernando Sánchez (Ciudad de Buenos Aires)
Juan Carlos Vega (Córdoba)
Unión celeste y blanco
Juan José Álvarez (Buenos Aires)
Francisco De Narváez (Buenos Aires)
Patricia Gardella (Buenos Aires)
Julio Ledesma (Buenos Aires)

Recrear para el Crecimiento
Marcelo Amenta (Buenos Aires)

Partido Liberal de Corrientes
José Arbo (Corrientes)

Partido Nuevo contra la Corrupción
Mario Ardid (Córdoba)

Frente de Todos
María Josefa Areta (Corrientes)
José Roldán (Corrientes)

Partido Socialista
Silvia Augsburger (Santa Fe)
Miguel Angel Barrios (Santa Fe)
Roy Cortina (Ciudad de Buenos Aires)
Ricardo Cuccovillo (Buenos Aires)
Mónica Fein (Santa Fe)
Elda Gerez (Santa Fe)
María Elena Martin (Santa Fe)
Lausa Sesma (Córdoba)
Lisandro Viale (Entre Ríos)

Solidaridad e Igualdad - ARI
Nélida Belous (Tierra el Fuego)
Verónica Benas (Santa Fe)
Emilio García Méndez (Ciudad de Buenos Aires)
María América González (Ciudad de Buenos Aires)
Eduardo Macaluse (Buenos Aires)
Lidia Naim (Buenos Aires)
Carlos Raimundi (Buenos Aires)

Propuesta Republicana
Paula Bertol (Ciudad de Buenos Aires)
Eugenio Burzaco (Buenos Aires)
Luis Galvalisi (Ciudad de Buenos Aires)
Christian Gribaudo (Buenos Aires)
Cynthia Hotton (Ciudad de Buenos Aires)
Julián Obiglio (Ciudad de Buenos Aires)
Federico Pinedo (Ciudad de Buenos Aires)
Lidia Satragno (Buenos Aires)

Nacional Sindical
Dante Camaño (Buenos Aires)

Frente Cívico y Social de Catamarca
Genaro Collantes (Catamarca)
Raúl Paroli (Catamarca)

Demócrata de Mendoza
Omar de Marchi (Mendoza)

Renovador de Salta
María Inés Diez (Salta)
Mónica Torfe (Salta)

Frente por los derechos ciudadanos
Nora Guinzburg (CIudad de Buenos Aires)

Buenos Aires para todos en Proyecto Sur
Claudio Lozano (Ciudad de Buenos Aires)

Frente Producción y Trabajo
Adriana Marino (San Juan)

Concertación Entrerriana
Emilio Martínez Garbino (Entre Ríos)

Memoria y Democracia
Norma Morandini (Córdoba)

Frente Cívico por Santiago
Cristina Oliva (Santiago del Estero)

Bloque por la Verdad
Eduardo Pastoriza (Catamarca)

Justicialista Nacional
Jorge Sarghini (Buenos Aires)

Guardia Peronista
Paola Spatola (Buenos Aires)

Partido Unidad Federalista
Adriana Tomaz (Buenos AIres)

Abstenciones

SI- Tierra del Fuego
Leonardo Gorbacz (Tierra del Fuego)

Frente para la Victoria
Marta Osorio (La Pampa)

Además, se registraron tres ausentes.

En una maratón, la Justicia absolvió a los Kirchner y a Uberti

En una maratón, la Justicia absolvió a los Kirchner y a Uberti
En un solo día, la Justicia argentina cerró una causa por enriquecimiento ilícito contra el matrimonio presidencial y dictó la falta de mérita del ex funcionario K en la causa de Antonini Wilson y los 800 mil dólares

Educar. Una estrategia posible.

Educar. Una estrategia posible.

El conflicto del campo sigue escribiendo su historia. Tiene, por ahora, un final abierto. No obstante ello, su prolongación en el tiempo, trae consigo profundas consecuencias.
Los expertos en negociación dicen, que uno de los últimos recursos a aplicar cuando no se consigue un acuerdo, consiste en "educar". Esto implica explicar al otro, cuáles son las consecuencias que conlleva no alcanzar un acuerdo.
Existe un mito que dice que los poderosos negocian en mejores condiciones porque terminan imponiendo su decisión ante el temor de su poder. El clásico ejemplo, es aquel por el cual el empleador consigue que su empleado haga lo que él desea por el mero hecho de ser su patrón. Lo logra por jerarquía. En realidad se trata de una gran falacia que sólo justifica la propia incapacidad para ver las cosas de una forma diferente.
Siempre hay opciones. Pero hay que saber verlas. Luego enseñarlas, explicando al otro lo que implicará no encontrar un acuerdo razonable. Aun así, no consiguiendo esto, siempre tendremos alternativas. Sólo hay que tener el coraje, estar dispuesto a tomar esas variantes. Y eso ya no depende de los otros. De eso se trata la libertad.
Aun en casos donde unos parecen estar en mejores condiciones que otros, porque están en posiciones superiores, existen caminos para alcanzar una negociación.
Negociar supone que AMBAS partes salgan satisfechas consiguiendo sus objetivos de forma razonable. Un acuerdo donde unos ganan y otros pierden sólo es el primer paso de una larga sucesión de revanchas para vengarse de los triunfos ajenos. No hace falta buscar demasiado a nuestro alrededor para ver múltiples ejemplos de esta descripción.
Pero hasta ahora, el denominado conflicto del campo, no ha hecho más que mostrarnos una combinación de hipócritas argumentos que no se ajustan a la cuestión de fondo, con poco creativas medidas de uno y otro lado.
El trillado recurso nacionalista de la bandera, el himno y la escarapela, plagado de discursos que apelan a la patria, los héroes y nuestros fundadores, no es más que eso, un recurso. Sirve, ayuda, hasta orienta, pero no va al fondo del asunto. Este tema, enfrenta a muchos argentinos y proviene de una decisión estrictamente económica. Es racional, y por lo tanto, hay que debatirla en el campo de las ideas y no en el de las emociones.
Desde lo táctico puede valer casi cualquier cosa, pero para lograr acuerdos es necesario recurrir a argumentos tangibles que sostengan la posibilidad de un acuerdo.
La posición del gobierno ya la conocemos. Inflexible, recaudatoria, tal vez hasta ideológica. Gente entrenada, preparada y con gimnasia en esto de buscar rivales. Están en su salsa. Hacen lo que más saben, confrontar. Además conocen el juego y sus reglas.
El campo, por el contrario menos experimentado en esto, aprende sobre la marcha, asesorándose, rodeada de consultores que le dicen qué ofrecer a cambio. Buscando aliados en la política, en la religión, en las organizaciones civiles y la sociedad, tratando de sumar voluntades, como si la matemática otorgara razones adicionales.
Han hecho un gran esfuerzo, sin dudas. No es tiempo de criticar. Probablemente sea el costo del aprendizaje de enfrentar a especialistas. Sin embargo, es necesario detenerse unos segundos a reflexionar sobre el escenario actual. Tenemos un gobierno inflexible, dispuesto a dar batalla con sus mejores jugadores, parado sobre su posición original y argumentando acerca de las bondades de no claudicar, tirando toda la basura y la voluntad popular sobre los poco carismáticos dirigentes del campo.
La ventaja de superioridad inicial a lo que se agrega una sociedad impaciente, confluyen en una fórmula que parece predecir el resultado. La sociedad siente ahora las consecuencias de las cada vez menos creativas medidas que el sector rural propone.
Este recorrido lleva invariablemente a una derrota que más tarde o más temprano implicará una revancha, del gobierno, del campo o incluso de la sociedad. Uno de los sectores no siente que debe negociar. Cree que le han conferido en las urnas el poder suficiente para imponer criterios y tomar decisiones por los demás. Si no siente que debe negociar, pues no negociará. Es lo que ya ha demostrado sobradamente.
El campo está entonces, entre la espada y la pared. Este camino lo conduce a un seguro fracaso, y ese resultado no le conviene a nadie. Es preciso retomar la cordura y sentarse a conversar soluciones que nos lleven por el rumbo adecuado.
Existe, tal vez, una manera de "educar" a los que no quieren negociar, mostrándole la razón por la que sí deben hacerlo.
El meollo de la cuestión parece pasar por las retenciones. Al menos ha sido ése el detonador. Un razonamiento lineal propondría ir al hueso del asunto. Éste es un impuesto a las exportaciones, pues la medida educativa adecuada es NO EXPORTAR. Ya no porque ellos regulen el mercado, fijen cuotas o decidan cuándo si y cuándo no. Sino por la propia decisión de los exportadores. Alguien diría "eso no le conviene al campo". Es cierto. Tampoco al gobierno. Alguien diría "el campo perderá mucho dinero". Es cierto. También, si este conflicto no se resuelve, el campo colapsará.
Así se educa. Con cuestiones prácticas, osadas pero pragmáticas, valientes, costosas, esforzadas pero consistentes. El porcentaje de retenciones que quieran aplicar sobre NADA es NADA. El de antes o el de ahora. Tendrán así las manos vacías.
Esta decisión, extrema por cierto, valiente y hasta coherente, vendrá acompañada de consecuencias favorables adicionales.
La primera de ellas, es que podrían INUNDAR el mercado interno de mercaderías, provocando una considerable disminución del desabastecimiento evitando así que los ciudadanos sigan siendo los rehenes de esta historia, retirando también argumentos que hoy son esgrimidos desde el sector gubernamental.
La segunda, sería demostrar que esto se trata de convicciones y no de dinero. Cosa que hasta ahora, genera dudas en muchos de los que acompañan, instintiva y moralmente al campo cuando se adhieren en cuanta manifestación popular se convoca.
Con las convicciones no se tranza. Los principios no son materia de negociación. Se pueden acordar sobre intereses y satisfacerlos aceptablemente. En definitiva, para negociar, resulta importante educar y así restablecer el diálogo perdido. Para ello es imprescindible coraje, creatividad, pero sobre todo, convicciones.

Alberto Medina Méndez
03783 – 15602694
Corrientes – Corrientes – Argentina
amedinamendez@gmail.com

Araújo: "Las FARC están muy debilitadas"

El canciller colombiano evitó hablar de una derrota y resaltó que "todavía falta una tarea por hacer", en diálogo con lanacion.com

Los Kirchner entre Bonaparte y Macbeth

Los Kirchner entre Bonaparte y Macbeth

Por Pablo López Herrera
"Lo que el mal emprende
con mal se refuerza."
Macbeth

¿A dónde se encuentra el límite entre el deber del ciudadano hacia el poder legítimo y la sumisión indebida al uso ilegítimo del poder? Inversamente: ¿a dónde se encuentra el límite entre el manejo prudente de un poder legítimamente obtenido y el uso arbitrario de los instrumentos de gobierno para fines ajenos al bien común?

Este tipo de cuestiones que se plantea en estos días cualquier ciudadano bienintencionado parecen estar lejos del ánimo de nuestros actuales gobernantes, que ya han avanzado larga y alegremente sobre los límites y las barreras del decoro y del sentido común. Para ellos, si la realidad y el sentido común colisionan con sus intereses, tanto peor para la realidad y para el sentido común.

Los límites del bonapartismo

Como para Bonaparte, parecería que para los Kirchner el origen del poder lo constituyen sus conquistas y victorias. Decía Napoleón: "mi poder esta basado en mi gloria, y mi gloria en las victorias que he logrado. Mi poder caería si yo no le diera como sustento más gloria y nuevas victorias. La conquista me hace ser lo que soy; sólo la conquista me puede mantener." En pequeño, Kirchner utiliza el mismo tipo de razonamiento. Y sus compañeros de ruta –cada vez menos- están encaramados al mismo proyecto.

Con los fondos de las retenciones –arbitrarias y flexibles- más el impuesto al cheque, Kirchner logró por cierto tiempo alcanzar el famoso "superávit fiscal primario" para alimentar sus fuerzas y manejar "el botín como incentivo". Habiendo aumentado sin medida el voraz gasto público y elevándose la carga de la deuda, parecería haber encontrado un límite para las retenciones al agro, y un frente organizado y decidido de resistencia por un lado, y la "inflexibilidad" del gasto público por la otra.

Si es cierta la teoría militar de Sun Tsu, que afirma que "la principal habilidad ofensiva consiste en que el enemigo no sepa qué defender y la principal defensiva en que el enemigo no sepa qué atacar", Kirchner encontró por fin un par de "plazas" que aquellos que considera sus enemigos tienen clarísimo que deben defender ahora: la propiedad privada y la libertad de comercio imprescindibles para lograr una actividad económica agropecuaria rentable e integrada al mundo.

Los productores agrícolas grandes o pequeños tienen la conciencia de que tienen que defenderse, y que en caso de perder el uso de sus derechos, se encaminarían a la ruina cierta. Con el último aumento arbitrario de las retenciones, y su caprichosa resistencia Kirchner generó frente a su poder una "unidad de fuerzas" que no existía antes y se fabricó un enemigo que lucha con el precipicio a la espalda, y por consiguiente con las fuerzas redobladas en su desesperación por la supervivencia.

En este contexto de conflicto, los planteos justos, sensatos y prudentes, parecen estar fuera de lugar, simplemente porque la realidad institucional de nuestro país es otra que la que todos hacemos semblante de creer. ¿Cómo es posible dialogar con quién que sólo quiere imponerse y poner a su interlocutor "de rodillas"? ¿Cómo es posible que todo un país esté pendiente de lo que un ciudadano de a pié piense, diga, haga o deje de hacer? Es simple: porque el poder está en las sombras. En ese sentido, estamos ya muy lejos del planteo inicial de estas líneas: no se trata de un problema entre los ciudadanos y el gobierno, sino entre la legitimidad y la usurpación de la misma.

La "pregunta del millón" hasta aquí sería: ¿Cuán cerca está Kirchner de su Waterloo?

Pero una reflexión más rica sobre los Kirchner debería incursionar también en un terreno inspirado en la literatura política, y particularmente en una historia concreta de usurpación de poder, para adentrarse en los aspectos psicológicos de los personajes. Y pocos personajes tan ricos como los descriptos por William Shakespeare con Macbeth y Lady Macbeth para ayudar a reflexionar sobre la ambición y el uso inapropiado del poder por parte de un matrimonio. Una ambición llena de peligros, generadora de sus propios anticuerpos y de su ruina final. Y si estamos en la era del conocimiento, aquel que se ocupa de penetrar en la naturaleza humana de los que dirigen es esencial, puesto que es su actividad humana la que condiciona nuestra manera de vivir y de morir.

Si Macbeth fuera argentino, hoy sería pingüino...

A diferencia de los Macbeth, los Kirchner son reales, y aunque las acciones de ambos sean diferentes, la psicología de los personajes tiene aspectos semejantes. Y lo interesante en ambos casos es observar la construcción de poder mediante la utilización de malas artes, para definirlo suavemente, y las inevitables consecuencias del nefasto accionar de los personajes.

Si el prolongado periplo de Río Gallegos a Santa Cruz y luego a la Argentina termina en el desequilibrio y la derrota, el precio de esa locura y de ese revés se cargará otra vez en "la cuenta del otario" de turno. A la sazón, el pueblo argentino.

De allí la imperiosa necesidad de que los hombres de buena voluntad den un paso adelante para hacerse cargo de su destino, dentro de la legitimidad. Hacerse cargo se llama ahora "ejercer la ciudadanía". ("¡Ah, sangra, sangra, pobre patria! No temas tiranía, pues no se atreve el bueno a combatirte...").

No se sabe que el presidente consulte a brujas como las que profetizaron a coro a Macbeth la sucesión de títulos que jalonarían su fulgurante carrera: barón de Glamis (Río Gallegos), barón de Cawdor (Santa Cruz), rey de Escocia (Argentina). Sí se sabe de su repetidamente manifestada obsesión con el infierno, por maquinar y decidir en la oscuridad y con los "instrumentos de la oscuridad". ¡Que no vean la luz las verdaderas cifras de la inflación! ¡Que no se resuma en un simple y claro informe el recorrido pormenorizado y rendimientos de los fondos de Santa Cruz con sus comprobantes adjuntos! ¡Que los empresarios no digan lo que piensan ni cuenten los amables tratos de Moreno! "Estrellas, ocultad vuestros fulgores; no vea vuestra luz mis profundos y sombríos deseos".

Se sabe de su trama para sacarse de encima a Duhalde, llevada a cabo con Cristina sin el menor atisbo de lealtad por haberles por lo menos facilitado el camino a la presidencia. Para desbrozar el camino pronunció Cristina su famosa frase: "Cuando a alguien se le ponen escollos para gobernar eso no es libreto peronista, es más bien un guión de Francis Ford Cóppola; y no es doctrina peronista, es El Padrino".

Como en el caso de Macbeth, se sabe de una ambición que fue creciendo con pequeños "éxitos" anteriores, de una sociedad político conyugal que parece "blindada" hasta ahora. Se sabe que cubren sus intrigas con acusaciones a inocentes, con el uso de "capitanejos", lugartenientes y fuerzas de choque de dudosa legalidad para lograr espurios fines. Se sabe que no dudan en incentivar la descomposición del Estado a través de un sinnúmero de "transformaciones" pseudo institucionales, lo que llaman la imposición "de un modelo de país". Se sabe que van cubriendo sus viejas jugarretas con nuevas picardías. Se "mata" al desarrollo económico y se culpa a aquellos a quienes se erige en enemigos.

Se sabe también que hay fantasmas que los persiguen, como el "espíritu de Duhalde" que hace las veces (figurativamente) de Banquo. Pero también los persigue el estado de derecho, el orden natural, el mundo civilizado, el mercado internacional y sus reglas, la competencia, el libre juego de la oferta y la demanda para determinar los precios de mercado, los insumisos, los rebeldes, los que son capaces de "sacar los pies del plato" y la seguridad jurídica. Se sabe que los fantasmas de cualquier posible oponente de fuste o sucesor eventual se convertiría rápidamente en una obsesión para los Kirchner.

Se sabe también que los inspiran fantasmas como las obsesivas ideas de los 60's y 70's, "ideales" de los revoltosos combativos de la época que definen como sus "valores innegociables". Algunos de estos fantasmas los confunden al mismo tiempo. Al alabar incansablemente a "las madres" y ponerlas como ejemplo de tolerancia y de no violencia, se confunden y confunden al mismo tiempo ya que las mismas madres (curioso caso local de agrupación de lucha ideológico-empresaria-constructora) se han cansado de reivindicar la lucha armada de sus hijos, de la ETA y del Islam violento. Y el árbol se conoce por sus frutos.

A la par de ejercer y construir nuestra ciudadanía, sólo nos cabe completar la reflexión con el paso de los meses, y verificar quizás algún día que al grito de "todos somos el campo" avancen las "tropas ocultas por el verde", como lo hiciera "el gran bosque de Birnam" sobre Dunsinane para luchar "en la misma altura" y quizás verificar también que tal vez sea ese yuyito "híbrido" el "no nacido de mujer" que los haga entrar en razón...

Como Macbeth, Kirchner se acostumbró a tomar por la fuerza lo que quería, y el malsano placer por el enfrentamiento se convirtió en una forma de vida y de conseguir sus objetivos. Y como Macbeth... "fortifica reciamente el gran Dunsinane. Unos dicen que está loco; otros, que le odian menos, lo llaman intrépida furia. Lo cierto es que no puede abrochar su mórbida causa en la correa del orden." y "le obedecen porque manda, nunca por afecto. Ahora ve que la realeza le viene muy ancha, como ropa de gigante sobre un ladrón enano." Mientras tanto, la verdadera historia, tiene por ahora un final abierto.

Nada nuevo bajo el sol. Esta manera de hacer política tiene sus antecedentes en la historia y en la literatura. En nuestro caso estos métodos ya han destruido el sistema de contrapesos que incluye la división y el equilibrio de poderes, la democracia y la república. Y de a poco nos alejan de la civilización y nos acercan a la barbarie y al derrumbe institucional. No se trata de imitar lo que hacen quienes hoy ocupan el trono. Es necesario entender cómo y porqué actúa el matrimonio reinante para poder "construir ciudadanía" adulta, y una alternativa de poder. Y en este sentido, es tan peligrosa la utopía que se está aplicando como soñar con utopías alternativas. Una utopía es por definición, un lugar que no existe. Y el trabajo de "construcción de ciudadanía" es por su naturaleza lento. Tenemos esperanza, porque sabemos que los hijos de las tinieblas no prevalecerán.

La palabra de intelectuales y economistas

"Sin los subsidios a la mitad más rica del país que aplica este gobierno se podrían bajar las retenciones a la mitad y aumentar el 100% todos los planes sociales con el dinero restante", sentenció González Fraga