sábado 31 de mayo de 2008

Cultivar el diálogo es servir a la patria

De la crisis de 2001 salimos, gracias al campo en general y al cultivo de soja en particular, pero el estilo K se empecinó en cultivar el maltrato hacia los productores del campo.

Una comisión tan onerosa como inútil

Si ya es suficientemente grave que el Ejecutivo legisle por decreto, tan o más grave es que los legisladores, elegidos para cumplir la función que su nombre indica, no sólo no defiendan a ultranza la plena vigencia de la separación de poderes, sino que convaliden mecánicamente los DNU, confirmando de esa manera que estamos ante un Congreso ausente.

El grito de Alcorta

El grito de Alcorta.

Por Nélida Rebollo de Montes

El clamor del campo argentino.

Periodismo de Verdad 22/5/200817:43hs

El prolongado conflicto del campo cuya duración es de aproximadamente setenta días de discusiones y diálogos con el gobierno nacional no ha logrado hasta el momento de escribir este comentario que el poder político desista de lo que se denomina “el saqueo al campo y el impuesto a las ventas” en desmedro del derecho de los trabajadores del interior de defender el fruto de su esforzado trabajo ni siquiera de la rentabilidad. Hay que destacar que antes de la forzada invitación al diálogo entre representantes del campo y el gobierno nacional, éste último no ha cumplido con los reclamos de los ruralistas lo que ha repercutido en el deterioro del gobierno presidencial al que se acusa de haber montado una maquinaria operativa para distorsionar el problema y hacer propaganda a favor del gobierno dejando deslizar burdas mentiras, entre ellas, culpar de la inflación a los trabajadores del campo y su dirigencia. También han acusado al gobierno de haber contratado sindicalistas pandilleros para que intimiden con amenazas a la gente del interior y a sus entidades fuertemente unidas y con gran influencia del campo en todo el país. La ciudadanía reconoce que si los chacareros y trabajadores de todas las labores de la zona rural salieron a ocupar las rutas y a promover el clamor del campo lo hicieron en rechazo de las retensiones o confiscaciones multimillonarias a su producción puesto que el Parlamento se declaró en silencio y los gobernantes fueron permanentemente presionados para que se ajustaran a la determinación del gobierno nacional. En cambio adoptaron una aptitud digna y valiente el gobernador de Santa Fe Hermes Binner, el gobernador de Córdoba Juan Schiaretti y el Senador Nacional por Santa Fe Carlos Alberto Reutemann y algún intendente. A raíz de este desencuentro la presidenta en una oportunidad se expresó con la frase: “EL GRITO DE ALCORTA”. No aclaró el significado de la expresión citada. De ahí que tratemos de explicar hoy qué significa “El Grito de Alcorta”. En efecto, ni bien entramos al siglo veinte, nuestro país hasta entonces había sido productor y exportador de lanas. Como rubro principal incluyó la expansión de su agricultura debido al gran esfuerzo pionero del colono, del arrendatario, del “mediero” quienes no obstante su tecnología rudimentaria lograron revolucionar la productividad de las pampas. Hasta 1870 la Argentina había importado trigo. En 1878, el presidente Nicolás Avellaneda informaba en su mensaje sobre el primer embarque de ese cereal a Europa. La importancia que se le asignaba al ovino determinó el valor de su lana, muy fina y de tipo merino pero también gruesa para la fabricación de alfombras que se cotizaban muy bien, disputándosela en los mercados franceses, belgas e ingleses. El bovino era valioso solamente por su cuero, tasajo y cerdas. Cabe destacar que aumentó el valor de la carne de ovejas y vacas cuando comienza el desarrollo de la industria frigorífica. Ahora bien, se debió al esfuerzo de Tellier, en 1868, el primer ensayo de utilización del frío para los embarques de reses. Esto se constituyó en un hecho transcendental que dio lugar a la transformación del saladero, primera industria argentina. Luego conquistó otra industria más evolucionada: el frigorífico. En 1882 don Eugenio Terrasón transforma su saladero estableciendo en San Nicolás, provincia de Buenos Aires, el primer frigorífico argentino dedicado a la congelación de ovinos al que seguirá luego los de capitales ingleses. Comienza entonces la mestización de las haciendas criollas y majadas con animales de tipo carnicero de origen británico. Como consecuencia de la explotación ovina intensiva fue necesario alambrar los campos, cosa que no había sido necesaria para entonces. PUJANTE DESARROLLO AGRICOLA En 1907 la producción de granos nos coloca en los primeros exportadores de trigo, maíz y lino hasta entrada la década de 1940. Esto nos valió el apelativo de “granero del mundo”, y el aumento del valor de las tierras fue notable para las cultivables. Una política errada del gobierno contra la producción citada determinó que los productores avizoraran en estos tiempos un nuevo emprendimiento que es el de la soja que vino a suplir el anterior esfuerzo malogrado con el éxito de la nueva producción sojera. Volviendo a la época anterior las relaciones entre los dueños de tierras y colonos tropezaban en muchos casos con la falta de una legislación contractual adecuada que evitara abusos de algunos propietarios, que se agravaban notoriamente por otros problemas concurrentes. La falta de crédito agrario, los altos fletes, la deficiente forma de comercialización y la repentina baja en el precio del maíz, unido a la falta de lluvia y a la invasión de la langosta, convierte a 1911 en un año muy difícil para el colono, sin otros recursos que el resultado de su cosecha. A raíz de ello los pobladores del sur de Santa Fe; y, dada la emergencia decidieron unir sus reclamos; y, en el mes de marzo de 1912 se constituye en Firmat una asociación de colonos con el propósito de crear un movimiento de opinión para prever las consecuencias de las malas cosechas. Elaboraron un manifiesto en el que dicen que la sociedad cosmopolita de Firmat de reciente creación, aconsejaba a los colonos de toda la República que hagan lo posible para formar subcomisiones y lograr que se rebajen los alquileres de los campos con estas condiciones: 1- No pagar más por cuadra que un máximo de veinte pesos. 2- Para los que están al tanto por ciento, no dar más que el veinticinco por ciento siempre que no disten más de dos leguas de la estación ferrocarrilera y para mayor distancia el veinte por ciento. Los colonos podrán acumular cada año cierta cantidad para hacer frente a las malas épocas. Se dejó en claro que si continuaban pagando alquileres excesivos, sería imposible reunir un solo peso por más años buenos que vengan. LA COMISION, MAYO DE 1912 El manifiesto fue acogido con entusiasmo dando lugar al movimiento de protesta conocido como EL GRITO DE ALCORTA, por haber ocurrido en dicho pueblo en Santa Fe y que por simpatía fue extendiéndose en otras zonas agrícolas, como Córdoba. Se demuestra que el régimen agrario de esa época era defectuoso porque no se hallaba implantado sobre bases económicas y en los principios que regulan la producción de la riqueza. El GRITO DE ALCORTA no sólo permitió la revisión de nuevos contratos de arrendamiento sino que sentó las bases para la creación de una federación de agricultores en una reunión realizada en Rosario el 1 de agosto de 1912. Desde entonces la gente del campo adoptó la palabra compañero para todos los que trabajaban en pos del progreso del campo. También se presentó en el Parlamento Nacional el primer proyecto de ley contractual agraria (1913); y en 1921, durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen, se sanciona una ley especial sobre “el arrendamiento de tierras para la explotación agrícola o ganadera” (ley 11.170) de octubre de 1921 que comprende a los campos de hasta trescientas hectáreas y que procura equilibrar las situaciones derivadas de la desigualdad económica y las posibilidades que padecía el campesino. Se subraya que nuestro Código Civil no contiene disposiciones especiales sobre los arrendamientos y aparcerías agrarias. Mucho ha progresado desde entonces la solidaridad y el buen entendimiento entre los productores y trabajadores del campo que se niegan a recibir subsidios del gobierno. Prefieren ajustarse a su propio esfuerzo y a las exigencias de la responsabilidad de cada uno. En todo esto hay que recordar que la historia no es una duplicación de lo que fue o ha sido una vez, por el contrario, implica una restauración creadora de la que no debe apartarse pues la comprensión de los actos supone el entendimiento de las coincidencias, por eso hay que rever lo que está pasando con el campo para que sea posible elaborar una coincidencia sin especulaciones que tiendan a malograr a los más afectados, en este caso el campo. Hace falta credibilidad por parte de la presidencia para que haya una recta gobernabilidad que favorezca a todo aquel que se esfuerza y produce, aportando a la vez con el fruto de su trabajo al progreso del país para que no aumente la pobreza como está sucediendo. No hay mejor forma de progresar que practicar la cultura del trabajo y no la dádiva ni subordinar la libertad de los trabajadores y productores del campo con subsidios gubernamentales.

Por Nélida Rebollo de Montes,(columnista de Radio La Red en su Revista Plural) Nélida Rebollo de Montes, Profesora y periodista, distinguida con el Premio Benefactora de la Cultura. Ingresó en la Academia Provincial de la Historia con el trabajo titulado “Mujeres de mayo y prácticas electorales de 1816”. Con el voto unánime ingresó a la Sociedad Argentina de Escritores, institución que la distinguió con la “Pluma de Oro”, con la “Faja de Honor” y el “Gran Premio de Honor”. Autora del libro “Nuestro Tiempo y Nuestras Razones”, que incluye artículos de su profesión periodística, afrontando la difícil tarea del comentario instantáneo sobre los acontecimientos que se suceden diariamente. La gente valora en ellos el estudio relevante sobre el presente. El libro figura en las Universidades de Yale, de Columbia y en el catálogo online de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos de Norteamérica. Su Ensayo “Rosalía de Castro. Antonio de la Torre : dos testimonios de la pasión poética” fue incluido en la Biblioteca de la Universidad de Santiago de Compostela de España, en la Biblioteca Pública de Nueva York y en la Universidad Stony Brook de Nueva York de Estados Unidos de Norteamérica. Fue galardonada, en 1986, con el premio internacional “Honoris Causa”, otorgado por la Acción Católica Argentina con sede en Los Ángeles, Estados Unidos de Norteamérica. En el mismo año, la Comisión Interamericana de Mujeres de la Organización de Estados Americanos (OEA) la premió en el año internacional de la Paz. Fue elegida, en 1990, “Ciudadana Ilustre” de la Municipalidad de la Capital de San Juan y condecorada, en 1994, por el Diario la Razón. El Centro de Artistas Plásticos de San Juan la consagró, en el mismo año, “Benefactora del Arte”. Tres veces premiada, en 1997, 2001 y 2005, por ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas de la Argentina) y, en 1990, con el “Santa Clara de Asís”. La Dra. Rebecca Ann Bill de la Universidad de Stanford de California, Estados Unidos, contratada por FORES (Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia de la República Argentina) consultó como fuente de de información un artículo periodístico de la Profesora Nélida Rebollo de Montes (argentina) titulado “La Suprema Corte de Justicia en la Presidencia de Mitre” y un libro del Dr. Harold J. Berman (estadounidense) de la Universidad de Cambridge y profesor emérito de la Universidad de Harvard. De ambos autores la Dra. Bill utilizó datos para su obra de investigación “Medición de la autonomía judicial. Juzgado Federal de primera instancia en lo penal de la República Argentina".

Carrió: “De Vido es el ministro más corrupto de la historia”

Carrió: “De Vido es el ministro más corrupto de la historia”

La titular de la Coalición Cívica fustigó al ministro de Planificación, apuntado como el nuevo negociador oficial y afirmó que Néstor Kirchner “no quiere la pacificación”.


Luego de conocerse el nuevo plan que en forma subterránea pone al ministro de Planificación Julio De Vido como nuevo negociador del oficialismo en el conflicto agrario, la titular de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, le apuntó sin miramientos al señalarlo como el “el ministro más corrupto de la historia de la Nación”.

Durante una conferencia de prensa, Carrió alertó sobre las declaraciones del ministro De Vido, quien dijo que "no es hora para tibios".

"Le está diciendo a todos los intendentes del interior 'si acompañan a sus pueblos pierden las obras'", sostuvo la ex diputada y agregó que "habría que recordarle al ministro De Vido y a la presidenta de la Nación (Cristina Fernández) que los impuestos pertenecen a los argentinos".

También apuntó contra el ex presidente Néstor Kirchner, al asegurar que "quiere la división y desunión" del país, a raíz del agravamiento del conflicto entre el sector agropecuario y el gobierno nacional.

"Néstor Kirchner no quiere la pacificación", fustigó. Asimismo, Carrió señaló que "hay que esperar a que termine este juego del gobierno", en alusión a la suspensión de la reunión con las entidades agrarias, y pidió "tener mucha paciencia".

"La responsabilidad por la paz es del gobierno y no veo a Néstor Kirchner queriendo construir la paz, sino combatirla. Está en contra de la paz, quiere la división y la desunión", siguió la fundadora del ARI.

En tanto, advirtió sobre problemas "mucho más graves que el tema del campo" como son "la inflación descontrolada, la inseguridad y el tema de las drogas". "Le pido al gobierno nacional que logre la paz, que resuelva el tema del campo y que inmediatamente tome medidas para controlar la inflación, que se ocupen de la seguridad y de la droga", señaló.

Por último, Carrió defendió al dirigente rural Alfredo De Angeli, al resaltar su "esfuerzo monumental" para "que no se desmadre la situación en las rutas" y para que "las bases no tomen medidas más duras".

La solución parece lejana

El Gobierno siguió mostrando la intención de dividir a las entidades del campo, tomando en cuenta diferencias de su ideario respecto de temas vitales, como el papel del Estado en la economía y la posición respecto de la pequeña y gran propiedad, entre otros. Nada de esto ni otras potenciales fracturas en el seno de las entidades parece haber calado en sus relaciones institucionales ni entre sus dirigentes. Tampoco en las concentraciones, en las cuales, como se percibió en Rosario, reina una manifiesta unidad.

Ofensiva judicial, la nueva etapa

El Gobierno siempre afirmó que no quería criminalizar las protestas y no persiguió la detención de Luis D’Elía cuando tomó una comisaría, pero ahora pretende que levantemos los cortes de rutas”.

viernes 30 de mayo de 2008

De Caracas a Buenos Aires

Reconozcamos que este título encierra una trampa.

¿Qué es la democracia?

Apuntes de uno de mis libros de cabecera:

Es decir la verdadera justicia social de un pueblo libre y soberano, con estructuras siempre renovadas y las posibilidades de un natural y seguro desarrollo.

Democracia es el acatamiento sencillo y llano de la Constitución Nacional.

Es la seguridad y la vigencia de los derechos de todos, de minorías como de mayorías, para evitar que la autoridad, halagando a esas mayorías resulte una minoría sin representación que usurpa, quita la propiedad, obstaculiza el comercio, perturba las creencias íntimas o se inmiscuye en toda clase de actividades, más por ambición que en cumplimiento de la sublime función sacrificada de gobernar, dejando que el esfuerzo dé frutos al gobernado que lo desarrolla.

Democracia es la garantía respecto de los abusos de poder y sólo se logra por imperio de la división de poderes: el poder que legisla, el que decide y decreta y el que hace justicia.

Democracia es prohibición legal que ampara al pueblo frente a los posibles abusos de autoridad de los hombres que momentáneamente detentan el poder, así como la vigencia de los derechos de libertad de los individuos.

En la democracia el gobierno ni quita, ni da, SOLO CUMPLE CON LA LEY.

En la democracia es el mejor gobierno el que pone mayor interés en cumplir las leyes que no hizo sino que heredó de otros, de aquel que con "autobombo" inventa leyes que le convienen.

La democracia es instrucción política, no captación de votos o logro de goles "pegando patadas”, "agarrando al contrario de la camiseta", es decir haciendo proselitismo con violencia, de hecho o de palabra (vulgaridades, acusaciones personales, atropellos, etc.); jugando sucio o "corriendo con el caballo del comisario" o sea, con la ayuda demagógica que da la fuerza de los mitos populares, los recursos del gobierno o la explotación de lugares comunes indemostrables, argumentos que no se pueden probar, pero resultan espectaculares.

Democracia es igualdad de posibilidades de todos para hacer proselitismo o ganar votos. Pero respetando las reglas del juego de la acción y la propaganda electoral, de tal modo que ninguno de los líderes sea el bombero que "pise la manguera” del otro con afectismos sensacionalistas que en rueda de iguales obliga a "bajar los ojos", "cambiar la conversación", "mirar para otro lado” o huir si todavía le queda al demagogo un poco de vergüenza por ser taumaturgo, explotador de esperanzas del pueblo, sabelotodo, prometedor del oro y el moro, o decidor de argumentos que la ciencia política, social y económica tiene ya probados como sofismas vulgares.

Democracia es cultura, no excitación de instintos primarios de multitudes, como no es seducción de jóvenes ilusorios, cuentos del tío para las amas de casa, explotación de resentimientos o frustraciones, ni hipócritas conmiseraciones a los "pobres obreros" o gremialistas que disponen de dos horas para almorzar con vermut, bife, papas y huevos fritos, un litro de vino, postre, café y un licor final como los oligarcas de la "belle époque" , mientras los maestros, los empleados de tres empleos, los estudiosos (no los simples estudiantes) y los trabajadores, santos y sabios de este mundo se desgañitan, bufan, o se matan en el esfuerzo por lograr sus ideales sin siquiera tener tiempo para comer un sándwich.

Democracia no es jugar a modificar alas leyes o las constituciones de los pueblos, operándolas de apendicitis, es decir, cambiándoles detalles, mientras el cáncer de la falta de cumplimiento de esas mismas leyes y constituciones, destruyen a aquellos pueblos.

La democracia como sistema jurídico de la libertad es perenne; no está pasada de moda porque la moda es un concepto afeminado y frívolo frente a los grandes y eternos conceptos de la vida del hombre. Dios, libertad, patria, justicia, fraternidad, tolerancia, trabajo y moral no están ni se pasan de moda nunca porque, como valores, son eternos.

La democracia es la seguridad que los hombres tienen de que ninguno por ningún medio ilícito les quitará los que les pertenece como bien material o espiritual.

La democracia no es un obrar moral, una teoría resultante de la economía; es el sistema que protege la economía de los que atesoraron los frutos de su esfuerzo legítimo, de los que recibieron bienes de sus mayores porque el derecho de esforzarse por los hijos es más noble aún que el de esforzarse por uno mismo, y es, por sobre todo eso protección de aquellos a quienes una desgracia de la que no son responsables, privó de bienes necesarios para la dignidad de su existencia.

Y todos aquellos que no entren en la nómina anterior se pongan a trabajar, a gastar sus pagas con criterio sensato, a ahorrar lo que puedan y a opinar o votar en libertad como mejor les cuadre; que la democracia los protegerá en todas esas acciones, siempre que sepan diferenciar un halagador de instintos populares, es decir un demagogo, de un valiente decidor de verdades que no gustan o convienen por el momento. Y así como individualmente todo hombre llega a poseer algo con el tiempo, si se esforzó, guardó, y además tuvo suerte, y lo ayudaron o lo necesitaron; así un pueblo deberá esforzarse, ahorrar, ganar aliados y clientes y esperar que una adecuada estrategia dé, con el tiempo, sus frutos y engrandezca a la Nación a que pertenece. Todo lo demás es palabrerío hueco, castillos en el aire, ilusiones o quejas de resentimientos.

Por José Guillermo Lacalle

Destruyendo la democracia representativa

Los distintos gobiernos que integran el llamado “eje bolivariano” que opera activamente en nuestra región tienen, todos, un mismo macro-objetivo, que les es común: el de desfigurar paso a paso -hasta la demolición- las instituciones centrales que caracterizan a la democracia representativa. Para poder, luego, consolidar a sus anchas el autoritarismo que todos ellos practican por igual, pese a las diferencias de modalidades.

Cada uno lo hace ciertamente a su manera y adaptándose a sus propias circunstancias de tiempo y lugar:

(I) El venezolano Hugo Chávez, fundamentalmente a través de la militarización del país, la nacionalización de todo, la acumulación constante de poder, la arrogancia desafiante, la siembra permanente de odios y resentimientos, el uso y abuso de los petrodólares que le caen del cielo, y la anulación total de la independencia del Poder Judicial;

(II) El ecuatoriano Rafael Correa, principalmente mediante la destrucción sistemática de los partidos políticos tradicionales, la reforma de la Constitución, la siembra de odios y rencores, la purga de las Fuerzas Armadas, para asegurar su sumisión al poder político, y la concentración creciente del poder en el Ejecutivo;

(III) El boliviano Evo Morales, mayormente vía el uso y abuso de los falsamente llamados “movimientos sociales”, que son verdaderos “Caballos de Troya” que Morales maneja con precisión y mecanismos de relojería, con los que -a la vez- alimenta resentimientos milenarios, infunde temores y practica la violencia intimidatoria, la pretendida imposición de una nueva Constitución “refundadora”, aprobada ilegalmente con claros perfiles racistas e instituciones regresivas;

(IV) Los dos Kirchner en nuestro país (que son, en rigor, solamente uno) en su caso mediante la recurrencia al patoterismo, operado alternativamente por personajes “de terror” (como son los Luis D’Elía o Hugo Moyano) la delegación formal de todo el poder político y económico, que concentran en sus manos, la administración unitaria de los recursos fiscales (deformando y anulando efectivamente al federalismo) de manera que todo político que esté en el poder, cualquiera sea su nivel, deba (para sobrevivir) caer en “comer de sus manos”, la manipulación -sorda y opaca- del Poder Judicial, la demonización de todo y todos y la subalternización total del Poder Legislativo, transformado hoy en un simple “sello de goma”, a través del cual el Poder Ejecutivo procura “operar con eficiencia”, a “control remoto”; y

(V) El nicaragüense Daniel Ortega, como veremos enseguida, más bien a través de los llamados “Consejos del Poder Ciudadano” (CPC), que administran los crecientes recursos financieros suministrados constantemente por el bolsillo sin fondo del emirato caribeño que conduce Hugo Chávez.

Los “CPC” nicaragüenses, arietes contra la democracia representativa

Daniel Ortega, el “sandinista” (eufemismo efectivo, que como la palabra “bolivariano”, es utilizado por los políticos de la izquierda radical para no tener que llamarse a sí mismos “comunistas”) de siempre, retornó al poder en Nicaragua como consecuencia de la división de las fuerzas políticas del centro, provocada por la corrupción de algunos de sus líderes. De la mano de una primera minoría, ciertamente. Con la mayoría del país, entonces, que está en su contra o que le desconfía. Toda una tragedia.

Por ser precisamente minoritario, Daniel Ortega no controla al Congreso de su país. Pero eso, para él, es lo de menos.

Pese a que éste (la Asamblea Nacional) le votara expresamente en contra a la posibilidad de creación de los llamados “Consejos de Poder Ciudadano” (CPC), Ortega los creó igual. Sin inmutarse. Sin respetar la voluntad de su pueblo, expresada como corresponde a una democracia real, a través de sus mandatarios: los legisladores, que son sus representantes legítimos.

Los CPC tienen normalmente 15 miembros. Cada uno de ellos tiene en sus manos un “portafolio” temático de trabajo, que en líneas generales reproduce la distribución de temas que se hace a nivel del gabinete nacional.

En su accionar, responden directamente al matrimonio Ortega, con intervención directa de la Señora Murillo, la activa esposa de Daniel Ortega y su actual Directora de Comunicaciones. Sin intermediarios, entonces.

Ellos deciden que se hace con los abundantes recursos financieros que suministra Venezuela (en forma de préstamos a largo plazo, esto es a 23 años, con un 2% de interés anual, que se manejan “fuera” de las estructuras presupuestarias).

También qué comerciante concreto recibe y vende los alimentos subsidiados por el gobierno; qué calles serán reparadas o pavimentadas; qué personas recibirán micro-financiamientos y cuales no; y quienes serán los agricultores que recibirán semillas o animales del gobierno. Asimismo, quienes serán vacunados y quienes saldrán del analfabetismo. No es poco, como mecanismo para comprar lealtades, a troche y moche.

Sus fondos los manejan dos entes: Albanisa (una empresa cuasi-pública) y la petrolera estatal “Petronic”. Ambas son manejadas -opacamente- por el propio tesorero del Partido Sandinista, Francisco López. Un hombre “del riñón” de Ortega.

Los CPC son, en Nicaragua, el asfalto que utiliza el “camino sandinista” hacia el autoritarismo, el que ahora se transita utilizando los instrumentos más burdos del populismo que caracteriza al “eje bolivariano”, en su conjunto. Son además, un efectivo e intranquilizador mecanismo de espionaje social.

En todas partes se “cuecen habas”, pero las recetas tienen todas los mismos componentes. E idéntico gusto, el del despotismo.

El problema es que la democracia representativa incomoda al autoritarismo. Por esto ella está ahora amenazada solapadamente en todos los países del “eje bolivariano”. Si las amenazas prosperan, pronto desaparecerá y, con disfraces, será reemplazada por la dictadura (según algunos “del proletariado”, en rigor de quienes, disfrazados de líderes, lo usan y abusan).

Por Emilio J. Cárdenas

Fuente:Economía para Todos

Destruyendo la democracia representativa

Los distintos gobiernos que integran el llamado “eje bolivariano” que opera activamente en nuestra región tienen, todos, un mismo macro-objetivo, que les es común: el de desfigurar paso a paso -hasta la demolición- las instituciones centrales que caracterizan a la democracia representativa. Para poder, luego, consolidar a sus anchas el autoritarismo que todos ellos practican por igual, pese a las diferencias de modalidades.

Cada uno lo hace ciertamente a su manera y adaptándose a sus propias circunstancias de tiempo y lugar:

(I) El venezolano Hugo Chávez, fundamentalmente a través de la militarización del país, la nacionalización de todo, la acumulación constante de poder, la arrogancia desafiante, la siembra permanente de odios y resentimientos, el uso y abuso de los petrodólares que le caen del cielo, y la anulación total de la independencia del Poder Judicial;

(II) El ecuatoriano Rafael Correa, principalmente mediante la destrucción sistemática de los partidos políticos tradicionales, la reforma de la Constitución, la siembra de odios y rencores, la purga de las Fuerzas Armadas, para asegurar su sumisión al poder político, y la concentración creciente del poder en el Ejecutivo;

(III) El boliviano Evo Morales, mayormente vía el uso y abuso de los falsamente llamados “movimientos sociales”, que son verdaderos “Caballos de Troya” que Morales maneja con precisión y mecanismos de relojería, con los que -a la vez- alimenta resentimientos milenarios, infunde temores y practica la violencia intimidatoria, la pretendida imposición de una nueva Constitución “refundadora”, aprobada ilegalmente con claros perfiles racistas e instituciones regresivas;

(IV) Los dos Kirchner en nuestro país (que son, en rigor, solamente uno) en su caso mediante la recurrencia al patoterismo, operado alternativamente por personajes “de terror” (como son los Luis D’Elía o Hugo Moyano) la delegación formal de todo el poder político y económico, que concentran en sus manos, la administración unitaria de los recursos fiscales (deformando y anulando efectivamente al federalismo) de manera que todo político que esté en el poder, cualquiera sea su nivel, deba (para sobrevivir) caer en “comer de sus manos”, la manipulación -sorda y opaca- del Poder Judicial, la demonización de todo y todos y la subalternización total del Poder Legislativo, transformado hoy en un simple “sello de goma”, a través del cual el Poder Ejecutivo procura “operar con eficiencia”, a “control remoto”; y

(V) El nicaragüense Daniel Ortega, como veremos enseguida, más bien a través de los llamados “Consejos del Poder Ciudadano” (CPC), que administran los crecientes recursos financieros suministrados constantemente por el bolsillo sin fondo del emirato caribeño que conduce Hugo Chávez.

Los “CPC” nicaragüenses, arietes contra la democracia representativa

Daniel Ortega, el “sandinista” (eufemismo efectivo, que como la palabra “bolivariano”, es utilizado por los políticos de la izquierda radical para no tener que llamarse a sí mismos “comunistas”) de siempre, retornó al poder en Nicaragua como consecuencia de la división de las fuerzas políticas del centro, provocada por la corrupción de algunos de sus líderes. De la mano de una primera minoría, ciertamente. Con la mayoría del país, entonces, que está en su contra o que le desconfía. Toda una tragedia.

Por ser precisamente minoritario, Daniel Ortega no controla al Congreso de su país. Pero eso, para él, es lo de menos.

Pese a que éste (la Asamblea Nacional) le votara expresamente en contra a la posibilidad de creación de los llamados “Consejos de Poder Ciudadano” (CPC), Ortega los creó igual. Sin inmutarse. Sin respetar la voluntad de su pueblo, expresada como corresponde a una democracia real, a través de sus mandatarios: los legisladores, que son sus representantes legítimos.

Los CPC tienen normalmente 15 miembros. Cada uno de ellos tiene en sus manos un “portafolio” temático de trabajo, que en líneas generales reproduce la distribución de temas que se hace a nivel del gabinete nacional.

En su accionar, responden directamente al matrimonio Ortega, con intervención directa de la Señora Murillo, la activa esposa de Daniel Ortega y su actual Directora de Comunicaciones. Sin intermediarios, entonces.

Ellos deciden que se hace con los abundantes recursos financieros que suministra Venezuela (en forma de préstamos a largo plazo, esto es a 23 años, con un 2% de interés anual, que se manejan “fuera” de las estructuras presupuestarias).

También qué comerciante concreto recibe y vende los alimentos subsidiados por el gobierno; qué calles serán reparadas o pavimentadas; qué personas recibirán micro-financiamientos y cuales no; y quienes serán los agricultores que recibirán semillas o animales del gobierno. Asimismo, quienes serán vacunados y quienes saldrán del analfabetismo. No es poco, como mecanismo para comprar lealtades, a troche y moche.

Sus fondos los manejan dos entes: Albanisa (una empresa cuasi-pública) y la petrolera estatal “Petronic”. Ambas son manejadas -opacamente- por el propio tesorero del Partido Sandinista, Francisco López. Un hombre “del riñón” de Ortega.

Los CPC son, en Nicaragua, el asfalto que utiliza el “camino sandinista” hacia el autoritarismo, el que ahora se transita utilizando los instrumentos más burdos del populismo que caracteriza al “eje bolivariano”, en su conjunto. Son además, un efectivo e intranquilizador mecanismo de espionaje social.

En todas partes se “cuecen habas”, pero las recetas tienen todas los mismos componentes. E idéntico gusto, el del despotismo.

El problema es que la democracia representativa incomoda al autoritarismo. Por esto ella está ahora amenazada solapadamente en todos los países del “eje bolivariano”. Si las amenazas prosperan, pronto desaparecerá y, con disfraces, será reemplazada por la dictadura (según algunos “del proletariado”, en rigor de quienes, disfrazados de líderes, lo usan y abusan).


Por Emilio J. Cárdenas

Fuente:Economía para Todos

Les cortaron el gas a unas 300 empresas en todo el país

El frío volvió con la clásica postal energética local: cortes de gas sin plazo de reanudación a unas 300 industrias en todo el país, susurros de quejas y pavor empresarial.

Eramos potencia mundial

Eramos potencia mundial

No siempre nuestros funcionarios fueron corruptos

Coimas y Sobresueldos
1.- El Presidente Roca manda a su Ministro de Guerra, General Pablo Richieri a Alemania a comprar 40.000 fusiles Máuser para equipar el Ejército.-En la entrevista final con los alemanes, terminada ya la operación de compra, un representante de la empresa vendedora, le da un sobre con la "Comisión de Costumbre" por la compra realizada.-
Richieri abrió el sobre y encontró un cheque por un considerable monto.-Sin decir una palabra endosó el cheque y se lo devolvió al funcionario que se lo había dado, diciéndole: "Muchas gracias por la atención; mande a la Argentina el importe de este cheque en armas, o sea tres mil fusiles más "...

2.- La Armada envía a Inglaterra al Almirante Betbeder para inspeccionar la parte final de la construcción de los Acorazados Moreno y Rivadavia.- Viajó a los Astilleros de Southampton y durante cuatro meses inspeccionó los barcos hasta en su mas mínimo detalle.-Al concluir satisfactoriamente la construcción de los buques, un distinguido funcionario vestido de levita le pide audiencia en nombre de Los Astilleros que había construido los barcos.-" Señor Almirante, permítame que le entregue este sobre en reconocimiento a su trabajo y seriedad con que ha cumplido su misión.-El Almirante abrió el sobre, retiró el cheque y llamando a su Secretario, en presencia del funcionario que había venido a entregárselo, le dictó la siguiente nota.-" El Gobierno de la República Argentina cumple en agradecer a los Señores Directores del Astillero la rebaja por la cantidad de 300.000 Libras Esterlinas, que han tenido a bien hacerle al País sobre el precio de los dos Acorazados construidos. - Atte.- Almirante Betbeder.-Y le entregó al emisario de Levita -que aun estaba presente- la nota y el cheque en devolución...

3.-Llega a la Argentina el Presidente de Brasil.- Nuestro Presidente, el Dr. Victorino de la Plaza , le ofrece una recepción en su casa particular, porque la Casa de Gobierno estaba en reparaciones. -Al día siguiente del Banquete, el Presidente llama a su ama de llaves y le hace el cheque correspondiente del gasto de su propia Cuenta Personal para el pago de los proveedores. -El Ama de llaves revisa el monto del cheque y va a verlo de nuevo para decirle que como era una comida Oficial, ella ordenó traer los vinos desde la Bodega de la casa de Gobierno, así que no había que pagarlos.-El Presidente de la Plaza le contestó: " Señora, vaya al almacén, compre los vinos que se consumieron y devuélvalos a la Casa Rosada.- En mi casa particular, el Gobierno no paga los vinos que consumo con mis amigos......

En ese momento el País ocupaba el sexto lugar en la escala mundial.....

"operativo escarmiento"

Hunden el dólar para domesticar a la City
Al público cayó a $ 3,15 y el mayorista quedó a $ 3,116, su menor nivel en 11 meses; la tendencia se extendería hasta mañana



De esta manera, el BCRA comenzó a ver los frutos del "operativo escarmiento" que puso en marcha el presidente de esa entidad, Martín Redrado, apenas recibió la venia oficial (en rigor, la que le concedió el ex presidente Néstor Kirchner), que lo liberó a utilizar todo el arsenal de reservas que necesitara para asegurar que las empresas, los bancos y grandes inversores que hubieran apostado a una mayor devaluación del peso en este contexto deban contabilizar pérdidas al cerrar su balance de este mes, cuando concluya la semana.

Ventas de maquinaria cayeron 50% desde marzo

Ventas de maquinaria cayeron 50% desde marzo
La parálisis generada en el interior argentino como consecuencia de la perspectiva de crisis del agro a partir de recientes medidas gubernamentales está repercutiendo de manera muy negativa en muchos sectores industriales y uno de los más afectados es el de la maquinaria agrícola, cuyas ventas a partir de marzo se redujeron 50% respecto del mismo período de 2007.Los directivos de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma) decidieron estos días reclamar al Gobierno una solución, por lo que este miércoles se reunieron con el secretario de Industria, Fernando Fraguío, para plantearle el cuadro de situación del sector y pedirle lo que esté a su alcance para morigerar el impacto de esta crisis en la industria. “Ya se eliminaron las horas extras, no se le renovaron los contratos al personal que la industria había tomado por el exceso de trabajo y hasta algunas empresas analizan despedir a los trabajadores de planta”, aseguró el director ejecutivo de Cafma, Manuel Dorrego, quien agregó poco antes de la reunión que todo este panorama sería planteado en la reunión con Fraguío. El dirigente también manifestó que buscaban transmitirle al funcionario el fuerte impacto que genera esta crisis no sólo en la industria de maquinaria, sino también en toda la economía de los pueblos del interior, y que medidas que atenten contra el empleo adoptadas por la fuerte caída en las ventas se verán reflejadas directamente en un menor consumo en todos los sectores.Según Dorrego, el sector venía atravesando un momento muy bueno, con cosechas récord y precios internacionales en niveles históricos, que estaban trabajando con la capacidad a pleno y con entregas a uno y hasta dos años, dependiendo el caso. Lo que ocurrió a partir del 11 de marzo -día en que se anunciaron las retenciones móviles-, y posteriormente con el paro, es que si bien las compañías siguen entregando unidades ya vendidas, no se están realizando nuevas operaciones. Los empresarios del sector de la maquinaria agrícola advirtieron por último que si el conflicto entre el campo y el gobierno se agudiza "a partir de julio el futuro será incierto". El impacto que en las diversas industrias está ocasionando el conflicto campo-Gobierno también fue tema de discusión en la reunión del martes de la Junta Directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA). Fuentes de la entidad aseguraron que hay mucha preocupación porque ya no saben qué hacer para contribuir a la solución de esta crisis y que la postura generalizada de los diversos sectores industriales fue continuar mediando entre ambas partes y seguir llamando al diálogo.

Fuente:empresasnews

LAS EXPORTACIONES ARGENTINAS DE CARNES BOVINAS CAYERON UN 45% EN ABRIL

LAS EXPORTACIONES ARGENTINAS DE CARNES BOVINAS CAYERON UN 45% EN ABRIL

Tal caída es producto de las restricciones a la exportación implementadas por el gobierno nacional a partir del mes pasado.

La principal baja fue en el rubro de cortes Hilton, donde en abril de este año se exportaron 766 toneladas contra 1844 en el mismo mes del año pasado.En abril de este año las exportaciones argentinas de productos cárnicos bovinos alcanzaron las 17.175 toneladas, una cifra 45% inferior a la del mismo mes de 2007. Tal caída es producto de las restricciones a la exportación implementadas por el gobierno nacional a partir del mes pasado.La principal baja registrada en abril de 2008 fue en el rubro de cortes Hilton, donde en abril de este año se exportaron 766 toneladas contra 1844 en abril del año pasado (-58%), según datos del Senasa. En cuanto a los cortes frescos no Hilton, en abril pasado se colocaron 9318 toneladas versus 19.114 toneladas en abril de 2007 (-51%). Las ventas externas de productos termoprocesados en abril de este año fueron de 1399 toneladas, una cifra 52% inferior a la del mismo mes de 2007, al tiempo que los envíos de menudencias y vísceras fueron de 5692 toneladas contra 7477 en abril de 2007 (-23%).En el primer cuatrimestre de 2008, las ventas externas de cortes frescos no Hilton fueron de 76.431 toneladas, una cifra 18% superior a la registrada en el mismo período de 2007. Los principales mercados en este rubro fueron Rusia con 27.799 toneladas (un volumen 49% superior al del primer cuatrimestre de 2007); Chile con 11.147 toneladas (-30%); Israel con 7902 toneladas (-25%); Alemania con 3656 toneladas (-6%); Venezuela con 3581 toneladas (-13%); y Holanda con 2743 toneladas (+132%). En tanto, en los primeros cuatro meses de este año se enviaron 7878 toneladas de cortes Hilton (una cifra 23% inferior a la del mismo período de 2007). En cuanto a las carnes termoprocesadas, las ventas en el primer cuatrimestre de este año fueron de 7997 toneladas contra 10.535 toneladas en el mismo período de 2007 (-24%).

Fuente: Oncca

PAMPA SUR SE ARMA COMO PARTIDO POLÍTICO

PAMPA SUR SE ARMA COMO PARTIDO POLÍTICO
Pampa sur tramita en 6 provincias su inscripción como partido politico -"En Santa Fe tenemos los papeles desde principios de 2007. El Movimiento Pampa Sur, en cuya cúpula conviven funcionarios de Hermes Binner y Mauricio Macri, tramita por estas horas su inscripción como partido político en seis provincias, además de Santa Fe, donde está "desde principios de 2007". "En Santa Fe tenemos los papeles desde principios de 2007; hicimos los trámites en el juzgado electoral de la provincia",confirmó a Télam la ex diputada María del Carmen Alarcón, integrante de Pampa Sur y funcionaria del gobierno de Binner. A su vez, reconoció que están en marcha los trámites para inscribir al partido en la Ciudad y en la Provincia de Buenos Aires, en Córdoba, en Entre Ríos, en Corrientes y en La Pampa, siempre en condición de "partido provincial".A pesar de que Alarcón dice no creer que llegarán al 2009 con la formación de una fuerza nacional, desde otro sector de Pampa Sur apuestan a conseguir los avales para formar "frentes electorales" con otros partidos, por ejemplo, "con el Socialismo en Santa Fe y con el PRO en la Ciudad de Buenos Aires", aludieron."Nuestro modelo es el Partido del Campo Australiano", remarcó Alarcón, quien expresó que del Movimiento Pampa Sur -tal cual el nombre de la nueva fuerza- "no sólo participan los productores agropecuarios", aunque admitió que surgió un mayor interés tras el conflicto de las entidades rurales con el gobierno.Además del Partido del Campo Australiano, el Movimiento Pampa Sur y los funcionarios macristas y binneristas tomaron nota, según dicen, de la experiencia del Frente Amplio en Uruguay, "donde hay una gran participación del campo", y de la reciente victoria de Fernando Lugo en Paraguay, también impulsada por un sector agrario.

Fuente: TELAM

es probable que el año que viene se importen "leche de Nueva Zelanda y carne desde Brasil".

"Yo opino que la política agrícola ganadera no es sustentable", aclaró, ante todo, el economista de Prefinex, Osvaldo Cado, que indicó además que con estas medidas es probable que el año que viene se importen "leche de Nueva Zelanda y carne desde Brasil".

La otra Argentina, harta y angustiada

El monumental acto de Rosario demostró que el campo no está solo, y el de Salta, como se le escapó al propio Luis D Elía por TV, que hubo que "movilizar". Se moviliza a los clientes de siempre, que en su mayoría son grandes víctimas de todos los gobiernos.

Se extienden los cortes en el interior

Los cortes en el suministro de gas a industrias y estaciones de gas natural comprimido (GNC) se extendieron al interior del país, donde, en algunos casos, como Córdoba, las restricciones alcanzaron los contratos firmes.

Carta a la Presidenta de la Nación

Carta a la Presidenta de la Nación

Actitud del gobierno

Periodismo de Verdad 29/5/200817:42hs

Sra Presidenta de la Nación Presente

Como ciudadano argentíno, lamento la actitud tomada por su Jefe de Gabinete, cerrando sistematicamente todo tipo de diálogo con el campo, pretendiendo hacer creer a la población que el gobierno es el santo, cuando todos sabemos que la realidad no es así. Gracias a Dios, la luz está apareciendo en el horizonte argentíno, y sus consecuencias van a sentirlas principalmente quienes estan manipulando los hechos. Cada vez es mayor el enojo que está generando esta actitud de sus ministros que distorsionan la verdad, ofendiendo y tratando de dividir a grandes sectores de la población. Pero en la vida, quien siembra vientos cosecha tempestades, y esas tempestades van a soplar sobre ustedes por no ver la realidad. A la mayoría de los argentínos ya no se les puede vender mas chapitas de colores, en algun momento hubo quienes pudieron tener alguna ilusión pero los desaciertos de su gobierno han roto el hilo de la expectativa, y ese vínculo no se recompone nunca mas. A principios de abril le envié una nota por esta vía, que no fué contestada, donde le hacía notar que la estaban asesorando mal. No supo o no quiso escucharme, y ahora el problema se ha multiplicado por millares, provocando un rotundo e irremediable desgaste de su imagen. Por el bien de la Argentína y de sus habitantes recapacite. A usted y a sus ministros, los argentínos les pagamos para que nos gobiernen a todos, y no solo a un sector aunque sea el 45% de los votos positivos. Tampoco, en nombre de una mayoría, se tiene el derecho de imponer al resto su voluntad. Un veradero estadista une a sus pueblos, mientras que quien no lo és provoca la pelea y la ofensa entre conciudadanos y así se destruye una nación, una imagen, y una oportunidad. Nuevamente espero su respuesta.

Pedro R Cossio Médico personal del ex Presidente Juan Domingo Perón

Retroceder nunca; rendirse jamás

Un viejo aforismo señala que para andar, a veces hay que desandar lo andado. Claro que esta tesitura no entra en la lógica kirch- nerista, para la cual sólo cabe el lema “retroceder nunca; rendirse jamás”.

jueves 29 de mayo de 2008

Dos jueces dejaron sin efecto el aumento de las retenciones

En el momento de mayor tensión entre el Gobierno y el campo, la Justicia emitió ayer dos fallos en los que se dispuso dejar sin efecto, para dos casos puntuales, el alza de las retenciones a las exportaciones agrícolas.

Como un segundo mandato

"Tenemos la solución", decían funcionarios de peso en el Gabinete.

miércoles 28 de mayo de 2008

Acabamos de ingresar en el peor de los mundos

Se trata de un pobre combate político.

Una de las definiciones de la locura consiste en hacer siempre lo mismo y esperar resultados distintos.

El Gobierno actúa con la lógica perversa de los maridos golpeadores. Vive fomentando un clima de crispación y responsabiliza siempre al otro de los problemas. Pone todas las culpas afuera. Ve fantasmas y conspiraciones por todos lados, y ataca con una furia casi irracional. Después llama al diálogo sin odios ni rencores. No pide perdón, porque este Gobierno no se equivoca nunca, aunque sugiere que esa agresión fue la última y que nunca más se va a repetir. Pero enseguida vuelve a los cachetazos.
El maltrato los supera. Es más fuerte que ellos: lo llevan en su ADN político junto a la intolerancia y el autoritarismo típico de los señores acostumbrados a manejar sus provincias como feudos.
Para completar la patología, el Gobierno suma a muchos de sus actos una cuota de cinismo infrecuente. La cara de piedra de Alberto Fernández anunciando que la reunión con los representantes del campo había sido “fructífera” merece tenerse en cuenta para la terna de mejor actor de reparto en los próximos premios Martín Fierro. La puesta en escena de la crónica de un bicicleteo anunciado, con PowerPoint incluido, también amerita –por lo menos– una mención especial.
Era imposible que el Gobierno y el campo se pusieran de acuerdo, porque los objetivos que cada uno persigue tienen diferencias abismales.
El presidente de facto, Néstor Kirchner, no abandonó su obsesión por “poner de rodillas al campo” y exhibir su cabeza cortada como símbolo de lo que puede ocurrirle a todo el que se atreva a desafiarlos.
Y el campo se conforma con que se anuncie “un techo a las retenciones móviles”. Es tan grande la desproporción, que a esta altura es muy difícil comprender la vocación suicida del Gobierno.
La presidenta constitucional, Cristina Fernández de Kirchner, ha tenido una hemorragia de costo político difícil de yugular. Ya fue planteado en esta columna hace un par de semanas, pero ahora la gran mayoría de las encuestas se atrevieron a confirmarlo: nunca antes, desde 1983 para acá, un presidente cayó tanto y tan rápido en su imagen positiva.
Conviene razonar: si esta política de la intransigencia blindada y de desafiar al campo para ver quién tiene más aguante la llevó hasta ese incómodo lugar en las encuestas en apenas dos meses, ¿cuál es la ganancia de profundizar la misma idea que los viene hundiendo? Una de las definiciones de la locura consiste en hacer siempre lo mismo y esperar resultados distintos.
Según la consultora Poliarquía, entre enero y mayo la Presidenta cayó 30 puntos. Da vértigo y temor. Los dos temas que la erosionaron son evidentes para todos, menos para los Kirchner: inflación y conflicto rural. Con el de mañana, en Salta, los kirchner van a mantener el promedio de un acto autocelebratorio cada 10 días, en muchos casos rodeados de lo peor de la ortodoxia sindical y pejotista que integran el lote de los dirigentes más desprestigiados de la sociedad. ¿Por qué tanto aislamiento gratuito? ¿Por qué se refugian en lo que antes denostaron? Los viejos enemigos del peronismo tradicional nunca los van a querer del todo y algún día les van a pasar la factura por la humillación anterior.
Y los viejos amigos progresistas de las distintas “concertaciones plurales” van a ser muy desconfiados y débiles en el respaldo que necesitan. Sin embargo, está claro que van a insistir en la misma confrontación autista de los que sólo se escuchan a sí mismos, pese a que los resultados fueron catastróficos.
Diez pruebas al canto:
1) Fuerte caída en la consideración y en la credibilidad populares. Eso podría transformarse en un masivo voto castigo en 2009, aunque todavía disponen de mucho tiempo para recuperar posiciones.
2) Primeras fisuras importantes en la tropa propia con los gobernadores, intendentes y legisladores. Muchos se atrevieron a hacer públicas sus críticas y se rompió para siempre el verticalismo de la subordinación y el valor.
3) Aumento de la incertidumbre y el pesimismo: es la mayor alerta roja de las encuestas. Hay demasiada gente que duda de la capacidad del Gobierno para resolver problemas, mientras sostiene que estamos peor que ayer pero mejor que mañana. O sea: estamos mal y vamos mal.
4) Surgimiento histórico de un nuevo actor social y político como el campo, que tiene una impresionante extensión territorial, es policlasista, pluripartidista (incluye a peronistas o a votantes del matrimonio Kirchner) y con un poder de movilización capaz de competir y ganarle a la CGT, los piqueteros o el mismísimo justicialismo. Se sospecha que el Grito de Rosario será tan fundante como el Grito de Alcorta.
5) Peleas públicas y crecientes, ya no con los “malos” tipo Menem, Etchecolatz, Barrionuevo o Baseotto, sino con los “buenos” como Sábat, De Gennaro, Binner o Casaretto.
6) Ausencia de estrategias serias para recuperar el mejor discurso y liderazgo de Cristina, y para salir de las arenas movedizas que se degluten en un instante hasta las buenas acciones, como la gestión humanitaria ante Cuba por la madre de Hilda Molina o el lanzamiento de la candidatura de Estela Carlotto al Premio Nobel.
7) Fractura expuesta de la sociedad en dos actos entre Rosario y Salta como los argentinos no conocíamos desde hace años, con todos los peligros que ello implica. “La patria somos todos”, dice el lema del Gobierno.
“Con el campo por un país federal. Paz, justicia y equidad”, dice la convocatoria del campo. Ambas consignas tienen razón. Si la tozudez antagónica, las provocaciones y los odios personales se dejaran de lado, habría un gigantesco espacio de consenso. Sería demencial abrir viejas heridas dicotómicas entre kirchnerismo y antikirchnerismo, porque –otra vez– nos pueden marcan a fuego por generaciones.
8) Hasta ahora, en 70 días, el Gobierno fue el que perdió en todos los planos. Alimentó sin parar a su adversario. Generó un problema grave que antes no tenía. Ahora insisten con la táctica de dilatar los acuerdos, porque aspiran a desgastar y desflecar con divisiones al campo. Esa apuesta incluye un altísimo riesgo: que se sigan industrializando la violencia y los escraches mutuos, y que ayude a meterle ruidos extraños a la economía.
9) El diagnóstico equivocado del conflicto y la incorrecta valoración del adversario lleva a Cristina a victimizarse como género cuando ella dice: “Esto a Kirchner no se lo hacían”. O: “Todo es más difícil para mí por ser mujer”.
La verdad es que Kirchner se lo está haciendo a ella y que todo es más difícil por ser ella la mujer de quien es. Sus indudables condiciones intelectuales y políticas para ser Presidenta fueron subsumidas en la forma en que se decidió su candidatura, casi como una sucesión matrimonial y como una manera encubierta de reelección.
10) La libertad de expresión es para todos los argentinos que tienen una mirada crítica aunque la propaganda también el legítima. Pero el Gobierno no puede someterse al desgaste de dilapidar tantas energías en contestar a cada periodista o cada obispo que respetuosamente señala una diferencia.
El combustible de la polémica permanente es un recurso no renovable. Debe reservarse para las situaciones realmente importantes y no gastar pólvora en chimangos. El Gobierno enloda demasiado frecuentemente un anuncio positivo o alguna inauguración con palabras agrias que van camino a los títulos de los diarios.
Es urgente e imprescindible, por el bien del mismo Gobierno y las instituciones, que los Kirchner depongan su actitud eternamente beligerante que ha causado tanta fatiga social. Que comprendan las nuevas demandas de la etapa.
Y que fortalezcan la investidura presidencial con la recuperación de la agenda original de diálogo con todos para un acuerdo nacional que potencie toda la Argentina productiva y exportadora y que ataque a los verdaderos enemigos que este gobierno y este modelo tienen: la pobreza, la inflación y sus propias mentiras negadoras de las estadísticas.
Es hora también de que recupere la iniciativa convocando a los mejores y los más honestos para el gabinete, como se hizo con Lino Barañao, Juan Carlos Tedesco o Graciela Ocaña, por ejemplo, y se les den amplios márgenes de autonomía para que puedan gestionar, y dé independencia para que puedan opinar. O que instale una relación fluida y semanal con los gobernadores y los legisladores, y les dé participación en los temas que involucran a sus provincias, y que acote a su mínima expresión el rol y la presencia en actos de gobierno de personajes impresentables e irritativos para toda la sociedad en general y para los sectores medios e independientes en particular. ¿O creen que Mario Ishi, Hugo Moyano, Guillermo Moreno o Luis D’Elía, entre otros, suman simpatías o aumentan la inserción social de su proyecto?
El revanchismo y las ansias de venganza deben extirparse del Gobierno nacional. No les sirve ni siquiera a ellos seguir sembrando vientos. “Nosotros no fuimos los que decretamos el paro. Si se hubieran quedado negociando esto estaría resuelto. Y ahora quieren que se resuelva en 10 minutos.
Esto no es serio”; resumió Alberto Fernández el final de las negociaciones. Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria, fue clarito: “A partir de ahora, todo lo que ocurra será responsabilidad del Gobierno”.
Los Kirchner tienen la llave de la puerta que los –y nos– lleva nuevamente al infierno o la que les puede hacer recuperar sus –y nuestros– mejores momentos.
Para elegir el buen camino, de una vez por todas, deben dejar de ser un gobierno golpeador que ve golpistas detrás de cada opinión.

Por Alfredo Leuco
Perfil

martes 27 de mayo de 2008

Argentina para recapacitar

Argentina para recapacitar.
Por Manuel A. Solanet

Durante el fin de semana pasado hubo tres eventos que nos dan motivo para recapacitar sobre el presente y futuro de nuestro país.

Fundación Futuro Argentino 27/5/200819:48hs

El sábado 24 de mayo fue la tradicional misa y procesión de Corpus Christi frente a la Catedral Metropolitana. Una concurrencia numerosa unida por la Fe y la oración ante Jesús Sacramentado, participó en un clima de recogimiento, reconciliación y fervor, sin una sola voz altisonante ni una palabra agresiva. Así fue la impecable homilía del Cardenal Bergoglio, encuadrada en el significado de la celebración que en muy pocas palabras tradujo el sentir de quienes deseamos una Argentina en paz y progreso: “Pidamos con énfasis – finalizó - la gracia de permanecer unidos como pueblo, sin disgregarnos, y unidos sin despreciarnos". El domingo 25 de mayo, nuestra fecha patria, hubo otros dos actos que mostraron imágenes diferentes y contrapuestas. Uno en Rosario, convocado por las entidades del campo, y el otro en Salta, adonde el gobierno había decidido trasladar la conmemoración oficial de la fiesta patria y el Tedeum que tradicionalmente se celebra en la Catedral Metropolitana. En el primero – extraordinariamente multitudinario - vivimos, con otro matiz, la misma esencia del 24 en Corpus Christi: la Argentina que busca la paz, la unidad, la equidad y el progreso. En Salta, en cambio, en un discurso de sólo 14 minutos, se volvió a manifestar – en forma un tanto atenuada - partidismo, crispación y resentimiento, en presencia de los violentos de siempre. Al monumento a la Bandera, a orillas del Paraná, convergieron alrededor de 250.000 personas impulsadas por el deseo de manifestarse libremente, sin acarreos compulsivos, contraprestaciones, ni control de listas. En Salta hubo unas 50.000, gran parte de ellas movilizadas en 800 ómnibus por intendentes, gobernadores provinciales, caciques sindicales y piqueteros oficiales, que recibieron estímulos pecuniarios y en especie, o actuaron bajo riesgo de perder planes sociales de administración clientelística. A Rosario confluyó una inmensa muchedumbre sin una bandera política determinada, para escuchar a cinco dirigentes agropecuarios de distintas convicciones ideológicas pero ligados por el rechazo al autoritarismo, la corrupción y la mentira. Habían convocado las cuatro entidades rurales, unidas frente a un gobierno que abusó fiscalmente del campo y quiso ostensiblemente dividirlas sin lograrlo. Pero fue notorio que también asistieron miles de ciudadanos sin relación directa con el agro, espectadores del engaño al que durante dos meses fueron sometidos sus dirigentes por un gobierno falaz que parecía jugar al Gran Bonete. A los voceros oficiales que lo calificaron como un acto de la oposición, podría responderse que no es así, pero que efectivamente allí confluyeron dirigentes sociales, empresarios, políticos y ciudadanos independientes que se oponen a los vicios del gobierno, con todo el derecho de hacerlo. Las crisis tienen el costo de sus consecuencias directas, pero suelen abrir oportunidades para su posterior superación. La crisis ya evidente de los modelos político institucional y económico del kirchnerato, está acumulando oposición. Tiene además la virtud de producir ese aglutinamiento detrás de valores positivos que son la contracara de los antivalores del oficialismo. El repudio al autoritarismo exalta la búsqueda de una democracia auténtica y del funcionamiento de las instituciones de la República. El rechazo a la obsecuencia revaloriza la independencia del pensamiento y la libertad de conciencia. La resistencia a las presiones sobre los medios de comunicación mueve a líderes de opinión y a gran parte del periodismo a la defensa de la libertad de prensa. La corrupción oficial mueve a la ciudadanía a tomar conciencia de ese flagelo y a la necesidad de recuperar el valor de la honestidad en la administración de los asuntos públicos. La mentira recurrente en el discurso oficial y la manipulación de las estadísticas motiva a miles de ciudadanos a resaltar la verdad, antídoto eficaz del populismo engañoso y demagógico. La visión parcial y asimétrica del pasado imbuida de odio y revancha, lleva a una cantidad creciente de ciudadanos a reclamar que la justicia también alcance a quienes habiendo promovido y practicado la violencia y el terrorismo – o participado como simpatizantes cómplices - hoy pretenden acusar, juzgar y condenar desde el poder. La crispación del discurso oficial y la confrontación como método de gobierno, generan un reclamo creciente y mayoritario de diálogo sereno y en paz, muy bien resumido y expresado por monseñor Mario Cargniello en el Tedeum realizado en la catedral de Salta: “Apostemos con audacia creativa y confianza renovada a la amistad social y al diálogo …Reafirmemos nuestra convicción de que una sociedad no crece necesariamente cuando lo hace su economía, sino sobre todo cuando madura en su capacidad de diálogo y en su habilidad para gestar consensos que se traduzcan en políticas de estado que orienten hacia un proyecto común de Nación”. La cancelación por parte del Gobierno de la reunión con las entidades prevista para ayer lunes, ha agregado motivos de preocupación. Esta decisión no fue comprensible y menos aún frente a la expresión pacífica, multitudinaria y civilizada que vimos en Rosario. Cabe esperar que las vivencias del fin de semana lleven a nuestros gobernantes a recapacitar y encontrar una rápida solución para el campo y a meditar en general sobre la ética y los valores para darle una urgente corrección a los vicios y errores de su gobierno.

Manuel A. Solanet

Ni siquiera un buen fin justifica que los políticos mientan

A la larga, el juego sucio y el engaño no dan resultado. ¿Por qué? Porque socavan la confianza. Y sin confianza es imposible hacer una política que modele el futuro.

La patria como rehén

Gabriela Pousa
La patria como rehén
Vaciadas de sentido, las fechas patrias se han convertido en días reservados para el turismo y para la manipulación ideológica del concepto de Nación.

“En las horas de peligro es cuando la patria conoce el quilate de sus hijos.”Cicerón

Un domingo coincidente con una fecha patria. Casualidad o causalidad, como se prefiera. De todos modos, cabe recordar que hace cinco años que no se festejan los días patrios en la Argentina. Desde el año 2003, se han politizado tanto el nacimiento como la muerte de nuestros próceres, se han desvirtuado sus hazañas, se han banalizado sus vidas. Es que los días reservados para conmemorar hechos que marcaron la historia del país se pusieron al servicio del turismo y del comercio. Así, el Gobierno puede decir luego que se saturó la capacidad hotelera en la costa atlántica, por ejemplo, y sostener por ello un escenario de progreso y bienestar complejo de hallar si analizamos otros parámetros y otras fechas. Así, el progresismo kirchnerista logró transformar el patriotismo en un concepto vacío y reemplazó las tradiciones por fiestas populares con distintos atractivos: ya sea un sándwich de chorizo, un vino, un colectivo gratis o un recital artístico para entretener al pueblo. Intentemos, mientras tanto, preguntarle a algún escolar si sabe qué día se independizó la Argentina o que sucedió el 25 de mayo de 1810. Quizás pueda ofrecernos algún dato de esos que entronizaron Billiken o Anteojito, reemplazados hoy por otros manuales con versiones antojadizas de la historia argentina, cuentos con desenlaces advenedizos aunque, eso sí, entretenidos. Las generaciones adultas debemos habernos aburrido en demasía, ya que de lo contrario no se entiende el porqué del afán actual por hacer de la historia un chiste, algo divertido en vez de un aprendizaje de cómo se ha vivido y cuánto se ha sufrido para llegar a ser aquello que estamos dejando de ser: una Nación con sentido, una república unida en el federalismo. El día ayer es uno de esos ejemplos. Es que la fecha en que se conmemoró una de esas fiestas patrias que todavía tienen la suerte de no ser cambiada para que el fin de semana se alargue y el consumo permita índices menos increíbles se vivió como un Boca-River, no para el grueso de la sociedad sino para el sector oficial. La Argentina estuvo dividida en dos: Salta versus Rosario. Por un lado, una escenografía montada por el aparato clientelista. Por el otro, la gente autoconvocada para defender de una buena vez aquello que se le viene sacando hace rato. Como sucede con el espectáculo deportivo, hubo también una previa donde se mostró el armado de escenarios y un denodado afán oficialista por unificar al menos el discurso: todos los necesitados de la caja del gobierno central aprendieron el libreto a pie juntillas. Se trataba de sostener, sin soplar ni titubear, que el de Rosario sería un acto político de la oposición. Ojalá hubiera sido así, porque en ese caso los argentinos contaríamos con una oposición consustanciada en comulgar con un objetivo de máxima: un país con un sistema representativo, republicano y federal. Sin embargo, el supuesto “acto opositor” en Rosario no fue sino un expresión de hartazgo generalizada, un reclamo desesperado de coherencia y libertad. El cardenal Jorge Bergoglio se adelantó a los hechos y, el sábado en Plaza Once, alzó la voz para pedirles a los jóvenes que defiendan su libertad, que no se dejen meter la mano en los bolsillos, que no se engañen por la dádiva o el placer furtivo. “Hay un montón de mercachifles que les están vendiendo cosas falsas, les hacen fácil la vida, pero los debilita, son kiosqueros de la denigración”, señaló. Esa libertad es la que está en juego y es la que se defendió con tractores, escarapelas y heterogeneidad frente al Monumento a la Bandera. Cada discurso tuvo frases que constituían un mensaje en sí mismo. Se dijo mucho. En Salta, por el contrario, no se dijo nada. Nuevamente se manchó con ideología una fecha patria y se notó el desconcierto que provoca no ver la realidad tal cual es y vivir en una ficción autoproclamada. Pretender analizar quién ganó y quién perdió la contienda es caer en una simplificación funcional al Gobierno, que desea que se analice lo banal y se pase por alto el trasfondo que implicó e implica vivir simultáneamente en dos Argentinas. Por otra parte, basta con datos empíricamente comprobados para saber que en Salta convergieron cientos de micros del llamado aparato clientelista. Cada uno costó entre 6.000 y 10.000 pesos. Se pagaron por adelantado y en negro. Salta fue un tour gratuito. En cambio, Rosario fue un viaje más largo, no mensurable en kilómetros y posiblemente a un costo elevado, si bien con el fin de llegar más allá del Bicentenario donde, a juzgar por la oratoria kirchnerista, parece terminar la Argentina. Lo incomprensible de estos acontecimientos que muestran la división social, generada desde la Casa Rosada, contrarresta con la actividad puertas afuera de la Presidenta, que viaja a firmar acuerdos y pactos de unidad ya sea sudamericana, con el MERCOSUR, con Hugo Chávez o con Evo Morales… La sensación de estar bajo el capricho de una sociedad conyugal cerrada en su ceguera y embriagada de soberbia se refuerza cada día más. Si este 25 de mayo fue o no un punto de inflexión sólo el tiempo puede decirlo, aunque seguramente habrá quién apueste a ello. La sociedad argentina es complicada, a veces aplaude aquello que más tarde desprecia, y viceversa. Desde ya que se ha dado un paso sustancial de la mera expectación al protagonismo o a la participación que demanda una real democracia. De aquí en más, la continuidad de esa conducta trazará las coordenadas. Este 25 de mayo tan peculiar dejó una infinidad. La ausencia de Néstor Kirchner no es un simple dato. Tampoco lo es la fuerte apuesta de Hugo Moyano y Luis D’Elía, así como la levedad de la oratoria presidencial. Nada se ha relanzado, más bien todo lo contrario. Por su parte, los representantes del campo pidieron algo más que una rebaja impositiva, la demanda apuntó a un modelo diferente para sacar adelante a la Argentina. ¿Se podrá? Cuando la política le cede el espacio al negociado y a la confrontación en detrimento del diálogo, nada puede darse por sentado. Esperar que el “estilo K” se modifique es ingenuo. Demasiados han sido ya los acontecimientos en lo que se habló de “puntos de inflexión”. No obstante, todo ha pasado y seguimos varados en el desdén y la necedad. La historia contemporánea se escribe por capítulos. La realidad viene en fascículos interactivos. Traen tarea para el hogar. De lo que se dice hay que extraer la verdad. Habrá que ver qué sucede el próximo 9 de julio, otra fecha patria que, quizás, el matrimonio presidencial prefiera pasar en la soledad y el silencio de El Calafate, donde suelen refugiarse cuando no pueden manipular más la realidad.

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Crisis: ni imprevisible ni gratuita

Roberto Cachanosky
Crisis: ni imprevisible ni gratuita
Aunque algunos lo nieguen o no lo quieran ver, la propia dinámica del modelo económico instaurado por el kirchnerismo incluía el germen de su autodestrucción.
A partir del conflicto con el campo, varios economistas, analistas políticos y periodistas sostienen que esta crisis es innecesaria o gratuita. Por otro lado, algunos colegas sostienen que los fundamentos de la economía están bien y que el superávit fiscal y de cuenta corriente del balance de pagos aleja cualquier problema. Agregan, además, que si a estos datos se les suma la excelente situación internacional de los precios de los productos que exportan los argentinos, no habría razones para temer una crisis profunda. Con todo el respeto intelectual que me merecen estas opiniones, mi visión es que esta crisis no era evitable ni gratuita, sino esperable e inevitable, y que lejos de tener fundamentos buenos en lo económico, estamos metidos en un problema de envergadura. Veamos primero el tema del superávit fiscal. La foto indica que los ingresos siguen siendo mayores que los egresos a pesar de la fuerte suba de éstos últimos. La película no muestra la misma situación que la foto, pero aún mirando la foto solamente, no debe olvidarse que buena parte de este superávit fiscal (del cual no coincido que realmente exista como se sostiene) está basado en impuestos altamente distorsivos. Los derechos de exportación, aún sin la reforma de marzo, constituyen una parte importante de los ingresos fiscales. Por otro lado, si uno mira la película, lo que se hizo en el 2002 fue dolarizar parte de los ingresos impositivos con los derechos de exportación mientras el grueso de los gastos estaban en pesos. En ese contexto la cosa funcionaba de maravillas para el gobierno. Pero la creciente inflación para sostener alto el tipo de cambio erosionó el tipo de cambio real y este tributo ya no rinde lo que rendía antes. Por eso el impuestazo al campo. Digamos que la misma dinámica del modelo tenía el germen de la autodestrucción. Si para sostener alto el tipo de cambio tengo que cobrar el impuesto inflacionario, en algún momento el tipo de cambio real se va a deteriorar y la inflación a descontrolar. Otro de los motivos del mencionado superávit fiscal tiene que ver con el impuesto a las ganancias. Al no permitirse el ajuste por inflación, el Estado está cobrando impuestos sobre utilidades inexistentes. En tercer lugar, el impuesto al cheque es impresentable por dónde se lo mire porque para pagar impuestos hay que pagar el impuesto al cheque. ¡Una verdadera locura! La carga tributaria en Argentina ha llegado a niveles insospechados, y si se la ajusta por la calidad del gasto público que ofrece el Estado por los impuestos que cobra, entonces tiende a infinito. En rigor resulta difícil sostener que los números fiscales están bien siendo que el Estado cobra impuestos altísimos y no otorga casi nada a cambio de los mismos en bienes públicos como seguridad, educación, defensa, etc. Cobrar impuestos para disciplinar a gobernadores e intendentes o subsidiar precios artificiales de tarifas públicas y combustibles no es lo que yo denominaría una situación fiscal sólida. En primer lugar porque al abaratar artificialmente las tarifas de los servicios públicos, la demanda crece y la necesidad de subsidiarla aumenta, esto es, requiere de más subsidios al punto que vienen duplicándose cada año. La dinámica del esquema requiere de gasto creciente e impuestos crecientes. Insisto, no me parece sólido este esquema. En segundo lugar porque genera fuertes ineficiencias en el sistema económico afectando la productividad y la tasa de crecimiento. Curiosamente hoy el gobierno usa la misma receta que solía recomendar el FMI cuando se firmaba un stand by. La sugerencia era achicar el déficit y para ello, en vez de pedir un ajuste del gasto, el FMI se conformaba con aumentos de tarifas e impuestos. Para el FMI y los Kirchner es indiferente ajustar por el lado de los gastos o de los ingresos. Curiosa coincidencia. En lo que hace a la cuenta corriente del balance de pago, el dato clave es el saldo de balance comercial que, por los números del primer cuatrimestre, muestra un saldo decreciente por fuerte aumento de las importaciones. Una causa es el deterioro del tipo de cambio real y la otra por las crecientes importaciones de combustibles para cubrir la crisis energética. Por el lado de las exportaciones han jugado a favor más los precios internacionales que las cantidades. De todas maneras, hace rato que se demostró que el mercantilismo, teoría que ve como buenas las exportaciones y malas las importaciones, es una filosofía basada en la creencia que el intercambio comercial creciente es negativo para las naciones. El modelo mercantilista aplicado por el kirchnerismo, bajo la nueva denominación de modelo de sustitución de importaciones, no solo es viejo sino que es ineficiente. ¿Por qué? Porque al reducir el volumen de comercio, disminuye las necesidades de inversión y, por lo tanto, limita fuertemente las posibilidades de crecimiento. Lo único que se ha conseguido desde de la devaluación hasta ahora es que se reactivara la economía vía la utilización de la capacidad instalada pero con el costo de una inflación creciente. ¿Cómo puede verse como solido a un sector externo que no se integra al mundo y que no admite ingresos de capitales porque tiraría para abajo el tipo de cambio? Si hasta Loustau dijo que si ingresaran todas las divisas de las exportaciones de soja sería un problema para el tipo de cambio competitivo, ¿cómo puede verse como sólido un sector externo que solo cierra con fuga de capitales? Pero volviendo a la inflación, es otro de los puntos a considerar cuando se habla de que los fundamentals están bien. Con una inflación que ronda el 30% anual y expectativas inflacionarias del orden del 36% anual, se hace difícil afirmar que todo está bajo control. Si a esto se le agrega la fuerte distorsión de precios relativos (combustibles, energía, transporte públicos, etc.) es fácil imaginar el costo político que implica corregir la acumulación de distorsiones en este contexto inflacionario. La caída del ingreso real puede llegar a ser brutal, con la consiguiente recesión. Es cierto que el conflicto con el campo ha escalado hasta niveles insospechados. Ahora bien, ¿era impensable una situación así? Considerando que el matrimonio presidencial no está capacitado para gobernar y que dedica su tiempo a revolver el pasado, a pelearse con cuanto cristiano hay por la tierra y a subordinar todo a debates de tribuna política, sin una pizca de propuestas de estadistas, no debe sorprender que la crisis del campo haya llegado hasta donde llegó. Es la lógica consecuencia de una forma de hacer política. Denunciar, inventar enemigos y conspiraciones, creer que los votos dan derecho a actuar como un autócrata y amenazar son esquemas que funcionan durante un tiempo hasta que alguien dice basta. ¿Por qué sorprenderse de que los Kirchner hayan llegado hasta dónde llegaron con el campo si no aceptan la más mínima disidencia o punto de vista diferente? Si a Scioli lo maltrataron por hablar de las tarifas de los servicios públicos. A Alarcón la echaron por oponerse a la política ganadera. A Shell dejaron que los piqueteros adictos al gobierno le tomaran una estación de servicios por aumentar el precio de los combustibles. Lavagna fue al Coloquio de Idea para que le pidieran la renuncia. Si por todos estos casos menores ya se mostraba un comportamiento intolerante y autoritario, ¿cómo no iba a pasar lo que pasó con el campo? Por eso, esta crisis con el campo no es gratuita, es la consecuencia lógica de un gobierno intolerante que no acepta que otro tenga una opinión diferente. En síntesis, mi punto de vista es que lejos de tener fundamentos económicos sólidos, estamos arriba de un tembladeral. No debe confundirse consistencia con la existencia de recursos transitorios para financiar las inconsistencias. Tener recursos para financiarlas no significa tener una economía sólida. Solo significa postergar la resolución de los problemas y agrandarlos generando un conflicto futuro mayor. En lo político, el gobierno ha establecido el clima de temor. Los empresarios tienen miedo de hablar, los gobernadores e intendentes tienen miedo de hablar. Muchos medios tenían miedo de hablar. La estrategia es, si hablás te vas a encontrar con los piqueteros en la puerta de tu casa, la AFIP te va a hacer una visita o te voy a denunciar públicamente desde el atril. El problema es que de golpe apareció un sector que dijo: voy a hablar y no me vas a amedrentar. Es ahí donde se produce la crisis. ¿Gratuita? No. Previsible porque algún día iba a pasar frente a tanta intolerancia y agresiones gratuitas.

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lunes 26 de mayo de 2008

La tribuna del campo planteó la agenda urgente que requiere el país

Por su propia torpeza se quedó sin margen para disimular la magnitud de la derrota.

Se supone que Cristina Kirchner y los gobernadores y funcionarios que la acompañaban en el deslucido acto de Salta son peronistas. Si esto es así, la discusión con el campo hoy quedó saldada. El contraste entre la histórica movilización de Rosario y la raleada concurrencia kirchnerista –que ni las propias cámaras oficiales de la cadena nacional pudieron disimular-, fue demasiado grande.

Se trató en rigor de dos categorías distintas. De un lado, un auténtico acontecimiento social, una expresión popular genuina de ciudadanos reclamando por sus derechos; y del otro, la caricatura de un partido que supo encabezar movimientos históricos y terminó rehén de una visión clientelista, monetaria y de una gran confusión ideológica, que lo aisló de las mayorías que se expresaron en Rosario.

Bastaba ver las caras de los gobernadores que rodeaban a la Presidenta para entender que no había nada parta festejar en un oficialismo en el que ya se huele el aroma de fin de ciclo. Pero la orfandad oficial también se palpó en los discursos.

La tribuna del campo planteó la agenda urgente que requiere el país: Un modelo económico racional que permita aprovechar la oportunidad que un mundo desesperado por alimentos le ofrece a la Argentina; la necesidad de respetar la Constitución, la división de poderes, el federalismo; el reclamo para que gobernadores, legisladores e intendentes vuelvan a representar a quienes los votaron y dejen de ser meros empleados del poder central; el reemplazo de una política que se impone a fuerza de sometimiento económico por una que respete la dignidad; el hartazgo ante la corrupción y los negociados del poder, como el tren bala, reiteradamente mencionado en los discursos

Fueron todas consignas profundas que enmarcadas por las más de 300 mil personas que se acercaron al Monumento a la Bandera, aguardan que surja un nuevo líder que haga suya la agenda que ya delineó –acaso por cansancio y por contraste-, la sociedad.

Encapsulados

Frente a esto se vio a un kirchnerismo más encapsulado y autista que nunca. Los discursos del gobernador Juan Manuel Urtubey y la Presidenta, naufragaron en una serie de consignas obvias, en un menú de apelaciones tan generales como insustanciales, frente al momento crítico que vive el país. No es eludiendo las definiciones como se conduce un proceso político o se superan las tensiones de la sociedad.

Parecieron esas palabras vacías, apenas el refugio de un poder que se sabe derrotado. Porque a esta altura ya está claro que el kirchnerismo perdió la pelea contra el campo, que en rigor era una pelea contra la Argentina profunda. Y es obvio que ningún gobierno –al menos de los que se dicen democráticos-, puede vencer en una pelea contra su propia gente.

Ahora deberá soportar que una a una le vuelvan todas las artimañas, las humillaciones y los maltratos que le dedicó a gente de trabajo que sólo quería modificar una resolución que volvía improductivo su trabajo.

Contaminados

Es curioso como suceden las cosas. La historia está plagada de ejemplos. A la larga suelen ser las propias fortalezas, o lo que se entiende como tal, la ruina de los liderazgos más aplastantes. Néstor Kirchner edificó su imperio en base a dos premisas: el sometimiento total de propios y extraños y la acumulación ilimitada de recursos.

Este ADN político lo llevó a crear el conflicto más grande que haya enfrentado, desatado por una desaforada voracidad fiscal, que no visualizó que no hay humano en la Tierra que acepte un impuesto que se dispara hasta el 95 por ciento. Ese mismo ADN fue el que lo llevó a confrontar cuando debía dialogar.

Hoy, el gobierno vive un verdadero trauma político. Por primera vez tiene ante si un adversario más poderoso; por primera la sociedad no acompaña sus posiciones y también por primera vez, sus tácticas de presión y desprestigio valen tanto como la pólvora mojada. Es simple, perdieron.

Lo inteligente sería recoger el hilo lo más rápido posible, ceder lo que haya que ceder y dar vuelta la página, para salvar lo que quede después de semejante naufragio. Debería el gobierno dejar de hacerse daño, si es que todavía está interesado en administrar con cierta cordura el país.

Ya está claro que la línea de confrontación, de apuesta al desgaste, la división y el agotamiento que planteó Néstor Kirchner funcionó. Pero lo hizo sobre su propia tropa, que lejos de esa fuerza monolítica que imaginaba conducir, hoy se parece más bien a la desbandada de los persas en Gaugamela, cuando hasta el gran rey Darío, huyó ante la embestida de la caballería de Alejandro Magno.

Porque ahora, cuando comienzan las horas difíciles, se la vio muy sola a la Presidenta. No estaba junto a ella en el palco salteño, el implacable Néstor Kirchner que apenas dos días atrás había comparado al campo con la Unión Democrática, en un pequeño acto en San Juan. Repliegue del poder sobre las provincias más chicas y más necesitadas del presupuesto oficial.

“Estas contaminado”, le dijo Kirchner días atrás a un apesadumbrado José Pampuro –quizás el hombre que más hizo por llevarlo al poder-, cuando le pidió que modere la pelea con el campo.

Son varios en el peronismo los que, como Felipe Solá, creen que llegó la hora de despedirse de Néstor Kirchner. Apuestan a que Cristina tome finalmente las riendas políticas y para bien o para mal gobierne con sus ideas y sus hombres. Para eso la votaron.

“Ni nosotros somos la Unión Democrática, como dijo un señor que hace rato debió jubilarse, ni ellos son Perón y Evita”, sintetizó en su discurso el líder de CRA, Mario Llambías.

Lejos de alineamientos y conflictos que nada tienen que ver con el presente, el gobierno recibió hoy un mensaje que sólo un necio podría desconocer: Es hora de cambiar el rumbo.

Por Ignacio Fidanza

La Política on Line

Rechazan la unión civil entre gays

ese proyecto "contraría groseramente la institución del matrimonio".

sábado 24 de mayo de 2008

La última "patriada" de Alberto Fernández

La última "patriada" de Alberto Fernández.

Por Darío Gallo

El jefe de Gabinete entrega sus últimas fuerzas a tratar de dividir a las cuatro entidades del agro. La paradoja que lo puede llevar a ser la solución final del conflicto
Perfil.com 24/5/20083:34hs

Alberto Fernández es un caradura. Y ésto, que lo sabe todo el mundo, indigna a mucha gente. Pero también ese ha sido su gran mérito desde que ingresó a la política. Cuando Fernández sabotea una reunión esperada por medio país para solucionar el conflicto que desangra a la economia nacional, sólo cumple con lo que le pide su(s) jefe(s). Fernández siempre usó su caradurez como mayor herramienta política. En 1983, cuando la mayoría de los jóvenes se inclinaba por la UCR o el PJ, el joven Alberto se metió en el bolsillo a Alberto Assef, un admirador de Seineldín, que presidía el Movimiento Nacionalista Constitucional. Assef quedó maravillado con la verba del estudiante de Derecho y le dio lugar al frente de la juventud del partido. Fernández siempre niega este debut poco progresista. Pero ya se sabe: nuestro jefe de Gabinete es un gran mentiroso. Por eso, Kirchner lo pone al frente de la (no) negociación con el campo, y Fernández pone lo mejor de sí: ensucia la cancha, habla para la tribuna y les moja la oreja a los rivales. Su carrera siempre ha sido la lealtad total hacia cualquiera (Menem, Duhalde o Cavallo), mientras tuvieran algo de poder. Aunque su tarea de incendiar a los ruralistas le salga bien, es su última ''patriada'' para los Kirchner. Después, de las mentiras y dilaciones, de aumentar la tensión social y de hacerse el distraído, Alberto Fernández tomará otro rumbo. Y no es porque los Kirchner desconozcan la capacidad de embauque de Alberto, sino por el desgaste natural de un funcionario que encarna lo peor del político argentino: nunca le fue bien en los negocios privados, siempre vivió del Estado y vive como un empresario exitoso. Su estrategia para dividir al campo, en base a ninguneos y a power points, no servirá de mucho, pero él se ha puesto fecha de vencimiento. Cuando el conflicto termine, aun en una victoria pírrica para el Gobierno, ésta será la última ''patriada'' de Alberto.

viernes 23 de mayo de 2008

EL MAYO FRANCÉS Y SU INFLUENCIA CULTURAL

EL MAYO FRANCÉS Y SU INFLUENCIA CULTURAL

Por Jorge R. Enríquez


En estos días se cumplen cuarenta años de un célebre episodio histórico, el Mayo francés, que consistió en un movimiento contestatario de origen estudiantil, pero que se extendió a otras capas de la sociedad, como la gremial.

Aquel movimiento tuvo en vilo a Francia durante algunas semanas. París se convirtió en un verdadero polvorín. La protesta estudiantil provocó una crisis institucional. El mismo general De Gaulle tuvo enormes vacilaciones. Osciló entre el tono severo y el conciliador.
Finalmente, disolvió la Asamblea y llamó a elecciones, en las que triunfó. Decidió redoblar la apuesta al año siguiente con un referéndum sobre la descentralización territorial, que era en el fondo un pedido de un voto de confianza. Dijo que si no triunfaba en él, renunciaría. Perdió y renunció.
Suele tenerse del Mayo francés una visión romántica, que las celebraciones de estos días han ratificado. Se lo imagina como una revolución libertaria, que abrió nuevos caminos y que marcó un antes y un después en la democratización de la sociedad.
En verdad, tuvo más de retórica que de otra cosa. Francia ya era una democracia, perfectible como lo son todas.
Esa retórica, sin embargo, ha dejado un legado, en muchos sentidos. pernicioso. El famoso lema "Prohibido prohibir", pese a ser una notable estupidez, no dejó de calar hondo en muchos progresistas “a la violeta”.
No hay sociedad organizada, sin prohibiciones. La discusión no es si hay que prohibir o no, sino en todo caso qué hay que prohibir. A nadie se le ocurriría no prohibir el homicidio o la violación.
La democracia, siendo el sistema político que más libertades nos otorga, incluye un catálogo de prohibiciones que hacen a su misma esencia, mal que les pese a los “pseudo-progres”, que tampoco entienden que cuando la sociedad es atacada por comportamientos prohibidos, como el terrorismo, el homicidio, el robo, la violación, la discriminación, la corrupción, etc., la ley democrática debe reprimir esas conductas disvaliosas o antisociales para restaurar el orden jurídico resquebrajado.
Pero claro, si no entendemos que “reprimir” no significa “asesinar”, como nos han pretendido inculcar, sino “contener, refrenar, templar, moderar”, seguiremos, también, sintiendo escozor por palabras como “autoridad, legalidad u orden”, que expresan tres conceptos básicos, sin los cuales no tendremos, jamás, libertad.
El cuestionamiento al principio de autoridad tuvo consecuencias nefastas en la sociedad, en especial en la escuela y en la familia, ámbitos que, por esencia, no son ni deben ser democráticos, en el sentido que las relaciones maestro-alumno y padres-hijos no son horizontales, sino verticales.
Una cuestión distinta es si los maestros o los padres abusan de su poder. Allí están las leyes para poner freno a esos abusos. Lo que no se puede es, ante el riesgo de que en algunos casos puedan existir abusos, eliminar ese carácter vertical y transformarlo en horizontal.
En un reciente reportaje concedido a La Nación, el filósofo francés Alain Finkielkraut, que participó siendo joven del Mayo francés, expresa ahora una visión crítica de ese acontecimiento. Lo califica de "pantomima".
Reflexiona que luego del Mayo francés los alumnos consideraron que tenían un "derecho al diploma", y que si no lo obtenían por sus malas notas no era su culpa sino la de la escuela.
Y constata que, a diferencia de los jóvenes del 68, los de hoy tienen un lenguaje "terriblemente pobre", con una "sintaxis calamitosa, informe. Ese es el resultado de un proceso en el que, en nombre de la igualdad, dimos la palabra a los niños en vez de darles el idioma".
Otro gran crítico del Mayo francés es el actual presidente de Francia. Nicolás Sarkozy. Le achaca sobre todo el ablandamiento del sentido del esfuerzo.
Señala que, contrariamente a lo que sostenían sus cultores, aquellos días marcaron el comienzo del capitalismo financiero, sin referencias éticas ni morales, del consumismo, del culto al dinero y la especulación, del desprecio por la cultura del trabajo y de la solidaridad.
Aquel apotegma escrito en las paredes de la Sorbona “Vivir sin obligaciones, gozar sin trabas”, es la clave para comprender que Mayo del ´68 fue la cuna del relativismo moral e intelectual, del “todo vale”, de la idea de que no hay distinciones entre lo verdadero y lo falso, entre el bien y el mal.
Ya no habrá ni méritos, ni jerarquía de valores. Si alguien delinque la culpa no es del que cometió el ilícito, sino de la sociedad, que no le dio contención. Si hay violencia social, dejemos que ella fluya naturalmente, sin ahondar sobre las causas que la promovieron, pero, paralelamente, condenemos a las fuerzas del orden porque son “represoras”.
SU INFLUENCIA EN LA ARGENTINA
Como país periférico, la Argentina recibe las innovaciones de los centros mundiales con cierto retraso. "Prohibido prohibir", una de las consignas del Mayo francés, llegó con una demora de más de 30 años, pero fue de inmediato adoptada con entusiasmo.
Toda sujeción a una regla resulta sospechosa. Es lícito tomar comisarías, impedir que miles de personas transiten pacíficamente por la calle, amedrentar con palos y capuchas, agredir a legisladores cuando no es del agrado de algún grupito organizado lo que dicen o lo que votan. Cualquier consecuencia que esas conductas suscitará en el orden jurídico sería considerada represora.
Tampoco se puede corregir a los jóvenes. Las sanciones disciplinarias, como las amonestaciones, son tenidas por violentas. Llamarle la atención a un alumno es una derivación del terrorismo de estado. El maestro o profesor que tenga el coraje suficiente como para cometer tal atrocidad será duramente reprendido por las autoridades, a instancias de los padres del menor, que blandirán, amenazantes, la Convención de los Derechos del Niño.
Episodios recientes, como el caso del “Carlos Pellegrini”, donde los más “setentistas” parecen los padres, que abdican alegremente de su función y se convierten en gremialistas de sus hijos, son elocuentes ecos de aquel movimiento.
Las modernas técnicas pedagógicas facilitan esta primavera demorada. Está prohibido corregir, por ejemplo, la ortografía o la sintaxis. Los párvulos deben expresarse con la mayor libertad. Por lo demás, las diferencias entre docentes y educandos deben ser abolidas. Los conocimientos no se "transmiten", sino que resultan de una "construcción social" a la que todos aportan por igual. Discépolo tenía razón, pero despojado de la ironía represora de su letra: "lo mismo un burro que un gran profesor".
Por cierto, cada día vivimos peor, cada día somos un poco más ignorantes, cada día estamos más lejos de los estándares de los países desarrollados. ¡Pero qué felices somos!

jrenriquez@yahoo.com.ar
Viernes 23 de Mayo de 2008

han sido atrapados in fraganti

Al igual que hace unos meses, cuando una delegación oficial venezolana fue descubierta cuando trataba de ingresar 800.000 dólares en efectivo en la Argentina para sus aliados políticos en el país, Chávez alega ahora que la investigación de Interpol sobre las computadoras encontradas por el ejército colombiano en su ataque contra un campamento de las FARC en Ecuador es "una payasada del imperio , y describió al secretario general de Interpol, Ronald K. Noble, como "un mafioso y "un vagabundo . El descargo de Correa fue de virulencia similar.

jueves 22 de mayo de 2008

Terrenos de victoria

Carlos Mira
Terrenos de victoria
El agro le planteó el conflicto a Kirchner en el campo preferido por el ex presidente, en el terreno al que él acostumbró al país en estos cinco años. Y en ese terreno le ganó.
La semana pasada, cuando los productores agrícolas decidieron continuar con el paro, el Gobierno y –para decirlo con todas las letras– medio país reaccionaron con incredulidad y sorpresa. El día anterior, en un acto incomprensible, Kirchner había asumido la presidencia del Partido Justicialista y en lugar de dirigir la palabra él, en su calidad de titular de un partido (es decir, de una “parte” de la sociedad), lo hizo su esposa, que se supone es la presidente de todos los argentinos, dando muestras claras de hasta dónde ha llegado la confusión del peronismo de tomar como propio el Estado. El discurso de CFK fue definido al día siguiente por buena parte de los medios como de tono “conciliador” y otros entendieron que Kirchner “se guardó” como una manera de salvar que su inevitablemente incendiario vocabulario disparara la continuidad del paro al día siguiente. Las palabras “conciliadoras” de Cristina incluyeron frases como esta: “debemos dialogar incluso con los que están en nuestras antípodas”. O, “los enfrentamientos producen la división de los argentinos”. Francamente al escucharlas uno no sabía si frotarse los oídos, reírse a carcajadas o ponerse a llorar. “Incluso con los que están en nuestras antípodas…”, ¿y con quien se supone que se desarrolla el dialogo en una democracia?, ¿solo con los que piensan como uno? Quizás Cristina olvida las palabras de su marido, que alguna vez fueron epígrafe de esta columna: “Hay tres maneras de convencer: por el convencimiento natural, por el temor y… se terminó, andáte”. Muy sui generis el concepto dialoguista de Néstor Kirchner, que seguramente inspiró su frase en las más profundas raíces del Rule of Law. ¿Que los enfrentamientos producen división?.... ¿Cóoomooo?, ¿estoy escuchando bien?, ¿es la señora de Kirchner la que está pronunciando estas palabras?, ¿es la presidente de un gobierno que avala a los que han recreado en la Argentina las antinomias de la “oligarquía” y el “pueblo”, o inaugurado el racismo entre “blancos” y “negros”, o que airearon su odio a los cuatro vientos, la que ahora dice que “los enfrentamientos crean división”?, ¿quién pronuncia estas palabras es la esposa de quien se peleó con Uruguay, con Chile, con EEUU, con Brasil, con España, con Italia, con Francia, con México, con los militares, con la prensa, con la justicia, con las empresas privadas?, ¿es la misma persona la que ahora condena “los enfrentamientos que generan división”? El gobierno habrá pensado seguramente que esos anzuelos le asegurarían una reacción “blanda” del campo. En su lugar se encontraron con el mazazo de la continuidad del paro. Salieron inmediatamente a asumir la posición de la víctima. Del cordero sumiso que ofreció su mejilla y al que le respondieron con más bofetadas. Resulta curioso que el que propuso un método, un estilo y una forma de manejarse en la Argentina, (método, estilo y forma que tienen que ver con la fuerza, la violencia, la apretada, la patota, el atropello) se alarme ahora porque encontró una horma de zapato más resistente que la suya. No es la primera vez que sucede en la Argentina que cuando el que propone una manera de resolver los conflictos por la fuerza y la violencia es vencido por una fuerza y violencia mayor, sale a vender, hasta internacionalmente, la imagen del pobrecito atropellado. El campo le planteó el conflicto a Kirchner en el campo preferido por el ex presidente, en el terreno al que él acostumbró al país en estos cinco años. Y en ese terreno le ganó. La pérdida de caudal político del gobierno es inconmensurable y la del matrimonio presidencial no le va en zaga. Ninguna de ambas se recuperará jamás del golpe que han sufrido. El país, por su puesto, ha sufrido también un daño mayúsculo. Pero el sentido común de la gente común sabe a quien culpar por ese despropósito. Y dije, con toda intención, “el sentido común de la gente común” porque el de ciertos dirigentes parece haberse perdido para siempre. Luego de la decisión de la Comisión de Enlace, tomada el viernes 16, hombres de la industria, de las finanzas y de distintos sectores políticos salieron a pedirle al campo “que afloje”. Inmediatamente recordé esos casos en los que el dueño del libro prestado y no devuelto es el que se lleva los insultos cuando tiene la peregrina idea de reclamarlo. Pero el país está al revés y no parece haber nadie dispuesto a tener esas exigencias con el gobierno que generó el problema. Ojalá que la parte sana de la población interprete los hechos como se debe y que no vuelva a confundir el ropaje de un manso cordero con el de quien es el verdadero responsable del inicio de todo este disparate. El terreno de disputa, las formas de la expresión y las maneras de las respuestas fueron elegidos por quien perdió la pelea a manos de un sector a quien no le quedó más remedio que usar los mismos métodos, formas y maneras que, el que ahora se queja, reivindicó como los únicos viables en la Argentina. Una recurrencia histórica nefasta de la que el país debería olvidarse para empezar a construir una republica tolerante que acepte el disenso y desafíe el provenir.

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Crisis y oportunidad

Sectores del Gobierno proponen insistir en medidas repetidamente fracasadas, con mayor estatismo, nuevos organismos, intervención y control de los funcionarios sobre los precios y mercados, con cada vez más actividades, mayores impuestos, etc.

La vedette en la Argentina actual.

LA SOJA: POSICIONES EXTREMAS.

Por Rubén Rodó

Es la vedette en la Argentina actual. Está bajo la iridiscencia de los cenitales, en el centro de la escena como las grandes divas de la ópera. Es el tópico dominante, no se habla de otra cosa. El conflicto del campo y su pelea con el gobierno nacional converge en la conversación obligada hasta en el rincón más ignoto. Lo que muchos no llegan a entender es que la crisis que golpea los cuatro puntos cardinales, brotó, como la soja, paradójicamente, por abundancia y no por escasez –ni asonadas militares- como muchas otras veces ocurrió en la turbulenta historia nacional. La planta con sus semillas de oro es el nudo gordiano.

El periódico 21/5/200823:20hs

Choca con el empecinamiento de la Casa Rosada de meter las manos en el bolsillo de los productores, para apropiarse, como un socio que nada expone, de casi la mitad de la renta que deja la oleaginosa. El yuyo que da tanto que hablar, sacudió, impensadamente, la estantería del oficialismo, sin que aún pueda reponerse ni volver a la verticalidad, todo por las equivocadas retenciones a la exportación. Y complicó el futuro político del kirchnerismo, su pata sostén puertas afuera de palacio. Su conductor, Néstor Kirchner, no acierta cómo salir del fangal. En su nueva condición de jefe y dueño del PJK decepcionó al país al no hablar cuando asumió la conducción del histórico partido de Perón. Prefirió hacer de locutor y ceder el micrófono a la Presidente. Fue una grata sorpresa, en verdad, porque abandonó sus palabras duras y se la vio con un rostro distendido, sin crispaciones, diciendo un discurso sereno para apaciguar los espíritus enardecidos en esta hora de la República. En su intimidad, el gobierno central admite que se equivocó y le carga las culpas a un muerto vivo, Martín Lousteau, al aplicar al boleo el nuevo tributo sobre el lomo de todos los productores por igual, pero no retrocede obcecado por ganar la guerra, olvidándose que la grandeza de los hombres que conducen el Estado es el reconocimiento con humildad de sus errores. En su momento -el 11 de marzo para ser exactos- la Casa Rosada no diferenció como era su obligación a los terratenientes, entre ellos el propio el gobernador de Tucumán, y pools de siembra, de ese ejército de hombres mansos, pacíficos, como son los pequeños y medianos productores. Totalizan 68.000 almas con el 20% de la superficie con soja, en tanto el restante 20% posee el 80% de la tierra con la oleaginosa. Ese desnivel no advirtió la Casa Rosada y su inquilina transitoria, por el bisbiseo de su marido, no da un paso al costado y menos atrás. El conflicto con sus vaivenes y sus múltiples repercusiones económicas, sociales y políticas, titila en la tapa cotidiana de los diarios con títulos de catástrofe. Con una población en continuo aumento, el planeta demandará con desesperación bulímica cada vez más alimentos, sin problema alguno. Dispone de tierras feraces, maquinaria agrícola de invención y fabricación propias y hombres de trabajo capaces. ¿Por qué, entonces, no aprovechar esta bisagra histórica única que nos da el destino? La Argentina con su potencial a pleno puede producir alimentos primarios -comodities se los denomina en los mercados mundiales- para 300 millones de personas o mucho más. El proyecto que empuja el oficialismo para toda la producción granaria, es que lleve un fuerte valor agregado de modo tal que la rentabilidad sea mayor. En ese programa no pueden quedar afuera los hombres de campo, generadores directos de la riqueza. No sólo ingresaran más divisas al país, siempre necesarias, sino que generará puestos genuinos de trabaja como una forma eficaz de combatir la pobreza, esa deuda social interna de que la Argentina debe avergonzarse, porque nadie puede admitir que en el país del pan y de la carne haya todavía fragmentos de la sociedad que come de los basurales o lo que es peor la existencia, en el Siglo XXI, bolsones de indigentes que no llegan a incorporar los nutrientes mínimos para seguir viviendo. Hoy, la soja se coloca en volúmenes de gran escala en China e India, como alimento en mezclas para cerdos y aves de corral, y en menor medida en países europeos con destino a combustibles renovables, de origen vegetal, ante la certeza que el petróleo dejará de fluir de la madre Tierra, en un horizonte ya no tan lejano. Por ende, no es causal el súbito crecimiento, sin pausa, de la Argentina en el último quinquenio, en coincidencia con el turno kirchnerista. ¿Cómo es posible que no prive, por añadidura, la sensatez en la cima del poder? Sus propias arcas enflaquecen día a día, ante la decisión del universo productivo de no enviar granos a los puertos, reservando las cosechas en los silos. Es fundamental sentarse a dialogar de nuevo, urgente, olvidando agravios y desencuentros, si los hubo, por encima de intereses económicos y especulaciones políticas. Arriba de todos nosotros está la Argentina, que es de todos y es de nadie, como alguna vez dijo de la Patria el inigualable Jorge Luis Borges. . Atrincherado cada sector en su colina, con posiciones irreductibles, sin ánimo de una y otra parte a ceder nada, es muy difícil restablecer el diálogo tantas veces frustrado por resultados que terminaron en la nada. Hay razones valederas entre los actores en pugna. El campo, al disponer la continuidad del paro, que con la tregua de por medio lleva ya casi tres meses de duración con una parálisis progresiva de la economía, aduce con fundamento que no tiene sentido volver a negociar si el gobierno, en un acto previo y explícito, no admite públicamente que se tratarán prioritariamente las retenciones, si se vuelve a conversar. Los ruralistas alzados junto a las rutas de la vasta Argentina, con el frío que calo los huesos en esta época del año, decidieron no bajarse de la lucha ni arriar sus banderas. Ahora sólo quieren hablar con la presidente de la República, no aceptan otro interlocutor, cansados de tanto fracaso y de acuerdos no cumplidos, a pesar de estar cerrados, atados y firmados. En la noche del jueves, Cristina debía viajar a Lima, Perú, en cumplimiento de su agenda internacional. Demoró a propósito la partida, para analizar la última alternativa que ofrecía el campo. En Olivos, donde estuvo reunida con su marido, Alberto Fernández y el secretario general de la Presidencia, se decidió rechazar los condicionantes del campo y no volver a la mesa de diálogo, si, antes, el sector rural no levanta las medidas de fuerza. Bajo presión -Cristina dixit- el gobierno no dialogará. En consecuencia, la postal de la Argentina que hoy se ofrece es un paisaje de protesta colectiva multitudinaria, de rostros crispados por el desencanto, con tractores y maquinaria agrícola de todo tipo a la vera de las rutas. En pueblos y ciudades totalmente desconectados de la soja, también la gente hace oír su disconformidad, en demanda que los gobernadores de provincia y los legisladores de esos distritos y ante el Congreso de la Nación, abandonen su mudez, impuesta por miedo al amo, y defiendan sin tapujos a sus representados que votaron por ellos, precisamente, como defensores del federalismo y no como verdugos de su propio pueblo. ¿Qué pasará, de ahora en adelante? ¿Hasta cuándo aguantará el campo? y ¿hasta dónde estirará la soga de la soja el gobierno nacional? Es evidente que el poder central aguardaba un gesto más benevolente del agro. Por el contrario, las cuatro organizaciones que lideran la protesta, desde Santa Fe, levantaron la apuesta y prolongaron una semana más el paro. Acaso, alguno de los dirigentes pensó que hubiera sido conveniente aflojar la soga, pero el espíritu de cuerpo con el que hasta ahora vienen actuando de consuno impidió ese ademán de acercamiento. En la decisión jugó fuerte la presión de las bases agrarias junto a las rutas que no toleran más el juego evasivo del gobierno, sin que se haya atado con firmeza ningún acuerdo. Es un manoseo, se oyó decir por la televisión a uno de los muchos hombres anónimos parado a la vera de las carretas, en esa espera vana hasta ahora de que alumbre la punta de una solución. Sólo dos gobernadores, sin temor a ser regañados desde la Casa Rosada o desde Puerto Madero, se animaron a reconocer la validez de la protesta del sector rural: el de Córdoba y el de Santa Fe. Schiaretti y Binner respaldaron públicamente su posición y dieron la cara. Los demás se escondieron detrás de los cortinados, como el de Tucumán. No sólo no los acompañó, sino que los denostó cada vez que tuvo oportunidad, en el afán de no irritar a la Princesa o al Príncipe. Ante la decisión de continuar con los productores a la vera de los caminos, Schiaretti con la misma sinceridad que los apoyó, salió a reconvenirlos, señalándoles la conveniencia de abrir un paréntesis y dialogar nuevamente. Por su actitud, Alperovich el miércoles último vio la plaza Independencia inundada de tractores y camionetas. La Sociedad Rural y los autoconvocados salieron a la calle a hacer oír sus reclamos. Estaban también dirigentes y productores cañeros que reclaman mejores precios para el azúcar, con valores paralizados a un año atrás. La industria se comprometió a escucharlos y en busca de una pronta solución. Ojalá no tengan las mismas dilaciones que en Buenos Aires. Del gobernador y del ministro de la producción poco es lo que pueden esperar. El Jefe y su súbito están rendidos a los pies del matrimonio gobernante.

Analista Político

miércoles 21 de mayo de 2008

País federal o país feudal

Nunca en la historia del país existió una concentración de recursos económicos en las manos de un primer mandatario tan grande como en la actualidad. La presidenta Cristina Kirchner controla más del 70 por ciento del total de lo recaudado por el Estado nacional.

CON ELIMINAR LAS RETENCIONES MÓVILES NO ALCANZA

Las tensiones políticas se podrían morigerar derogando la resolución que impuso el régimen de retenciones móviles. Pero para resolver los problemas económicos y sociales que se están agravando se necesita replantear la política económica que ha ingresado en una fase de inconsistencia terminal.
18 de Mayo de 2008 – Número 233

Planteado en otros términos, reducir las retenciones es apenas un tema menor dentro de la frondosa agenda de transformaciones institucionales que se necesita para pasar de la “competitividad cambiaria” a la “competitividad productiva”. La agenda política y económica sigue centrada en el conflicto con el campo. El punto central de la discordia es la negativa del Gobierno a revisar el régimen de retenciones móviles que decidió imponer en marzo pasado. Este esquema establece que la alícuota del impuesto a la exportación es variable en función del precio internacional. A mayor precio, mayor es la alícuota y, por lo tanto, el Estado se apropia de porciones crecientes del ingreso del productor. Ocurre lo contrario cuando el precio se deprime.Un ejercicio interesante es comparar la presión impositiva que emerge con el esquema de retenciones móviles respecto a la que surge de una alícuota fija de 35%, tomando como referencia la evolución de los precios internacionales desde el 2003. Con información del Ministerio de Economía se pueden trazar los siguientes escenarios: • Entre noviembre de 2007 y febrero del 2008, el precio internacional de la soja fue, en promedio, de U$S 445. Si se le hubiese aplicado el régimen de retenciones móviles la alícuota habría sido del 39,3% en lugar del 35% que regía en ese momento.• Entre marzo y abril del 2008, el precio internacional fue de U$S 491. Con el esquema de retenciones móviles la alícuota fue del 42,5%, es decir, 7,5 puntos más que con 35% fijo.• Entre 2003 y el 2006, el precio internacional era de U$S 317. Con este nivel de precios el esquema móvil arroja una alícuota del 25,8% en lugar del 35%.Los datos muestran que el nuevo esquema lleva a que la presión impositiva sobre el sector agropecuario sea muy sensible a las condiciones de los mercados internacionales. En determinadas circunstancias se llega a cargas impositivas exageradamente altas, pero, en otras, a niveles inferiores a los vigentes antes del cambio. Esto ocurriría, por ejemplo, si el precio internacional volviera a los niveles del 2003 – 2006.Más allá de que el esquema de retenciones móviles tiene debilidades técnicas, su principal problema es que carece de legitimidad política. Por esto, su eliminación ha pasado a ser más importante por sus consecuencias políticas que económicas. La derogación de las retenciones móviles se ha transformado casi como una condición necesaria para generar un clima de dialogo en donde se aborden las causas de los serios problemas económicos y sociales que sufre la Argentina y que de manera cada vez mas visible se están presentando en la actualidad. Pero no tiene entidad suficiente como para resolverlos.La razón es que la principal amenaza sobre el modelo de tipo de cambio real alto no es la intransigencia que muestran las partes involucradas en el conflicto desencadenado en torno a las retenciones móviles sino el agotamiento de las bases de sustentación. La cuestión sustantiva es que la recuperación de los ingresos de la población es inconsistente con la idea de sostener la competitividad de la producción local en base a un tipo de cambio real alto. Esta inconsistencia entre el nivel de los salario y el tipo de cambio se exterioriza en el vertiginoso crecimiento de los precios. Las estrategias tendientes a morigerar esta inconsistencia no han tenido éxito. Por ejemplo, el control de precios de los bienes de la canasta básica no ha dado resultados. Tampoco la manipulación de los índices. Los subsidios a empresas como forma de evitar la suba de precios también están mostrando ineficacia en la medida en que se hace cada vez mas evidente que resultan fiscalmente insostenibles y que constituyen una fuente muy permeable para la corrupción. Las condiciones no son las mismas del 2002 para pensar en una nueva devaluación. Ahora, a diferencia de ese momento, no se dispone de capacidad productiva ociosa y las expectativas inflacionarias están muy activas. Ante una devaluación la respuesta será más inflación. Por ello, revisar el régimen de retenciones puede ser un buen gesto a favor del dialogo. Pero para solucionar los problemas económicos se necesita, además de diálogo, racionalidad para generar un proceso de transformaciones estructurales que lleven a un salto de productividad. Esta es la única forma de sostener la competitividad de la producción nacional sin necesidad de entrar en conflicto con la legítima aspiración de que los salarios crezcan en un marco de estabilidad de precios.

Fuente: IDESA

Una brecha con la Argentina

...consideró que el socio mayor del Mercosur "está en las antípodas de la Argentina, que tiene un tipo de cambio alto que genera alta rentabilidad y carece de otros estímulos a la inversión, salvo una línea del Banco Nación". A diferencia de Brasil, cuya deuda pública acaba de recibir el grado de inversión, la Argentina no accede a los mercados internacionales de crédito y necesita "generar caja", dijo Bein.

Error estratégico

Si hoy existe una sensación de crisis económica es porque el kirchnerismo comenzó a pagar el costo de otro error estratégico crucial: creer que podía administrar una inflación de dos dígitos anuales y en ascenso (como resultado de su política de impulsar la demanda interna por encima del crecimiento de la oferta) y a la vez disimular sus efectos con la falsificación sistemática de los índices de precios.

La dignidad del campo

Las autoridades nacionales les aumentaron a los productores las retenciones hasta límites inconcebibles, para luego ofrecerles el retorno de una proporción, en un símil con las formas de cooptar piqueteros, gobernadores, intendentes y empresarios para arrimarlos a su rebaño. El rechazo de tales dádivas ante las cuales lamentablemente sucumbieron otros sectores resalta la dignidad del hombre de campo.

Salvar la comunicación es

¿Por qué algunos siembran de mentiras el camino? ¿A qué se debe la ausencia de valores democráticos en la comunicación?,

lunes 19 de mayo de 2008

Las encuestas empiezan a golpear al Gobierno en el cordón bonaerense

Cuando el peronismo junta en el espacio y en el tiempo a los sindicalistas, a los piqueteros y a la clientela política del conurbano el resultado es la violencia

Capitalismo de amigos

Las oportunidades de negocios que en la Argentina se relacionan con decisiones del Estado, por alguna razón, han sido captadas y aprovechadas preponderantemente por un grupo de empresas pertenecientes a personas afines o amigas a la cúpula del Poder Ejecutivo nacional de turno.

"Es falso que las retenciones sirvan para la redistribución"

Alfonso Prat-Gay.


La Coalición Cívica se ha tomado muy en serio, todavía más en lo que va de 2008, eso de ser oposición. El carácter personalista y combativo que le imprime su líder, Elisa "Lilita" Carrió, es el elegido para diseminarlo en las distintas esferas del partido y llega incluso hasta un moderado como es Alfonso Prat-Gay, el ingeniero detrás de la máquina económica que pretende ser puesta en marcha el día en que, si las urnas así lo disponen, la Coalición Cívica sea gobierno.

En ese tono, en el mismo que el de Carrió, Prat-Gay apuntó contra el gobierno al momento de analizar las causas que provocan
- la inflación,
- el conflicto con el campo,
- la caída de salarios,
- el aumento de algunos índices de pobreza, etcétera.

"La conducción política del país está desaprovechando una situación de inmensa bonanza", dijo Prat-Gay durante su charla del miércoles en esta ciudad. El economista efectuó un detallado análisis del actual escenario del país y para ello profundizó en los temas centrales.

El campo

"El conflicto que tiene el gobierno con el campo es un ejemplo muy claro de cómo el gobierno desaprovecha y demoniza a un sector que es el que más dinámica le da a la economía, que más recursos le da al gobierno central, ciertamente nunca a los provinciales por la no coparticipación".
"Por primera vez en 100 años el mundo demanda los productos que nosotros producimos muy bien y esto hay que aprovecharlo con un plan a largo plazo. Hay que animarse al largo plazo. Nosotros insistimos mucho durante la campaña de la distribución del ingreso y de cómo este programa, a pesar de lo que dice el gobierno y los distintos funcionarios, no ha logrado distribuir el ingreso, sino que más bien lo ha concentrado en unas pocas manos... Menos manos que las que había en la concentración de fines de 2001 y 2002".
- "No es cierto que las retenciones sirvan para redistribuir la riqueza, es exactamente falso;
- las retenciones sirven para financiar los subsidios que son, no sólo la caja de la corrupción, sino la peor manera de distribuir el ingreso.
Esos subsidios terminan financiando, a veces, los gastos de los que más tienen. Estas cosas hay que ir cambiando y tenemos en la Coalición Cívica una cantidad de programas".
"Necesitamos un programa que nos permita crecer de manera sostenida en el tiempo y por eso nuestro slogan de "Dejar en paz al campo". El gobierno cometió enorme errores técnicos como las retenciones móviles, pero también errores políticos poniéndose en contra del sector más dinámico de la economía y el que más recursos fiscales le daba a la Nación".

Inquietud y especulación

"Veo con preocupación cómo la Argentina está haciendo todo lo posible, debido a la conducción política, para desaprovechar una oportunidad que es inmensa. Es un momento donde tristemente se vuelve a hablar de las preocupaciones económicas".
"En las últimas semanas hubo mucha gente que se acercaba a preguntar qué hay que hacer con los depósitos, qué hay que hacer con el dinero, si comprar dólares, hay que hacer lo mismo que intentamos hacer en el 2001. Yo creo que la situación es muy diferente a lo que teníamos entonces, y creo que objetivamente las condiciones de la economía hoy son bastantes más sencillas y las soluciones, por lo tanto, son relativamente simples. En tanto y en cuanto hubiera o haya la voluntad política de poner en práctica esas soluciones".
"Lo primero que quiero decir es que se queden tranquilos, no hay necesidad objetiva de apurarse a hacer absolutamente nada. Sí está la necesidad de reclamar por medio de cualquier organismo que aquéllos que están a cargo de la conducción económica tomen las medidas que deben tomar".
"En algún aspecto se repiten errores. Argentina habiendo enfrentado una crisis, como fue la crisis del ´98 al 2001, produjo un vacío político, alguien se hace cargo del gobierno, la sociedad está tan golpeada por la crisis, que le da un cheque en blanco a quien se hace cargo del gobierno. Ese cheque en blanco confunde al gobernante, confunde lo que es la responsabilidad de lo que es llevar adelante a un país con gobernar para dos o tres personas, que es lo que ha estado pasando en este último tiempo".

Soluciones e inflación

"Lo primero que hay que hacer es cambiar la dinámica de los subsidios, subsidiando la demanda en lugar de subsidiar la oferta. Eso es más equitativo y transparente. Además, también tenemos el Ingreso Ciudadano a la Niñez que es la manera más efectiva de eliminar la corrupción que suele acompañar a todos los planes sociales".
"Todas estas cuestiones de largo plazo hay que plantearlas, pero también hay que resolver algunas cuestiones puntuales de corto plazo, en particular la cuestión de la inflación que es la que más nos preocupa a nosotros".
"Creemos que la inflación, bien medida, anda por el 30 por ciento anual. No se esconde con artilugios estadísticos, no se resuelve negando el problema, y esto es exactamente lo que ha venido haciendo el gobierno hasta ahora".
"La inflación borra con el codo todo los beneficios que el crecimiento fue escribiendo con la mano. El año pasado por primera vez desde esta expansión volvió a subir la pobreza y volvieron a caer los salarios reales. No hay que explicar cuánto menos rinde el billete de 20 ó 50 pesos ahora respecto a lo que rendía hace un año atrás. El poder adquisitivo de los salarios cae y esto no sólo genera un mal humor a todo nivel, sino que implica el impuesto más injusto que es el que más pega a los que menos tienen".
"Hoy todas las políticas del gobierno son inflacionarias y así es como las variables sociales empiezan a deteriorarse a pesar de que la economía crece al 9 por ciento. El problema que estamos sufriendo ahora, la inflación, es debido a que crecimos más de lo que nuestras posibilidades permitía. Es preferible un país que crezca al 6 por ciento durante 30 años, que otro que crezca durante 4 ó 5 años al 9 por ciento para volver a estar a riesgo de una deflación".

El futuro

"Los números de actividad en el primer trimestre del año son muy flojos y es una preocupación que tenemos todos. Inflación creciente y actividad económica decreciente es el peor de los escenarios. El gobierno debe reconocer el problema y poner la inflación en un dígito, con medidas técnicas que no le peguen a los más pobres".
"Los problemas que tenemos hoy son innecesarios y autoinfligidos por un gobierno que insiste en gobernar a espaldas de la realidad. Si hubiera un esquema de gestión y toma de decisiones que vaya más allá del interés de tres personas, todo cambiaría".
"Así como salimos muy rápido de las crisis, también nos equivocamos con mucha facilidad en los momentos de bonanza. Argentina es un país que comete sus peores errores de política económica cuando le va bien, no cuando le va mal".

La Capital

Salir de la trampa

Por Alfredo Leuco

El Gobierno cayó en su propia trampa. Cerró tantas puertas y dinamitó tantos puentes que su gesto amistoso fue leído por el campo como algo bienvenido, pero sin la suficiente fuerza como para remontar la cuesta del maltrato permanente.

Las heridas que quedaron en el cuerpo de los productores agropecuarios no se cierran tan fácilmente. Tal vez los políticos en campaña estén acostumbrados a decirse de todo y después, en un abrir y cerrar de ojos, hacer un acuerdo e incluso pasarse al bando contrario.

Las bases agropecuarias son inexpertas en este tipo de hipocresías y están vírgenes en este tipo de combates mediáticos. Todavía sienten en el alma el dolor de ser acusados de golpistas –entre otras locuras– y todavía les corre frío por la espalda cuando escuchan las amenazas de mandarles a las rutas a las “patrullas mussolinianas” para hacer justicia por puño propio. No pueden hacer como que no pasó nada de un día para el otro. Necesitan gestos más fuertes. Necesitan ver para creer. El discurso de la Presidenta en Almagro, el miércoles último, fue un muy buen paso en el camino correcto. Pero sólo un paso. Haber frenado las provocaciones por 24 horas y llamar a dialogar sin rencores ni odios sirvió para enviar una señal correcta y para cambiar la lógica del Gobierno que –en este conflicto– no hizo otra cosa que redoblar la apuesta con el objetivo de poner de rodillas a sus adversarios. Fue gigantesco el desierto al que empujaron a miles y miles de argentinos vinculados a la actividad agropecuaria. Las palabras de Cristina Fernández de Kirchner fueron como una lluvia que trae buenos augurios y que gratifica, pero que no alcanza. Hay una desproporción muy grande entre la magnitud y la cantidad de latigazos recibidos y una caricia. Además, los productores tienen dudas acerca de la verdadera sinceridad y profundidad de la convocatoria porque ya una vez padecieron la bicicleta y la amansadora del reunionismo que no lleva a ninguna parte.

La jugada del Gobierno sirvió para sacarse de encima la lupa de la sociedad y para colocarla encima de la comisión de enlace rural, que empieza a mostrar con más contundencia las grietas que siempre tuvo. Eduardo Buzzi y Mario Llambías son los más combativos, porque sus bases son las más intransigentes. Saben muy bien aquella máxima peronista de “con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”. Luciano Miguens es el más negociador y el que mejor diálogo tiene con la Casa Rosada, pese a que Luis D’Elía dijo que los piqueteros de Barrios de Pie “le pegaron poco“ cuando Miguens fue agredido frente a las oficinas de la Sociedad Rural y ordenó que la próxima vez “le peguen una buena patada en el culo por golpista”. Y esto no ocurrió hace un mes. Pasó el mismo día en que la Presidenta pronunciaba su discurso conciliador ante el silencio más conciliador todavía del Primer Caballero. D’Elía es la misma persona que denunció que está en ciernes “un golpe de Estado mediático y agrario” y que ya hace tiempo avisó que si había un golpe “estaba dispuesto a defenderlo con las armas en la calle”. Está casi todo dicho.

Hay mucho trabajo democrático que hacer desde ambas partes si en verdad –a esta altura– no están entrampados en resentimientos y odios personales. Hay que apelar a la máxima creatividad y el mínimo dogmatismo de todos los mecanismos de consenso democráticos para huir lo antes posible de esta situación de violencia verbal y no solo verbal que puso a la convivencia social en terapia intensiva.

El campo no debe cortar rutas. No debe cometer delitos. Debe abrir nuevos caminos y vínculos con todos los sectores para reforzar sus reclamos. Ya cosecharon abrazos cálidos y buenos consejos de Juan Schiaretti y Hermes Binner, los dos gobernadores que saldrán más fortalecidos de esta crisis. El peronista cordobés y el socialista santafesino vienen coordinando entre ellos mucho más de lo que se publica. Juntos sostienen la propuesta que destraba todo en una movida simultánea: que el campo levante el paro y que el Gobierno levante las últimas retenciones.

El Gobierno debe dejar de apostar al miedo como forma de imponer sus criterios.

Muchos de sus integrantes fueron perseguidos en su momento (y eso que algunos utilizaban armas más letales que las palabras). Carlos Kunkel no puede instaurar el delito de opinión. Los jóvenes que fueron utilizados por los terroristas de Estado como botín de guerra no pueden apelar a la metodología del escrache con los medios de comunicación o con políticos opositores. El escrache es un mecanismo extremo que utilizaron los familiares de las víctimas para iluminar genocidas que se ocultaban en sus madrigueras cuando había impunidad. Fueron alaridos de justicia. Pero escrachar desde el poder y a gente que jamás en su vida tiró un tiro es una desmesura que se parece demasiado a la venganza.

Y que en muchos casos lleva a la locura de atentar contra sus propios compañeros. Activistas de Libres del Sur, de los funcionarios nacionales Jorge Ceballos y Humberto Tumini, fueron a la Feria del Libro a repudiar a Juan Carlos Tedesco por una discusión interna de su ministerio. Fue tan grande el escándalo, que Tedesco no pudo hablar y se tuvo que ir humillado. Vale aclarar que Tedesco es funcionario del mismo gobierno de Cristina y que, aparte, es uno de los expertos en educación con mayor prestigio académico que tenemos. No hubo un solo compañero de gabinete que saliera a solidarizarse con el sucesor de Daniel Filmus ¿Pánico? ¿Disciplina revolucionaria?

Juntos, el Gobierno y el campo, deben repudiar la cobardía de las amenazas y los escraches de ambos lados. No importa quién sea la víctima de los vándalos, Agustín Rossi, la madre de Eduardo Buzzi, Luciano Miguens o los periodistas del Grupo Clarín. Y en el caso de la brutal violación de la intimidad de las computadoras de Hector Magnetto y Ernestina Herrera de Noble, hoy también considerados enemigos por el Gobierno, se impone primero la condena absoluta de algún alto funcionario, por lo menos, si no la consecuente investigación y castigo a los responsables.

Lo peor que nos puede pasar es volver a la violencia como instrumento para resolver los conflictos sociales y políticos. Ya sufrimos en carne propia miles de muertos y desaparecidos que nos deberían servir como conciencia crítica para aislar y marginar a los que apuestan a las cadenas, la intolerancia y los fierros. Un clima caliente y envenenado de acusaciones brutales favorece que cualquier chispa se transforme en incendio.

En este plano, también fue útil el regreso de la Presidenta a su mejor discurso: el que pronunció en su día de gloria, es decir, cuando asumió el cargo. La apelación a construir un país con diversidad de opiniones siempre calma a las fieras. No sabemos hasta cuándo. Pero la decisión de buscar otro escenario fue tomada por el matrimonio Kirchner pocas horas antes de subirse al helicóptero que los llevó al estadio donde el PJK sorprendió por una convocatoria tan módica. ¿Cuál fue la novedad que los llevó a semejante viraje? ¿Por qué cambiaron las agresiones por un llamado al diálogo? La respuesta es: por dos encuestas demoledoras para Cristina y preocupantes para todo el proyecto matrimonial. Por segunda vez se había producido una caída muy pronunciada en la imagen positiva de la Presidenta, que apenas merodea los 30 puntos.

Su esposo –que no había sufrido desgaste en la anterior consulta– esta vez también acusó un descenso importante hasta los 40 puntos y por primera vez, aunque en forma muy leve, Daniel Scioli había perdido un par de puntos.

El gobernador de Buenos Aires parece tocado por la varita mágica de los que siempre tienen la simpatía de una importante porción de los ciudadanos. Dicen los sociólogos que llena el casillero de los candidatos que “toda señora sueña que se case con su hija”. Hasta ahora ningún problema había desgastado su figura. Pero esta vez, sí. Es cierto que fue mínima su caída, pero también que sólo estaba medido antes de haber gambeteado su encuentro con los dirigentes ruralistas de su provincia algo que –se sospecha– puede hacerle algo más de mella al blindaje de Scioli.

Esa encuesta maldita para los sueños del matrimonio presidencial llegó para confirmarles otras preocupaciones. La primera gran fisura que se abrió dentro del Partido Justicialista. El eje Schiaretti-Reutemann-Busti demostró que hay vida más allá de la chequera nacional y que representar los intereses y las demandas de quienes los votaron, muchas veces les da un respaldo popular que puede ayudarlos a aguantar los embates y facturas patagónicas que van a llegar mas temprando que tarde. Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, en el justicialismo, pueden construir un techo bajo el que pueden refugiarse otros gobernadores e intendentes que quieran tomar más o menos distancia de los Kirchner. Empieza un capítulo nuevo: ahora hay algo más que intemperie. Hay otros referentes no marginales y ese es un desafío a la autoridad de Cristina y Néstor, que por ahora es prudente pero que puede crecer en forma inversamente proporcional al evidente desgaste del Gobierno.

La otra espina que este conflicto autogenerado les clavó a los Kirchner es que se haya puesto en fuerte cuestionamiento el manejo del dinero que producen las provincias y los pueblitos, y que malgasta en forma arbitraria la Nación. Ese concepto tan lejano para los argentinos de a pie como la coparticipación federal se entendió en toda su dimensión en las discusiones en los medios y en las rutas de estos días.

Se rebelaron cientos de intendentes en cuyos pueblos –que aportan fortunas a la Nación con las retenciones– no hay cloacas, ni caminos ni gas y se dieron cuenta de la manera bulímica con la que el Gobierno K devora al federalismo. Esta discusión pega justo en el corazón del estilo de construcción política que Néstor Kirchner llevó hasta el éxtasis: vos producís, yo recaudo y despues uso tu plata para premiarte con obras si te portás bien o para castigarte si te rebelás. Esta exhibición obscena de su mecanismo disciplinador tal vez sea el mayor costo político que los Kirchner debieron pagar por el capricho y la tozudez de no haber resuelto el conflicto apenas estalló. O cuando Martín Lousteau pegó el portazo.

El tema clave hacia adelante es cómo se hace para que tanto el Gobierno como el campo retrocedan un paso y se llegue a un acuerdo sin que ningún contendiente aparezca perdiendo por nocaut.
Tres de cada cuatro argentinos ruegan que se resuelva el problema de una vez por todas y vuelva la tranquilidad, para que el Gobierno se dedique a matar a su principal enemigo: la inflación.

Tres de cada cuatro argentinos quieren que todos salgamos de la trampa que tendió el Gobierno. Para que podamos aprovechar la gran oportunidad histórica de crecimiento que tenemos y derrotar a la pobreza y la marginación a puro desarrollo productivo con equidad y en pleno ejercicio de las libertades públicas.

Perfil

“Para salir de la crisis, la Argentina debe dejar de mirar hacia atrás”

Rojas piensa que el país está mejor que en 2001. Pero percibe grandes problemas éticos –“No se premia al mejor ni se castiga al peor”, dijo– y aconseja eliminar la cultura de la queja permanente.

domingo 18 de mayo de 2008

Por ley buscan eliminar las retenciones al agro

"El Gobierno tiene que parar con las operaciones de [el secretario de Comercio] Guillermo Moreno y Luis D Elía, e incluso las de Néstor Kirchner, quienes entorpecen todo", sostuvo Morales.

sábado 17 de mayo de 2008

Cristina, al otro lado del espejo

...la imagen de un país aislado en su ciega suficiencia, empacado en su razón -que es la razón de nadie más-, condenado a tocar el bombo en las plazas y en los caminos no se sabe por qué ni para la gloria de quién.

viernes 16 de mayo de 2008

“Los años felices de Kirchner, se terminaron; de ahora en más, sólo va a recoger dificultades”

“Los años felices de Kirchner, se terminaron; de ahora en más, sólo va a recoger dificultades”

Vicente Massot: - Doctor en Ciencias Políticas - Ex viceministro de Defensa Nacional. - Director Ejecutivo del diario "La Nueva Provincia". (Bahía Blanca).

MHG: La crisis por la que atraviesa Argentina, ¿es una crisis política, económica…? VM: En primer lugar es la crisis más grave que ha tenido que enfrentar el gobierno del Dr. Kirchner. Y digo a propósito el gobierno del Dr. Kirchner porque de una buena vez tenemos que decir las cosas como son: quien decide en el gobierno nacional, en última instancia, es Néstor Kirchner; la presidenta Cristina Fernández es puramente una figura formal. Dicho lo cual, vuelvo al principio, es la crisis más aguda, más grave que ha tenido que enfrentar este gobierno. Y si uno tuviese que calificar la naturaleza de la crisis, me parece que excede con creces lo económico, e incluso con creces al sector ruralista. Si bien es cierto, el sector rural es el protagonista principal, de lo que podríamos llamar esta pulseada con el gobierno nacional, una de las características que hace a la crisis grave y al mismo tiempo, inédita; es que al sector rural se le han sumado muchos otros sectores, algunos aparecen… otros no… MHG: Algunos tendrán su clara especulación política… otros no… VM: Por supuesto… MHG: ¿Cuándo apareció el germen de la discordia?. Porque todo estaba preparado para que la presidenta Cristina saliese de ese infierno tan anunciado por Néstor Kirchner y se proyectase no sé si a un paraíso, pero sí a un país normal, con relaciones internacionales, en lo posible atractivo a las inversiones… pero hay una crisis previa al conflicto con el campo, que estalló, no sé muy bien por qué… VM: por una suma de razones, una de las cuales es que en la Argentina puede suceder cualquier cosa. Argentina es uno de los países, seguramente, más imprevisibles del mundo. Nadie en su sano juicio, hace cuatro meses, podría haber anunciado lo que está sucediendo hoy. No sólo por los traspiés sufridos por el gobierno, sino de las cosas que están sucediendo dentro del propio gobierno. ¿Quién hubiera dicho hace cuatro meses que el gobernador Schiaretti hubiese tomado la iniciativa de reunirse con la gente del campo? ¿Quién hubiese dicho que Das Neves habría cargado lanzas sobre el ministro coordinador Alberto Fernández como lo hizo hace un mes cuando terminó el “primer round” de esta crisis?. ¿Quién hubiese dicho que Reutemann iba a tomar la decisión que tomó? Y los cientos de intendentes, algunos de los cuales se hacen escuchar, y otros por razones de concesión política no pueden hacerlo, pero sin embargo tarde o temprano se van a manifestar, porque no aguantan más la presión, no de las bases, sino básicamente de la gente que los votó. Todo esto que está sucediendo, hace cuatro meses, era imprevisible… MHG: También, y según los trascendidos, hay conflictos en el propio Bloque Legislativo del Frente para la Victoria… VM: Días atrás, la sesión que iba a tratar justamente el tema del campo, la levantaron, porque no iban a tener quórum o iban a hacer un papelón. Me parece, que los años felices de Kirchner, se terminaron; de ahora en más, sólo va a recoger dificultades. Esto no significa que a la vuelta de la esquina estén los jinetes del Apocalipsis, no significa ensayar una tesis catastrófica, lo que quiero decir que hubieron épocas de vacas gordas, fueron cuatro años, y épocas de vacas flacas, las vacas flacas no significan necesariamente que no haya plata, que el erario público se vacíe; sino significa dificultades que no se pueden resolver, batallas que se pierden. Esto está sufriendo Kirchner… MHG: ¿Usted qué cree que pasó con ese malentendido entre Alberto Fernández y las autoridades de la distintas entidades del campo, en donde Alberto Fernández dijo que no dijo lo que dijo o bien fue Néstor Kirchner quien le dijo “no”? VM: Sospecho lo segundo. Es más, estoy convencido que es lo segundo. De la misma manera que lo que le prometieron al país, en la campaña electoral, nunca estuvieron dispuesto a cumplirlo en términos de mejorar las instituciones, o ser mas cordiales con los adversarios, o mejorar las relaciones internacionales; todo aquello que teóricamente algunos creyeron, inauguraba la presidencia de Cristina Fernández, obviamente no era verdad, porque eso es desconocer la naturaleza de los Kirchner. De la misma manera le digo: nunca hubo negociación. Lo que hubo es un conjunto de funcionarios que formalmente iban a sentarse, pero era como si estuvieran sordos. La verdad es que hay negociación cuando uno se pone de acuerdo respecto de un conjunto mínimo o más grande de cosas sobre las cuales está dispuesto a negociar. ¿Qué significa negociar?. En política, es el antónimo de imponer. Yo negocio si estoy dispuesto a dar algo para que me entreguen algo… MHG: Cuando se negocia, ninguna de las partes se lleva el 100%... VM: Exacto. El gobierno no está dispuesto, a priori, antes de sentarse a negociar, a escuchar a hablar de las retenciones móviles. Al punto que no llegan nunca es al de las retenciones móviles. El campo, el punto desde el que quieren partir, es el de las retenciones móviles. En esa situación, no hay negociación. Por eso volvemos después de la tregua de “x” cantidad de días, a un nuevo paro. La situación está claramente centrada en un hecho del cual el gobierno no quiere hablar, y que para el campo es esencial. MHG: Saliendo un momento del tema del campo, es bueno recordar que hace muchos años atrás, hasta aquel legendario líder Lechín, se lo “llevó puesto” una huelga por tiempo indeterminado en Bolivia… Hoy el campo dijo que iba a tomar otros caminos, que no fuera el corte de rutas, las huelgas, pero en realidad están paralizando el país. ¿Usted cree que esto es un juego de tenazas que hace el gobierno para ver cómo encontrar un culpable a medida que se desgaste esta situación o no? VM: Estamos en un conflicto o en una disputa, en una guerra de desgaste. El que tenga más resistencia, el que más aguante, gana… MHG: Pero ahí perdemos todos… VM: Eso sí, puede que perdamos todos. No está dicho que alguien vaya a ganar. Y en el supuesto caso que alguien gane, ganará el que aguante más. Puede ser que sea un empate. Y que de resultas del empate, pierdan todos. Ahora no todos van a perder lo mismo. Si pensamos hasta aquí, políticamente, quien lleva las de perder es el gobierno. ¿Por qué?. Porque ha perdido las clases medias rurales que lo votaron. Si uno ve la radiografía electoral del país de octubre del 2007, ¡no le fue nada mal a Cristina en los lugares donde hoy están sucediendo los cortes! . Ha perdido además las clases medias urbanas… MHG: Hay unas encuestas que circulan en Rosario en donde el voto negativo supera al positivo… VM: Exactamente. Se ha desbarrancado la imagen de la presidenta, quien para el país “está pintada”. Y se está resquebrajando por primera vez el frente interno. Hasta aquí políticamente, claramente, el que está perdiendo es el gobierno. Ahora, eso no significa, que el gobierno diga: entre perder esto y no ceder en las retenciones, para mi triunfar es no ceder en las retenciones. Y el gobierno está dispuesto, por ahora, a llevar adelante esta situación… MHG: Usted cree que Néstor Kirchner, calcula que entre los 600 mil productores rurales y los millones de argentinos, le sigue conveniendo tener un discurso para el resto… VM: ¡Eso es lo que no entiendo!. Porque no es para el resto. Porque lo que hasta aquí ha logrado es perder tribus electorales, gente que lo ha votado, no creo que se le haya sumado mucha gente al gobierno. No entiendo de Kirchner, de quien tengo la peor opinión desde el punto de vista moral, pero tengo una opinión digamos positiva en término de como ejerce el poder, esta actitud por una cuestión casi diríamos mediática… ¿qué pasa si mañana el gobierno dice: “a los efectos de relanzar el país, hemos llegado a la conclusión de que a veces tenemos que ceder en algo, por lo tanto vamos a bajar las retenciones móviles”? . ¿Alguien en su sano juicio va a pensar: perdió Kirchner? … MHG: El momento era cuando “se fue” Lousteau… ese era el momento para que se “vayan” las retenciones móviles” VM: ¡Claro!. Pero volvemos al mismo tema: eso es no entender la naturaleza de los Kirchner. Es la fábula del escorpión y la rana: me cruza la rana, pero antes de llegar a la orilla, la mato, aunque me muera ahí mismo, está en mi naturaleza. ¡No pueden con el genio!. Lo curioso es que un político que sabe lo que es el poder y que sabe lo que es ejercer el poder, piense que en esta disputa –entiendo que puede haber otras disputas donde diga: me paro aquí porque en esto me va la vida- se le vaya la vida ¡no se le va la vida!. Lo curioso, en esto, al contrario, podría relanzar lo que quería su gobierno, quedar bien con muchísima gente. La caja la tiene que buscar por otro lado, se está viendo que no está recaudando lo que quiere. Además, detrás de todo esto, más allá del espíritu confrontativo de Kirchner, no nos engañemos: hay un problema serio de caja. Se le acaba la posibilidad de subsidiar a diestra y siniestra, como hace cuatro años… MHG: ¿Están los $ 50 mil millones o más de reservas? VM: Están, pero no son de libre disponibilidad. Hay 50 mil millones, pero no puede disponer libremente de ese total. No hay tal cosa. Es parte de la verdad. ¿Hay 50 mil millones?. Sí. ¿Puede disponer libremente?. No. Eso no quita que las reservas que tienen, le puedan permitir, por ahora, sostener cualquier corrida. El tema es de dónde obtienen la plata para los subsidios cruzados, para subsidiar los servicios públicos, para pagar la deuda externa, para pagar los planes sociales… se están quedando sin plata desde ese lugar, no en términos de no tener reservas. Es por eso que echa mano, o mejor dicha “manotea” al sector más rentable, más competitivo, y que más divisas genera: al campo. MHG: La presidenta anunció que el 25 de mayo quiere lanzar una concertación, un compromiso del Bicentenario. Tengo entendido, por ejemplo que en el sector industrial, los frentes están fracturados. O sea no sólo en la CGT, sino en el campo, también en la Unión Industrial… VM: Sé que no es lo correcto, pero a veces es necesario mentir en política. El tema es que cuando uno mienta, no se crea la mentira. Es como si se hubiesen creído la mentira de los índices de inflación o del Indec. Entiendo que lo manden a Moreno a rehacer el INDEC, por un tiempo les sirve. Ahora si al mismo tiempo dicen que no hay inflación y no hacen nada en contra de la inflación… Hoy, el problema de la inflación es mucho más grave que el del campo, aunque esté todo relacionado, esto no quiere decir que la inflación a la que hemos llegado sea culpa del campo, esto venía de mucho antes, y va a ser producto de todo lo que estamos viendo, mucho mayor si no la paran. El 25 de mayo ¿qué pacto social van a labrar en esta situación de país? Imposible. Van a ser una monigotada más. Por supuesto algunos pondrán la firma, habrá discursos, ¡tachín, tachín!, la típica manifestación en Plaza de Mayo… ¿y después? . ¿Usted se acuerda de los cuatro discursos consecutivos de la presidenta?: no sirvieron de nada. MHG: Allegados al Dr. Binner están diciendo ¡qué lejos está el 2009! ¡Y qué lejos está el 2011!. Porque empiezan a poner en las espaldas de futuros opositores, responsabilidades que aún no pueden mostrar en sus nuevas gestiones… VM Así es. Carrió, Binner, Macri Schiaretti, comienzan a ser figuritas de recambio, al menos ya las colocan en las gateras. No es que no debiera ser así, pero no es el momento, pero es producto que la crisis se ha adelantado de tal manera y es de tal magnitud que comienzan a sonar esos nombres… MHG: Un “volantazo” político del gobierno ¿cambiaria la figura del 2009? VM: No, ahí todavía siguen teniendo suerte. Si la elección hubiera sido en el 2008, creo que se estarían dirigiendo a una catástrofe electoral. Tienen un año y medio largo, y un “volantazo” puede acomodar las cargas… MHG: Conociendo el contexto psicológico en el que nos estamos moviendo ¿cómo cree que sigue ésto? VM: Yo creo que esto es a escala., no veo por ahora una solución a la vista, ni siquiera un acuerdo provisorio a la vista. En principio, yo le diría que esto de las treguas no sirve para nada, porque hay una parte que no quiere negociar. Ahora el escalamiento no necesariamente tiene que llevar a la guerra, que vaya a haber muertos, heridos, que haya combates públicos, hablo de escala. Ahora, el escalamiento uno no sabe que dimensión tiene… MHG: He utilizado la palabra psicológico, y estoy conversando con usted que es un analista político… VM: Creo fervientemente que en los fenómenos más importantes de la historia, hay que dejar de lado la monocausalidad. ¿Somos máquinas?. No, somos humanos, con grandezas, con envidias, eso es psicología. De modo tal que a la interpretación psicológica de la historia hay que tenerla en cuenta…
Entrevista de la periodista María Herminia Grande
13/05/2008

El vicio de repetir errores

La crisis institucional alcanza todos los rincones.

Un clima de extrema tensión social

En la soledad, Kirchner está echando mano a lo poco que le queda en serio.

EL MINISTRO QUE NO FUE

EL MINISTRO QUE NO FUE

Por Jorge R. Enríquez


Aunque la señora de Kirchner no dijo una sola palabra durante la campaña electoral sobre su programa, más que una vaga referencia a “un pacto social”, que es lo mismo que no decir nada, su marido y algunos exégetas del verbo kirchnerista señalaban que durante la fase femenina del kirchnerato se mejoraría la calidad institucional, se implementaría una política de precios y tarifas sin intervenciones oficiales, ni fraudes estadísticos, se apartaría a los funcionarios más irritantes del gabinete de su marido, los que serían reemplazados por personas más presentables, el país se abriría al exterior, etc.

Había que tener una alta dosis de ingenuidad para creer que ese iba a ser el rumbo, pero no pocos de nuestros analistas políticos compraron ese sueño de hadas. Desde esta columna expresé mi discrepancia con esa visión general, disenso que no se basaba en una animosidad personal con la entonces candidata, sino con la simple lectura de la historia.
Cicerón escribió que la historia es "magister vitam", maestra de la vida. Si uno analiza cuál fue el modo de gobernar de una persona durante veinte años, tendrá pistas muy confiables sobre lo que hará en el futuro. Lo que caracteriza a los Kirchner es la concentración del poder, el desprecio por las reglas institucionales, la compra de voluntades, el manejo oscuro de los fondos públicos. ¿Por qué iban a cambiar ese sistema si, para ellos, les había garantizado el éxito?
Por eso, se mantuvo el gabinete, se profundizó el autismo internacional, se agudizó la confrontación. El único nombre que aparecía disonante en ese gabinete gris y monocorde, era el del joven economista Martín Lousteau, que ostentaba una trayectoria académica en prestigiosas universidades del exterior.
Pero Lousteau fue una enorme decepción para quienes confiaron en él. Seducido por las alfombras del poder, cedió desde el comienzo toda autonomía de juicio. Se sometió al sistema kirchnerista en el que los ministros son poco más que amanuences de los seres supremos, es decir, de él y ella.
Para decirlo en términos turfísticos, se quedó en los aprontes. No arrancó nunca. Pasaba inadvertido hasta que firmó (o le hicieron firmar) el 11 de marzo pasado la lamentable resolución que estableció las retenciones móviles y generó la fenomenal protesta del campo, a la que se adhirieron solidariamente vastos sectores de las ciudades.
Cuando su figura estaba tan desgastada que ni lo dejaban participar de las reuniones con los ruralistas y ya se hacían públicamente encuestas para sondear quién lo sucedería, el ministro que no fue ejecutó el único acto efectivo de su gestión: hizo circular un breve documento con sus propuestas para bajar la inflación (a contramano de la política oficial), que como era previsible fueron rechazadas en Puerto Madero (verdadero centro del poder).
Kirchner le contestó sin nombrarlo desde una tribuna partidaria. Esa noche Lousteau presentó su renuncia, es decir, "primereó" al matrimonio, lo que en el Petit Kirchnerouse Ilustré constituye un delito grave.
Hay que decirlo sin medias tintas: el rol de Lousteau fue penoso. De Moreno, de D´Elía y tantos otros uno no puede esperar otra cosa. Están para eso. Pero que un joven supuestamente brillante (no lo demostró las pocas veces que tuvo que hablar), intelectualmente bien formado, se haya prestado a hacer papel de extra en esa comparsa es muy triste.
Ahora, un nuevo Fernández se ha sumado al elenco ministerial. Si había alguna esperanza en un cambio de rumbo de la economía, la misma se desvaneció, a partir que sus primeras declaraciones dejaron traslucir, claramente, su sumisión a los dictados del matrimonio Kirchner, por lo cual su papel al frente de la cartera se va a reducir a ser simplemente el vocero de éste.
Mientras tanto, el problema con el campo subsiste. Parecería que, también, el ex presidente estuviera torpedeando, hasta ahora, todo acuerdo con el agro, a través de su fiel Moreno, que luego de las pacientes rondas que organiza Alberto Fernández, entra a las reuniones como un elefante en un bazar.
Es hora que el rumbo económico tenga un giro copernicano. Así lo exigen una inflación que tiende a desbocarse, una crisis energética que día a día, se agrava, una deuda pública que ha crecido hasta alcanzar niveles superiores a los que teníamos antes del “default” de 2001, el desabastecimiento de algunos bienes y la inseguridad jurídica que no genera un clima de confianza para las inversiones productivas, herramienta primordial para que desaparezca el hambre, disminuya la pobreza y se termine la exclusión social.

jrenriquez2000@yahoo.com.ar
Sábado 3 de mayo de 2008

Un agrietamiento cada día más visible

El análisis político y económico de los doctores Vicente Massot y Agustín Monteverde
Un agrietamiento cada día más visible
Notiar 15/5/200823:21hs

Pendiente el país en su conjunto de la evolución del conflicto en el cual se hallan enfrentados el gobierno nacional y el sector ruralista, nada ha cambiado demasiado desde que las medidas de fuerza orquestadas por el campo volvieron a ponerse en marcha hace una semana, poco más o menos. Y es enteramente lógico que sea así en atención a lo que dijimos, siete días atrás, respecto de los contendientes. Como ninguno se encuentra en condiciones de vencer al otro de manera clara, la puja no se resolverá al través de una batalla napoleónica sino por movimientos de ida y vuelta, zigzagueos, avances y retrocesos gestados, todos, para que, en la medida de lo posible, no se produzcan contactos peligrosos y, por tanto, no se derrame sangre. En esta guerra —si acaso cabe denominarla así— habrá solo maniobras de desgaste, nada más. Salvo, claro, que el diablo meta la cola y se produzca algún incidente que luego debiésemos lamentar. Pero decir que nada ha cambiado demasiado puede inducir a error de no mediar una explicación sobre el alcance de la frase. Por un lado, no ha aparecido ningún protagonista nuevo en el escenario.; no ha variado la relación de fuerzas ni se ha modificado el plan de acción de los bandos en pugna. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, la situación no deja de complicarse sensiblemente y, al menos en un aspecto, desfavorable al gobierno, se nota hasta qué punto Kirchner debería pensar dos veces si no le conviene fumar la pipa de la paz. Es que el agrietamiento de su frente interno —que había comenzado un mes atrás— hoy es la parte más visible de la crisis. En el curso de la última semana la mayoría automática que el santafesino Rossi congregaba a instancias de la Casa Rosada para votar cualquier ley que se le ocurriese al santacruceño, no se hizo presente. O, mejor, por temor a que se multiplicasen los faltazos, el jefe de la bancada kirchnerista decidió aplazar la sesión a la espera de que se calmasen las aguas —si es que ello ocurre— y aclarase un panorama que, por ahora, sigue teñido de negro. No sólo eso, de por sí grave para el oficialismo. La decisión del gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, de recibir a los principales dirigentes del campo —cualesquiera hayan sido sus declaraciones para quedar bien con los Kirchner— marca un punto de inflexión si se tiene presente, además, la actitud del gobernador de La Pampa, de Carlos Reutemann en Santa Fé y la de Jorge Busti en Entre Ríos. Mención aparte merece la comedia de enredos que protagonizo Daniel Scioli que, por estas horas, parece hallarse en una de esas situaciones incómodas tanto por la dimensión del problema que tiene entre manos como por el hecho de que, haga lo que haga, inevitablemente quedará mal ante tirios y troyanos. Es que el gobernador de Buenos Aires —es fácil advertirlo— no desea malquistarse con el ruralismo con el cual siempre tuvo una relación excelente, y que lo votó, prácticamente en masa, en las elecciones de octubre pasado. Pero, al mismo tiempo, si hubiese dado igual paso que su par mediterráneo, hubiera tenido que lidiar con la ira incontenible de Néstor Kirchner, algo que, de momento, no está en condiciones de hacer. Si la relación de fuerzas de Scioli respecto de Kirchner fuese semejante a la de Schiaretti, por ejemplo, es probable que su posición habría estado en consonancia con la del cordobés. Lo que hace toda la diferencia es la delicada —por decir lo menos— situación financiera de la principal provincia argentina. Si le faltase el auxilio del erario nacional su insolvencia se notaría en cuestión de horas. Resultado: Scioli, contra lo que sería su deseo, no puede obrar de una manera semejante a la de Schiaretti. Con una consecuencia adicional en su contra: al adoptar una posición equívoca —porque aceptó reunirse con el campo y después se echó atrás— quedó mal parado con Kirchner, que no termina de confiar en un hombre al que recurrió no por convicción sino por necesidad, y peor parado con el ruralismo, que lo considera un timorato en atención a sus devaneos sobre qué hacer y con quién jugar. El desafío que comienza a crecer en el seno del peronismo y que el matrimonio ocupante de la Casa Rosada conoce mejor que nadie, no tiene todavía la envergadura de una Fronda. Pero no está lejos el día —si la beligerancia del santacruceño sigue por el camino de todos conocido— en que ello pueda ocurrir y Kirchner deba negociar con quienes, hasta hoy, siguen siendo subordinados obedientes. Siendo que la famosa transversalidad está muerta y enterrada y que el sueño de forjar una coalición cuyo núcleo duro fuesen las clases medias urbanas de carácter progresista también yace en el cementerio, al santacruceño no le ha quedado otra estrategia que no sea refugiarse en el peronismo puro y duro. Claro que si también allí comienzan a perderle el miedo y más de uno se anima a hablarle en voz alta, sus problemas se multiplicarán exponencialmente. La razón es sencilla: de cara a las elecciones del 2009 y para asegurar la gobernabilidad del país no tiene otra tabla de salvación fuera del peronismo. Hasta la semana próxima. Vicente Massot -------------------------------------------------------------------------------- Análisis Económico: Algunas grageas que se desarrollan en el Informe • Se acentúa la fuga del riesgo argentino. • La inflación oficial anunciada para junio (0,8 %) equivale a poco más de la cuarta parte de la real (3 %). •Si se prolonga el conflicto con el campo, la desaceleración puede transformarse en frenazo. • Sin palabra. La ONCCA debe más de cuatro meses de compensaciones a productores e industria agroalimentaria. •Ante la escasa confiabilidad de las exportaciones argentinas, el gobierno brasileño autorizó la compra sin aranceles de 1 MM ton de trigo extra-MERCOSUR. •Negocio entre amigos. Venezuela ofreció triangular gas licuado de terceros países con destino a la Argentina. • Evolución del sector externo en el primer trimestre. • Balanza bilateral con Brasil. Dos cápsulas Los datos de la recaudación respaldan nuestras mediciones de inflación. • El IVA DGI recaudó 39,2 % más que en abril del año pasado (y el IVA total 51,9 %). • En el acumulado de los cuatro primeros meses, el IVA DGI aumentó 33,4 % mientras que el total (sin devoluciones) creció 43,2 %. o Si a este último número le descontamos un —generoso— crecimiento de la economía de 8 % y una —no menos generosa— mejora en la recaudación (2,5 %), tendríamos una inflación interanual de 32,7 % interanual para el cuatrimestre. o Pero los inocultables signos de enfriamiento hacen pensar que el crecimiento real no supera hoy el 6,8 %. o La diferencia de crecimiento entre el total con Aduana y lo ingresado por DGI muestra la incidencia de la inflación “importada”. • El impuesto al cheque recaudó 52,8 % más que hace un año (39,8 % en el acumulado de los cuatro primeros meses). Si se prolonga el conflicto con el campo, la desaceleración puede transformarse en frenazo. • El 45 % de la cosecha gruesa permanece almacenada sin vender. • Las ventas automotrices ya vienen registrando una notable desaceleración en los últimos seis meses. • También se frenó la construcción privada; las solicitudes de permisos de construcción cayeron casi 20 % en marzo. • Las ventas de insumos y maquinarias agrícolas experimentan una fuerte caída. • La mora en las tarjetas de crédito se elevó al 10 %. • La caída de los salarios reales a merced de la inflación y del aumento de los aportes jubilatorios al sistema de capitalización está desalentando el consumo. • A ello se agrega la probable pérdida de miles de empleos en la industria agroalimentaria. • Mantenemos por ahora nuestro pronóstico de crecimiento en 6 % para 2008. • Pero en 2009 el aumento del PBI no superaría el 3 %. • En esas condiciones se interrumpirían los pagos del cupón ajustable por PBI, que requeriría que el año próximo se crezca 3,3 % o más para habilitar el premio por crecimiento excedente.

Agustín Monteverde

El campo pide audiencia y obliga a Cristina a tomar la decisión política más trascendente de su gestión

El campo pide audiencia y obliga a Cristina a tomar la decisión política más trascendente de su gestión.
Mantienen hasta el miércoles las movilizaciones y tractorazos.
Un ajedrez en el que la Presidenta tiene la responsabilidad de la próxima movida, crucial para el futuro del país

Perfil.com 15/5/200823:32hs

La mesa de enlace de las cuatro entidades rurales anunció esta tarde su decisión de enviar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner una carta solicitando "una urgente audiencia para resolver los grave temas pendientes" que han llevado a una de las más duras protestas agrarias de toda la historia. La movida política del campo encierra dos lecturas: por un lado, esa respuesta al discurso conciliador de Cristina en la asunción de su marido en el PJ (fue un gesto también el silencio del ex Presidente), pero para cumplir con el airado reclamo de sus bases, los dirigentes ruralistas mantienen la protesta en las rutas y en el comercio de granos hasta el miércoles próximo. Entre los principales asuntos que la Comsión de Enlace de las cuatro entidades del agro menciona en el pedido de audiencia a la Casa Rosada, se habla de la revisión de las retenciones y se vuelven a reclamar soluciones para los mercados de trigo, carnes y leche como asi también para las economías regionales. "No es una contradicción seguir con la protesta y pedir una audiencia para volver al diálogo, sobre todo del tema de las retenciones, que es el gran problema hoy y si se resuelve podría destrabar el grueso de las situaciones que necesitan soluciones", dijo Eduardo Buzzi. "Esto de estar en las rutas no es nuestro oficio, no somos piqueteros, queremos volver a trabajar, esto seguirá hasta el miércoles y si la Presidenta nos llama, están dadas las condiciones para que se pueda discutir", agregó el titular de la Federación Agraria. "La protesta sigue viva", añadió Miguens, destacando que "hemos flexibilizado mucho nuestra posición, y de acuerdo al discurso de ayer, el campo también tiene las puertas abiertas y ojalá podamos recibir esas propuestas concretas que estamos esperando para poder solucionar esto de una vez". "Después de 30 días, hemos hecho un esfuerzo enorme de reuniones técnicas y políticas, por eso necesitamos detalles concretos de las propuestas", indicó el titular de la Sociedad Rural. "No vimos hoy a la conferencia de prensa del señor D'Elía, pero no creemos que sea el interlocutor válido en esta cuestión", se limitó a decir Mario Llambías cuando los periodistas les preguntaron a los ruralistas sobre el pedido que hizo hoy el piquetero oficialista de mayor peso político. La movida que sigue, entonces, es la de Cristina Fernández de Kirchner. Se trata, posiblemente, de la decisión polìtica más importante de su vida. Y hablamos de ella en particular, sin nombrar a Néstor Kirchner, para no entrar en las chicanas del "doble comando" y otras frases que la desmerecen. Si Cristina reacciona con su orgullo herido (porque no levantaron el paro) y rechaza el pedido de audiencia, las derivaciones son imprevisibles. Las pérdidas que lleva costado el conflicto, económicas y políticas, son tan enormes, que ella será la primera beneficiada si le encuentra la vuelta a este dilema de las "retenciones móviles". Muchas veces hemos escuchado a la Presidenta decir en sus discursos que hace un culto de estar "al servicio a la Nación". La decisión de las próximas horas demostrará si ese compromiso está, incluso, por sobre su orgullo.

jueves 15 de mayo de 2008

¿Y esto cómo termina?

Por Alfredo Leuco

Una pregunta demasiado peligrosa se clava como un puñal en la espalda de la democracia, pero define la crisis: ¿y esto cómo termina? Es una inquietud de doble filo. Expresa las dificultades para descifrar los tiempos que se vienen pero ­simultáneamente– evidencia temor por un acelerado deterioro institucional que parece preocupar a todos, menos al matrimonio Kirchner.

Es muy complicado vislumbrar la salida, porque es incomprensible la manera en que Néstor Kirchner, como si fuera un presidente de facto, empujó a su esposa, la presidenta constitucional, a unas arenas movedizas sin precedentes en la historia.

Es la primera vez que no hay una decadencia económica que la explique. Todos los planos inclinados de la democracia siempre se han disparado tras un terremoto económico. No es el caso.

Los consultores extranjeros lo atribuyen a esa capacidad de ser tan incorregiblemente originales que tenemos por estas pampas. Aún hay solidez en la economía y no hay un solo hecho externo que acose al Gobierno: ni la oposición, ni la Justicia, ni los medios de comunicación, como les hace ver su obstinada mirada conspirativa.

Cuando todo empezó, ni siquiera el campo tuvo la capacidad de poner en aprietos al oficialismo. Era un conflicto que se hubiera resuelto a sola firma y con sentido común.

Las paredes más altas que se llevaron puestas fueron autogeneradas por el desequilibrio emocional, el autismo político y la insólita tozudez suicida de Kirchner: es el gran responsable del extraordinario poder que construyó desde la nada el día que Menem huyó despavorido de la segunda vuelta, pero también es quien destruyó gran parte de la imagen de Cristina.

Ayer, el cuasi mafioso Menchi Sábat dibujó a un Néstor bifronte que, con los guantes de boxeo puestos, utiliza la cabeza de su esposa como puchingball.

¿Qué cientista político podrá descubrir por qué razón el mismo mecanismo de pura sumisión y diálogo cero funcionó con Néstor y se convirtió en una caricatura con Cristina? ¿Qué pasó en el medio?

Isidoro Cheresky, investigador del Conicet y titular de la cátedra de Teoría Política Contemporánea de la UBA, está convencido de que esos modales sirvieron para la emergencia pero que ahora están agotados.

La sociedad pasó de pantalla, en gran medida, gracias al modelo económico de Duhalde-Lavagna-Kirchner y ahora tiene otro tipo de demandas que requieren una mayor sintonía fina para interpretarlas. El conflicto permanente se toleró como un mecanismo de excepción, pero los Kirchner lo quisieron convertir en una regla. En una verdad revelada e inmutable.

Esa fatiga ante el látigo y el maltrato autoritario se expresó primero en Misiones y fue leída sólo a medias por el Gobierno nacional. En las últimas elecciones fue más contundente en los grandes centros urbanos, donde Cristina tuvo sus peores actuaciones. Y ahora se multiplicó en la protesta del campo.

El matrimonio presidencial siguió utilizando instrumentos viejos para medir un fenómeno muy rico y novedoso. Su discurso jurásico de clasismo berreta no prendió porque no es cierto.

Hoy, la protesta agraria se convirtió en el mayor desafío político para el poder K, que aún no logró entender la naturaleza de su adversario. Es un actor social de nuevo tipo. Tiene una extensión territorial impresionante y se maneja con muchísima autonomía de sus dirigentes, con consultas permanentes, democráticas y horizontales.

Mezcla veterinarios de clase media con productores de soja prósperos pero esforzados, intelectuales capaces de utilizar una tecnología de punta con tamberos que van tirando, y comerciantes pueblerinos –en cuyos negocios las mujeres chacareras gastan su dinero– con obreros que fabrican máquinas agrícolas. Todos juntos conforman el sector más dinámico de la economía, el menos extranjerizado, el menos representado políticamente y el más orgulloso de sus productos.

Llevemos el análisis hasta el absurdo: aun en el supuesto caso de que los dirigentes de las cuatro entidades rurales se borocotizaran, seducidos por alguna prebenda, el conflicto con el campo seguiría vivito y coleando. Porque no es sólo un problema fiscal o de plata, como despectivamente dicen desde el Gobierno. Tal vez ahí no estuvo el detonante, pero hace rato que la cuestión ha pasado a ser un problema de dignidad de aquellos que sienten que las más altas autoridades no hacen otra cosa que mojarles la oreja y provocarlos. “Nos toman para la joda”, dijo en castellano básico Alfredo De Angeli, mientras exigía a los gobernadores que “no sean tan gallinas”, justo en una semana futbolística terrible para utilizar semejante mote. Reclaman reconocimiento y reciben palos verbales desde los atriles y amenazas de violencia por parte de camioneros y piketeros.

La Presidenta los desafió con altanería desde Jujuy, el jueves: “Tengo aguante y no es de ahora”, frente a los que definió como “minorías egoístas e insolidarias”. Otra vez sopa. Otra vez nafta al fuego. Otra vez abono para la tierra de la protesta que se cohesiona ante las agresiones y sigue descubriendo nuevos cuadros sociales combativos que capitalizan el costo que paga el Gobierno, porque la oposición todavía mira el partido desde afuera.

Uno de los más lúcidos dirigentes es el que está detrás de De Angeli. Es un veterinario de 55 años que se llama Juan Echeverría y que es el vicepresidente de la Federación Agraria de Entre Ríos. En Radio del Plata le dijo a Fernando Bravo que la idea de evitar la exportación de granos es “para quitarle caja a alguien que tiene la lógica y la avaricia del usurero como Kirchner”. Echeverría corre por izquierda al Gobierno. Votó en blanco en las últimas elecciones, pero se reconoce como alguien “del campo nacional”. Reivindica a Perón y las políticas agropecuarias de don Arturo Illia “por las que fue derrocado por Onganía” y defiende la “democratización de la tierra y de las riquezas”. Denuncia, además, que el Gobierno, con el tema de las retenciones móviles, “transfiere 1.600 millones de dólares a 12 grupos concentrados y poderosos que antedataron sus exportaciones” y asegura: “Tengo todo el derecho a pensar que por eso habrán recibido algún premio, algún champancito por haber sido sus gerenciadores”.

Hay demasiadas versiones irracionales sobre el futuro próximo de la economía y los mercados, y los bancos hacen un ruido muy extraño.

Cristina está en su peor momento. Corre sin brújula detrás de los acontecimientos y pierde gran parte de su credibilidad porque toma las decisiones más equivocadas. Como peronista sabe que la única verdad es la realidad, pero insiste en querer destruir termómetros y espejos. Deja a Alberto Fernández fuera de combate, casi embalsamado. Condena al ministro de Economía y a gran parte de su gabinete a ser invisible y mudo. Anuncia un Indek menos creíble aún. Quiere instalar una obra faraónica como el tren bala.
Dispara misiles contra el periodismo independiente. Y, como si fuera poco, anuncia con bombos y platillos una especie de relanzamiento para aprovechar el sol del 25 que viene asomando.

Pero la crisis va deglutiendo todo a una velocidad que mete miedo. Ese día patrio, el Gobierno correrá el riesgo de mostrar la fractura explícita a la que llevaron al país. Una parte importante de su lado, con Cristina en Salta o en la Plaza de Mayo; y otra parte importante del lado del campo, en el Monumento a la Bandera de Rosario.

La pregunta sigue amenazante: ¿y esto cómo termina? Hoy sólo se puede decir que Cristina Fernández de Kirchner está dejando jirones de su popularidad y que, en medio del silencio cobarde de muchos soldados del kirchnerismo, las venas abiertas en el pejotismo k son cada vez más grandes.

Después de leer el mensaje más urbano de las urnas, Néstor Kirchner comprendió que debía ampliar las bases de sustentación de Cristina.

Sin embargo, hoy se encerraron sobre sí mismos para protegerse y se fueron quedando con los más fieles y los más desprestigiados.

Como ya ha ocurrido en la historia argentina, por ahora el único que se puede fortalecer con todo lo que se debilita el Gobierno sigue siendo el partido del poder, que es el peronismo.

El ex gobernador Carlos Reutemann, la figura de mayor prestigio y votos en Santa Fe después de Hermes Binner se reunirá en Córdoba con el gobernador Juan Schiaretti, quien ya dio contundentes señales de que su corazoncito está y estará con el campo, aunque aclara que va a hacer todos los esfuerzos para que eso no signifique enfrentarse con la Casa Rosada.

Schiaretti ya dijo en su momento que estaba dispuesto a recurrir incluso a la Justicia si no le enviaban los fondos prometidos; ya brilló por su ausencia en dos grandes actos: ni apareció cuando anunciaron el tren bala y fogoneó una declaración de casi 60 diputados de la región Centro llamando a negociar con grandeza. Su ministro de Gobierno, Carlos Caserio, fue más allá y dijo que el Gobierno debe retroceder en algunas de sus medidas y ponerse de acuerdo con los productores. Schiaretti más Reutemann podrían convertirse en un imán para aquellos que no quieren hacer antikirchnerismo pero sufren en carne propia la borrachera de las decisiones equivocadas.

Bajo ese amplio poncho algunos ubican a Jorge Busti, a Felipe Solá, a José De la Sota y hasta al mismísimo Eduardo Duhalde, a la espera de los tiempos de Daniel Scioli. Por lo pronto, Schiaretti terminará de cruzar el Jordán el lunes, cuando reciba a los principales dirigentes rurales. Esa foto lo convertirá en “traidor” y será enviado a Siberia por los Kirchner.

Esa incipiente liga de gobernadores y ex también puede convertirse en la ambulancia que recoja a tantos intendentes y legisladores heridos en sus pueblos por tener que defender lo indefendible ante sus vecinos.

La historia dictará su veredicto. Habrá que ser muy prudentes. Hay un infierno del que salimos pero que vuelve a menearse en el horizonte.

Un gobierno racional y sensato muchas veces debe ceder y pagar cierto costo político de una sola vez para no tener que pagarlo en cuotas y por tiempo indeterminado. Ya no hay espacio para los irresponsables que hacen equilibrio en el alambre y se vanaglorian de querer poner de rodillas al resto o de buscar su rendición deshonrosa.

El boxeador que tira cien mamporros por minuto y cambia golpe por golpe muchas veces está a punto de noquear, pero también de ser noqueado.

Los Kirchner deben alejarse del absolutismo absurdo y cerrar en forma urgente su fábrica de granadas que les explotan en las manos.

Que ningún enano fascista-golpista se frote las manos. Que nadie se confunda frente a la pregunta que estremece.

Esto solo debe terminar con más y mejor democracia.

Perfil

CADA VEZ MENOS INVERSIONES DEL EXTERIOR

CADA VEZ MENOS INVERSIONES DEL EXTERIOR
La Argentina deja de recibir unos 10.000 millones de dólares anuales en inversión extranjera directa, un monto equivalente al doble de la inversión pública nacional, y tales inversiones se las lleva Brasil, según el último informe de la consultora IDESA.La Argentina recibe en la actualidad el mismo nivel de inversión extranjera directa que hace 10 años, medida en términos nominales, indica IDESA. En un contexto de crecimiento en la cantidad y volumen de flujos entrantes a la región, esto implica una fuerte caída de la participación argentina en la inversión extranjera directa en la región, alerta el trabajo. En el periodo 1993-1997, la Argentina recibió el 22 por ciento del total de las inversiones, mientras que en 2007 apenas el 8 por ciento. Si en lugar de tener actualmente esa participación se hubiera mantenido en el 22 por ciento, como hace una década, el país estaría recibiendo 16.000 millones de dólares, consigna el estudio. La situación resulta así claramente menos favorable que la observada en Brasil, Chile y Uruguay que, no por casualidad, son los países que mejor desempeño económico y social están mostrando dentro de la región. Aislamiento - El diario español El País afirma que la Argentina "perdió peso internacional" y que "ningún líder muere por visitarla", al punto que ya son varios los presidentes extranjeros que visitan Brasil, Uruguay ó Chile eludiendo hacer pie en Buenos Aires. En una nota bajo el título "Argentina, más aislada que nunca", el diario español culpó directamente al actual gobierno de haber "perdido peso internacional descuidando el fortalecimiento del Mercosur y las relaciones con la Unión Europea". El País asegura que los Kirchner no se dan cuenta de que la tercera potencia latinoamericana no puede sobrevivir sola y que debe tener una posición sobre los temas que se debaten en su región y el mundo".

idesa

El campo y el doble discurso oficial

La dirigencia rural debió soportar dilatadas esperas y reuniones sin perspectivas de encontrar el hilo que condujera a buen puerto, además de aguantar los malos modales y amenazas de ciertos funcionarios, como el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, con sus consabidas tácticas destinadas a restar coincidencias en lugar de sumarlas.

En ambos casos preocupa

En ambos casos preocupa.

Durante las últimas semanas, Argentina ha sido el escenario de una secuencia interminable de declaraciones que surgieron desde distintos despachos oficiales. Fueron, en diferentes oportunidades, la presidente, sus ministros y secretarios, más alguno que otro que, sin cargos formales, se ocupa de proteger, día y noche, los intereses oficiales.

Está claro que, los poderosos de turno, tienen su filosofía y aplican una marcada orientación ideológica a sus discursos. Así y todo, empiezan a preocupar algunas de esas declaraciones que se ocupan de cuestiones cada vez más difíciles de digerir.

Se ha hablado del efecto redistributivo de las retenciones a la producción agropecuaria, de campañas de desestabilización, de golpistas, de medios de comunicación que no admiten opiniones diferentes, de los que más tienen, de la solidaridad, de la intolerancia, del diálogo, de la intrincada manera de concebir el poder según quien gana las elecciones y hasta de los mensajes cuasi mafiosos que provienen de alguna caricatura.

Se puede estar de acuerdo o no con su forma de administrar el país. Se puede comulgar o no con su percepción acerca de los temas económicos, pero sobre algunas otras cuestiones resulta más difícil comprenderlos.

Por eso preocupa que la presidente y sus colaboradores CREAN, con convicción, que existen sectores representativos, con suficiente peso específico, como para pretender desestabilizar al poder formal, rememorando épocas de quiebre institucional.

Que el poder crea, seriamente, que los medios de comunicación no están de su lado, cuando cuesta tanto esfuerzo individualizar espacios donde se la critique, con claridad, precisión y sin vueltas o eufemismos. Realmente es un esfuerzo entenderlo.

Salvo éste, evidentemente, circunstancial "bache" en la relación del gobierno con el mega medio por excelencia, buena parte de la prensa ha sido favorable a sus ideas, o al menos funcional a ellas las más de las veces. En algunos casos por alineamiento con los objetivos ( sobre todo al comienzo de la gestión anterior ) en otros por simple mercantilismo periodístico, todo un clásico de la profesión.

Bastante por el contrario, ha sido ardua tarea encontrar medios con una mirada demasiado diferente, al menos de los que tengan impacto masivo. Salvo la oleada de portales de diferente jerarquía y trascendencia que, afortunadamente, pululan por Internet, los medios tradicionales no han sido básicamente opositores, como sí se recuerda de otros tiempos.

Por eso, algunas afirmaciones no resisten el más mínimo análisis y nos enfrentan a una encrucijada que se hace cada vez más evidente.

Existen, en principio, dos posibilidades bien distintas. Una de ellas es que el oficialismo haya montado un gran escenario para "encantar" a su tribuna, a sus votantes, a esos que los llevaron al poder, haciéndoles escuchar aquello que quieren escuchar. Esa alternativa traería aparejada algunas cuestiones bastante reprochables, ya que nos hablaría de una cada vez más arraigada demagogia, una indisimulable subestimación a la inteligencia de los argentinos y una burla a ese discurso de la noche en la que la Presidente ganó las elecciones, cuando prometió gobernar para todos los argentinos, no sólo para los que la votaron.

Esta posibilidad supone una actitud premeditada, sin convicciones filosóficas, ni compromiso ideológico. Sólo una movida TACTICA que deja contento a quienes le apoyan, le dan sustentabilidad política ( o al menos eso supone ) fortaleciendo la base de su voto tradicional, dejando mucho que desear en otros tantos aspectos.

La otra alternativa es que no se trate de una escena montada. Muy por el contrario, que estemos frente a su profunda convicción ideológica que hace que entienda la economía y la política de esta manera. Esto supondría sinceridad, y eso en algún punto sería un atenuante. Despejaría el escenario perverso, premeditado y táctico que se deriva de la primera posibilidad. Sin embargo, nos estaría transmitiendo que esta forma de concebir la actividad y el gobierno, nos llevan por un camino sin retorno.

No comprender cómo se mueve el mundo, cómo funciona el mercado, los códigos bajo los cuales se deben interpretar las relaciones entre los seres humanos es demasiado elemental. Es un requisito imposible de soslayar cuando alguien desea gobernar una nación. No conocer las reglas básicas que rigen a la esencia humana, intentar desconocerlas, es un pecado a todas luces.

La situación del país no es sencilla. Debiera serlo si la pareja presidencial hubiera gobernado bien. Las condiciones internacionales son casi óptimas. El mundo crece inexorablemente, los precios de los "comidities" pasan por su mejor momento. Tenemos un escenario de crecimiento por años, ni siquiera se proyecta la proximidad de un ciclo recesivo en términos de crecimiento económico. Sin embargo, estamos aquí, en esta parte del mundo, transitando una crisis y hablando de cuestiones casi impensadas.

Por eso preocupa. Ambas posibilidades preocupan. Que el oficialismo actual este simulando una postura para la tribuna propia vulnerando sus creencias pero logrando aplausos que suenan bien a sus oídos, o bien esta otra chance que nos dice que están profundamente convencidos acerca de lo que están haciendo y el sentido que le están dando a su tarea cotidiana, confirmando sus acciones y su particular estilo.

La verdad es que el presente asusta ….. y mucho. También la actitud de nuestros gobernantes . O sólo están montando una gran parodia populista para alegría de los propios, o viven profundamente equivocados y nos conducen irremediablemente al abismo. En ambos casos preocupa.


Alberto Medina Méndez
amedinamendez@gmail.com
03783 – 15602694
Corrientes – Corrientes - Argentina

NO ALCANZA SOLO CON LA BILLETERA...

NO ALCANZA SOLO CON LA BILLETERA...
Nadie duda a esta altura que los niveles de aceptación del gobierno nacional están por el suelo, y que esto constituye un problema estructural del modelo kirchnerista, toda vez que gran parte del poder K estuvo asentado en la buena imagen presidencial y la abultada billetera nacional. Sin consentimiento popular, con la billetera comprometida y un escenario social y económico conflictivo, los K se enfrentan al peor momento de su tránsito por el poder. Fundamentalmente, porque entre los aspectos que se rompieron en este último tiempo son dos: la credibilidad y las certezas. Este proceso se preanunciaba allá por setiembre, cuando la campaña electoral nacional ocupaba todos los escenarios. Se veía con claridad que los niveles de aprobación del modelo K alcanzan para la reelección (vía matrimonial) pero no para gobernar. Que era necesario que se introdujeran cambios en, por lo menos, tres aspectos: • Estrategia política: la forma en que se conducía el gobierno y muchos de sus funcionarios habían puesto en crisis su modus operandi. Esto se referenciaba fundamentalmente en algunas figuras del gabinete que no solo, no fueron reemplazados, sino que fueron ratificados en todo su esplendor.• Modelo económico: La explotación lineal de los comoditis y las ventajas relativas del tipo de cambio ya no alcanzaban para evitar un mayor proceso inflacionario por falta de producción y satisfacción de la demanda. Había que financiar el crecimiento alentado por una alta expectativa de consumo. No sólo que no se cambio el modelo sino que se profundizó. • La estética del poder K: Tiene que ver con lo que se denomina empatía política. Este modelo nunca se destacó por este aspecto sino por los beneficios económicos que facilitó a los argentinos tras la crisis de 2001. Por eso, cuando comenzaron a decaer sus ventajas, los rasgos estéticos comenzaron a molestar. A esto se sumó que la figura de Cristina generaba mayor distancia que Néstor, lo cual profundizó la brecha también en este sentido. Si bien la resolución de la crisis del campo y el manejo de la inflación plantea análisis de corto plazo sobre lo que podría pasar en los próximos meses en la Argentina, no hay que perder de vistas que el año que viene los K deberán enfrentar un proceso electoral legislativo. Por lo general, este tipo de comicios plantea la oportunidad para que la sociedad manifieste su enojo. Podría ocurrir entonces que el kirchnerismo deje constancia en los papeles lo que hoy muestran los sondeos: están sin apoyo popular. Ante este escenario, a los K solo les quedará aferrarse al poder, el tema es conocer cómo lo harán.

Luis Dall’AglioDirector de Delfos

HAY UNA FUERTE CAÍDA DE LOS NEGOCIOS VINCULADOS AL AGRO

HAY UNA FUERTE CAÍDA DE LOS NEGOCIOS VINCULADOS AL AGRO
La depresión de las actividades económicas en general comienza a dejar sus secuelas en el sector agroindustrial y productivo. El paro iniciado por el sector agropecuario golpea fuerte en la economía del sector.La depresión de las actividades económicas en general comienza a dejar sus secuelas en el sector agroindustrial y productivo. Los bancos frenaron los créditos preaprobados, los productores anularon el 85% de los contratos de compra y compromiso formulados en la reciente Expoagro, la compra de insumos no se financia por falta de recursos económicos y la venta de maquinaria cayó un 50% desde que se inició el reclamo por la suba de las retenciones a las exportaciones de soja."La recesión económica está en camino", alertaron desde el sector empresarial productivo entrerriano. Propietarios de comercios de insumos y productos agropecuarios coincidieron en señalar que si no hay una solución a corto plazo los problemas serán graves.Miguel Boero, empresario del rubro de maquinaria agrícola que opera desde Viale, explicó que los bancos están frenando los créditos que están preaprobados. En ese sentido, Boero dijo que hay recesión en la venta de maquinarias y elementos vinculados al campo, ya que el campo está golpeado."La gente va planificando sus compras y quiere ver resultados para invertir", señaló el comerciante de Paraná Campaña, quien aseguró que "el campo es el primer engranaje de todo el sistema". Boero pidió una solución expeditiva y concreta del conflicto.Por otra parte, Gonzalo Álvarez Maldonado, presidente de la Federación de Cooperativas (Fedeco) señaló que la compra de insumos no se financia por falta de recursos económicos (herbicidas, semillas). "Los aumentos en dólares encarecieron muchos los costos", precisó.Carlos Pesce, industrial de Urdinarrain, dijo que hay incertidumbre de los fabricantes de implementos agrícolas."Lo único que genera el aumento de las retenciones es pobreza", sentenció Pesce, que calificó al sector agropecuario como "el único competitivo del país", ya que "sus utilidades las reinvierte". Para el empresario, los productores no se llevan la plata al exterior, y asegura que si le sacan la rentabilidad al sector no habrá inversiones. Por otra parte, Pesce precisó que "en los pueblos del interior habrá recesión y desocupación si no hay una solución a corto plazo". Las consecuencias, según Pesce, se verán antes de que finalice 2008. "Acá falta una política de estado. Nuestros gobernantes a nivel provincial deben preocuparse por el sector", finalizó.

Fuente: Diario Uno

La solución Menem

¿Se puede recular en estas condiciones? No, porque sería como hacerlo en chancletas. En consecuencia, no puede ahora subirse a la tribuna y decir: "¡Oia!, me equivoqué.

Sumisos y rebeldes

Esta mezcla espuria de verdades a medias, retóricas inconducentes y estilos primitivos no hace más que profundizar la declinación argentina

martes 13 de mayo de 2008

¿Cuál es el efecto de las retenciones?

¿Cómo debemos considerar desde el punto de vista de la justicia global las retenciones a las exportaciones de los productos agrarios de los países emergentes que son grandes productores y cuya producción influye en el precio internacional de esos productos?

América latina no necesita más países con "hombres fuertes",

América latina no necesita más países con "hombres fuertes", sino países con instituciones fuertes.

lunes 12 de mayo de 2008

Ensalada latinoamericana

Emilio J. Cárdenas

Ensalada latinoamericana
El acceso de la izquierda radical a la conducción de diversos países de la región parece haber exacerbado las contradicciones en materia de política interior y exterior.
En los últimos tiempos, el acceso de la izquierda radical a la conducción de diversos países de la región parece haber exacerbado algunas de las más difundidas “contradicciones” latinoamericanas. Me refiero a aquellas que, lamentablemente, asombran -y desalientan- a propios y extraños. Veamos algunos ejemplos: 1. La corrupción pública (como constante) es la primera “contradicción” a la que queremos referirnos. Las acusaciones de corrupción a los gobernantes ya no asombran. Son algo así como “el pan nuestro de cada día” respecto de gobiernos de izquierda, como los de: Argentina, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y, muy especialmente, de Venezuela. Hasta Uruguay, que tiene una profunda tradición de honestidad y ética pública, parece haber caído víctima de este mal. Hace pocas semanas, apareció una acusación sorpresiva, que tenía como vértice al Vice-presidente del sobrio Tabaré Vázquez. A Rodolfo Nin Novoa, entonces. Se trataba de un irresponsable uso de fondos públicos para financiar viajes al exterior de su hermano, que no era funcionario público. Ahora otras acusaciones han caído, cual vendaval, sobre los hombros de Nin Novoa. De ello da cuenta detallada el semanario oriental “Búsqueda”, en su edición del 24 de abril. La prensa local -en pleno- se ha hecho eco de las denuncias. Distintas investigaciones impulsadas tanto desde el gobierno como desde la oposición, lo tienen como blanco. Ocurre que el Vice-presidente no habría revelado la existencia de un embargo trabado sobre sus bienes por deudas impagas con el Banco de la República. Esa deuda con la institución bancaria oficial la arrastraba desde 1991, y quedó, de pronto, “arreglada” dos meses después de su asunción, con una importante “quita”, obtenida en la opacidad. Una solución “preferencial” que -se presume- resultó hija de su cercanía con el poder. Mientras tanto, Nin Novoa ha admitido que, para seguir adelante, compraba bienes (su auto) a nombre de su hijo. Hasta su propia esposa lo acusa ahora de “haberse quedado” con ingresos que el Senado le pagara para atender la salud de sus tres hijos. Donde el río suena, agua trae, dice el viejo refrán. 2. La “contradicción” entre los “dichos” y los “hechos” o el “dualismo”. Las instituciones para la “solución de controversias” en el MERCOSUR están “pintadas”. En la reciente reunión mantenida por los Estados Miembros del MERCOSUR en Asunción del Paraguay se analizó la frustrante situación que afecta al mecanismo de “solución de controversias” de la organización. El del Tribunal Arbitral “ad hoc”. Lo hizo, como correspondía, la Comisión de Asuntos Jurídicos e Institucionales del MERCOSUR. Todos sus miembros coincidieron en la necesidad de reformar el actual sistema. Como único mecanismo para resolver la “falta de conducta” de alguno de sus miembros (la Argentina) que no respeta sus decisiones (laudos), que hasta el momento no son directamente obligatorias. Nuestro arrogante gobierno no cumple, por ejemplo, con el laudo del referido tribunal que declaró ilegales sus “trabas” a la importación de bicicletas y neumáticos uruguayos. Tampoco cumple, es público y notorio, con el laudo del Tribunal Arbitral del MERCOSUR que declaró que era responsable por reiteradas omisiones de conducta al permitir que grupos informales de presión corten impunemente (por largos meses) las rutas y puentes internacionales. Es un incumplidor recalcitrante, entonces. Vaya mérito. Sin la menor seguridad jurídica, el MERCOSUR está entonces “pintado”. Lo que es una pena. Pero, más allá de las pomposas frases retóricas, repetidas hasta el cansancio por los medios oficiales, esa y no otra es la verdad. Esta es la “contradicción”. 3. El “cinismo”, como contradicción. No todo es hipocresía, cinismo, u “omisiones de conducta”. Hay algunos países dispuestos a que la ley se cumpla, con conductas públicas mejores que las de otros. Así, mientras en la Argentina los “cortes de ruta” por parte de grupos de personas privadas son un mecanismo tolerado y, presumiblemente, “impulsado” por el Estado (como ocurre en el caso de la disputa internacional con el Uruguay, con motivo de las “papeleras”) las cosas en el Brasil lucen distintas. Brasil no admite fácilmente la llamada “insurgencia privada” (tampoco la estimula); ni la falta de respeto a la ley; y, desde luego, no utiliza solapadamente a los “movimientos sociales” como instrumento engañoso de la acción de gobierno. El Presidente “Lula” envió tropas del ejército de su país y la Policía Militar de Río Grande do Sul a controlar la frontera de su país con el Chuy, en Uruguay. Lo hizo para evitar cortes de ruta por parte de transportistas brasileños que protestan ofuscados por el largo paro de los funcionarios aduaneros de su país, que perjudica la circulación de sus camiones. Para Brasil ello faltaría el respeto al “Tratado de Asunción” (el fundacional del MERCOSUR) que garantiza la libre circulación de personas, bienes y servicios. Es así. 4. La valija (repleta de dólares ilegales) secuestrada en Buenos Aires a Antonini Wilson, que procurara importarla en Aeroparque, es otra “contradicción” al principio de “no ingerencia” que comienza a desvelar a Cristina Fernández de Kirchner. Hace cuatro meses ya que los tribunales de la Argentina y de los Estados Unidos están investigando un caso emblemático: aquel que tiene que ver con el aparente financiamiento ilegal (por parte de Venezuela, con sus “petrodólares”) de diversas campañas electorales en la región. En violación clara al “principio de no-intervención en los asuntos internos de otros países”. Entre ellas estaría, aparentemente, la campaña electoral de la desgastada Sra. de Kirchner, circunstancia que (de probarse) afectaría seriamente su “legitimidad” como gobernante electa. El proceso judicial en la Argentina “avanza” muy lentamente. Como todos los que tienen que ver con los funcionarios públicos. El norteamericano, en cambio, lo hace aceleradamente. Ahora todos los imputados en los tribunales federales de la Florida se han declarado, uno a uno, culpables de participar en un aparente intento de financiar -ilegalmente, por cierto- la campaña electoral de la Dra. Cristina Fernández de Kirchner. El uruguayo Rodolfo Wanseele fue el último en hacerlo. Se acopló así a idénticos reconocimientos hechos anteriormente por los venezolanos Moisés Masónica y Carlos Kaufmann. Todos ellos cooperan con los investigadores para tratar así de moderar la pena que les corresponderá, la que podría alcanzar los diez años de cárcel. El agente de los servicios de inteligencia venezolanos Antonio Canchica Gómez (que utilizaba el apodo: “Christian”) es el único que sigue prófugo. Estaría, según se sugiere, escondido en territorio cubano. Esto ocurre cuando, en la Argentina, los propios jueces se manifiestan públicamente incapaces de resistir a las “presiones” de toda suerte que reciben cuando el Estado es parte en los juicios. Vaya respeto por la “independencia” del Poder Judicial; otro de los temas que los gobiernos de la izquierda radical “atienden” cuidadosamente. Pero aquí quizás no haya “contradicción”. Para ellos, los jueces son solo “instrumentos del poder”, una de cuyas funciones es la de asegurar la impunidad del poder. Eso y el Estado de Derecho se dan “de patadas”, es obvio. Más de lo mismo. Y siempre la misma ideología (y sus conocidas “contradicciones”) detrás de la deformación constante -y consciente- de las instituciones republicanas. Tremendo.

© www.economiaparatodos.com.ar

Emilio Cárdenas se desempeñó como representante permanente de la Argentina ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Por el paro, el Gobierno posterga su relanzamiento

Por el paro, el Gobierno posterga su relanzamiento.
Sectores empresarios no quieren firmar un acuerdo con la Casa Rosada en medio de la disputa

La Nación 12/5/200817:8hs
El relanzamiento del gobierno de Cristina Kirchner, al que ella convocó desde la Plaza de Mayo para el 25 de este mes, está a punto de sucumbir. O, en la versión más optimista de funcionarios y hombres de negocios, se postergaría hasta la próxima efemérides del 9 de Julio. Eso sí, ya no se haría bajo la forma del “Acuerdo del Bicentenario”, porque eso haría pensar en 2016, un año después del vencimiento del próximo período presidencial. La frustración de estos fastos es otra consecuencia del conflicto agropecuario. No sólo porque restó un actor al pacto social que se pensaba suscribir el 25. Tampoco porque las entidades del campo preparen para ese día una protesta multitudinaria en Rosario. El verdadero problema es que la rebelión del campo aflojó otras adhesiones. Por ejemplo, el presidente de la UIA, Juan Carlos Lascurain, se notificó de que un compromiso con el Gobierno que desdeñe el reclamo agropecuario sería rechazado por sus afiliados del interior. La parálisis rural afecta a todo el entramado productivo, desde las fábricas de maquinaria agrícola hasta las de camionetas. Similares contradicciones mortifican a Jorge Brito, dueño de Banco Macro y presidente de Adeba, la agrupación de la banca privada nacional. Como otros colegas arraigados en zonas rurales –kirchneristas tan devotos como los Eskenazi, del Banco de Santa Fe, por ejemplo–, Brito teme que la indiferencia con el campo inspire un boicot chacarero en su contra. Y cabe suponer que si Adeba no firma, tampoco lo hará ABA, la cámara de bancos extranjeros que preside Mario Vicens. También se acotó el margen de maniobra del sempiterno Carlos de la Vega, de la Cámara Argentina de Comercio: "¿Cómo vamos a adherir a una política oficial mientras los piqueteros atacan supermercados por la remarcación de precios?", se preguntó un directivo de esta organización. Esta oleada de reticencia fue un alivio para Adelmo Gabbi, de la Bolsa de Comercio, quien preside también la Corporación Antiguo Puerto Madero por iniciativa de Néstor Kirchner. Como el titular de la Cámara Argentina de la Construcción, Carlos Wagner (titular de la santacruceña Esuco SA), Gabbi está casi obligado a aceptar las invitaciones que le cursan desde Puerto Madero a través de Julio De Vido. Más allá del sector agropecuario, la Casa Rosada boicoteó su propia iniciativa al instalar un clima hostil al empresariado. Los sindicalistas José Luis Lingieri y Omar Viviani lanzaron imputaciones genéricas a "los empresarios" por la inflación. La señora de Kirchner oficializó ese dictamen: según ella, el Gobierno aporta las condiciones macroeconómicas para evitar esa deformación, pero ésta igual se verifica porque los hombres de negocios se exceden en su afán de lucro. Las promesas de desgravar la reinversión de utilidades de las pymes o de aprobar una nueva ley de ART no alcanzaron para neutralizar estas consignas, canónicas en la boca de los mismos funcionarios que llamaban a las empresas invitando a suscribir el mentado acuerdo. Otro factor que entorpeció hasta ahora el pacto fue la introducción de la ley de radiodifusión en la agenda. Los empresarios dirán que no es un asunto pertinente en un acuerdo económico social. Claro: ellos están incómodos por tener que pagar su adhesión a Kirchner con un conflicto con los medios de comunicación, en especial con el grupo Clarín . Desde su reducto de la CGT, Hugo Moyano sonríe frente a estas dificultades. Cuanto más se aísle el Gobierno, más cotiza su lealtad. Moyano no puede renunciar a su vasallaje sindical antes del 8 de julio, cuando se lo reelegirá en la CGT con el respaldo de Kirchner. Si con esto no alcanzara, también disfruta del reparto de subsidios al transporte que hace el secretario Ricardo Jaime (hoy bajo la lupa del fiscal de Investigaciones Administrativas, Manuel Garrido, quien investiga si usó aviones de ejecutivos privados en sus viajes por el interior). La semana pasada Moyano dio otra señal de lealtad en Puerto Madero: juró ante el ex presidente no presionar por aumentos de salarios por lo que resta del año, promesa que reclamaría la contrapartida de un "congelamiento de precios del Bicentenario" capaz de acelerar las remarcaciones. Moyano supone que, una vez reconquistada la central obrera, podrá sacudirse el yugo de Kirchner. Negociación sindical Kirchner supone lo mismo: por eso decidió ubicar como segundo de la CGT al metalúrgico Antonio Caló, ahijado de Carlos Kunkel. Moyano aceptaría la defenestración de Lingieri, prenda de negociación para el reingreso de Armando Cavalieri y los demás "gordos" a la CGT. "A Lingieri lo habíamos puesto ahí para espiar, pero le gustó lo que espiaba", explicó un gremialista con poder de síntesis. Así como en su interacción con los sectores sociales el Gobierno se repliega sobre el sindicalismo, en el terreno de la política cruda se encastilla entre los intendentes peronistas del conurbano. La lealtad de los gobernadores comenzó a ser condicional como consecuencia de la rebelión agropecuaria. El próximo en ser acorralado, como resolvió ayer la entidad agropecuaria Carbap, es Daniel Scioli. Además, Carlos Reutemann recorriendo piquetes en moto, Juan Schiaretti halagando al agro y Ramón Puerta, Miguel Angel Toma y Juan José Alvarez reorganizando el duhaldismo son en Olivos señales inequívocas de un complot en marcha. Por eso Kirchner eligió asumir como jefe del PJ en Tres de Febrero, el distrito del metalúrgico Hugo Curto, primus inter pares de esos caudillejos que otrora besaban la mano de Duhalde, "como en una película de Francis Ford Coppola", según la audaz metáfora de Cristina Kirchner en 2005. Esos intendentes son tan subsidio-intensivos como Moyano, lo que explica el cambio en el equilibrio del gabinete. Si algún día ocurre algún relanzamiento, será el del gobierno de Julio De Vido, que administra para Kirchner la relación con la CGT y con el conurbano. Este nuevo balance de poder, y no un malentendido ocasional, explica el eclipse de Alberto Fernández, impedido de cumplir ante sus amigos con ese giro progresista y esa reconciliación con los mercados que iban a caracterizar el "experimento Cristina". "¿Cómo vamos a adherir a una política oficial mientras los piqueteros atacan supermercados por la remarcación de precios?", se preguntó un directivo de la Cámara Argentina de Comercio

Por Carlos Pagni

Para LA NACION

Una caída en el ranking tecnológico

El reporte Global sobre tecnología de la información del World Economic Forum (Foro Económico Mundial) compara la realidad de 127 países y muestra que la Argentina está en el puesto 77°, es decir, cayó 11 puestos desde la medición anterior. El país mejor posicionado en la región es Chile (34), seguido por Brasil (59) y Uruguay (66). A la cabeza del ranking están Dinamarca, Suecia, Suiza y los Estados Unidos y Singapur, en los primeros cinco puestos.

¿QUIÉN MANDA?

¿QUIÉN MANDA?

Por Jorge R. Enríquez

Poco antes de finalizar su mandato, Néstor Kirchner declaró que cuando dejara de ser presidente se iría a un café literario.

Que era una broma se infería del solo hecho del lugar elegido para el ocio. Nadie que haya escuchado hablar a Kirchner o que haya tenido alguna noticia sobre sus gustos, puede imaginar que es cultor de la literatura.
Nada más ajeno a él que los refinamientos, las sutilezas, los matices, el placer meramente estético de las palabras.
Mientras tanto, sigue despertando la natural preocupación de los observadores políticos y de los operadores económicos, así como de buena parte de la sociedad, la confusa situación que se da en el vértice del poder.
Concretamente, la pregunta es: ¿Quién manda? Es ésta una pregunta clásica de la politología, pero en este caso no se la formula con afán teórico o académico, sino con un muy urgente sentido práctico. Nuestra Constitución adopta, a semejanza de su principal fuente, la Constitución de los Estados Unidos, el sistema presidencialista, en el que el Poder Ejecutivo es un órgano unipersonal.
América Latina desnaturalizó ese sistema, llevándolo a lo que se ha denominado el hiperpresidencialismo, en el que el presidente es el centro de todas las decisiones y los demás poderes cumplen roles secundarios. Esa perniciosa concentración del poder se ha afirmado en los últimos años en nuestro país de modo alarmante.
Pero, ¿Quién ejerce ese poder casi incontrastable, aquí y ahora? Formalmente, la presidenta. Hace un tiempo, Eduardo Duhalde habló de un doble comando, aludiendo a un poder compartido con su marido. Hoy, sin embargo, los más avezados analistas niegan esa duplicidad. El comando es uno solo, pero ejercido por el componente masculino de la pareja.
Esta singular situación de una presidenta formal, elegida popularmente pero de funciones más bien protocolares, y un presidente real, no electo pero que ejerce el poder en las sombras (o cada vez más a la luz del día), es cuestionable desde el punto de vista de la legitimidad constitucional.
Pero también lo es en el terreno práctico. Varios funcionarios se quejan "en off" de que no saben si deben pedir instrucciones en Balcarce 50 o en las suntuosas oficinas de Puerto Madero en las que atiende -así como en Olivos- el ex presidente. Y cuando reciben una orden de un integrante de la pareja no saben si deben confirmarla con el otro.Por eso aquella frase vinculada a la falsa afición literaria de Kirchner que procuraba dar la idea de que se alejaría de la escena para no opacar a su mujer, fracasó rotundamente en sus sanas intenciones. Desde los primeros días de la gestión de su esposa, Kirchner se encargó de dejar bien en claro que el que manda es él.
Para seguir gobernando se instaló primero en unas lujosas oficinas de Puerto Madero, en las que recibía a políticos de su partido y funcionarios públicos. Se atribuye a Kirchner la frase: "No le lleven problemas a Cristina", que decodificada sería: "Tráiganme los problemas a mí, que yo voy a adoptar las decisiones". Bajo ese lema, las grandes decisiones, aquellas que denominamos “duras” pasan por esa Casa Rosada paralela.
Ahora, cuentan que va poco. Prefiere gobernar desde Olivos. Su mujer ha quedado reducida a un papel meramente protocolar. Para colmo, aquello en lo que ella estima que es una experta, la oratoria, se ha convertido en un verdadero bumerang: cada vez que habla (y le gusta pontificar casi todos los días), pierde algún punto de imagen positiva.
Ha trascendido también que el ex presidente es quien ha venido torpedeando hasta ahora todo acuerdo con el campo, a través de su fiel Moreno, que luego de las pacientes rondas que organizaba Alberto Fernández, entra a las reuniones como un elefante en un bazar.
¿Ella es más dialoguista y él bloquea esa estrategia? ¿O cumplen dos roles distintos previamente acordados?
En verdad, es indistinto, porque lo que importa es la percepción social. Esa percepción ya no abriga dudas: manda Néstor Kirchner.
La consecuencia es muy clara y evidente: una parálisis de la administración. Y esto es malo para la salud de la República, pero parecería que esa salud no formara parte de las preocupaciones del matrimonio austral.

jrenriquez2000@yahoo.com.ar

Sábado 10 de mayo de 2008

Extienden las FARC sus lazos en América

En ese período, la guerrilla logró armar una red con 400 grupos en por lo menos siete países de América, entre organizaciones legales, clandestinas y semiclandestinas, que respaldan su causa desde la Argentina hasta Estados Unidos, según pudo establecer una investigación especial del Grupo de Diarios América (GDA), en la que participó La Nacion.

domingo 11 de mayo de 2008

Brasil y su triunfo sobre los prejuicios

Brasil brinda la manifestación más elocuente de que la línea divisoria entre izquierdas y derechas es una cuestión del pasado y que hoy los países deben resolver entre estar a favor del progreso, racional y solidario, o quedar atrapados en las redes de la sinrazón populista. Lula exhibe la virtud de los estadistas capaces de superar viejos prejuicios y puede decir, con razón, que Brasil "pasó a ser considerado un país serio".

“El kirchnerismo se despide de la clase media”.

El disciplinamiento de Alberto
El jefe de Gabinete cayó víctima de la operación de pinzas de Carlos Zanini y Oscar Parrilli, coordinada desde Puerto Madero. El kirchnerismo se despide de la clase media.
Por Ignacio Fidanza

Si había algo que no necesitaba Alberto Fernández era que Eduardo Buzzi de la Federación Agraria lo elogiara ante las cámaras, en el mismo momento que anunciaba un nuevo paro del campo.

El jefe de Gabinete venía de un fin de semana complicado que lo obligó ayer a un forzado paso por la residencia de los presidentes, como reveló La Nación, para consumar en su cuerpo la primer expresión de esa “rendición deshonrosa” que Néstor Kirchner imagina para el campo.

Fernández vivió una parábola similar a la de aquel viejo dirigente peronista Jorge Paladino que empezó como “delegado personal” de Perón para negociar con los militares de Lanusse el regreso del líder al país, y terminó relevado de su función porque se había convertido en delegado de los militares ante el ex presidente. Claro que como dijo Carlos Marx, la historia se repite como comedia, al menos en lo que hace a la entidad de los protagonistas.

El disciplinamiento no ya de los cuerpos sino de las almas, como corresponde a estos tiempos de transparencia mediática que el poder intenta eludir, se concretó lejos de miradas indiscretas. Se sabe que es feo el castigo, pero también poco glorioso castigar.

Se allanó así el Jefe de Gabinete a la política de confrontación que diseñó Néstor Kirchner desde el inicio de la crisis con el campo, y abandonó sus veleidades de Primer Ministro a la europea, que lo habían llevado a creer que él era la encarnación de la administración y el pulso político del reinado de Cristina Kirchner.

Deslucido y desautorizado hasta la humillación, prefirió mantener el cargo –y sus prerrogativas- antes que la dignidad de la renuncia, ante el fracaso total de la estrategia de negociación que desplegó durante 30 días.

Si bien el diseño de la estrategia de disciplinamiento del jefe de Gabinete se elaboró en las oficinas de Puerto Madero, la ejecución práctica correspondió a dos secretarios de Estado: Carlos Zanini y Oscar Parrilli. Confirmando una vez más que en el kirchnerismo la estructura formal tiene poco que ver con la real. Es un ex presidente quien manda, y son los secretarios de Estado los que ordenan a los ministros.

La última cena

En vano, Alberto Fernández intentó anoche una demostración de fuerza hacia el interior del gobierno, convocando a sus leales a una cantina de San Cristóbal –que sería del hermano del secretario de Turismo, Enrique Meyer-. Ministros intrascendentes como Graciela Ocaña y Nilda Garré, y el titular de los Cascos Blancos Gabriel Fucks, fue toda la tropa administrativa que pudo exhibir el jefe de Gabinete.

Caras circunspectas en el cónclave al que se sumó lo que le queda de su armado porteño: el senador Daniel Filmus, la diputada Vilma Ibarra, el legislador Diego Kravetz. Cenáculo que también contó con la presencia de un desorientado intendente de Córdoba, Daniel Giacomino, que a la hora de emigrar del juecismo creyó que Alberto era la mejor vía para acceder a los favores de la Casa Rosada.

Brillaron por su ausencia ministros que según las propias palabras de Alberto Fernández le responden o él “puso”, como Florencio Randazzo, Carlos Tomada o su tocayo de Economía Carlos Fernández; por no hablar de la estructura oficial del PJ porteño, que hace rato ya entendió que Alberto no es más lo que alguna vez creyó ser.

Tampoco estuvieron otros funcionarios que hasta hace poco se cobijaban bajo el ala del jefe de Gabinete, como Jorge Taiana, Aníbal Fernández y el flamante titular de la Afip Claudio Moroni. En la reunión, lejos del clima festivo de otras épocas, prevaleció la incertidumbre. “Los teléfonos dejaron de sonar, ya no nos contestan”, fue una de las frases escuchadas.

Carlos Pagni tituló tiempo atrás en una de sus columnas, luego que Luis D´Elía y sus falanges –con perdón de los hoplitas griegos- golpearan a los vecinos que protestaban en la Plaza de Mayo: “El kirchnerismo se despide de la clase media”. Es este el público a quien desde sus épocas del Frepaso y sus posteriores involuciones, los presentes en la cena de anoche, creen dirigirse.

La defunción del espacio para un “kirchnerismo racional” que pretendía encarnar Alberto Fernández, los deja en estado de zozobra. No por nada fue su antiguo líder, Carlos “Chacho” Alvarez quien primero olió el “cambio de época” que descolocó al oficialismo, y salió a diferenciarse del gobierno.

El Chacho recibió por su herejía la pertinente respuesta de D´Elía; ya que Carlos Kunkel estaba ocupado en la Cámara de Diputados, tratando de disciplinar a Felipe Solá y Edgardo Depetris. Lo que demuestra por otro lado, que en el oficialismo cada vez son más lo que hay que “ordenar” y menos los voluntarios para comunicar la reprimenda.
Locos y normales

Como sea, en la cena de anoche se coincidió en que “lo del Chacho pegó muy fuerte”. Tan profunda es la grieta que empieza a separarlos de la clase media, que mientras en la comida de San Cristóbal se imaginaban escenarios para sumar al “Pelado” Jorge Telerman para las elecciones porteñas del año próximo, este aceptaba por teléfono la invitación de Mauricio Macri para compartir la inauguración del nuevo puente La Noria. Hoy, todos sonrisas y elogios, ambos sonrieron para la prensa.

Misma distancia con la Casa Rosada que marcó otro aliado clave del proyecto kirchnerista: el periodista Horacio Verbitsky, quien permitió que el CELS, la entidad que dirige, presentara ante los medios un informe muy crítico sobre la política de derechos humanos del gobierno.

“Es muy simple, ya no se trata de derecha y progresismo, ahora la división política en la Argentina es entre los normales y los locos. Y cada vez cuesta más, encontrar gente que quiera estar con los locos”, explicó a La Política Online una peronista que conoce como pocas, las distintas satrapías del poder.

En el Reino Unido el primer ministro Gordon Brown se atribuyó toda la responsabilidad por la derrota que sufrió su partido en las recientes elecciones municipales y muy serio anunció que retiraba el paquete económico que había presentado, que incluía un aumento de los impuestos.

El premier británico hizo lo que todo hombre de Estado sensato debería hacer, cuando su pueblo le indica que el camino que eligió no es compartido. No hace falta aclarar, cual fue la respuesta de Néstor Kirchner cuando una gran parte de los argentinos impugnaron el aumento de retenciones que dispuso el gobierno de su mujer. Sólo resta esperar la traducción electoral de ese rechazo.

¿Qué clase de presidente sería Obama?

De modo que ha llegado el momento de preguntarse qué clase de presidente será Barack Obama si vence en noviembre, cuáles serán sus políticas y de qué manera podría cambiar la imagen de los Estados Unidos en el mundo.

Chávez irrumpe en la crisis de Bolivia

"En el supuesto de que las fuerzas oligárquicas de Bolivia llegaran a hacerle un daño a aquel hermano país que lleva el nombre de [Simón] Bolívar, Venezuela no se va a quedar de brazos cruzados", declaró Chávez ante ministros de Energía y Petróleo de 12 países sudamericanos reunidos en Caracas.

"Ahí podría comenzar aquello que el Che Guevara dijo: «Un Vietnam, dos Vietnames, tres Vietnames en América latina»", amenazó.

viernes 9 de mayo de 2008

Noticias preocupantes

Noticias preocupantes.El campo rumbo al paro. Las señales preocupantes, el bloqueo de supermercados por parte de piqueteros kirchneristas y el rumor del Estado de Sitio

El Ojo Digital 8/5/200820:53hs

Revelan los contactos de la prensa con el Gobierno Nacional y el agro lo que todo el mundo ya imaginaba : que los encuentros entre las partes son parte del juego maquiavélico del ex presidente Néstor Kirchner que pretende desgastar al campo. La escasez de resultados lo avala. Mientras tanto, la economía argentina vuelve a exhibir demasiados puntos de contacto con las peores épocas de Raúl Alfonsín. El plan de los sectores duros del kirchnerismo para enfrentar la crisis y a los 'enemigos' de la Casa Rosada. Postales del 2011. Los referentes del sector agropecuario que salían del mitin con Alberto Fernández, Guillermo Moreno y compañía se expresaron con claridad : 'El Jefe de Gabinete prometió revisar el esquema de las retenciones y reconoció errores'. Minutos después, Alberto Fernández lo desmentía : 'Yo no reconocí errores ni dije que se iban a revisar las retenciones'. Se pautó entonces un nuevo encuentro para este miércoles, pero en la mañana de este día, Fernández abiertamente disparó contra el sector agropecuario, acusándolo de querer desabastecer a los argentinos. En la interpretación del lector promedio de noticias, los últimos reportes podrían llevarlo a concluir que las negociaciones fracasaron en las últimas horas. Falso. El visitante periódico de medios -bien informado- sabe de antemano que los encuentros entre el kirchnerismo y el campo jamás tuvieron la posibilidad de entrever un final feliz. Porque lo que los argentinos están viendo por televisión y leyendo en los periódicos de tirada masiva es parte de la ingeniería que desde el comienzo de la crisis decidió utilizar el ex presidente Néstor Carlos Kirchner para doblegar a los ruralistas. Sus expresiones que bregaban por 'ponerlos de rodillas' ya circularon por todas las redacciones de los medios de Internet y de los medios tradicionales, mas estos últimos tienen los problemas de rigor para imprimirlas. Como corolario, se impone el inútil desgaste de la discusión popular acerca de si Cristina Fernández de Kirchner gobierna o no, cuestión fútil si se quiere pues la respuesta ya es harto conocida por la ciudadanía y el caudaloso río de analistas políticos. Así mismo, los números que El Ojo Digital refirió tempranamente en relación a la estrepitosa caída en la imagen de Néstor Kirchner y la Presidente fueron confirmados recientemente por un estudio de la consultora Management & Fit, y publicados por Diario Clarín. Este mismo medio había adelantado también en los albores de la discusión campo-gobierno que el acuerdo jamás tendría lugar. Y El Ojo Digital también había adelantado en su momento que Martín Lousteau ya había decidido, en privado, alejarse de la cartera de Hacienda. Con respecto a la explosión de la imagen negativa de la Presidente Cristina Fernández de Kirchner entre la ciudadanía, el dato trajo otro no menor en importancia, a saber, que el ex primer mandatario ha resultado, inevitablemente, salpicado por la pobreza de gestión demostrada acabadamente por su señora esposa. Hoy por hoy, se sabe ya que tanto el Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli y Mauricio Macri, Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, superan en porcentaje de imagen positiva al matrimonio presidencial. Puertas adentro se han podido confirmar dos realidades : que Néstor Kirchner está furioso no sólo con el campo sino también con Cristina, pues ella ha sido, en definitiva, la responsable del arrastre que él está sufriendo. Este hecho viene también a dar por tierra el denominado 'Plan B' del kirchnerismo, que tenía previsto reinsertar a Kirchner en el poder si la permanencia de Cristina en el sillón de Rivadavia se tornara insostenible. A partir de estos detalles cobra forma la bronca del ex presidente. Equivocó Néstor Carlos Kirchner su estrategia para aplacar la crisis de los ruralistas. Consideraba él que la ciudadanía tomaría nota de los cargos de 'golpismo' con los que el Gobierno Nacional intentó embadurnar al sector agropecuario. Resultó que la ciudadanía entera apoya el reclamo del campo, y la falta de novedades sobre un posible acuerdo terminó de minar aún más la credibilidad de la Administración Fernández de Kirchner. El oficialismo se encuentra hoy en un tenebroso callejón sin salida, del que sólo se puede salir a través de la implementación de medidas extremas, al menos, en la óptica del furibundo Kirchner. La lóbrega situación económica se percibe en los matutinos especializados como Ambito Financiero y El Cronista Comercial, medios que ya refieren al inicio del retiro de depósitos y el proceso de refugio en el dólar estadounidense y el supereuro, fenómeno que ya hace al menos dos semanas ha comenzado. El Banco Central ya no revela información sobre sus operaciones, pero datos concretos llevan a comprobar que se encuentra vendiendo importantes cantidades de dólares de sus reservas para evitar una revalorización importante de la moneda norteamericana. Dentro de este panorama, la inflación y su crecimiento exponencial ya son reconocidos abiertamente por la Presidente Cristina Fernández de Kirchner, quien hace llamamientos desesperados desde la tribuna para que la sociedad se encolumne a su lado y en contra de supermercadistas, carniceros y empresarios que aumentan los precios. Expresiones que, en definitiva, confirman lo obvio : que la primera mandataria ha perdido el control y que a la Casa Rosada sólo le quedan la presión y el 'apriete' como herramientas para proceder. Para colmo, los incrementos en las naftas no se detienen, y se evidencia ya una insoportable escasez de gasoil y naftas, que incluso alcanza a los productos premium y carburantes. En el exterior, el barril de crudo superó ya la barrera de los 120 dólares y expertos vaticinan que llegará a 200. Los argentinos deberán esperar un precio mínimo del litro de la nafta sin plomo a $4 para los próximos meses, y esto sin considerar que el horizonte de abastecimiento -al nivel pauperizado que se observa hoy- alcanza para apenas cinco años más. El responsable por el estado actual del sector energético es el kirchnerismo, y no existirá en el futuro la posibilidad de cargar las tintas sobre otros ex presidentes. En virtud de su permanente interés electoralista, Kirchner siempre eludió proceder al sinceramiento de la economía y el escenario actual de escasez es el resultado. La Argentina terminará importando petróleo de Petrobras de aquí a diez años -siempre gracias a los Kirchner- y, de más está decirlo, Brasilia no le hará precio a sus compradores argentinos en el futuro. Dentro del negro panorama macroeconómico y microeconómico, un paro del campo podría ser devastador para el kirchnerismo, pero también para el país. Si las medidas de fuerza del ruralismo -a punto de ser retomadas- incluyeran cortes de ruta y desabastecimiento, esto constituiría el tiro de gracia para el matrimonio presidencial. Desde este medio ya se anticipa que ni Néstor Kirchner ni su esposa podrán soportar nuevas movilizaciones que puedan tener lugar tanto en Plaza de Mayo como en los principales centros urbanos. La próxima vez, la sociedad no tendrá otro remedio que pedir la salida de los Kirchner y la política tendrá en sus manos una nueva convocatoria a elecciones. A sabiendas del sombrío escenario que se cierne sobre su cabeza, el ex presidente ya recurre a las mismas medidas que en el pasado reciente de su historia : el llamado a piqueteros adictos para llevar a cabo 'escraches' de empresas que incrementan sus precios. Por estas horas, grupos piqueteros subsidiados por la Casa Rosada se encuentran programando ataques contra supermercados de las marcas Carrefour y Coto en Capital Federal y el conurbano bonaerense. Esta táctica ya es una de las favoritas del núcleo duro kirchnerista, y fue utilizada en ocasión de los últimos cacerolazos en Plaza de Mayo, con Luis D Elía como factor protagónico. El kirchnerismo gusta de enviar mensajes amenazadores a la sociedad. Primero lo hizo con los empresarios; ahora, la misiva para la ciudadanía es claro : 'no toleraremos manifestaciones y utilizaremos la violencia si fuera necesario'. El próximo paso, si el campo recrudece en su protesta, es confrontarlos con elementos del gremio de los camioneros, encolumnados detrás de la tristemente célebre familia Moyano. Mientras tanto, en los circuitos oficiales, el Gobierno Nacional lleva adelante consultas con dignatarios de las Fuerzas Armadas y de Seguridad para conocer la disposición de los cuerpos para 'apaciguar' el ánimo social si hiciera falta. ¿Tiene el gobierno control sobre su propio aparato de seguridad? Hoy, esta pregunta puede contestarse en forma categórica : no. Sin importar si lo militares de alto rango respondan a la Presidente puertas adentro. Rumores ciertamente desagradables circulan por los pasillos del poder por estos días, y hablan de la posibilidad de que el poder central recurra a la implantación de un Estado de Sitio, no sólo para disuadir a los sectores agropecuarios de protestar con virulencia, sino también para enviar un claro mensaje a la ciudadanía a los efectos de que se abstenga de manifestarse públicamente. Este comentario no sería tomado en serio si no se hubiera escuchado en su oportunidad de parte de importantes referentes del oficialismo con llegada al matrimonio presidencial. Pero falta el otro 'enemigo' : la prensa. La Presidente se encuentra dedicando demasiado tiempo en las últimas horas, para culpar a la prensa y a los medios, que supuestamente 'exageran' los contenidos de las malas noticias. Aquí corresponde hacer otra lectura, pues estos ataques desde el atril no son casuales. El periodismo está en la lista negra del kirchnerismo ultra, y no tardará en ser blanco de operaciones de variada gama. Sobre este punto se ha expresado oportunamente el sitio web Seprin.com de Héctor Alderete. Recientemente, el periodista Guillermo Cherasny -con nutridos contactos en la inteligencia nacional- reveló que el gobierno tiene pensado 'escrachar' a los periodistas que han cobrado por escribir o reportar en función de lo que a la Casa Rosada le gusta escuchar o leer. Aparentemente, se estaría preparando una lista de periodistas 'golpistas', y ese paper estaría siendo confeccionado por Carlos Kunkel y funcionarios cercanos a su visión ultrakirchnerista. Otros medios, como LaPoliticaOnline.com, refieren a informaciones interesantes. De acuerdo al prestigioso portal de Ignacio Fidanza, Eduardo Duhalde se encuentra sosteniendo reuniones frecuentes con sectores del peronismo auténtico y que en su momento fuera relegado por los Kirchner. El ex presidente incluso sostiene contactos reservados con Mauricio Macri con la idea de apoyar una futura candidatura presidencial. 'Macri necesitará una pata peronista', comenta Duhalde a sus allegados. Es que el 2011 promete un posible choque Macri-Scioli en las urnas, referentes políticos con la mejor imagen a nivel nacional por estos días. Pero, como ya muchos anticipan, Daniel Scioli, llegado el día, se quedará solo. No se le perdonarán su sociedad con el kirchnerismo ni sus violentos cambios de polo político. En cuanto a Mauricio, el problema es que el Jefe de Gobierno porteño no quiere saber mucho con Duhalde pues Durán Barba -su asesor político ecuatoriano- le recuerda permanentemente que Duhalde es parte de la 'vieja política' que debe evitarse. Todo esto de acuerdo a lo observado en LaPoliticaOnline.com. En cualquier caso, y pormenores políticos aparte, lo que más interesa a la ciudadanía es la solución a los problemas del país. Problemas que, lejos de disolverse, se acentúan. La inflación se reporta hoy como la principal preocupación de la ciudadanía, pero la inseguridad no le pierde pisada y resurge en los medios a partir de renovados casos de secuestros extorsivos. Cabe destacar que inflación e inseguridad son dos terrenos en los que el kirchnerismo ha demostrado tener los pies de barro. En cuanto a la crisis del campo, esta promete entregar pocos capítulos más en lo que a negociaciones respecta. A partir de aquí habrá que observar con sumo cuidado la evolución del paro y las medidas que los ruralistas se decidan a tomar. Tienen en sus manos la responsabilidad de administrarse sobre el delicado equilibrio entre no perjudicar a la sociedad, y a la vez sacudir sin miramientos las bases recaudatorias del kirchnerismo, para así propinarle una buena lección.

Por Matias Ruiz, para El Ojo Digital Política.

-"Los gobernadores tienen que optar por los Kirchner o el pueblo que los votó"

-"Los gobernadores tienen que optar por los Kirchner o el pueblo que los votó"La líder del grupo Pampa Sur habló con La Política Online sobre la crisis con el campo. Afirma que no habrá acuerdo mientras no se vuelva atrás con el decreto del 11 de marzo y le pide a Cristina Kirchner que "no sea dominada y no se deje mandonear por el marido".

Busti: “Si el PJ es de pensamiento único, me tendrán que echar” Se cayó la negociación, Alberto borrado y vuelven los cortes. Ruptura en el peronismo: Schiaretti y Busti apoyan la protesta del campo. Llegó finalmente el día en que, tras más de un mes de negociaciones y la falta de respuesta del gobierno nacional, el sector agropecuario rompa la tregua y vuelva a cortar las rutas, trayendo consigo nuevamente los fantasmas del desabastecimiento. La Política Online habló sobre esto en exclusiva con la secretaria de Integración Regional de Santa Fe e integrante del grupo Pampa Sur, María del Carmen Alarcón, quien lanzó duras acusaciones hacia la Casa Rosada y les marcó la tendencia que ya se ve venir a la dirigencia política: “O están con el gobierno o con el pueblo que los votó”. Asimismo, acusó a Cristina Kirchner de mujer “arbitrariamente dominada” y advirtió que “si va a seguir gobernando el marido que lo diga”. Aquí la nota completa: Llegó una gacetilla donde habla de Cristina como una mujer “arbitrariamente dominada” y que se deja “mandonear por su marido”. ¿Por qué cree esto? Ni lo pienso ni lo creo yo, es real eso. Una Argentina que tiene por segunda vez una presidenta, que es una presidenta que habla mucho de género pero no se pone el rol de presidenta. Estamos ante un problema bastante serio porque si va a seguir gobernando el marido que lo diga, porque todos ya conocemos como es el tema institucional. Se deja dominar, además, por un equipo de gobierno que tuvo que heredar de la gestión anterior, un marido que no se quiere ir de la presidencia, lo que muestra que es un gobierno de dos cabezas. ¿Cómo viene viviendo la crisis con el campo? Estamos esperando la resolución de las entidades. Pero yo estoy recorriendo el interior, lo que excede el marco de la conferencia de prensa. Hay asambleas en todas las rutas, en algunas de ellas hay pronunciamiento por cortes de ruta, en muchas desde el sábado a la mañana no pasa ni aceite, ni cereales, ni ganado en pie. ¿Qué sensación percibe entre los productores? Hay mucha bronca. Ya por estas horas se ha exacerbado absolutamente todo: la falta de respeto del gobierno nacional, la falta de conocimiento, la falta de idoneidad. Todas las faltas que tiene el gobierno se trasladó a una sola bronca que no es no sólo la del productor agropecuario, sino la del sector comerciante, la del industrial, la del empresario y la de muchísimos intendentes y legisladores locales. Hasta ahora el único gobernador que se pronunció por esto fue Binner, ayer lo hizo Schiaretti con legisladores justicialistas, pero creo que las provincias no van a tener mucha salida con los gobernadores. O están con el gobierno o con el pueblo que los votó. Sobre eso quería consultarle. Ayer Schiaretti y Busto se distanciaron claramente del gobierno y se acercaron a los productores del agro. ¿Tuvo contacto con participantes de esta reunión? Yo tengo responsabilidad sobre la región centro, soy funcionaria del gobierno de la provincia de Santa Fe. El lunes a la noche estuve con los legisladores que se iban a reunir con Schiaretti, y tal cual lo que salió hoy fue lo que conversaron ayer. Visto desde afuera, esta movida es una ruptura dentro del peronismo. De hecho, tanto Schiaretti como Busti son autoridades electas del PJ. ¿Usted lo ve así también? Aquí ya no hay más la faceta partidaria que contenga la demanda. Si hay responsabilidad pública, no importa de qué partido sean. Hay que tomar conciencia de esto porque los que vivimos en el interior estamos preocupadísimos por el decrecimiento económico que se ha suscitado el último mes, donde tenemos industrias suspendiendo gente, cerrando empresas. Esto escapa a la camiseta partidaria. Esas son imágenes que recuerdan a otras épocas ¿no? Claramente. Yo no entiendo cual va a ser la postura de aquellos gobernadores que todavía repiten el discurso de la presidenta de la Nación. ¿Este es el momento para que los gobernadores opten entre seguir alineados al gobierno o escuchar los reclamos de la gente? Este es el momento. Creo que están absolutamente fuera de la responsabilidad que les compete. Cualquier funcionario público, sea gobernador, sea intendente, sea legislador, que hoy no esté escuchando, acompañando y viendo como se va a resolver de abajo hacia arriba este conflicto, está en contra de los intereses del pueblo que lo votó. ¿Entonces esta tendencia de, por ejemplo, Schiaretti y Busti, puede empezar a reproducirse? Están obligados a hacerlo. Es una defensa de los propios intereses de su provincia. ¿La única forma de dar marcha atrás con este conflicto es que el gobierno de marcha atrás con las retenciones? Es que el gobierno quite el decreto del 11 de marzo y que resuelva los problemas, porque no resolvió ninguno. No pudimos exportar un kilo de carne y sin embargo siguen diciendo que esta semana se exportaron 5 mil toneladas de carne, que es absolutamente mentira. Que hablen con sinceridad, que dejen de mentir. El decreto de retenciones móviles no es aceptado por ningún productor para negociar ningún tema que tenga que ver con la cadena productiva.

Fuente: La Política Online

Soñando con una nueva Argentina

Soñando con una nueva Argentina

Esta es la carta del Director General del Colegio Champagnat que envió a los padres de los alumnos.

Notiar 8/5/200821:0hs

La violencia, como el humo, invade los más recónditos estamentos de nuestra sociedad. Ya no es el robo a mano armada o el vergonzoso y artero secuestro; es la violencia en los escenarios deportivos, en los medios de comunicación social, en el transporte, en las aulas, etc. La paz y la guerra anidan en lo hondo de la naturaleza humana. Desde el bíblico litigio de Caín y de Abel, a hoy, cada persona puede ser un volcán de violencia o un mar de dulzura. La violencia y la paz, el odio y el perdón forman parte del misterio del hombre. Hay que educar para la paz, hay que promoverla incesantemente. La paz, caricia de Dios, es tarea de hoy y de siempre. La paz es tarea de todos, pero deber ineludible de las utoridades. A mayor investidura, mayor cordura. JUEGO PELIGROSO Las autoridades nacionales, en los últimos tiempos, han atizado hogueras de violencia y ejercitado rencores y enfrentamientos. Un gobierno democrático y sólido no necesita avivar odios para acrecentar la gobernabilidad. Es un juego peligroso, imprevisible en sus consecuencias , ya que a la larga o a la corta, daña a quien lo instrumentó. Hacemos memoria de algunos hechos : La irrupción en la Plaza de Mayo de piquetes vandálicos que desalojaron a pacíficos manifestantes con lluvia de trompadas y de gritos discriminatorios verbalizando un profundo resentimiento. El discurso oficial mesiánico, teñido de un histérico populismo que enfrenta el agro con la industria; el campo con la ciudad; el centro con la periferia. ¿Por qué balcanizar la ciudadanía argentina? ¿No vivimos todos en la misma Patria? Esta división, además de ser injusta y arbitraria constituye un juego peligroso que atenta contra la armonía y sana convivencia pluralista que siempre nos caracterizó. Podemos ser mosaicos de diferentes colores, pero formando la única figura, la Nación Argentina. Es inaceptable el frecuente crispamiento que acusa de subversivo al democrático por disentir, y confunde adversario con enemigo. Intolerable y violenta la presencia de cierto sindicalismo muy K , tan jurásico como K, que ataca con inusitada violencia, aísla fábricas, supermercados, amedrentando al simple ciudadano y sembrando caos a los cuatro vientos. La patológica y persistente regresión a la década del setenta demonizando arbitrariamente a unos y angelizando hipócritamente a otros, en fino ejercicio de fragmentación de la unidad social. La persistente sospecha y el miedo a los "generales mediáticos" y el profundo desprecio por los generales de carne y hueso, que al fin y al cabo, son soldados de la Patria. El estilo de relación de las autoridades nacionales con empresarios, productores, exportadores, intelectuales no setentistas, e incluso con diplomáticos extranjeros; los aprietes, los hostigamientos, las amenazas y chicanas; las esperas injustificadas, son reflejo de absolutismo y muestra de debilidad. Hay una política de relación muy estudiada, leída en los manuales de las revoluciones fracasadas . Yo lo experimenté en Angola en 1986 en pleno poder marxista. Hay que ir al choque, quebrar los nervios, tratar con dureza y cretinismo, como si el otro fuera una bestia a dominar o un enemigo a demoler. Existe una muy estudiada y publicitada voluntad de compartir las riquezas; la equidad debe llegar a todos los argentinos. Es cierto, todos debemos ser canales de distribución, también el estado y sus autoridades, pero los percibimos como aspiradora insaciable que abulta bolsillos del poder y de los amigos. Si no hay coherencia, verdad y respeto, la paz será una utopía y la violencia el puñetazo que acompaña nuestra diaria convivencia, el pan amargo de nuestras relaciones sociales, políticas y hasta familiares. HACIA UN FUTURO VENTUROSO Estamos casi en vísperas del bicentenario 1810. Tiempo propicio para hacer un proyecto de país; oportunidad para sentarse en grupo amplio y pluralista de intelectuales, políticos, productores, sindicalistas, artistas, exportadores, etc. y de trazar líneas de acción de la Argentina del futuro. Esbozar un proyecto de Estado a corto, una presidencia, mediano, tres presidencias y largo plazo seis presidencias. Un proyecto claro, incisivo abarcativo, que obligue a quien ejerza el poder a seguirlo y cumplirlo, más allá de las ideas políticas que le hicieron triunfar. Un proyecto que nos interpele: ¿qué queremos?; ¿Cuáles son los ejes del futuro progreso?; ¿cuáles las debilidades que nos tienen postrados?; ¿ con qué recursos contamos?; ¿qué principios éticos y filosóficos serán la base de nuestro ser nacional?; ¿ con quién nos aliaremos?; ¿cómo perfilaremos la educación de calidad, creadora de la mejor industria, la de la inteligencia? ; ¿cómo asumir la globalidad, la mundialización?; ¿qué lugar ocuparán las FF.AA. y las industrias a ellas vinculadas?; etc. Un proyecto de Nación que impulse a la Argentina hacia un porvenir venturoso, equitativo, profundamente democrático; un proyecto que cierre el camino a la diaria involución que nos empobrece y nos fragmenta. No hace falta filosofar mucho para ver cuál es el camino correcto. Miremos a nuestros vecinos que tuvieron tragedias como la nuestra o peores. Se animaron a cerrar las puertas al odio y a la venganza y abrir caminos hacia el futuro desde la unidad, el perdón y la justicia para todos. Hoy los vemos firmes, avanzando por los senderos del progreso y del bienestar, que producen el trabajo de calidad y la investigación; y las exportaciones que acreditan a un país como productor y le permite pasar de ser deudor a acreedor. Admiramos la estabilidad de estas naciones. Envidiamos que gobernantes de importantes estados los visiten y los inviten a consensuar proyectos de política internacional y de desarrollo. Es hora de despertar del letargo. Argentina, con lo que es, con su inmenso potencial y con su ubicación en el planisferio, no puede quedar a espaldas del mundo libre y progresista. Buenos Aires seduce a muchos turistas y a pocos gobernantes, excepto a cuatro caudillos trasnochados, anclados en el tiempo. En estos días políticos de importantes naciones visitan países limítrofes, pero no bajan en Ezeiza y no es por el humo. El mundo sigue progresando y nosotros petrificados en el pasado. Hay que hacer memoria del pasado; éste nos será beneficioso en la medida que por igual rechacemos la violencia sembrada por la guerrilla subversiva y por los gobiernos de facto. Miremos el futuro, interpelemos el por qué de nuestros fracasos y depongamos nuestros egoísmos. Hagámoslo por los hijos, por los jóvenes. Argentina es tan rica que no puede fracasar. Fracasaremos los argentinos. En un mundo globalizado, con crecimiento sostenido de la población, con acrecientamiento del poder adquisitivo, Argentina debe aspirar a reinar y no a vegetar. En momentos en que las tierras cultivables, la producción de alimentos, el agua dulce se convierten en bienes preciosísimos y escasos, debemos tomar la iniciativa y salir a conquistar el mundo. Los próceres que gestaron el 25 de mayo y el 9 de julio soñaron una Patria Grande, pletórica de proyectos y encardinada en el corazón de la humanidad. La mezquindades que hoy nos aíslan y empobrecen no condicen con el Grito de Libertad, ni con la Epopeya Emancipadora de la Naciente Patria. Argentina, como el cóndor de nuestras montañas, anímate a mirar el mundo desde arriba y a volar decidida por los caminos de la esperanza.

Hermano Eugenio Magdaleno

jueves 8 de mayo de 2008

Patrimonios secretos

Por desgracia, es muy común en nuestro país que los funcionarios públicos consideren la información en general -la referida a actos de gobierno e incluso a estadísticas- un bien propio del que pueden disponer a su antojo

martes 6 de mayo de 2008

Para que no pierdan, perdemos

Por Malú Kikuchi

¿Qué pasa con las personas que son adultos cronológicamente, pero no han conseguido crecer emocionalmente? Según los psiquiatras, esas personas son inmaduras. Para Enrique Rojas, español, catedrático en psiquiatría social, “un inmaduro es aquel que plantea cualquier negociación en términos de victoria o derrota". Es un ser que ha aprendido a no vencerse sino a seguir sus impulsos inmediatos. Tiene baja tolerancia a las frustraciones y poca capacidad para remontar adversidades”. Al que le quepa el sayo, que se lo ponga. En Argentina, desde el 11 de marzo 2008, existe un serio problema entre el campo y el gobierno nacional. Infringiendo los artículos 4, 17, 29, 75, 76 y 99 de la Constitución Nacional, el Ejecutivo subió las ya considerables retenciones a la exportación de soja de 35 % a 44,1%(móviles). El campo rechaza el aumento, da razones de peso y pesos para el rechazo; los pueblos del interior apoyan el reclamo, las grandes ciudades, también (25/03/08). Durante 3 semanas el campo paró, cortó rutas y el desabastecimiento se hizo sentir en las ciudades. Finalmente, a desgano y presionado por las circunstancias, el ejecutivo aceptó sentarse a negociar con el campo, hecho insólito de parte del gobierno que no está acostumbrado a dialogar con nadie. El campo ofreció una tregua de un mes, antes de volver a tomar medidas en caso de no retrotraer las retenciones al 11 de marzo. Pasaban los días y el gobierno no respondía. Desde los discursos oficiales, se estigmatizaba al agro, pero de negociar, nada. Un día se sentaron a dialogar. Una forma de decir. El gobierno monologa, no escucha, echa a perder cualquier posibilidad de acuerdo. Dice que…, se compromete a…, no cumple. De las retenciones no se habla. Tema fuera de agenda. Lo que prometieron con respecto a la carne, la leche, el trigo, no se cumplió. Mientras el diálogo entre sordos acontecía, Martín Lousteau dejó de ser ministro de economía; Guillermo Moreno irrumpió e interrumpió cualquier posibilidad de arreglo; y Alberto Fernández, se desgastó al punto de pensar en renunciar a su puesto de jefe de gabinete de ministros. El tiempo de la tregua otorgada por el campo al gobierno, venció. Las 4 entidades del agro, a pesar de los embates gubernamentales, se mantienen unidas. Las bases responden a sus dirigentes hasta un cierto punto. Se han sentido manoseadas, humilladas y engañadas por el gobierno. Le sobran razones a la gente del campo para estar indignada; el país les debe en gran medida su buen pasar económico y los números que enorgullecen al Estado. A pesar de ello, insisten en cobrarles impuestos extorsivos y tratan de llevarlos a un estallido que sólo beneficiaría al gobierno. El gobierno, o sea el presidente Kirchner (¿ex presidente?) se niega a “perder”. Necesita una derrota visible de parte del campo. No se conforma con menos. El presidente Kirchner no concibe una negociación, exige obediencia debida y acatamiento absoluto a sus directivas, sin posibilidad de discusión ninguna. Es curioso que una persona aparentemente poco afín a las FFAA, tenga una personalidad tan vertical, una necesidad de mando tan absoluta, que catalogue a sus colaboradores como buenos “soldados” y que esos mismos colaboradores se definan a si mismos como “soy un soldado de Kirchner” ( Carlos Fernández, actual ministro de economía). El problema del campo y la no resolución del mismo, ha traído aparejado una sensible baja en las encuestas de popularidad de la pareja presidencial. En particular la de la presidente, un poco menos la del presidente. Otro problema adicional, es que los encuestadores no se animan a dar las cifras reales de sus trabajos, atemorizados ante la posibilidad de perder sus contratos con el Estado. Nadie quiere morir por ser el mensajero que trae malas noticias. El resultado es que la pareja presidencial está cada vez más aislada de la realidad. Mientras, ¿qué hace la presidente? No hay que olvidar que Cristina Fernández de Kirchner es la actual presidente de la Nación, la que fue votada el 28/10/07. Asumió el 10/12/07. Es la presidente. Aunque no lo parezca. El, o ella, o los dos, no importa, necesitan, quieren que el campo agraviado al máximo, salga a cortar rutas y a desabastecer. Necesitan, quieren que sean los culpables del fracaso de la negociación, de la inflación, del desabastecimiento de combustibles, de la falta de energía y del mal humor de los argentinos. Pasando por el humo, el cambio climático, el crecimiento de Brasil, los problemas de Evo Morales y la expropiación de Sidor en Venezuela. El, o ella, o los dos, no importa; no pueden perder (¿?), necesitan que “pierda” el campo. La política, la gestión de gobierno, el éxito, pasa exclusivamente por no “perder”. Y por no perder, pierden. Pierden gobernabilidad, pierden popularidad, pierden credibilidad. Por no “perder”, ellos pierden, y con ellos pierde Argentina su gran oportunidad de crecer en serio y sostenidamente. Con este ridículo concepto de ganar o perder desde el gobierno en una negociación, perdemos los argentinos. En una negociación, ceden las dos partes, de común acuerdo, las dos partes ganan algo y las dos partes pierden algo. De forma justa y equilibrada. Sin justicia no hay paz y todo conflicto mal resuelto crece desmedidamente con el correr del tiempo. Y los argentinos, todos, perdemos. Para que ellos no “pierdan”. Para que no pierdan ¿qué? Según el diccionario, perder, quiere decir en sus diferentes acepciones: 1) Dejar de poseer aquello que se poseía, sea por culpa o descuido del poseedor, sea por contingencia o desgracia. 2) No obtener aquello que se disputa en un juego, una batalla, una oposición, un pleito. 3) Desperdiciar, disipar, malgastar algo. Para evitar las dos primeras acepciones del verbo perder, el presidente Kirchner y/o la presidente Fernández de Kirchner, o los dos, caen y nos hacen caer en la última acepción. Desperdiciamos una oportunidad histórica, disipamos la posibilidad de exterminar la pobreza en el país y malgastamos una coyuntura única e irrepetible. Para que la pareja presidencial no “pierda”, perdemos.

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Argentina, Bolivia y Venezuela: ni los precios internacionales los salvan del caos.

Economía para todos 5/5/200820:39hs

Por Roberto Cachanosky

Al momento de escribir esta nota, todavía no se conocía el resultado del referéndum en el departamento boliviano de Santa Cruz por el cual se consultó a la población sobre la autonomía regional de esa región. Bolivia se encuentra hoy dividida e, inclusive, el gobierno de Evo Morales habla de la posibilidad de una guerra civil. Vale la pena recordar que el departamento de Santa Cruz genera el 30% del PBI del país andino, riqueza de la cual, obviamente, se aprovechan los burócratas de La Paz. Más al norte tenemos a Hugo Chávez, quien –sentado sobre un mar de petróleo– está enfrentando serios problemas de abastecimiento y un gran aumento en los precios de algunos alimentos. Así, a pesar de que el barril de petróleo está en niveles récord, el comandante bolivariano se ha enfrentando con una especie de Rodrigazo, mientras la población, al igual que en Bolivia, está fuertemente dividida. Finalmente, al sur de América aparecemos nosotros que, con el precio de las commodities en niveles récord, estamos sumergidos en una serie de graves problemas como el desborde inflacionario, la escasez de combustibles, la falta de energía y el desabastecimiento. A diferencia de lo que sucede en Bolivia y Venezuela, la sociedad no parece estar aquí enfrentada, sino que el Gobierno, con su discurso agresivo, intenta dividirla –sin gran éxito, por lo que se está viendo–. El típico caso es el del campo. Hoy, para el Gobierno, todos los problemas que padecemos parecieran tener como responsables a los productores agropecuarios. Desde la inflación hasta el humo de los incendios en los campos son, según el Ejecutivo, responsabilidad de ese sector de la economía. Por ejemplo, la semana pasada el inefable Hugo Moyano decía que la inflación se había disparado por causa del paro agropecuario. La realidad es que, cuando se observa la evolución de las expectativas inflacionarias, se advierte que las mismas venían creciendo en forma acelerada desde el año pasado, cuando no había paro agropecuario, y terminaron disparándose en marzo de este año. Como decía antes, para Moyano la inflación es culpa del campo. Sin embargo, en marzo el campo todavía no había hecho ningún paro, mientras los dirigentes sindicales sí pedían aumentos de salarios que generaron una estampida de las expectativas inflacionarias. Argentina, Bolivia y Venezuela están pasando por momentos críticos a pesar de disponer de recursos naturales que se cotizan muy bien en los mercados internacionales porque carecen de instituciones serias que incentiven las inversiones. No es casualidad que los discursos agresivos de los tres gobiernos, que intentan dividir a la sociedad, tenga como resultado común problemas económicos y políticos profundos. ¿Qué es lo que pretende Evo Morales? Vivir a costa de lo que producen los santacruceños. ¿Qué es lo que pretende el gobierno argentino? Vivir a costa de lo que produce el campo. Se trata de sistemas en los cuales unos trabajan mientras otros rapiñan en beneficio propio y en los que cuando el que es esquilmado levanta la voz de protesta, pasa a ser un insensible que quiere lucrar con el hambre del pueblo y tiene una ambición desmedida de ganancias. Es la vieja historia de los gobiernos populistas que luego derivan en sistemas autocráticos: estimulan la vagancia, fomentan la cultura de la dádiva y explotan a los que producen para financiar la fiesta populista. ¿Por qué el populismo deriva en sistemas autocráticos? En primer lugar, porque en los gobiernos populistas siempre hay un germen autocrático, una tendencia al autoritarismo. Y, segundo, porque el populismo se basa en redistribuir y en castigar a los que producen. En la Argentina, por ejemplo, es hoy común escuchar a funcionarios públicos argumentando que tal o cual sector ganó mucho dinero en los 90 o durante los últimos cinco años y que, por tanto, ahora debe sacrificar parte de sus utilidades para sostener a los más pobres. Si esto es así, quiere decir que el modelo en marcha no ha sido tan exitoso a la hora de combatir la pobreza, porque luego de cinco años de exprimir impositivamente a la población deberíamos estar asistiendo a una baja de impuestos y no a un aumento dado que tendríamos que estar repartiendo menos subsidios gracias a que, según el Gobierno, hay menos pobres. Por otro lado, nadie invierte porque en el pasado ganó dinero en una determinada actividad, sino que invierte por las utilidades que espera obtener en el futuro. Nadie va invertir lo que ganó en el pasado para perderlo. Se trata de un principio básico de Economía que parece no entrar en el razonamiento del modelo económico imperante. En los sistemas en los que se respetan los derechos de propiedad, se incluyen las utilidades porque de nada sirve tener el título de propiedad de un bien si el Estado decide cómo debe usárselo, se apropia de las utilidades que genera y amenaza constantemente con confiscar el fruto del trabajo de los propietarios. La función social de las utilidades es, justamente, atraer inversiones para generar más riqueza y trabajo. Si un sector obtiene utilidades más altas que el promedio del resto de los sectores productivos, habrá nuevos inversores que querrán entrar en el negocio. Así, invertirán, producirán más, crearán más puestos de trabajo y los pagarán mejor. Ésta es la fórmula que encontró la humanidad para desarrollarse y los países que la aplicaron hoy tienen poblaciones que disfrutan de altos niveles de vida. El esquema de progreso es muy sencillo: respetar el fruto del trabajo ajeno y permitir que se desarrolle la capacidad de innovación. Cuando el Estado se apropia de las utilidades, desestimula la inversión, reduce la producción porque desaparecen los productores marginales y aumenta la pobreza. Al aumentar la pobreza, comienza el descontento popular y es en ese punto cuando la falta de libertad económica conduce a la limitación o eliminación de las libertades civiles y políticas. ¿Por qué? Porque al aumentar la pobreza, fruto de la expoliación estatal, el descontento popular sólo puede frenarse con medidas represivas, persiguiendo a los opositores, inventando conspiraciones y silenciando a la prensa. Ese que el populismo únicamente puede subsistir mientras tenga alguien que produzca para financiar la repartija de dádivas. Pero como ahoga la producción, cada vez se genera menos riqueza y hay menos recursos para repartir. Es entonces cuando la presión impositiva se transforma en salvaje y se recurre al monopolio de la fuerza del Estado para violar los derechos de propiedad confiscando utilidades o, directamente, el patrimonio de la gente. Es decir, el populismo ya no se financia apropiándose de las ganancias, sino que directamente lo hace consumiendo el stock de capital existente. Esto sigue hasta que se acaba el stock de capital y los gobiernos populistas ya no tienen forma de mantenerse en el poder salvo utilizando los mecanismos más aberrantes para silenciar a la población. Si la gente no tiene libertad para producir su propio sustento y debe recurrir al burócrata de turno para subsistir, la cuestión es muy clara: se obedece al mandamás o no se come.

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La evolución del clientelismo.

La evolución del clientelismo.

El clientelismo siempre se asoció a esa forma de hacer política tan propia de estas latitudes, a través de la cual, el gobernante de turno condiciona las conductas de un sector de la población a cambio de favores públicos.

Tal vez nos acostumbramos demasiado a esa manera de degradar a una sociedad, de humillarla, de quitarle la dignidad. Y en ese juego suponemos, prejuicios mediante, que todo esto era viable sólo con los más débiles, con los que no tenían trabajo ni oportunidades, en definitiva, con los que menos tienen.

Es fácil creer que con ellos siempre fue más simple. Además no nos debe sorprender que hasta exista una "industria" que se dedica a esto de comerciar favores. Muchos grupos, debidamente organizados, piqueteros y de los otros, negocian sus "aportes" a cambio de vivienda, comida, dinero, puestos de trabajo, subsidios y cuanto podamos imaginar.

Ellos están siempre listos para ayudar a "la causa" con la tarea que hubiere que hacer. Participar en un acto político, llevar adelante un piquete, manifestar contra alguien, realizar trabajos de inteligencia, expresarse mediáticamente, o simplemente estar disponible para lo que se precise.

El gobierno tiene recursos, ajenos por cierto, para sostener esta maquinaria, pagando esos favores con creces. Esto le garantiza un ejército político profesional, rentado, una estructura territorial profunda que se construye desde el barrio más pequeño de una comuna, pasando por municipios, provincias y el mismo Estado Nacional.

Tienen soldados de la causa, siempre listos, en cada punto de nuestra geografía. Almas compradas, arrendadas en realidad, que no necesariamente comulgan con los ideales del líder circunstancial. Sólo han decidido alquilar por algún periodo, sus vidas y su tiempo a este poderoso de turno.

Saben que este método les garantiza supervivencia, y hasta progreso material. Inclusive en algunos casos hasta una nada despreciable cuota de poder, de influencia y de valiosas relaciones.

Su costo es bien caro por cierto. Debieron entregar a cambio su mayor valor, su dignidad. Tal vez, para algunos, esto no tenga demasiada importancia, pero difícilmente puedan conseguir que sus hijos se sientan orgullosos de la manera en la que obtienen el sustento. Algún día se darán cuenta, y probablemente sea tarde.

Ambos, el que humilla y el que se deja humillar, son perversos personajes en este presente. No existen inocentes, ni pobres víctimas en esta historia.

El que ejecuta el clientelismo como estrategia, como herramienta, utilizando tan bajos recursos, lo hace a conciencia. Usa recursos ajenos, públicos, que detrae de los que se esfuerzan generando riqueza, para construir su estructura de poder, que supone propia, pero que financia con los dineros de todos. Ya lo decía Frederic Bastiat, "El Estado es esa gran falacia que permite a muchos vivir a costa de todos los demás."

El otro, el que recibe lo favores a cambio de entregar su dignidad, también lo hace a conciencia, aunque tal vez lave sus culpas autocompadeciéndose, y asumiendo su imposibilidad de encontrar otro camino para darle sustento a su familia.

Seguro que es un atenuante, pero de manera alguna justifica la actitud de hacer lo impropio. Si aceptáramos ello, deberíamos tolerar con idéntica lógica que alguien pueda delinquir para ganarse el pan de cada día. Existen otras formas mucho más dignas que no sólo permiten lograr ingresos para sustentar los hogares, sino que también ayudan a generar esa sensación de sentirse útil para la sociedad, de poder mirar a los ojos a sus hijos y mostrarles el camino del esfuerzo, con el propio ejemplo.

Es más difícil que canjear favores, pero sin duda alguna, tiene un ingrediente extra que se llama orgullo.

Este ha sido el mecanismo clásico del clientelismo. Dominar a los más débiles, degradarlos, hacerles creer que ésta será la única manera de obtener algo. Ellos, los políticos, son su chance más lineal, de eso se trata. Mientras tanto, tienen modernos esclavos a sus pies.

Pero cuando todo parecía estar inventado aparecen perfeccionadas maneras de sumar protagonistas a estas formas clientelares que la política contemporánea es capaz de crear y recrear.

Es que el clientelismo no se conforma con arrodillar a los más débiles, ahora también va por los que producen, por lo que sí tienen para comer. Muchos industriales desde hace algún tiempo ya forman parte del club. Ellos son tan mercenarios como los otros. Sólo que la ambición en este caso no pasa por la mera supervivencia, sino por enriquecerse cosechando privilegios. No deben esmerarse por ser eficientes, buenos empresarios, ni mucho menos. Sólo son especialistas deambuladores de los pasillos oficiales.

Ellos no canjean sólo su dignidad. Son soldados de la causa de turno a su manera. Financian campañas, brindan apoyo y hasta dan lustre a quienes sólo pueden acceder de esta manera a ciertos estratos sociales que no compra el dinero.

Ahora están embarcados en un nuevo proyecto. Están decididos a sumar a los hombres de campo. Se han encontrado con un hueso más duro de roer de lo que creían. Esta gente sabe de trabajo, de sacrificios, y les sobra dignidad. Por eso tal vez, el oficialismo, esté empeñado en lograr esa sumisión y de allí este perverso juego de retenciones y reintegros, esta propuesta casi irracional e inmoral de "te saco todo pero te devuelvo algo".

Es que sin ese ida y vuelta, no les deberían favores. Sin esa necesaria cuota de arbitrariedad que el clientelismo requiere no podrían tenerlos a sus pies. Es una mezcla de finalidad recaudatoria, con venganza ideológica. Sumarlos al clientelismo reinante es una forma de humillarlos y dejarlos rendidos.

La batalla se esta librando hace tiempo con estos pretendidos nuevos integrantes de la familia del clientelismo. Por ahora resisten con discutible éxito. Veremos como termina esta nueva y sofisticada etapa. Tienen, los hombres de campo, una oportunidad histórica de demostrar que se puede evitar esta repetida escena de arrodillarse ante el poder.


Alberto Medina Méndez
amedinamendez@gmail.com
Corrientes – Corrientes – Argentina
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Más de dos años de gobierno y una sucesión de traspiés

Hoy, el gobierno atraviesa su peor crisis y lo más llamativo es que esto sucede en momentos en que no hay del otro lado un claro líder opositor. "¿Quién es el rival de Evo Morales en Bolivia?",

Crítica de Kovadloff a las universidades

"La herencia que recibimos de los padres fundadores de la patria no es preservar lo que construyeron, sino tener el espíritu de construir",

domingo 4 de mayo de 2008

...lo quiere sometido y humillado para discutir en "posición de fuerza".

Kirchner parece haberle impuesto a Fernández su dureza para negociar con el agro. Ordenó dilatar el conflicto para desgastar y dividir al campo. Por un lado, lo quiere sometido y humillado para discutir en "posición de fuerza". Por otro, dijo en El Calafate, según fuentes del oficialismo: "El agro no podrá resistir el paro en el tiempo, porque no obtendrá beneficios económicos; es un mal negocio".

Negociaciones al estilo chino

Claramente, en un país que fue adicto a la inflación como la Argentina, aumentar la dosis (y encima disfrazar sus consecuencias) ha sido una estrategia equivocada y extremadamente riesgosa.

Se profundiza la argentinización

El gobierno kirchnerista estatizó empresas de servicios públicos o facilitó el ingreso de capitales locales; ahora, esa tendencia se acentuó y hay varias firmas que se debaten entre quedarse o dejar el país

"Distribucionismo": el enemigo de la distribución

Al hablar en nombre de los pobres y actuar en el fondo contra ellos, engrosando su número con los que van cayendo uno tras otro de una clase media rural o urbana cada día más ignorada que ha dejado de votar al Gobierno, el distribucionismo no sólo es distinto de la distribución. Se está convirtiendo, al contrario, en su principal enemigo.

sábado 3 de mayo de 2008

¿Quén gobierna, él, o ella?

¿QUIEN GOBIERNA EL O ELLA?
PUERTAS ADENTRO

Otra vez Kirchner

"Con eso no vas". Las palabras de Néstor Kirchner dejaron perplejo al jefe de Gabinete en la noche del martes en la residencia de Olivos. Alberto Fernández se quedaba sin nada en las manos para ofrecerle al campo y buscar una salida al largo conflicto, a horas de la reunión que tenía pactada con los cuatro máximos dirigentes de la Mesa de Enlace. Varias fuentes gubernamentales coincidieron en relatar el episodio, que puso al borde del fracaso el acuerdo que la presidenta Cristina Fernández y el jefe de Gabinete tenían armado para sentarse a la última mesa de negociación con los dirigentes agrarios, ante el inminente vencimiento de la tregua de 30 días. Según esos testimonios, Kirchner citó a Fernández el martes en la noche en Olivos y le pidió ver los borradores del acuerdo que el funcionario había plasmado en reuniones secretas con los dirigentes de la Mesa de Enlace. Esos papeles debían ser puestos sobre la mesa el miércoles a las 11, en una reunión oficialmente convocada por Fernández en su despacho con Eduardo Buzzi, Luciano Miguens, Fernando Gioino y Mario Llambías. De acuerdo con lo acordado en aquellos encuentros reservados, el gobierno incluía en los borradores por primera vez desde que estalló el conflicto algunas correcciones al tema de las retenciones móviles, anunciadas el 11 de marzo por el ex ministro Martín Lousteau y que fueron el detonante del histórico paro. Kirchner habría explotado de furia cuando leyó esos borradores y le ordenó a Fernández que levante la reunión del día siguiente en la jefatura de Gabinete. Allí fue que le dijo tajante: "con eso no vas". El rechazo del ex presidente habría sido además para el resto de las propuestas que abarcan a las políticas sobre trigo, carnes y leche. Funcionarios del segundo nivel que transitan los pasillos del primer piso de Balcarce 50 aseguran que Alberto Fernández estuvo el miércoles largas horas encerrado en su despacho, mientras entre la dirigencia del campo cundía el desconcierto por la nueva postergación del encuentro. En efecto, a través de voceros del gobierno se les hizo saber que la reunión de las 11 en Casa Rosada pasaba para media hora más tarde pero en las oficinas administrativas de la Jefatura, en avenida Belgrano y Diagonal Sur, y presidido por el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza. También se dijo que las encabezaría el ministro del Interior, Florencio Randazzo, a quien se menciona como futuro reemplazante de Fernández. Las versiones sobre la renuncia del brazo derecho de los Kirchner arreciaron a partir de esa hora. "No sabemos si nos vamos a reunir o no porque nos dicen que Alberto está con un pie y medio afuera", se sinceró el vocero de una de las cuatro entidades del campo frente a la misma explanada de la sede gubernamental. Admitió que ellos también tenían a esa hora los rumores de renuncia de Fernández, al parecer cansado de ser autorizado por la presidenta y desautorizado por el ex presidente. El jefe de Gabinete citó a su despacho a De Urquiza, a quien le dijo que arrancara las reuniones con los técnicos de las entidades, y que él se sumaría después para darle sostén político al encuentro. Este fue el argumento que utilizó la Casa Rosada para justificar el cambio de interlocutor y de escenario. Sin embargo, el martes se había anunciado oficialmente que Fernández recibiría en su despacho a las 11 a los cuatro dirigentes de la Mesa de Enlace. Las fuentes coinciden en que todo se modificó y la posibilidad de un acuerdo volvió a fojas cero a raíz del fuerte enojo de Kirchner de la noche previa, que dejó al jefe de Gabinete con las manos vacías y con la obligación de tener que armar un nuevo paquete. Fernández debió salir personalmente a desmentir las versiones sobre su renuncia aunque nada dijo de los problemas con aquel borrador inicial que vetó Kirchner. Pero algo pasó que hizo que pidiera el automóvil para trasladarse a las 11 desde la Casa Rosada hasta el edificio de la ex Somisa, y recién lo hiciera cerca de las tres de la tarde. Una versión sostiene que a esa hora hizo un nuevo intento ante Kirchner para poder ir al encuentro con aquel principio de acuerdo en la mano, pero la negativa del santacruceño fue tan cerrada como la noche anterior.

Eugenio Paillet

La Nueva Provincia

Cristina Kirchner vive en el "país de la ficción", según The Economist

Cristina Kirchner vive en el "país de la ficción", según The Economist

En un demoledor artículo, el influyente semanario británico dice que la Presidenta está llevando a la Argentina al peligro económico y al conflicto social. Asegura que con el campo "fue autoritaria y antidiplomática".

The Economist 2/5/200819:33hs

Sobre el conflicto con el campo, The Economist dice que "la respuesta de la Señora Fernández fue expresamente autoritaria y antidiplomática". Y agrega que la postura presidencial logró "unir a los agricultores de la Argentina, algo que no se había logrado en los últimos cincuenta años". En su edición de esta semana, con el título "Cristina en el país de la imaginación", la famosa revista que repasa la actualidad política y económica del mundo, The Economist, aprovecha una revisión de los cinco meses de gobierno de Cristina Kirchner para afirmar que está todo mucho peor que cuando ocupó la Casa Rosada. Según el semanario, hay tres razones para decretar el desorden: el conflicto del campo, la reununcia del ministro de Economía Martín Lousteau y la baja del precio de los bonos argentinos. Primero, el contexto: The Economist recuerda que a Cristina la ayudaron los altos precios de las exportaciones agrícolas. Pero rápidamente, el artículo se encarga de decir que el Gobierno gasta de más y mantiene un tipo de cambio devaluado, además de mantener a rajatabla los precios, contra la inflación. Concretamente, el semanario señala que aunque oficialmente se dice que la inflación es del 9%, los analistas señalan que llega al 25%. Y allí, según el análisis, está la razón de la renuncia de Lousteau, que fue quien "intentó restaurar la confianza en las estadísticas oficiales". ¿Cómo ve The Economist al nuevo ministro de Economía, Carlos Fernández? "Inexistente". Esa es la palabra que usan para luego decir que, en realidad, el que parece estar a cargo de la economía es el ex presidente Néstor Kirchner. ¿Cuál es la fórmula, según la publicación? "Para domesticar la inflación y estabilizar la economía, el gobierno tiene que permitir la apreciación del peso, contener el crecimiento de los gastos y las subvenciones a la energía, y aumentar las tasas de interés. Cuanto más se tarde en tomar esas medidas, más doloroso e impopular será", escriben en la nota, que no tiene firma y sólo se remite a la "edición impresa". De acuerdo con la revista, la Presidenta es más débil que su marido. ¿Las razones? Que Néstor usaba estímulos fiscales para tener contentos a los gobernadores de las provincias argentinas y para Cristina esto es más difícil. Luego llegan los párrafos sobre el conflicto entre el Gobierno y los dirigentes rurales argentinos. Aplicadas las retenciones y con el lock out en marcha, "la respuesta de la Señora Fernández fue expresamente autoritaria y antidiplomática. Acusó a los agricultores de avaros y de promover un golpe militar". Según The Economist (que cita a Gustavo Martínez, un analista de la Universidad del Salvador, para no decirlo ellos mismos), lo que logró esa actitud presidencial fue "unir a los agricultores de la Argentina, algo que no se había logrado en los últimos cincuenta años". Para la política exterior del gobierno de Cristina también hay un párrafo. El adjetivo es "poco exitosa" y para ilustrarlo nombra el caso Antonini Wilson y dice que el Gobierno "no está haciendo nada para asegurar las inversiones extranjeras". Al final, el artículo da un respiro. "La Señora Fernández todavía tiene mucho tiempo para corregir sus errores. Está bendecida por una oposición débil y dividida. Su marido se ha instalado como el presidente del Peronismo, todavía la máquina política más formidable de la Argentina. Pero el apoyo de la pareja presidencial llega no mucho más allá de esas capas bajas organizadas por esa maquinaria". Y no todo pueden ser esperanzas. Comparada con su colega Michelle Bachelet, The Economist dice que sale perdiendo, porque la presidenta chilena "al menos se hace cargo de sus propios errores". La conclusión de la revista inglesa es implacable: "La era de oro de Cristina ha terminado".